Parroquia El Buen Pastor – República Dominicana

Valor del Mes:
El Bautismo, identidad
Lema del Mes:
«Entonces conocerán la verdad, y la verdad los hará libres.» (1 Jn 3, 18 )

El Papa invita a sumarse a la iniciativa “un millón de niños rezan el Rosario”

El Papa invita a sumarse a la iniciativa “un millón de niños rezan el Rosario”

Papa Francisco. Crédito: Daniel Ibáñez (ACI)

El Papa Francisco animó a sumarse a la iniciativa «Por la unidad y la paz, un millón de niños rezan el Rosario», promovida por la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) para el domingo 18 de octubre.

“Animo esta hermosa manifestación en la que participan niños de todo el mundo, que rezarán especialmente por las situaciones críticas provocadas por la pandemia”, expresó el Santo Padre el domingo 11 luego del rezo del Ángelus.

En un reciente comunicado, ACN indicó que esta campaña comenzó en 2005 en Caracas (Venezuela), cuando varios niños rezaban el Rosario en una ermita y los presentes recordaron la frase del Santo Padre Pío: “Cuando un millón de niños recen el Rosario, el mundo cambiará”.
“ACN viene apoyando la campaña desde 2008, y hace dos años se hizo cargo de la organización del evento en todo el mundo”, agregó.

(Fuente: Aciprensa)

Francisco habla en entrevista sobre los temas clave de la vida durante la pandemia

Francisco habla en entrevista sobre los temas clave de la vida durante la pandemia

Imagen de archivo. Papa Francisco.

El Papa Francisco concede una entrevista a la directora de la edición española de la revista «Il Mio Papa», Carmen Magallón, en la que habla sobre los temas clave de la crisis sanitaria generada por la pandemia del coronavirus y que ha afectado a millones de personas en todo el mundo.
Manuel Cubías – Ciudad del Vaticano

Vatican News comparte una síntesis de la entrevista que el Santo Padre Francisco ha concedido a la directora de la edición española de la revista «Il Mio Papa», Carmen Magallón, en la que aborda los temas relacionados con la vida durante la pandemia y plantea propuestas para superar este tiempo de crisis.

Pensar en las generaciones futuras

La pandemia está cambiando el mundo y nos puso en crisis, afirma Francisco; sin embargo, insiste, “de una crisis no se sale igual. O salimos mejores o salimos peores. Y el modo en que salgamos depende de las decisiones que tomemos durante la crisis”.

El Papa devuelve la pregunta a la humanidad: ¿cuál será el modo de vida que le dejaremos a la futura generación? Se trata de dejar de pensar sólo en nosotros mismos o en nuestro presente y levantar la mirada al futuro en perspectiva de humanidad que quiere permanecer en el tiempo como parte de la creación. “Debemos hacernos cargo del futuro, de preparar la tierra para que otros la trabajen. Y esta es la cultura que tenemos que elaborar en la pandemia, según este gran principio que de una crisis no se sale igual. Salimos peor o mejor; pero nunca iguales”.

¿Cómo afrontar el duelo? 

Cuestionado sobre ¿cómo afrontar el duelo de las víctimas de la pandemia?, Francisco valora todos los pequeños y grandes gestos que tantas personas en el mundo han tenido para con sus semejantes:

“Y ¿cómo se afronta ese duelo? – cuestiona el Santo Padre- Solamente intentando ser cercanos (…) Es el momento del silencio, de la cercanía y de hacer lo posible para estar juntos”.

Compromiso hasta el final

“Los santos de la puerta de al lado son tantos”, explica el Papa refiriéndose a todas las personas que han dado su vida sirviendo a quienes los necesitan. Estas gentes, «no se quisieron «zafar» sino que enfrentaron los problemas y buscaron soluciones prácticas a los mismos. Y Dios entiende ese lenguaje y lo hace suyo».

Un hecho fundamental para Francisco es que nuestro compromiso con la vida no se reduce a la salud, sino que continúa en la preocupación por los descartados, por los que expulsa el sistema, por los que no tienen trabajo. Por eso, en la entrevista habla de que estamos ante “el gran desafío social” que pone ante nuestros ojos cómo “la cultura del descarte ha impregnado nuestra manera de relacionarnos”.

Por esta razón, no podemos continuar con el mismo sistema económico que tiene entre sus fundamentos la injusticia. “La pandemia -afirma el Papa- nos hizo visualizar como nos habíamos acostumbrado a ese clima del descarte: el descarte de los viejos, el descarte de los pobres, el descarte de los chicos, de los chicos no nacidos”, y ante esto, nos invita a recordar que toda vida vale y merece ser defendida y respetada.

