Parroquia El Buen Pastor – República Dominicana

Valor del Mes:
El Bautismo, identidad
Lema del Mes:
«Entonces conocerán la verdad, y la verdad los hará libres.» (1 Jn 3, 18 )

Las 15 frases más emblemáticas del Padre Pío

Las 15 frases más emblemáticas del Padre Pío

El Padre Pío será recordado durante mucho tiempo por sus innumerables enseñanzas espirituales y que se plasmaron en decenas de frases emblemáticas a lo largo de su vida. Aquí se puede leer 15 ellas gracias a la selección del National Catholic Register.

1. La sociedad de hoy no reza, por eso se está desmoronando.

2. La oración es la mejor arma que poseemos, la llave que abre el corazón de Dios.

3. Ora, espera y no te preocupes. La preocupación es inútil. Nuestro Señor misericordioso escuchará tu oración.

4. Sería más fácil para el mundo existir sin el sol que sin la Santa Misa.

5. Mil años de disfrutar de la gloria humana no valen ni una hora en dulce comunión con Jesús en el Santísimo Sacramento.

6. En la vida espiritual, el que no avanza retrocede. Sucede como con un barco que siempre debe seguir adelante. Si se detiene, el viento lo devolverá.

7. Debes hablar a Jesús también con el corazón, además de los labios; de hecho, en ciertos casos debes hablar con Él solo con el corazón.

8. Siempre debemos tener coraje, y si nos llega alguna languidez espiritual, corramos a los pies de Jesús en el Santísimo Sacramento y ubiquémonos en medio de los perfumes celestiales, y sin duda recuperaremos nuestra fuerza.

9. ¿Hace algún tiempo que no amas al Señor? ¿No lo amas ahora? ¿No anhelas amarlo para siempre? Por lo tanto, ¡no temas! Aún admitiendo que has cometido todos los pecados de este mundo, Jesús te repite: “¡Muchos pecados te son perdonados porque has amado mucho!”.

10. No te preocupes por las cosas que generan preocupación, desorden y ansiedad. Una sola cosa es necesaria: Elevar tu espíritu y amar a Dios.

11. Donde no hay obediencia, no hay virtud; no hay bondad ni amor. Y donde no hay amor, no hay Dios. Sin Dios, no podemos alcanzar el Cielo. Estas virtudes forman una escalera; si falta un paso, nos caemos.

12. Los mejores medios para protegerte de la tentación son los siguientes: cuida tus sentidos para salvarlos de la tentación peligrosa, evita la vanidad, no dejes que tu corazón se exalte, convéncete del mal de la complacencia, huye del odio, reza cuando sea posible. Si el alma supiera el mérito que uno adquiere en las tentaciones sufridas en la paciencia y conquistado, estaría tentado a decir: Señor, envíame tentaciones.

13. Es necesario proteger todos tus sentidos, especialmente tus ojos: son los medios por los cuales toda la fascinación y el encanto de la belleza y la voluptuosidad entran en el corazón. Cuando la moda, como en nuestro tiempo, es hacia la provocación y expone lo que antes era incorrecto pensar, se debe tener precaución y autocontrol. Siempre que sea necesario, debes mirar sin ver y ver sin pensarlo.

14. Debes recordar que tienes en el Cielo no solo un Padre sino también una Madre. Entonces recurramos a María. Ella es toda dulzura, misericordia, bondad y amor para nosotros porque es nuestra Madre.

15. El amor y el miedo deben ir unidos, el miedo sin amor se convierte en cobardía. El amor sin miedo se convierte en presunción. Cuando hay amor sin miedo, el amor corre sin prudencia y sin restricción, sin preocuparse por dónde va.

(Fuente: Aciprensa)

Un día como hoy, fiesta de San Mateo, el Papa Francisco descubrió su vocación sacerdotal

Un día como hoy, fiesta de San Mateo, el Papa Francisco descubrió su vocación sacerdotal

Hace 67 años, un día como hoy, fiesta de San Mateo Apóstol, el Papa Francisco descubrió su llamado a la vida sacerdotal.

Los detalles de este episodio los contó él mismo en la Vigilia de Pentecostés del año 2013, ante representantes de diversos movimientos y asociaciones eclesiales, quienes establecieron un diálogo directo con el Papa. Entre ellos, una joven le preguntó «¿Cómo alcanzó en su vida la certeza de la fe?»

Francisco explicó que un día «muy importante» en su vida fue el 21 de septiembre de 1953, era el día del estudiante en Argentina, que coincide con el día de la primavera, que se celebra con una gran fiesta.

