Parroquia El Buen Pastor – República Dominicana

Valor del Mes:
El Bautismo, identidad
Lema del Mes:
«Entonces conocerán la verdad, y la verdad los hará libres.» (1 Jn 3, 18 )

Memoria de San Luis Gonzaga, religioso

Memoria de San Luis Gonzaga, religioso

Cada vez que el Señor habla del servicio a los demás, Él mismo se presenta como el que ha venido no a ser servido, sino a servir y dar su vida en rescate por muchos. Hoy celebramos a San Luis Gonzaga quien, se despojó de su rango como el Maestro y tomó la condición de servidor entre los más necesitados. Nacido en Lombardía, cerca de Mantua (Italia), en 1568, es hijo de los marqueses de Castiglione.

Ya de niño mostraba una curiosidad por conocer los entramados del mundo militar, acompañando a su padre en alguna de sus visitas a los soldados. Pero, por encima de todo, su madre se preocupó de instruirle en la Fe, algo que caló hondamente en el hijo. Y es que a los siete años profesaba una profunda devoción a la Virgen. En plena adolescencia y después de haber aumentado su experiencia de vida cristiana, recibe la Primera Comunión de San Carlos Borromeo.

Las súplicas de la madre al Señor pidiéndole que uno de sus hijos fuese llamada a una vocación consagrada fue escuchada en el propio Luis. Cuando iba a ser designado príncipe dado su carácter primogénito, renunció a este derecho a favor de su hermano. Una vez liberado de cualquier atadura humana, ingresó en la Compañía de Jesús, entregándose cada vez más al plan divino de la Providencia sobre él.

Así se dedicó a cuidar a los enfermos en los hospitales. Intuyendo que Dios le marcaba poco tiempo en este mundo se entregó más a Él, hasta que fue contagiado de una fuerte epidemia que asoló Roma, marchando a las moradas eternas en 1591. Es el Patrono de los jóvenes, compartiendo con otros Santos, como San Juan Bosco, el Patronazgo sobre las Jornadas Mundiales de la Juventud.

(Fuente: Cope)

Beata María del Divino Corazón, apóstol del Corazón de Cristo

Beata María del Divino Corazón, apóstol del Corazón de Cristo

La Beata María del Divino Corazón fue una religiosa perteneciente a la Congregación de Nuestra Señora de la Caridad del Buen Pastor, conocida también como las Hermanas del Buen Pastor. A esta congregación se le reconoce el haber influenciado positivamente en el Papa León XIII para que redacte la encíclica “Annum sacrum” y consagre el mundo entero al Sagrado Corazón de Jesús.

María del Divino Corazón, nacida María Droste zu Vischering, nació en Alemania el 8 de septiembre de 1863, el día de la Solemnidad de la Natividad de la Virgen María. Sus padres eran parte de la nobleza alemana.

En 1878, María escuchó un sermón sobre el gran mandamiento de la ley al que Jesús se refiere en el Evangelio de San Mateo: «Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma». Relata ella misma lo que suscitaron esas palabras en su alma: «En ese momento pensé: ¡Tengo que llegar a ser religiosa! Hubiera preferido que mis oídos no lo hubieran escuchado, pero es imposible resistirse a la voz de Dios».

Diez años después, en 1888, luego de pasar por el internado de las Hermanas del Buen Pastor, ingresó al convento de la misma Congregación, ubicado en Münster, respondiendo a una inspiración que el Sagrado Corazón suscitó en su interior.

En 1889 tomó los hábitos religiosos, el mismo día que en Lisieux hacía lo propio la carmelita Santa Teresita del Niño Jesús.

Entre 1897 y 1898, la Madre María del Divino Corazón, por pedido del mismo Jesús -que le continuó revelando su voluntad por medio de locuciones interiores-, escribió al Papa León XIII para pedir la consagración de la humanidad al Sagrado Corazón de Jesús.