Para el Papa, como sociedad debemos enfrentar con valentía la cultura del descarte:

“Esa cultura que nos amenaza continuamente. Vivir descartando lo que nos molesta, lo que nos sobra, lo que nos impide tener más y más. Y contra esa cultura del descarte, vivir la cultura del recibir, del acoger, de la cercanía, de la fraternidad. Hoy día más que nunca se nos pide fraternidad, ir al encuentro del otro, del más débil y vulnerable para cuidarlo, para sentirnos responsables de él o de ella, porque no tiene los mismos recursos que los demás”

Al respecto, Carmen Magallón pregunta al Pontífice sobre lo que ocurrió en su corazón el pasado 27 de marzo en la Plaza de San Pedro. Francisco responde que en un primer momento tuvo temor de resbalar al subir la escalera, sin embargo, “Mi corazón estaba en todo el Pueblo de Dios que sufría, en una humanidad que tenía que soportar esta pandemia y que, por otro lado, que tuviera el coraje de caminar. Subí las escaleras rezando, recé todo el tiempo, y me fui rezando. Así viví ese 27 de marzo”.

Las Audiencias generales sin fieles fueron un momento difícil para el Papa: “era como estar hablando a fantasmas” y “suplí muchas de estas ausencias físicas con el teléfono y cartas. Eso me ayudó bastante a medir el pulso de cómo estaban viviendo esto las familias y comunidades”.

¿Cómo construir el futuro? El bien común como criterio 

Por otra parte, Francisco afirma que no hay receta para salir de la crisis, pero el camino lo encontraremos si cambiamos de paradigma económico: “Empezar por las periferias (…) por la dignidad de las personas” y añade: “Hablé de las periferias, pero también tenemos que incluir la casa común, que es el mundo, el cuidado del universo”.

En esta vía, Francisco ubica la encíclica recién publicada, “Fratelli tutti”, la fraternidad humana como una de las claves para construir el futuro. En este sentido también habla de la distribución de la vacuna contra el coronavirus, de la que afirma:

“La vacuna no puede ser propiedad del país del laboratorio que la encontró o de un grupo de países que se alían para esto (…) La vacuna es patrimonio de la humanidad, de toda la humanidad, es universal; porque la salud de nuestros pueblos, como la pandemia nos enseña, es patrimonio común, pertenece al bien común… y ese debe ser el criterio”

Los migrantes

Asimismo, cuestionado sobre el tema de los migrantes, el Papa contesta con firmeza:

“Respecto de los migrantes, tenemos que hacernos cargo. El migrante sale de su patria porque busca nuevos horizontes, porque escapa por hambre o por guerra. Basta pensar en Siria…” y añade: “Si no nos hacemos cargo de los migrantes perdemos gran parte de la humanidad, de la cultura que ellos representan”.

Hablando sobre el mismo tema, el Santo Padre llama a la sinceridad y a que reconozcamos el aporte que gentes venidas de otros países han hecho durante este tiempo de confinamiento: “Durante el período de lockdown eran muchos migrantes quienes se exponían trabajando la tierra, manteniendo limpia la ciudad, continuando múltiples servicios. Es doloroso constatar cómo no se los reconoce y valora y se aprovecha un hecho lejano o perdido para desacreditar a tantas personas que con su trabajo sostuvieron a nuestro pueblo”.

Francisco va más lejos en su argumento al invitarnos a adentrarnos en las causas de las migraciones, en el caso del Líbano o de Siria: “son familias enteras que escapan de una guerra que no se entiende. ¿Nuestros países pueden mantenerse neutrales ante esta dolorosa situación?”

Una Iglesia de los pobres

El Pontífice pone en evidencia y valoriza el hecho de que “Hay sacerdotes, religiosos, laicos, religiosas, obispos que se rompen el alma para lograr esto. Hay ejemplos muy hermosos que están abriendo camino”.

En este contexto, el Papa expresa su esperanza en toda la humanidad:

“La humanidad es capaz de reaccionar, especialmente las periferias, si se organizan. Y la cultura de los pueblos. Me gusta pensar en el alma de los pueblos, en esa reserva espiritual que les permite siempre salir adelante”

Igualmente el Papa recordó a pueblos que son perseguidos, los yizadíes y los rohingyas, por ejemplo, de los que afirma que son pueblos sufrientes, perseguidos: “Entonces, hay que ir a esos pueblos que sufren y, mientras no se haga cargo la humanidad entera de esto, no hay esperanza. Esperanza de la periferia, de los más separados”.

Preguntado sobre su relación con las redes sociales como instrumento de evangelización, contestó: “les tenía alergia (…) Así que diviértase un poquito con este fracaso de mi alergia”.

500 años de la conversión de san Ignacio de Loyola 

Para Francisco no existe división entre lo que ocurre a los seres humanos y lo que sucede en el planeta que habitamos. Somos una sola unidad. “Está cambiando el clima, perdemos oportunidades (…) no podemos jugar con el mar, con el universo. Lo tenemos que cuidar”.

Finalmente, en el contexto de los 500 años de la conversión de san Ignacio de Loyola, el Santo Padre expresa sus deseos de ir a Manresa, sitio donde Ignacio inició su camino de conversión.