«Antes de ir a la fiesta pasé por la parroquia a la que asistía, y encontré a un sacerdote al que no conocía y sentí la necesidad de confesarme, y esta fue para mí una experiencia de encuentro, he encontrado alguien que me esperaba».

«No sé qué pasó, no me acuerdo, no sé por qué ese sacerdote estaba allí o por qué he sentido esta necesidad de confesarme, pero la verdad es que alguien me esperaba, me estaba esperando desde hacía tiempo y después de la confesión sentí que algo había cambiado”.

“Yo no era él mismo, había sentido una voz, una llamada. Me convencí que debía convertirme en sacerdote, y esta experiencia en la fe es importante», contó el Santo Padre.

Más adelante, en recuerdo a este acontecimiento, el P. Bergoglio al ser elegido obispo, escogió como lema una expresión de San Beda que hace referencia a la llamada de San Mateo, cuya fiesta es justamente el 21 de septiembre: “miserando atque eligendo”. Que algunos traducen como “Lo miró con misericordia y lo eligió”.

En la actualidad, el Papa Francisco conserva esta frase en su escudo pontificio. Asimismo, siempre recomienda a los fieles leer el Evangelio de Mateo y de manera especial el capítulo 25 sobre las obras de la misericordia.

En la Misa celebrada en Holguín (Cuba) en la fiesta de San Mateo en el año 2015, el Papa Francisco destacó que cuando el Señor pasó junto al evangelista “se detuvo, no pasó de largo precipitadamente, lo miró sin prisa, lo miró con paz. Lo miró con ojos de misericordia; lo miró como nadie lo había mirado antes. Y esa mirada abrió su corazón, lo hizo libre, lo sanó, le dio una esperanza, una nueva vida”.

“Aunque no nos atrevemos a levantar los ojos al Señor, Él siempre nos mira primero. Es nuestra historia personal; al igual que muchos otros, cada uno de nosotros puede decir: yo también soy un pecador en el que Jesús puso su mirada”.

En este sentido animó a dejarnos mirar por Jesús. “Dejémonos mirar por el Señor en la oración, en la Eucaristía, en la Confesión, en nuestros hermanos, especialmente en aquellos que se sienten dejados, más solos. Y aprendamos a mirar como Él nos mira”.

En la Misa que celebró el viernes 21 de septiembre de 2018 en la capilla de la Casa Santa Marta, el Santo Padre meditó sobre el evangelio de la vocación de San Mateo.

“En la vida de la Iglesia, hay muchos cristianos que han sido elegidos desde lo más bajo. Nosotros, cristianos, debemos tener esa conciencia de dónde hemos sido elegidos, de dónde nos han elegido para ser cristiano”.

“Esa conciencia debe ser permanente durante toda la vida, debe permanecer la memoria de nuestros pecados, la memoria de que el Señor tuvo misericordia de mis pecados y que me ha elegido para ser cristiano, para ser apóstol”.

Como ejemplo, el Pontífice se refirió a Mateo, que jamás olvidó sus orígenes como publicano. Por ello, es importante que cualquier apóstol sea muy consciente de que ha sido la misericordia de Jesús la que lo ha salvado.

(Fuente: Aciprensa)

Fiesta de san Mateo, apóstol y evangelista

Fiesta de san Mateo, apóstol y evangelista

Hoy celebramos la fiesta del apóstol y evangelista san Mateo. Él mismo nos cuenta en su Evangelio su conversión. Estaba sentado en el lugar donde recaudaban los impuestos y Jesús le invitó a seguirlo. Mateo —dice el Evangelio— «se levantó y le siguió» (Mt 9,9). Con Mateo llega al grupo de los Doce un hombre totalmente diferente de los otros apóstoles, tanto por su formación como por su posición social y riqueza. Su padre le había hecho estudiar economía para poder fijar el precio del trigo y del vino, de los peces que le traerían Pedro y Andrés y los hijos de Zebedeo y el de las perlas preciosas de que habla el Evangelio.

Su oficio, el de recaudador de impuestos, estaba mal visto. Quienes lo ejercían eran considerados publicanos y pecadores. Estaba al servicio del rey Herodes, señor de Galilea, un rey odiado por su pueblo y que el Nuevo Testamento nos lo presenta como un adúltero, el asesino de Juan Bautista y el que escarneció a Jesús el Viernes Santo. ¿Qué pensaría Mateo cuando iba a rendir cuentas al rey Herodes? La conversión de Mateo debía suponer una verdadera liberación, como lo demuestra el banquete al que invitó a los publicanos y pecadores. Fue su manera de demostrar el agradecimiento al Maestro por haber podido salir de una situación miserable y encontrar la verdadera felicidad. San Beda el Venerable, comentando la conversión de Mateo, escribe: «La conversión de un cobrador de impuestos da ejemplo de penitencia y de indulgencia a otros cobradores de impuestos y pecadores (…). En el primer instante de su conversión, atrae hacia Él, que es tanto como decir hacia la salvación, a todo un grupo de pecadores».