El Papa León XIII no sólo accedió a la petición el 11 de junio de 1899, sino que señaló expresamente que aquella había sido la decisión más importante de su pontificado. Sor María recibió la noticia con profunda alegría, sin embargo, su salud estaba deteriorada y no viviría para presenciar el día de la consagración.

El 8 de junio de aquel año Sor María entregó su alma al Señor en la casa de Oporto, casa madre de la Congregación, después de haber padecido de una parálisis durante tres años.

El día de la Solemnidad de Todos los Santos, el 1 de noviembre de 1975, fue Sor María fue beatificada por el Papa Pablo VI, al cumplirse 300 años de las revelaciones del Corazón de Jesús a Santa Margarita María Alacoque, al lado de la cual la Beata María del Divino Corazón se distingue como apóstol de la misericordia del Sagrado Corazón de Cristo.

Para más información ingresa aquí.

(Fuente: Aciprensa)

Memoria de San Bonifacio, obispo y mártir

Memoria de San Bonifacio, obispo y mártir

“Os odiarán todos por mi causa y porque no han dado crédito a mis palabras”. Son las palabras del Señor en el Evangelio vaticinando las luchas de sus servidores a lo largo de los tiempos como ha pasado y sucederá. Hoy celebramos a San Bonifacio, testigo en su propio ser de todo esto. Nacido en Wessex (Inglaterra) el año 680, fue un gran cristiano dentro del mundo anglosajón. Cuando tenía tan sólo cinco años, decidió irse a vivir con unos monjes que habían llegado a aquella zona, petición a la que accedieron sus padres, dos años más tarde.

En plena adolescencia, ingresa en el Monasterio de Nursinling, Diócesis de Winchester como Benedictino. Entregado al estudio y a la formación espiritual, destaca por su sabiduría hasta el punto de ser condecorado como Maestro en Teología. Sin embargo, mayor será su carrera hacia la santidad alentando la vida del espíritu. Así se iba preparando a la tarea que el Cielo le tenía encomendada, secundando la llamada del misionero Willibrordo, en Frisia –actual Holanda-, para anunciar el Evangelio de Jesucristo.

Puesto al servicio de Dios en la persona de su Vicario, el Papa Gregorio II, marcha a Frisia donde le quieren hacer Abad, cargo que rechaza, siendo trasladado a Alemania, donde será Legado Pontificio. Su predicación alienta a los cristianos y logra el florecimiento de más comunidades, lo cual impulsa la difusión de la Fe. Sin embargo, algunos grupos de paganos, contrarios a la Doctrina cristiana, organizan una persecución, matando a Bonifacio y cincuenta y tres compañeros más. Su cuerpo fue sepultado en Fulda.

Cuenta la tradición que, apoyándose en el Profeta Isaías que anuncia la Venida del mesías Salvador, concretamente en las palabras “brotará un renuevo del tronco de Jesé”, este Santo planta un árbol como cristianización de lo que es el abeto navideño. De esta forma el árbol tiene arriba una estrella que es Dios que ilumina y que se adentra en la savia del abeto que es la humanidad y abajo se pondría el Niño Jesús queriendo decir que a través de la genealogía humana Dios irrumpe en la historia del hombre para salvarle.

Fuente: Cope

10 consejos de los santos para amar la Eucaristía

10 consejos de los santos para amar la Eucaristía

La Iglesia siempre ha destacado la presencia real del Señor en el Sacramento de la Eucaristía y durante siglos ha animado a amar este gran milagro del amor de Dios.

A continuación, 10 consejos de los santos sobre la Eucaristía:

1. San Francisco de Asís

«Cuando no puedo asistir a la Santa Misa, adoro el Cuerpo de Cristo con los ojos del espíritu en la oración, lo mismo que le adoro cuando le veo en la Misa”.

2. San Alfonso María de Ligorio

«Tened por cierto el tiempo que empleéis con devoción delante de este divinísimo Sacramento, será el tiempo que más bien os reportará en esta vida y más os consolará en vuestra muerte y en la eternidad. Y sabed que acaso ganaréis más en un cuarto de hora de adoración en la presencia de Jesús Sacramentado que en todos los demás ejercicios espirituales del día”.