“Creo que la conversión de San Ignacio es también un reencuentro con el corazón y puede invitarnos a reflexionar en nuestra conversión personal, en pedir el don de la conversión para más amar y servir al estilo de Jesucristo”

(Fuente: Vatican News)

El Papa: más mujeres en instancias de responsabilidad en la Iglesia

El Papa: más mujeres en instancias de responsabilidad en la Iglesia

«Mujeres en instancias de responsabilidad en la Iglesia»: es el título que lleva el vídeo con la intención de oración del Papa Francisco para este mes de octubre, mes de las misiones. «Laicos y laicas son protagonistas de la Iglesia», afirma el Santo Padre. Y añade: «hemos de promover la integración de las mujeres en los lugares donde se toman las decisiones importantes».

Recemos para que en virtud del bautismo los fieles laicos, y las mujeres en una manera especial, participen más en instancias de responsabilidad en la Iglesia, sin caer en los clericalismos que anulan el carisma laical. Es el deseo del Papa en este mes de octubre, en el que llama, con la oración, a promover una mayor integración de los fieles laicos, en especial las mujeres, en instancias de responsabilidad en la vida de la Iglesia.

Tal como difunde la Red Mundial de Oración del Papa – que incluye el Movimiento Eucarístico Juvenil -, el video con la intención de oración de Francisco de este mes misionero destaca “el papel de los laicos y laicas, a quienes considera verdaderos protagonistas para el anuncio del Evangelio”.

Ampliar los espacios de presencia relevante femenina en la Iglesia resulta fundamental para el Santo Padre, ya que ellas, “suelen ser dejadas de lado”.

Francisco – afirma la nota que difunde el vídeo – ha tenido muchos gestos que impulsan esta voluntad de darle a la Iglesia un mayor peso femenino. Sin ir más lejos, en el 2016 elevó el día de María Magdalena al rango de fiesta litúrgica, quien hoy es definida en el nuevo prefacio de la Misa como “la apóstol de los apóstoles”. Tomó esta decisión para evidenciar la importancia de esta mujer, la primera que vio el rostro del Resucitado entre los muertos, la primera a quien Jesús llama por su nombre, la primera en recibir de Jesucristo mismo la misión de anunciar su Resurrección. Es así que Francisco, desde el inicio de su pontificado, ha nombrado cada vez más mujeres en las instancias de responsabilidad de la Iglesia.

El P. Frédéric Fornos S.J., Director Internacional de la Red Mundial de Oración del Papa, observa que “desde 2013 mucho se ha hecho, pero más se tiene que hacer” y recuerda una frase del Papa Francisco en La Alegría del Evangelio: “Las reivindicaciones de los legítimos derechos de las mujeres, a partir de la firme convicción de que varón y mujer tienen la misma dignidad, plantean a la Iglesia profundas preguntas que la desafían y que no se pueden eludir superficialmente” (EG 104).

El P. Fornos recuerda, además, que “en virtud del bautismo todos son llamados a anunciar y a servir con fidelidad al Evangelio de Jesucristo, a ser discípulos misioneros del Señor, sin embargo, entre los fieles laicos, las mujeres han sido consciente e inconscientemente rebajadas a un nivel inferior”. Es algo ya hecho presente por el Santo Padre en Querida Amazonia: muchas mujeres, impulsadas por el Espíritu Santo, mantienen la Iglesia en pie, en muchas partes del mundo, con admirable entrega y ardiente fe. Por ese motivo “es esencial que participen cada vez más en sus instancias de decisión”, lo que pide “un cambio profundo de mentalidad”, conversión y oración.

El sentido del bautismo y de la misión de la Iglesia La Dra. Linda Ghisoni, Subsecretaria para los Fieles Laicos, reflexiona: “En el video de octubre de 2020 dedicado a la misión de los laicos en la Iglesia, el Santo Padre comienza hablando del bautismo. Esto es muy importante porque nos permite comprender que el deseo de tener una mayor participación de los laicos —y en particular de las mujeres— en instancias de responsabilidad en la Iglesia no se debe interpretar como si se tratara de una operación sociológica o de querer garantizar mayores cupos para un reparto de poder entre mujeres y hombres, entre laicos y clérigos. Por lo tanto, no se trata de una demanda de espacio para obtener puestos de trabajo. Si, en efecto, tomamos conciencia del sentido de nuestro bautismo, comprendemos cuál es nuestro lugar en la Iglesia, que, para ser tal, no puede renunciar a los aportes específicos de los laicos, de las mujeres, que por vocación son parte constitutiva de ella”.

(Fuente: Vatican News)

 

Descarga la nueva encíclica Fratelli tutti del Papa Francisco en PDF y versión web

Descarga la nueva encíclica Fratelli tutti del Papa Francisco en PDF y versión web

El domingo 4 de octubre se presentó en el Vaticano la tercera encíclica del Papa Francisco titulada “Fratelli tutti” (Hermanos todos, en español), en la que el Santo Padre reflexiona sobre la fraternidad y la amistad social.