En su conversión se hace presente la misericordia de Dios como lo manifiestan las palabras de Jesús ante la crítica de los fariseos: «Misericordia quiero, que no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores» (Mt 9,13).

(Fuente: Evangeli.net
Foto: La Conversión de San Mateo: Museo Nacional Thyssen-Bornemisza)

7 hechos sobrenaturales de San José de Cupertino, conocido como el santo volador

7 hechos sobrenaturales de San José de Cupertino, conocido como el santo volador

El 18 de septiembre es la fiesta de San José de Cupertino, patrono de los estudiantes y conocido como el santo volador. El santo, que nació en 1603 y falleció en 1663, fue bendecido por Dios con muchos milagros que siempre atribuía a la intercesión de la Santísima Virgen María. Conoce siete sucesos sobrenaturales que ocurrieron durante su vida.

1.- Volaba por los aires

San José de Cupertino caía constantemente en éxtasis. Sus hermanos frailes y los fieles lo vieron “volar” en varias ocasiones.

Cierto día los religiosos lo vieron elevarse hasta una estatua de la Virgen que estaba a tres metros y medio de altura y darle un beso al Niño Jesús. Luego rezó en el aire con intensa emoción.

El más famoso de estos sucesos se dio cuando diez obreros deseaban llevar una cruz pesada a una montaña alta, pero no lo lograban. Entonces Fray José se elevó por los aires con la cruz y la llevó hasta la cima del monte.

2.- Exorcizaba con una frase obediente

Sus superiores lo eligieron para exorcizar demonios, pero el Santo se consideraba indigno de hacerlo. Por ello usaba la siguiente frase contra los malignos: “Sal de esta persona si lo deseas, pero no lo hagas por mí, sino por la obediencia que le debo a mis superiores”. Y los demonios salían.

3.- Podía estar en dos lugares a la vez

El don de estar en dos lugares al mismo tiempo se llama bilocación o ubicuidad. Cuentan que cuando San José se encontraba en Asís, su madre esta agonizando en el pueblo de Cupertino. Entonces se vio al fraile entrar con una gran luz al cuarto de su mamá, quien después de verlo partió a la Casa del Padre.

En Asís, sus superiores preguntaron a San José por qué estaba llorando amargamente y él les contestó que su madre acababa de fallecer. Más adelante fueron muchos los que atestiguaron que el santo acompañó a su madre en Cupertino.

4.- Curaba con la señal de la cruz

Cierta vez un hombre arrogante le dijo a San José: “impío, hipócrita, no por ti, pero por el hábito de religioso que llevas tengo que respetarte. Yo creería en todo lo que haces si con la señal de la cruz sobre mi llaga me sanas”.

El santo humildemente respondió que todo lo que decía de él era cierto y haciendo la señal de la cruz sobre la llaga, el hombre quedó curado.

Asimismo hizo recobrar la vista a un ciego poniéndole su capa sobre la cabeza. Los mancos y cojos eran sanados al besar el crucifijo que San José ponía ante ellos. Los enfermos de una plaga de fiebre altísima fueron curados cuando el Santo les hacía la señal de la cruz sobre su frente.

5.- Leía los corazones y convertía protestantes

El príncipe luterano John Federick a sus 25 años de edad fue a Asís con dos escoltas, uno católico y otro protestante. Ingresaron a la iglesia donde San José estaba celebrando Misa y en el momento de la consagración el Santo no pudo partir la Hostia Consagrada porque estaba dura como piedra y tuvo que devolverla a la patena.

El P. José empezó a llorar de dolor y se elevó a casi un metro de altura. Al bajar, logró partir la hostia con mucho esfuerzo. Sus superiores le preguntaron por qué había pasado eso y él respondió que se debió al corazón duro de la gente que asistió a la Misa.

Al día siguiente regresó el príncipe con los dos hombres y cuando el santo elevó la Hostia en la Misa, la cruz de la Sagrada Hostia se puso negra. Esto le causó un gran dolor y llorando levitó con la forma durante unos 15 minutos. Este milagro conmovió el corazón del príncipe por lo que él y su acompañante decidieron convertirse a la fe católica.