3. San Francisco de Sales

«La oración, unida con ese divino sacrificio de la Misa, tiene una fuerza indecible; de modo que por este medio abunda el alma de celestiales favores como apoyada sobre su Amado».

4. San Luis María Griñón de Monfort

«Antes de la Comunión… suplica a esta bondadosa Madre que te preste su corazón para recibir en él a su Hijo con sus propias disposiciones”.

5. Santa Teresa de Jesús (o de Ávila)

«Acabando de recibir al Señor, pues tenéis la misma persona delante, procurad cerrar los ojos del cuerpo y abrir los del alma, y miraros al corazón”.

6.- El Cura de Ars, San Juan María Vianney

“Si supiéramos el valor del santo sacrificio de la Misa, qué esfuerzo tan grande haríamos por asistir a ella”.

7. Santa Teresita de Lisieux

“Recordé haber oído decir que el día de la primera comunión se alcanzaba todo lo que se pedía. Aquel pensamiento me consoló y, aunque todavía no tenía más que seis años, me dije para mí: ‘el día de mi primera comunión rezaré por mi pobre’”.

8. San Juan Pablo II

“Queridos hermanos y hermanas: debemos sentirnos interpelados por las necesidades de tantos hermanos. No podemos cerrar el corazón a sus peticiones de ayuda. Y tampoco podemos olvidar que ‘no solo de pan vive el hombre’. Necesitamos el ‘pan vivo bajado del cielo’. Este pan es Jesús. Alimentarnos de él significa recibir la vida misma de Dios, abriéndonos a la lógica del amor y del compartir”.

9. Santa Catalina de Siena

“¡Oh Caridad inestimable! Te quedaste con nosotros como alimento, mientras somos peregrinos en esta tierra, para que no desfallezcamos por el cansancio, sino que fortalecidos por ti, alimento celestial, sigamos el camino”.

10. Don Bosco (San Juan Bosco)

“Queridos jóvenes, ¿queremos estar contentos y alegres? Amemos con todo el corazón a Jesús Sacramentado».

(Fuente: Aciprensa)

Memoria de San Felipe Neri, presbítero

Memoria de San Felipe Neri, presbítero

La mejor forma de vivir la Fe es el testimonio que nos llene de alegría a nosotros y a cuantos nos ven. Hoy celebramos a San Felipe Neri, religioso italiano que vivió con ahínco su condición cristiana. Nacido en Florencia el año 1515, pronto morirá su madre, pero su madrastra cuidó de él y de sus tres hermanos con verdadera ternura.

Joven virtuoso y orante, tras un tiempo de prueba como comerciante, se siente tocado por la Gracia de Dios, estableciéndose en Roma. Allí se hospedará en casa de un mercante, siendo un verdadero aliciente espiritual y humano para toda su familia. Por un tiempo se dedicó a la oración y al estudio. Sin embargo, un día dejará los libros para consagrarse al apostolado en la Ciudad Eterna donde la relajación de costumbres espirituales y humanas requería una renovación profunda desde el Evangelio.

Ese era el verdadero camino de santificación que le marcaba la Providencia. Su labor dio pronto los frutos esperados con innumerables conversiones y vueltas a Dios, después de una vida abandonada. La inquietud por marchar de misionero a África, no llegó a cuajar, permaneciendo en Italia donde, tras ordenarse sacerdote, con un grupo de hermanos presbíteros, funda la Congregación del Oratorio. En ella acoge a muchos niños y personas desfavorecidas y huérfanas.

La Oración y el canto son las constantes del nuevo carisma, a las que se unía también las obras de caridad. Y es que si por algo se caracterizó siempre Felipe Neri fue por su alegría y sentido del humor. Son las realidades que le acompañaron hasta su muerte ocurrida en 1595. Todos se quedaron con su sonrisa y su chispa donde mostraban los frutos del Espíritu Santo.