Para descargar la encíclica completa en formato PDF, ingrese AQUÍ.

Para leer la encíclica completa en ACI Prensa ingrese AQUÍ.

(Fuente: Aciprensa)

Papa Francisco firma Carta Apostólica sobre Sagradas Escrituras en fiesta de San Jerónimo

Papa Francisco firma Carta Apostólica sobre Sagradas Escrituras en fiesta de San Jerónimo

El Papa Francisco en el Vaticano. Foto: Vatican Media

Al finalizar la Audiencia General de este miércoles, el Papa Francisco firmó la Carta Apostólica “Scripturae Sacrae affectus” este 30 de septiembre, memoria litúrgica de San Jerónimo.

En este año 2020 se celebra también el 16º centenario de la muerte de San Jerónimo.

“Que el ejemplo de este gran Doctor y Padre de la Iglesia, que ha colocado la Biblia en el centro de su vida, despierte en todos un renovado amor a la Sagrada Escritura y el deseo de vivir en diálogo personal con la Palabra de Dios”, dijo el Santo Padre.


Además, el Papa calificó a San Jerónimo como “un estudioso apasionado de la Sagrada Escritura, que hizo de ella el motor y el alimento de su vida”.

“Que su ejemplo nos ayude también a nosotros a leer y conocer la Palabra de Dios, ‘porque ignorar las Escrituras ― decía él― es ignorar a Cristo’”, advirtió a los fieles de lengua español.

En esta línea, el Santo Padre animó también a que la Biblia sea “el alimento diario de su diálogo con el Señor, para que ser colaboradores cada vez más dispuestos a trabajar por el Reino que Cristo ha inaugurado en este mundo”.


El 30 de septiembre de 2019 el Papa Francisco instituyó el “Domingo de la Palabra de Dios” con la Carta Apostólica en forma de “Motu Proprio” titulada “Aperuit Illis”.

El “Domingo de la Palabra de Dios” será celebrado por la Iglesia Universal cada tercer Domingo del Tiempo Ordinario para hacer “crecer en el pueblo de Dios la familiaridad religiosa y asidua con la Sagrada Escritura”.

El título de la Carta Apostólica “Aperuit Illis” se basa en el pasaje bíblico de San Lucas del capítulo 24 en el que se describe el gesto de Jesucristo a los discípulos con el cual “les abrió el entendimiento para comprender las Escrituras”.

(Fuente: Aciprensa)

Papa Francisco: No se cansen de escuchar el «grito» que los indefensos llevan en sus ojos

Papa Francisco: No se cansen de escuchar el "grito" que los indefensos llevan en sus ojos

En vistas a la celebración del Centenario de la aprobación de la Congregación de San Miguel Arcángel, Papa Francisco envió una carta al Superior General Reverendo Padre Dariusz Wilk, con el deseo de unirse a “la acción de gracias al Señor por las maravillas que ha logrado a través del trabajo” del Instituto.

En un mensaje, difundido por la Sala de Prensa del Vaticano en el día de hoy, el Papa Francisco animó a los miembros “a continuar con convicción, alegría y renovada fidelidad el camino trazado por el Fundador, el Beato Bronislao Markiewicz”.

Su fundador
Bronislao Markiewicz, entró a la Congregación Salesiana y conoció personalmente a San Juan Bosco. Regresando de Italia a Polonia como primer salesiano, continuó sembrando a través de obras a favor de los niños pobres y abandonados, reuniendo a su alrededor hombres y mujeres, colaboradores del primer núcleo de las ramas masculina y femenina de las futuras Congregaciones de San Miguel Arcángel. Murió en 1912, unos años antes de que el Instituto religioso, tan deseado por él, fuera aprobado oficialmente el 29 de septiembre de 1921 por el entonces arzobispo de Cracovia Adam Stefan Sapiecha. Como destaca Papa Francisco, “el legado espiritual del Fundador fue vivido con celo apostólico por sus hijos durante estos cien años, adaptándolo sabiamente a la realidad y a las nuevas urgencias pastorales, incluso a costa del supremo don de la vida, como lo atestigua el martirio de vuestro beato Ladislao Błądziński y de Adalberto Nierychlewski”.

Su carisma

El carisma del Instituto se caracteriza por la preocupación por los niños pobres, huérfanos y abandonados, no deseados por nadie y a menudo considerados como rechazados por la sociedad. En su misiva, Papa Francisco invitó a “continuar con renovado entusiasmo su compromiso educativo con aquellos a quienes nadie quiere a menudo acoger y defender, a través de escuelas, oratorios, hogares de acogida, hogares de guarda y otras realidades asistenciales y educativas”.

“No se cansen de escuchar el «grito» que los niños y jóvenes indefensos llevan en sus ojos, convirtiéndose para ellos en portadores de esperanza y de futuro.”