6.- Se comunicaba con los animales

Cuando pasaba por un campo y se ponía a rezar, las ovejas se reunían a su alrededor y escuchaban atentas sus oraciones. Las golondrinas volaban en bandadas alrededor de su cabeza y lo acompañaban por varias cuadras.

7.- Profetizó el futuro de los Papas

Cierta vez lo llevaron ante el Papa Urbano VIII, quien deseaba saber si eran ciertos los éxtasis y los episodios de levitación del fraile.

San José compareció ante el Pontífice y se elevó por los aires ante el asombro de los presentes. De este Papa y de Inocencio X, el Santo predijo el día y la hora de la muerte de ambos.

(Fuente: Aciprensa)

Santos que lucharon contra pensamientos suicidas

Santos que lucharon contra pensamientos suicidas

Tener una enfermedad mental no implica falta de santidad, como pueden atestiguar las ricas vidas de estos santos.

El estigma de las enfermedades mentales viene de antiguo, en particular entre ciertos cristianos que insisten en que la depresión es señal de falta de fe, en vez del resultado de una enfermedad mental, problemas fisiológicos o un trauma pasado. Algunos han considerado el suicidio en particular como irremediablemente pecaminoso, un acto final de desesperación.

Dichas creencias son tan inciertas como peligrosas y hacen que quienes sufren rechacen los tratamientos necesarios (como terapia o medicación) e incluso oculten sus problemas, avergonzados por su supuesta debilidad.

El Catecismo de la Iglesia Católica, aunque reitera que nuestras vidas no son nuestras para disponer de ellas y que el suicidio es “gravemente contrario al justo amor de sí mismo”, también declara que: “Trastornos psíquicos graves, la angustia, o el temor grave de la prueba, del sufrimiento o de la tortura, pueden disminuir la responsabilidad del suicida” (párrafo 2282) y continúa explicando que la Iglesia reza por quienes se han quitado la vida, sabiendo que la misericordia de Dios no tiene límites.

Para enfatizar la verdad de que una enfermedad mental no es indicio de debilidad espiritual, la Iglesia tiene santos que vivieron con enfermedades mentales, santos que iban a terapia y tomaban medicación e incluso santos que lucharon contra ideaciones suicidas.

Algunos (como santa Isabel Ana Seton) sintieron la tentación del suicidio mucho antes de su conversión y después encontraron curación. Otros (como san Ignacio de Loyola) encontraron que su salud mental empeoró después de su conversión. En el caso de Ignacio, las dudas le convencieron de que era un caso perdido y sin esperanza, solamente el miedo de ofender a Dios le impedía tirarse por la ventana.

Otros santos (como santa María Magdalena de Pazzi) lucharon durante años contra el deseo de poner fin a su vida. Estos santos nos recuerdan que las enfermedades mentales no son el resultado de una vida de oración deficiente o una falta de confianza en Dios y que la desesperación no es un pecado cuando es el resultado de una enfermedad mental (o cuando es una tentación contra la que luchamos poderosamente).

El venerable Francisco María Pablo Libermann (1804-1852) se crio en una familia judía ortodoxa y se esperaba que siguiera los pasos de su padre como gran rabino de Saverne, Francia. Cuando Francisco se hizo católico de joven adulto, su padre lo lloró como si hubiera muerto. Tímido y sensible desde su juventud, al Francisco adulto lo carcomía la ansiedad, en especial debido a la epilepsia que le impidió ordenarse durante 15 años.

Lo peor de todo eran sus ideaciones suicidas, que convertían cada cruce de un puente en un calvario terrible, ya que luchaba contra la inclinación de tirarse al vacío (un impulso que a menudo experimentan las personas con trastorno obsesivo compulsivo, además de los que sufren depresión).

Francisco continuó aferrándose a Jesús pero, aunque su epilepsia terminó por curarse, el suicidio seguía tentándole, incluso como sacerdote, fundador de una orden religiosa y reclamado director espiritual cuyo sufrimiento lo convertía en profundamente empático.

Los puentes eran una fuente de preocupación constante y nunca mantenía un cuchillo cerca, temeroso de que en los momentos de mayor abatimiento no tuviera la fuerza suficiente para resistir. Con todo, Dios lo hizo santo, un hombre capaz de aferrarse a la esperanza a pesar de su constante tentación de caer en la desesperación.

El beato Bartolo Longo (1841-1926) se crio rezando el Rosario, pero estaba deseoso de experimentar al completo la vida universitaria, lo que por entonces significaba anticlericalismo, ateísmo y, en última instancia, lo oculto. No tardó en “ordenarse” sacerdote de Satán. A través de la intercesión de su difunto padre, Bartolo por fin regresó a Dios.