Fuente: Cope

Memoria de San Beda el Venerable, presbítero y doctor de la Iglesia

Memoria de San Beda el Venerable, presbítero y doctor de la Iglesia

El Señor que envía su Espíritu sobre la Iglesia Naciente quiere que muchos se formen para explicar los hondos misterios arcanos. El Misterio Pascual que conlleva toda la Vida del Señor pues vino para dar la vida y resucitar, es contado a los Apóstoles con calma en el Cenáculo. Hoy la Iglesia nos presenta a San Beda el Venerable, que profundizó en el conocimiento de los Misterios Salvíficos. El Santo es de origen anglosajón. Nace en el año 672 en Newcastle.

Su familia modesta le envía con los monjes benedictinos. Allí descubre que no debe dejar pasar la oportunidad que se le presenta para iniciar el camino hacia la consagración a Dios. Ordenado sacerdote a los 22 años, es un hombre de gran capacidad intelectual que reflexionó sobre todo tipo de ciencias. La Filosofía, la gramática, las artes, la arqueología o las matemáticas entraban en su esfera de investigación.

Pero ante todo, Beda es un gran Teólogo influyente en la Europa Medieval. Y es que su reflexión se entiende por todas las personas de forma sencilla. Es un investigador científico capaz de conectar con las mentes de todo hombre que quiera conocer las razones de su Fe. Una de los grandes legados es el comentario del Pasaje de la Adoración de los Magos en la Infancia de Jesús.

Aquí presenta a estos visitantes con el nombre concreto de Melchor, Gaspar y Baltasar y como procedentes de los tres continentes entonces conocidos. Ello significa que Dios trae su salvación a todos los hombres y no sólo a los judíos y así reflexiona el Santo, profundizando en el sentido de la Epifanía. San Beda el Venerable muere el año 735 y es Doctor de la Iglesia. Sabe compaginar la oración con el estudio y el servicio a los más necesitados.

Fuente: Cope

Los lugares santos que testimonian la vida de Santa Rita en Casia

Los lugares santos que testimonian la vida de Santa Rita en Casia

Estar allí es como revivir algunos de los momentos más importantes en la vida de la santa

El santuario y las basílicas

El santuario de santa Rita es todo un complejo de pequeñas y grandes edificaciones que testimonian partes importante de la vida de la santa de lo imposible.

Al principio en la preciosa ciudad Umbría de Casia, solo estaba el monasterio de las agustinas y una pequeña iglesia donde se encontraba las reliquias de santa Rita.

Poco a poco se fueron construyendo espacios más grandes para poder hospedar mejor la cantidad de pelegrinos que llegan cada año a visitar esta santa tan venerada en la Iglesia.

Emprendimientos que estuvo a cargo de la abadesa de Casia, la beata Madre Maria Teresa Fasce, con tantas dificultades y sacrificio logró que se pusiera en pie la Basílica de Santa Rita, inaugurada en el 1947, después de diez años de construcción.

En la basílica inferior, una cripta totalmente transformada en 1988, descansan los cuerpos de la beata madre Teresa Fasce y del beato Simone Fidati que fue testigo de un milagro eucarístico.

El monasterio

En el lugar también se encuentra el monasterio de Santa María Magdalena, donde la santa vivió por 40 años.

Estar allí es como revivir algunos de los momentos más importantes en la vida de la santa, algunos fueron escenarios de milagros como: el oratorio del Crucifijo donde Rita recibió las estigmas, el claustro, donde se encuentra una frondosa vid, que antes de ser regada por santa Rita estaba completamente seca.

En las paredes del claustro viven las abejas que también testimonian la santidad de Rita, ya desde la cuna:

Mientras la pequeña Rita duerme en la cuna en el jardín, se acercan cinco abejas blancas que comienzan a entrar y salir de la boca de Rita, sin picarla. Mientras tanto, un campesino que estaba trabajando se corta una mano con la hoz. El hombre va a buscar ayuda y, al pasar junto a la niña, nota las abejas y trata de ahuyentarlas. Cuando retira la mano hacia sí, se da cuenta con asombro de que había sanado.