Al mismo tiempo, destacó que “los más necesitados de hoy en día se enfrentan no sólo a los que viven en la deficiencia material, sino que a menudo son esclavos del condicionamiento y la dependencia modernos”. Por lo tanto, expresó que el “Instituto está llamado a dedicar todo su cuidado y atención a la juventud y a las realidades sociales expuestas al peligro del mal y al alejamiento de Dios”.

Escuchar al Espíritu Santo 

Finalmente, el Santo Padre invitó a los religiosos en este año jubilar, a escuchar dócilmente al Espíritu Santo y a que se “dejen modelar por Él para renovar la necesaria comunión fraterna, con vistas a una misión cada vez más fecunda”.

(Fuente: Vatican News)

Ángelus: La fe en Dios pide renovar cada día la elección del bien

Ángelus: La fe en Dios pide renovar cada día la elección del bien

Ángelus del 27 de septiembre 2020 (Vatican Media)

Comentando el Evangelio del día, Papa Francisco recordó que Dios es paciente con nosotros y “espera ansiosamente nuestro «sí», para acogernos nuevamente entre sus brazos paternos y colmarnos de su misericordia sin límites”. 

“Con su predicación sobre el Reino de Dios, Jesús se opone a una religiosidad que no involucra la vida humana, que no interpela la conciencia y su responsabilidad frente al bien y al mal”: explicó Papa Francisco bajo una intensa lluvia, en su comentario al Evangelio de este Domingo XXVI del tiempo ordinario (Mateo 21, 28-32) durante la oración mariana del Ángelus. El Santo Padre comentó que con este sencillo ejemplo “Jesús quiere superar una religión entendida solo como práctica exterior y rutinaria, que no incide en la vida y en las actitudes de las personas”.

“A la invitación del padre de ir a trabajar a la viña, el primer hijo responde impulsivamente «no», pero después se arrepiente y va; sin embargo el segundo hijo, que enseguida responde «sí», en realidad no lo hace. La obediencia no consiste en el decir «sí» o «no», sino en actuar, en cultivar la viña, en realizar el Reino de Dios.”

Privilegiados de la gracia 

“Los exponentes de esta religiosidad “de fachada” –continuó el Pontífice-, que Jesús desaprueba, son «los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo», los cuales, según la admonición del Señor, en el Reino de Dios serán superados por los publicanos y las prostitutas”. Sin embargo, Jesús no señala a estos últimos como modelos de vida, sino como “privilegiados de la gracia”, que Dios ofrece a todo aquel que se abre y se convierte a Él, y recordó que, de hecho, escuchando la predicación de Jesús, se arrepintieron y cambiaron de vida.

Los dos hermanos 

El Santo Padre continuó reconociendo que “en el Evangelio de hoy, quien queda mejor es el primer hermano, no porque ha dicho «no» a su padre, sino porque después el «no» se ha convertido en un «sí»”.

“Dios es paciente con nosotros: no se cansa, no desiste después de nuestro «no»; nos deja libres también de alejarnos de Él y de equivocarnos. Pero pensar en la paciencia de Dios… ¡es maravilloso! Como el Señor siempre nos espera; siempre a nuestro lado para ayudarnos, pero respetando nuestra libertad. Y espera ansiosamente nuestro «sí», para acogernos nuevamente entre sus brazos paternos y colmarnos de su misericordia sin límites.”

La fe en Dios pide renovar cada día la elección del bien respecto al mal, la elección de la verdad respecto a la mentira, la elección del amor del prójimo respecto al egoísmo. Papa Francisco recuerda que quien se convierte a esta elección de amor, después de haber experimentado el pecado, encontrará los primeros lugares en el Reino de los cielos, “donde hay más alegría por un solo pecador que se convierte que por noventa y nueve justos”.

Conversión 

El Santo Padre recuerda que la conversión, cambiar el corazón, es un proceso «que nos purifica de las incrustaciones morales y a veces es un proceso doloroso, porque no hay camino a la santidad sin alguna renuncia y sin combate espiritual». El Papa invitó a luchar por el bien, «luchando para no caer en la tentación, haciendo de nuestra parte lo que podemos para vivir en la paz y la alegría de las Bienaventuranzas».

“El Evangelio de hoy cuestiona la forma de vivir la vida cristiana –subrayó Francisco-, que no está hecha de sueños y de bonitas aspiraciones, sino de compromisos concretos, para abrirnos siempre a la voluntad de Dios y al amor hacia los hermanos”.

“Incluso el más pequeño compromiso concreto, no puede hacerse sin gracia. La conversión es una gracia que siempre debemos pedir: «Señor, dame la gracia de mejorar. Dame la gracia de ser un buen cristiano».”