Aun así, se sentía indigno de misericordia, seguro de que su pecado lo había arruinado para siempre, que seguía consagrado a Satán y que estaba condenado al infierno. Más tarde, al volver la vista atrás sobre esta época, escribió: “Mientras reflexionaba sobre mi condición, experimenté un profundo sentimiento de desesperación y casi cometo suicidio”.

En aquel momento, Bartolo sintió que Nuestra Señora le decía que su camino al paraíso pasaba por enseñar a otros a rezar el Rosario. Esta misión le dio esperanzas en un momento de desesperación. Durante más de 50 años, Bartolo rezó el Rosario, fundó escuelas para pobres y estableció orfanatos para hijos de criminales.

La beata Benedetta Bianchi Porro (1936-1964) empezó a perder audición siendo estudiante de medicina, pero los médicos creían que era psicosomático. Fue la misma Benedetta quien se diagnosticó a sí misma la enfermedad de Von Recklinghausen, una enfermedad neurológica que terminaría arrebatándole los cinco sentidos y dejándola paralizada, capaz de mover únicamente una mano.

Su sufrimiento amenazaba con sumergirla en la desesperación, llevando a Benedetta a escribirle a una amiga (de su apartamento de siete pisos): “Hay momentos en que me gustaría tirarme por la ventana”. Sin embargo, recibía el apoyo de una comunidad que conocía el valor de su vida y se vio fortalecida por el amor de Jesús. Al final, Benedetta fue capaz de escribir: “No me falta esperanza. Sé que, al final del camino, Jesús me está esperando. (…) Mis días no son fáciles. Son duros. Pero son dulces porque Jesús está conmigo”.

La sierva de Dios Dorothy Day (1897-1980) fue una madre soltera cuyo “sí” radical a Dios cambió las vidas (y las eternidades) de miles de personas. En su autobiografía, Dorothy insinúa que, en su juventud, su serie de compañías sexuales, su aborto y sus intentos de suicidio eran pruebas del anhelo de Dios que tenía su corazón.

Tras el nacimiento de su hija, Dorothy empezó a asistir a misa y decidió bautizar a su hija, unas decisiones que acabaron conduciendo a la separación de su marido de hecho. Dorothy empezó a ver su servicio a los pobres como un servicio a Cristo. Con Peter Maurin, fundó el Movimiento del Trabajador Católico, publicó un periódico, luchó por los derechos de los trabajadores y vivió en comunidad con los pobres. Una poderosa activista que fue arrestada varias veces e incluso recibió un disparo por su obra contra la guerra y la opresión. Dorothy encontraba fuerzas en la misa diaria y en el compromiso con la oración contemplativa.

(Fuente: Aleteia)

 

Santos convertidos en héroes de Disney

Santos convertidos en héroes de Disney

@courtesy of Fabiola Garza

Esta brillante ilustradora estadounidense de Disney, comparte su talento y retrata a sus santos más queridos y admirados.

Haga click aquí para abrir el carrusel fotográfico
La cuenta de Instagram de Fabiola Garza no tiene desperdicio. Se llama @catholiccolors y en ella esta ilustradora gráfica que trabaja para Disney expone sus dibujos.

Siempre apasionada por la narración visual, Fabiola Garza, una guapa morena de ojos chispeantes y una sonrisa terriblemente contagiosa, busca comunicar con gracia y belleza las emociones de sus héroes, expresadas con claridad y profundidad. Lo suficiente para dar sentido a cada trazo que dibuja.

Además de sus diseños para la productora de dibujos animados más famosa del mundo, Fabiola también crea diseños religiosos, que comparte en su cuenta de Instagram. La joven que vive en Florida es también autora de La historia de San Juan Pablo II, un niño que se convirtió en Papa. (un libro que podrás comprar a través de Amazon en inglés)

Aleteia ha tenido ocasión de entrevistarla.

Aleteia: Compartes tu fe en las redes sociales sin ningún filtro. ¿Por qué esta elección?

Fabiola Garza: Mi fe es mi esencia. Así soy, por lo que fluye naturalmente en todo lo que creo. ¡No puedo evitar compartir lo que amo! Jesús nos mostró su amor sin miedo. Siento que me llamó a hacer esto a través de los pocos talentos que me ha dado. Quiero compartir mi vida diaria como creyente con otros jóvenes.

Aleteia: ¿Qué es exactamente lo que quiere transmitirles?