Entre las varias celdas se encuentra una a la cual perteneció a la santa que guarda objetos personales que le pertenecieron como el anillo de bodas.

La rosaleda

La rosaleda del Monasterio fue creada a partir de las rosas del huerto del milagro de Roccaporena, ciudad natal de Rita a unos 5 km de Casia.

(Fuente: Aleteia)

¡Viva Cristo Rey! Hoy es fiesta de San Cristóbal Magallanes y compañeros mártires

¡Viva Cristo Rey! Hoy es fiesta de San Cristóbal Magallanes y compañeros mártires

“Soy y muero inocente; perdono de corazón a los autores de mi muerte y pido a Dios que mi sangre sirva para la paz de los mexicanos desunidos”, fueron las últimas palabras que pronunció San Cristóbal Magallanes, mártir, frente a sus verdugos, antes de ser ejecutado. Su participación ejemplar en defensa de la fe católica y la libertad religiosa durante la Guerra Cristera está parcialmente recogida en la película “Cristiada” (2012).

Cristóbal Magallanes Jara nació en 1869, en Totatiche, Jalisco (México), en el seno de una familia muy humilde. Trabajó en el campo hasta que cumplió 19 años para ingresar después al seminario de Guadalajara. Allí se distinguió por su honradez, piedad y dedicación. Fue ordenado sacerdote en 1899.

El P. Cristóbal se desempeñó como capellán y subdirector de la Escuela de Artes y Oficios de Guadalajara. Organizó centros catequéticos y escuelas en las rancherías, y construyó un orfanato. Fue nombrado párroco de Totatiche, su tierra natal, cargo que desempeñó por 17 años, hasta su muerte.

El 21 de mayo de 1927, San Cristóbal Magallanes se dirigía a celebrar una fiesta religiosa en honor a Santa Rita en uno de los ranchos de los alrededores, cuando se produjo una balacera entre cristeros y las fuerzas federales. El sacerdote fue arrestado y conducido a la prisión de Totatiche, donde fue encarcelado junto a su vicario, el P. Caloca.

Horas más tarde, los dos fueron trasladados al palacio municipal de Colotlán, Jalisco, y acusados de conspirar contra el gobierno. Como no había ninguna prueba de ello, se decidió que ambos sacerdotes fueran ejecutados simplemente por ser sacerdotes. Cuatro días después, el 25 de mayo, el P. Magallanes y el P. Caloca fueron sacados al patio para ser fusilados. El P. Cristóbal al ver a su compañero presa del miedo, le dijo: “Tranquilízate hijo, solo un momento y estaremos en el cielo”.

Después de darse la absolución el uno al otro, cayeron abatidos por el fuego del pelotón de fusilamiento. El P. Caloca llegó a gritar: “Por Dios vivimos y por Él morimos”.

San Juan Pablo II canonizó a ambos sacerdotes, el 21 de mayo del año 2000, junto a otros 23 mártires, entre ellos tres laicos:

Roman Adame Rosales, Sacerdote
Rodrigo Aguilar Aleman, Sacerdote
Julio Alvarez Mendoza, Sacerdote
Luis Batis Sainz, Sacerdote
Mateo Correa Magallanes, Sacerdote
Atilano Cruz Alvarado, Sacerdote
Miguel De La Mora De La Mora, Sacerdote
Pedro Esqueda Ramirez, Sacerdote
Margarito Flores Garcia, Sacerdote
Jose Isabel Flores Varela, Sacerdote
David Galvan Bermudez, Sacerdote
Salvador Lara Puente, Laico
Pedro de Jesús Maldonado Lucero, Sacerdote
Jesus Mendez Montoya, Sacerdote
Manuel Morales, Laico
Justino Orona Madrigal, Sacerdote
Sabas Reyes Salazar, Sacerdote
Jose Maria Robles Hurtado, Sacerdote
David Roldan Lara, Laico
Toribio Romo Gonzalez, Sacerdote
Jenaro Sanchez Delgadillo, Sacerdote
David Uribe Velasco, Sacerdote
Tranquilino Ubiarco Robles, Sacerdote

Más información en el siguiente enlace.