Dóciles a la acción del Espíritu Santo 

Finalmente, el Santo Padre invitó a rogar a María Santísima para que “nos ayude a ser dóciles en la acción del Espíritu Santo”, quien derrite la dureza de los corazones y los dispone al arrepentimiento, para obtener la vida y la salvación prometidas por Jesús.

(Fuente: Vatican News)

El Papa denuncia ante la ONU la promoción del aborto y la destrucción de la familia

El Papa denuncia ante la ONU la promoción del aborto y la destrucción de la familia

El Papa Francisco denunció, ante la 75ª Asamblea General de la ONU que muchos “países y las instituciones internacionales están promoviendo el aborto como uno de los denominados ‘servicios esenciales’ en la respuesta humanitaria”.

“Es triste ver cuán simple y conveniente se ha vuelto, para algunos, negar la existencia de vida como solución a problemas que pueden y deben ser resueltos tanto para la madre como para el niño no nacido”, denunció el Pontífice en un video mensaje enviado desde el Vaticano este viernes 25 de septiembre.

El Santo Padre imploró a las autoridades civiles “que presten especial atención a los niños a quienes se les niegan sus derechos y dignidad fundamentales, en particular, su derecho a la vida y a la educación”.

También subrayó que “los primeros educadores del niño son su mamá y su papá, la familia que la Declaración Universal de los Derechos Humanos describe como el elemento natural y fundamental de la sociedad”.

El Papa denunció, asimismo, el proceso de desintegración de la familia. “Con demasiada frecuencia, la familia es víctima de colonialismos ideológicos que la hacen vulnerable y terminan por provocar en muchos de sus miembros, especialmente en los más indefensos, niños y ancianos, un sentido de desarraigo y orfandad”.

“La desintegración de la familia se hace eco en la fragmentación social que impide el compromiso para enfrentar enemigos comunes. Es hora de reevaluar y volver a comprometernos con nuestros objetivos”.

El Pontífice citó también “las devastadoras consecuencias de la crisis del Covid-19 en los niños, comprendiendo los menores migrantes y refugiados no acompañados. La violencia contra los niños, incluido el horrible flagelo del abuso infantil y de la pornografía, también ha aumentado dramáticamente”.

Recordó que “millones de niños no pueden regresar a la escuela. En muchas partes del mundo esta situación amenaza un aumento del trabajo infantil, la explotación, el maltratado y la desnutrición”.

Salida solidaria a la pandemia

En su mensaje, el Pontífice enfatizó el modo en que la pandemia de coronavirus, todavía en curso, ha cambiado el modo de vida de las personas. “Esta crisis está cambiando nuestra forma de vida, cuestionando nuestros sistemas económicos, sanitarios y sociales, y exponiendo nuestra fragilidad como criaturas”.

El Papa recordó a las muchas personas que han perdido la vida por la COVID 19 y señaló que se necesita “repensar nuestra forma de vida y nuestros sistemas económicos y sociales, que están ampliando las distancias entre pobres y ricos, a raíz de una injusta repartición de los recursos”.

En ese sentido, señaló que la crisis puede dar lugar a dos actitudes diferentes: una individualista y elitista, frente a otra multilateral y solidaria.

Insistió en que el multilateralismo es “expresión de una renovada corresponsabilidad mundial, de una solidaridad fundamentada en la justicia y en el cumplimiento de la paz y de la unidad de la familia humana, proyecto de Dios sobre el mundo”.

El otro camino, el individualista, conduce a “actitudes de autosuficiencia, nacionalismo, proteccionismo, individualismo y aislamiento, dejando afuera los más pobres, los más vulnerables, los habitantes de las periferias existenciales. Y ciertamente será perjudicial para la entera comunidad, causando autolesiones a todos. Y esto no debe prevalecer”.

Asimismo, aseguró que “la pandemia ha puesto de relieve la urgente necesidad de promover la salud pública y de realizar el derecho de toda persona a la atención médica básica. Por tanto, renuevo el llamado a los responsables políticos y al sector privado a que tomen las medidas adecuadas para garantizar el acceso a las vacunas contra el COVID-19 y a las tecnologías esenciales necesarias para atender a los enfermos”.

“Si hay que privilegiar a alguien”, pidió, “que ése sea el más pobre, el más vulnerable, aquel que normalmente queda discriminado por no tener poder ni recursos económicos”.

Garantizar el derecho al trabajo

El Papa Francisco también pidió tener presente los efectos del desarrollo tecnológico sobre el trabajo y, en concreto, advirtió de la tentación de servirse de la robotización y de la inteligencia artificial para desestabilizar el mercado laboral.

“Es particularmente necesario encontrar nuevas formas de trabajo que sean realmente capaces de satisfacer el potencial humano y que afirmen a la vez nuestra dignidad”.

Reclamó un cambio en “el paradigma económico dominante que sólo busca ampliar las ganancias de las empresas. El ofrecimiento de trabajo a más personas tendría que ser uno de los principales objetivos de cada empresario, uno de los criterios de éxito de la actividad productiva. El progreso tecnológico es útil y necesario siempre que sirva para hacer que el trabajo de las personas sea más digno, más seguro, menos pesado y agobiante”.