Fabiola Garza: ¡Que nunca deben avergonzarse de quiénes son realmente y que la vida con Cristo en los altibajos de la vida diaria es un verdadero gozo!

A: Dibujas personajes de Disney. ¿Cómo reflejas su alma?

FG: Los diseñadores de personajes son actores por naturaleza, ¡o al menos deberían serlo! Trato de ponerme en su lugar, de hacer poses particulares como creo que se moverían por su cuenta. Tengo un espejo frente al cual experimento con todo tipo de expresiones y luego tomo fotografías. Solo después de eso, pongo mi bolígrafo en el papel o mi lápiz en el monitor para darles vida.

Pero no se trata solo de dibujar el movimiento de un personaje, hay que saber expresar tus emociones. A veces me encuentro haciendo la misma expresión que mi personaje. Entonces mis amigos exclaman: «¡Estás triste! » o » ¡Estás enojada! «. No puedo evitar sentir lo que siente el personaje que estoy dibujando.

A: Hace unos años, antes de conseguir trabajar para Disney, estabas desempleada y escribiste tus pensamientos en un blog donde se ve que confiabas totalmente en Dios …

FG: Siempre me aferro al Señor, especialmente en tiempos de dolor. Cuando estás abajo, solo está Él, ¿verdad? Mi madre es muy religiosa, decidimos en ese momento recitar juntos una novena a San José para que yo pudiera encontrar trabajo. Y el último día de la novena, Disney me llamó …

A: Dibujas muchos santos: San José, Santa Teresita de Lisieux, San Maximiliano Kolbe, Madre Teresa… ¿Qué son ellos para ti?

FG: Me inspiran. Su abandono y su amor por el Señor me impresionan y espero vivir algún día como ellos. Los santos son mis amigos y mis mentores. Corro hacia ellos.

 

 

A: ¿Por qué seguirlos?

FG: Siento una conexión poderosa con ellos. ¿Por qué ? ¿Quizás porque pasaron por dificultades similares a las mías …? Sé que se preocupan profundamente por mí en mi debilidad y en mi fuerza.

A: Escribiste e ilustraste un hermoso libro para niños sobre Juan Pablo II. Lograste publicarlo con cierta dificultad. ¿Por qué Juan Pablo II es tan importante para ti?

FG: Juan Pablo II me hace llorar. Nunca tuve la alegría de conocerlo, pero incluso a través de videos de él, siento que emana su santidad. Me conmueve particularmente su juventud, quizás porque lo descubrí cuando estaba en la universidad. ¿Cómo podría un hombre que ha soportado tanto sufrimiento encontrar felicidad en su Salvador, sin dejar de ser manso y atrevido al mismo tiempo? Es asombroso.

Además, ¡él también era artista! Actor y poeta, sus pasiones son tan cercanas a las mías … Su historia me inspiró tan personalmente que quise compartirla con los niños. A menudo es más bien el final de la vida de los santos que conocemos y no su camino hacia la santidad. Sin embargo, todos eran niños, todos han caminado, han conocido todas las etapas de la vida. También me gustaría que los niños estuvieran conectados con los santos de una manera más profunda y cotidiana, incluso conociéndolos en su propia infancia.

(Fuente: Aleteia)

Veredicto médico ‘positivo’ sobre milagro por intercesión de Juan Pablo I

Veredicto médico ‘positivo’ sobre milagro por intercesión de Juan Pablo I

Sentinelle del mattino International-(CC BY-SA 2.0)

Se acelera la causa de beatificación de Papa Luciani

Hay una “absoluta reserva” respecto al ‘evento milagroso’ ocurrido en Buenos Aires en 2011 y que involucra a una niña ‘sanada sin explicación’ por supuesta intercesión del ‘papa de la sonrisa’.
Desde el Vaticano se confirmó el progreso de la causa: “los médicos que examinaron el hecho, lo reconocieron como ‘científicamente inexplicable”, reveló a Aleteia una fuente de la Congregación para las Causas de los Santos.

“La cosa más importante es que el veredicto médico fue positivo, se trata del tema más delicado. Nuestros médicos son muy rigurosos”.

La última comisión médica estuvo conformada por siete expertos. “Para obtener la mayoría cualificada se debe llegar a cinco veredictos positivos de siete”. En el caso de Juan Pablo I se obtuvo la mayoría.

Así, el reconocimiento del ‘milagro’ que llevaría a Albino Luciani a ser declarado ‘beato’ está en una fase avanzada, y ya bajo la lupa de una comisión teológica y técnica.

“La causa requerirá de una valoración exhaustiva que durará varios meses, hasta ahora no hay problemas. Pero en el caso de un milagro, la cuestión es muy delicada”.