(Fuente: Aciprensa)

San Bernardino de Siena, presbítero

San Bernardino de Siena, presbítero

En alusión al Señor Resucitado, la Escritura añade que su Nombre es el único que se nos ha dado y que pueda salvarnos. Hoy es San Bernardino de Siena, difusor de ese Nombre en clave de Salvación, al que unió el Dulcísimo Nombre de María. Nace en Massa Marítima (Italia) territorio de Siena que, actualmente corresponde a Toscana en 1380.

Al quedar huérfano de padres, se hace cargo de su educación una tía que comprueba cómo su sobrino da muestras de temor de Dios, cuidando los modales delicados en el trato con los demás, cuando era adolescente. Precisamente cuando contaba con 20 años, una grave peste asoló Italia, y él junto a otros tres amigos, fue al hospital para servir a los enfermos hasta el fin de la epidemia.

Poco después se siente atraído por la Providencia para entrar en el carisma franciscano, ingresando en él y convirtiéndose en un gran predicador. Sus sermones mueven el corazón de todos, hasta el punto de que las propias universidades, cierran para que el alumnado vaya a escucharle. Muchas son las conversiones que habrá, por su palabra y testimonio. Pero el Cielo le tenía preparado otro cometido que era el de consagrarse desde el Ministerio del Sacramento del Orden Sacerdotal.

Una vez en los Franciscanos Menores, se ordena sacerdote y despliega su apostolado por toda Italia. Entre sus principales frutos se encuentra la propagación de la Devoción al Santísimo Nombre de Jesús y a la Eucaristía. Igualmente tuvo un efecto colateral en el Dulcísimo Nombre de María. Tampoco faltaron pruebas de las que salió fortalecido. Antes de morir en 1444 funda más de 200 monasterios, siendo canonizado por Nicolás V.

Fuente: Cope

Memoria de San Juan I, papa y mártir

Noticias Importantes

El Misterio de la Ascensión del Señor a los Cielos es un impulso para que los discípulos como testigos, confirmen en la Fe auténtica. Hoy es la conmemoración del Papa San Juan I, que tuvo que vivir determinadas desviaciones doctrinales que azotaban por entonces a la Iglesia. Natural del Toscaza (Italia), el año 523, fue elegido Papa, durante el reinado de Todorico.

El apoyo del rey a los arrianos, que negaban la divinidad de Cristo, fue uno de los principales problemas en su Pontificado. Luciano de Samosata era un sacerdote que ya había difundido la Doctrina, si bien sufrió el martirió con lo cual purgó su error. Pero el Patriarca Arrio la reactivó. De hecho le dio su nombre.

Al despuntar esta desviación Justino, Emperador de Constantinopla, trata de eliminar esta herejía, al ordenar cerrar todos los templos de culto arriano. Y es que el problema que se avecinaba era más grave de lo que parecía por entonces. Teodorico marcha a la Ciudad Eterna a pedir al Papa que frene tal decisión, petición que será en vano. Cuando el Pontífice viaja para poner paz, la gente de Constantinopla sale a recibirle.

Su intento de buscar la reconciliación, hace que sólo se cierren algunos templos arrianos, pero se impide a estos herejes ocupar lugares públicos. Teodorico se encendió en furiosa rabia, y al llegar el Santo Padre a Ravena (la ciudad donde el rey vivía) lo hizo encarcelar y fueron tan crueles los malos tratos que en la cárcel recibió, que al poco tiempo murió. Todo esto desencadenó el martirio. De hecho, junto con el Papa fueron martirizados también sus dos grandes consejeros, Boecio y Símaco.

Fuente: Cope