Cultura del descarte

El Obispo de Roma abogó por elaborar “un marco ético más fuerte capaz de superar la cultura del descarte”.

“En el origen de esta cultura del descarte existe una gran falta de respeto por la dignidad humana, una promoción ideológica con visiones reduccionistas de la persona, una negación de la universalidad de sus derechos fundamentales, y un deseo de poder y de control absolutos que domina la sociedad moderna de hoy. Digámoslo por su nombre: esto también es un atentado contra la humanidad”.

El Papa denunció los muchos derechos fundamentales que se continúan violando con impunidad y, en concreto, citó a la persecución por motivos religiosos, incluyendo genocidios. “También, entre los creyentes religiosos, somos víctimas los cristianos: cuántos sufren alrededor del mundo, a veces obligados a huir de sus tierras ancestrales, aislados de su rica historia y de su cultura”.

Guerras y refugiados

Denunció el empleo en las guerras de armas “convencionales” cada vez menos convencionales y cada vez más “armas de destrucción masiva”, que hace que los conflictos bélicos sean cada vez más destructivos.

“Debemos preguntarnos si las principales amenazas a la paz y a la seguridad como, la pobreza, las epidemias y el terrorismo, entre otras, pueden ser enfrentadas efectivamente cuando la carrera armamentista, incluyendo las armas nucleares, continúa desperdiciando recursos preciosos que sería mejor utilizar en beneficio del desarrollo integral de los pueblos y para proteger el medio ambiente natural”.

Reclamó “desmantelar las lógicas perversas que atribuyen a la posesión de armas la seguridad personal y social. Tales lógicas sólo sirven para incrementar las ganancias de la industria bélica, alimentando un clima de desconfianza y de temor entre las personas y los pueblos”.

En particular aseguró que “la disuasión nuclear fomenta un espíritu de miedo basado en la amenaza de la aniquilación mutua, que termina envenenando las relaciones entre los pueblos y obstruyendo el diálogo. Por eso, es tan importante apoyar los principales instrumentos legales internacionales de desarme nuclear, no proliferación y prohibición”.

El número de desplazados por las guerras es cada vez mayor. “Con frecuencia, los refugiados, los migrantes y los desplazados internos en los países de origen, tránsito y destino, sufren abandonados, sin oportunidad de mejorar su situación en la vida o en la de su familia”.

“Peor aún, miles son interceptados en el mar y devueltos a la fuerza a campos de detención donde enfrentan torturas y abusos. Muchos son víctimas de la trata, la esclavitud sexual o el trabajo forzado, explotados en labores degradantes, sin un salario justo. ¡Esto que es intolerable, sin embargo, es hoy una realidad que muchos ignoran intencionalmente!”.

Frente a esta situación, el Santo Padre reclamó el impulso de los Pactos Mundiales sobre Refugiados y para la Migración.

Nuevo modelo económico

Frente al “rápido aumento de la desigualdad entre los súper ricos y los permanentemente pobres”, el Papa Francisco pidió “un modelo económico que promueva la subsidiariedad, respalde el desarrollo económico a nivel local e invierta en educación e infraestructura que beneficie a las comunidades locales”.

“La comunidad internacional tiene que esforzarse para terminar con las injusticias económicas”, reclamó. “Tenemos la responsabilidad de proporcionar asistencia para el desarrollo a las naciones empobrecidas y alivio de la deuda para las naciones muy endeudadas”.

Cambio climático

En su video mensaje, el Papa Francisco también hizo balance sobre los últimos años de lucha contra el cambio climático. En concreto, citó los compromisos adoptados mediante la Agenda 2030 y el Acuerdo de París sobre el Cambio Climático.

Reconoció que “si bien se han logrado algunos progresos, la poca capacidad de la comunidad internacional para cumplir sus promesas de hace cinco años me lleva a reiterar que hemos de evitar toda tentación de caer en un nominalismo declaracionista con efecto tranquilizador en las conciencias”.

Se refirió a “la peligrosa situación en la Amazonía y sus poblaciones indígenas”, y afirmó que “la crisis ambiental está indisolublemente ligada a una crisis social y que el cuidado del medio ambiente exige una aproximación integral para combatir la pobreza y combatir la exclusión”.

Alabó el aumento de la sociedad ecológica integral y el deseo de acción, pero invitó también a preguntarse seriamente si existe “la voluntad política para mitigar los efectos negativos del cambio climático”.

Promoción de la mujer

El Papa Francisco señaló que “en todos los niveles de la sociedad las mujeres están jugando un papel importante, con su contribución única, tomando las riendas con gran coraje en servicio del bien común”.