¿Cuál es el procedimiento y qué falta para la beatificación de Albino Luciani? Una vez que la comisión teológica examinará la veracidad de las pruebas del milagro, las etapas siguientes serán:

“La evaluación de las pruebas por parte de una veintena de cardenales y obispos de la Congregación para las Causas de los Santos, si también ellos dan una respuesta positiva, pasará a manos del papa, quien tiene la última palabra”.

¿Cuánto tiempo podría durar la causa? El experto consultado por Aleteia afirma que la beatificación de Juan Pablo I dependerá del éxito de cada etapa, pero considera probable que el anuncio se haga el próximo año.

“El calendario de trabajo de la Congregación está completo hasta Mayo o Junio. Por ende, se espera sea el año próximo. Pero no podemos dar alguna fecha”, concluyó.

(Fuente: Aleteia)

Memoria de san Pedro Claver, presbítero

Memoria de san Pedro Claver, presbítero

El calendario de hoy, nos presenta a San Pedro Claver, nacido en el año 1580. Casi un siglo después del Descubrimiento de América, forma parte del innumerable grupo de misioneros que marchan a aquellas tierras para predicar la Buena Nueva del Evangelio de Cristo.

En su caso, ingresa en la Compañía de Jesús, y desde este carisma, siente la necesidad de extender el Reino de Dios. Muchos fueron los frutos pastorales que dio en su apostolado, sobre todo, en Cartagena de Indias. Allí impartió las catequesis de forma constante, y bautizó a una inmensa multitud de nativos, liberándoles, también de la condición de esclavos. A su celo por las almas se unen otras dos virtudes que le caracterizan: la humildad ante los acontecimientos de la vida, viéndose como un pobre siervo que cumple la voluntad de Dios, además de la capacidad de servicio manifestada en el cuidado de los enfermos. Así entenderá que cuando cuida a uno de ellos, cuida al propio Cristo.

En Cartagena durante cuarenta años de intensa labor misionera se convirtió en apóstol de los esclavos negros. Entre tantos cristianos acomodados a los tiempos, él supo ser luz y sal, supo hacer constar para la historia lo que es posible para Dios en un alma que tiene fe.

Muchos, aun entre los que se sentían molestos con la caridad del padre Claver, sabían que hacía la obra de Dios siendo un gran profeta del amor evangélico que no tiene fronteras ni color. Era conocido en toda Nueva Granada por sus milagros. Llegó a catequizar y bautizar a más de 300.000 esclavos.

En la mañana del 9 de septiembre de 1654, después de haber contemplado a Jesús y a la Santísima Virgen, con gran paz se fue al cielo.

Fuente: Cope | Aleteia

Hace cuatro años la canonización de Madre Teresa de Calcuta

Hace cuatro años la canonización de Madre Teresa de Calcuta

En medio del Jubileo de la Misericordia, el Papa Francisco proclamó santa al pequeño «lápiz en las manos de Dios». Trabajadora incansable de la caridad, hizo visible al mundo la pobreza que marcaba las calles de Calcuta y devolvió la dignidad a los que no la tenían. Con nosotros el Padre Brian Kolodiejchuk, postulador de la Causa de Beatificación y Canonización de la Madre Teresa de Calcuta.

Pequeña, minuta, valiosa, porque en un cuerpo tan delgado Dios había derramado su gracia. A Anjeze Gonxhe Bojaxhiu, la futura Madre Teresa de Calcuta, le había dado espaldas fuertes para soportar las miserias de tantos hombres abandonados en la inmundicia y la resignación; manos trabajadoras capaces de acariciar y curar sus heridas; una voz firme para denunciar la injusticia al mundo y para pedir que repare tantos males.

Amaba a Jesús en cada persona 

Nacida el 26 de agosto de 1910, en Skopje, en la antigua Yugoslavia, en 1929 la Madre Teresa comenzó su misión en Calcuta, pero sólo después de dejar a las Hermanas de Loreto, en 1950 fundó la Congregación de las Misioneras de la Caridad, que hoy cuenta con más de seis mil hermanas en el mundo, activas en 130 países. En 1979 se le entrega el Premio Nobel de la Paz, pero ella pide que se donen los seis mil dólares a los pobres de la India. Tras su muerte en 1996, San Juan Pablo II, su amigo fraterno, el 19 de octubre de 2003 la colocó entre los beatos. El 4 de septiembre de 2016, Francisco la canonizó, recordando su ardua defensa de la vida y la dignidad que Dios había dado a los que se dejaban morir en las orillas de las calles.