“Muchas mujeres quedan rezagadas”, denunció el Pontífice. “Son víctimas de la esclavitud, la trata, la violencia, la explotación y los tratos degradantes”. El Papa subrayó su compromiso “en la lucha contra estas prácticas perversas que denigran no sólo a las mujeres sino a toda la humanidad que, con su silencio y no actuación efectiva, se hace cómplice”.

(Fuente: Aciprensa)

El Papa: un corazón que vea las heridas de la sociedad y manos creativas para curarlas

El Papa: un corazón que vea las heridas de la sociedad y manos creativas para curarlas

A los miembros del Círculo de San Pedro que se ocupa de los pobres de Roma, de parte del Pontífice, Francisco los exhorta a responder con audacia a las necesidades de los más indigentes especialmente en este tiempo pandemia.

“A una situación excepcional no se puede dar una respuesta habitual, sino que se requiere una reacción nueva y diferente”. Con esta premisa parte la reflexión del Papa a los miembros del Círculo de San Pedro, recibidos en audiencia esta mañana en el Vaticano. Francisco indica entonces los dos elementos necesarios para poder ejercer la caridad:

“Para ello es necesario tener un corazón que sepa «ver» las heridas de la sociedad y manos creativas en la caridad activa. Estos dos elementos son importantes para que una acción caritativa siempre pueda ser fructífera.”

En su discurso, el Santo Padre se remite a tres palabras de la asociación: «Oración – Acción – Sacrificio», que constituyen el lema en el que se basa la vida del Círculo. Y hoy decide centrar su reflexión en la palabra “acción”, evidenciando que la pandemia ha llevado a reconsiderar “las modalidades concretas de las obras de caridad que en lo ordinario llevan adelante en favor de los pobres de Roma”.

A las necesidades de las personas a las que sirven habitualmente se ha añadido la necesidad de responder a las necesidades urgentes de tantas familias, que se han encontrado en apuros económicos de la noche a la mañana.

El Papa advierte que los efectos de la pandemia “serán terribles” y siempre más en el futuro, pero invita a “no asustarse”.

Donar el corazón a los miserables

Francisco indica a continuación que es urgente identificar las nuevas formas de pobreza en la ciudad. La pobreza es pudorosa – dice – hay que descubrir a dónde está. Las nuevas formas de pobreza son muchas y “depende de nosotros saberlas ver con los ojos del corazón”:

Debemos saber mirar las heridas humanas con el corazón para «tomar en serio» la vida del otro. Así este ya no es sólo un extraño necesitado de ayuda, sino que antes que nada es un hermano que pide amor. Y sólo cuando nos tomamos a alguien en serio podemos responder a esta expectativa. Es la experiencia de la misericordia: miseri- cor- dar, misericordia, dar misericordia a los miserables, dar el corazón a los miserables.

Fantasía que viene de la misericordia de Dios 

Continuando con su discurso, el Papa asegura además que cada uno de nosotros está llamado a invertir el curso de las cosas y esto sólo es posible si nos dejamos tocar “por el poder de la misericordia de Dios”, en un lugar privilegiado: el Sacramento de la Reconciliación, a través del cual nos envuelve la misericordia del Padre.

Después de ver las llagas de la ciudad en la que vivimos, la misericordia nos invita a tener «la fantasía» en nuestras manos. Esto es lo que han hecho en esta época de pandemia: al haber aceptado el reto de responder a una situación concreta, pudieron adaptar su servicio a las nuevas necesidades impuestas por el virus.

Ejemplo de esta “fantasía de la misericordia”, precisa, es el “gran gesto que el grupo de jóvenes del Círculo tuvo hacia los miembros mayores: una ronda de llamadas telefónicas para ver si todo iba bien y para brindarles algo de compañía”.

Seguir ayudando a los pobres con valentía 

Finalmente, el Obispo de Roma alienta a los Miembros de Círculo de San Pedro a continuar “con empeño y alegría con sus obras de caridad, siempre atentos y dispuestos a responder con valentía a las necesidades de los pobres”.

Les agradezco porque son expresión concreta de la caridad del Papa que se preocupa por la pobreza de Roma. De los pobres y de la pobreza. Y les agradezco por el Óbolo de San Pedro que cada año recogen en las iglesias de la ciudad y que me ofrecen hoy.

(Fuente: Vatican News)

Nueva embajadora de República Dominicana regala simbólico báculo al Papa

Nueva embajadora de República Dominicana regala simbólico báculo al Papa

La nueva embajadora de la República Dominicana, Eunisis Vásquez, se emocionó en su primer encuentro con el Papa.

Como regalo, Vásquez entregó al Papa un báculo de madera “…de La Isabela, lugar donde se celebró la primera Misa”.

El Papa bromeó cuando le entregó los documentos de su Magisterio: “Y esto es una biblioteca, no diga nada…”.

El Pontífice también rezó por República Dominicana con la embajadora, su familia y sus colaboradores, y luego se reunió con ella a puerta cerrada para abordar cuestiones políticas.

(Fuente: Roma Reports)