“La misericordia ha sido para ella la «sal» que daba sabor a cada obra suya, y la «luz» que iluminaba las tinieblas de los que no tenían ni siquiera lágrimas para llorar su pobreza y sufrimiento”

Una Santa que todos podemos imitar 

“Madre Teresa es una Santa que todos podemos imitar en su amor por Jesús”: afirma ante los micrófonos de Vatican News el Padre Brian Kolodiejchuk, postulador de la Causa de Beatificación y Canonización de Madre Teresa:

«Era una mujer apasionadamente enamorada de Jesús y mostraba su amor por Dios, por Jesús, sirviendo a los demás haciendo la caridad cada día. Ella hacía siempre cosas ordinarias, pero con un amor extraordinario, cosas pequeñas, pero con un gran amor. Y eso podemos hacer nosotros en nuestras casas, en nuestras familias, empezando dónde estamos, con la gente alrededor de nosotros, en el trabajo, en la escuela: podemos amar al otro, por amor de Jesús. Y también cuando es difícil. Madre Teresa decía siempre refiriéndose al Evangelio de San Mateo, ‘Todo lo que hagáis al más pequeño de mis hermanos, me lo haréis a mí. Y ver en esta persona que, tal vez, es muy difícil amar, a Jesús y amar a Jesús en esta persona.»

(Fuente: Vatican News)

15 consejos de la Madre Teresa para cultivar la humildad

15 consejos de la Madre Teresa para cultivar la humildad

Madre Teresa de Calcuta. Crédito: Turelio / Wikimedia Commons (CC BY-SA 2.0 DE)

Todos los santos entendieron que la humildad es la manera de lograr una buena autoestima, la confianza en el valor o las habilidades de uno, al depender de Dios en lugar de uno mismo. Es el entendimiento de que todo proviene de Dios y que Dios es todo.

En ese sentido, la Madre Teresa llamó a la humildad “la madre de todas las virtudes”. “Si eres humilde, nada te tocará, ni elogios ni vergüenzas, porque sabes lo que eres. Si te culpan, no te desanimarás. Si te llaman santo no te pondrás en un pedestal”, dijo la santa.

De esta manera, la Madre Teresa elaboró una lista sobre formas de cultivar la humildad para las Misioneras de la Caridad, la congregación que fundó:

1. Habla lo menos posible sobre ti.

2. Mantente ocupado en tus propios asuntos y no con los de los demás.

3. Evita la curiosidad (se refiere a querer saber cosas que no deberían preocuparte).

4. No interferir en los asuntos de los demás. 

5. Acepta pequeñas irritaciones con buen humor.

6. No te detengas en las faltas de los demás.

7. Acepta censuras incluso si no son merecidas.

8. Ceder a la voluntad de los demás.

9. Acepta insultos y heridas.

10. Acepta el desprecio, ser olvidado y desatendido.

11. Se cortés y delicado incluso cuando seas provocado por alguien.

12. No busques ser admirado y amado.

13. No te protejas detrás de tu propia dignidad. 

14. Cede, en discusiones, incluso cuando tengas razón.

15. Elige siempre la tarea más difícil.

Asimismo, en 2016, durante una homilía dominical, el pastor asociado en la Catedral del Espíritu Santo en Bismarck (Estados Unidos) identificó tres mitos sobre la humildad, que a veces es mal entendida como sinónimo de autodesprecio:

Primer mito: Las almas humildes carecen de confianza 

“Las personas más humildes son algunas de las más seguras y, a veces, algunas de las personas más orgullosas son las más inseguras», dijo.

“Las almas humildes saben que su vida depende de Dios y saben qué valorar: las cosas que duran no pasan. Valoran al Señor sobre cualquier otra cosa”, explicó.

Segundo mito: La humildad no es atractiva 

“La verdadera humildad es atractiva. Es la persona humilde que escucha y se preocupa por los demás en lugar de centrarse en sí misma y tratar de verse bien”, afirmó el presbítero.

Tercer mito: Las personas humildes quieren ser reconocidas como humildes 

El P. Johnson explicó que querer parecer humilde es falsa humildad. El humilde simplemente quiere hacer algo porque es correcto y no porque esté buscando elogios.

“Nuestro mayor obstáculo para acercarnos a Dios es cuando confiamos más en nosotros que en Él. Cuando miramos un crucifijo, vemos a un hombre humilde y que no se trata de sí mismo. Vemos un hombre que es para los demás. Que podamos imitar esa humildad para que podamos experimentar a Dios en su plenitud”, afirmó.

(Fuente: Aciprensa)