Parroquia El Buen Pastor – República Dominicana

Valor del Mes:
El Bautismo, identidad
Lema del Mes:
«Entonces conocerán la verdad, y la verdad los hará libres.» (1 Jn 3, 18 )

Papa Francisco: Para rezar bien debemos rezar como somos, sin maquillar el alma

Papa Francisco: Para rezar bien debemos rezar como somos, sin maquillar el alma

Imagen referencial. El Papa Francisco en el Vaticano. Foto: Daniel Ibáñez / ACI Prensa

El Papa Francisco animó en la Audiencia General de este miércoles 14 de octubre a “no maquillar el alma para rezar” sino ir al Señor “como somos, con las cosas bellas y con las cosas feas”.

“Y esto no lo olviden, para rezar bien debemos rezar como somos, no maquillados, no maquillar el alma para rezar: ‘Señor, yo soy así’. Ir al Señor como somos, con las cosas bellas, y con las cosas feas, que nadie conoce, pero que nosotros conocemos en el interior”, advirtió.

El Santo Padre continuó con su serie de catequesis sobre la oración, y hoy la dedicó al Libro de los Salmos “un libro compuesto solo de oraciones, libro que se ha convertido en patria, lugar de entrenamiento y casa de innumerables orantes” porque “comunica el ‘saber rezar’ a través de la experiencia del diálogo con Dios”.

“En los salmos encontramos todos los sentimientos humanos: las alegrías, los dolores, las dudas, las esperanzas, las amarguras que colorean nuestra vida”, destacó el Papa.

Además, el Pontífice citó el Catecismo de la Iglesia Católica que afirma que cada salmo “es de una sobriedad tal que verdaderamente pueden orar con él los hombres de toda condición y de todo tiempo”.


Por ello, el Papa subrayó que “leyendo y releyendo los salmos, nosotros aprendemos el lenguaje de la oración. Dios Padre, de hecho, con su Espíritu los ha inspirado en el corazón del rey David y de otros orantes, para enseñar a cada hombre y mujer cómo alabarle, darle gracias, suplicarle, cómo invocarle en la alegría y en el dolor, cómo contar las maravillas de sus obras y de su Ley. En síntesis, los salmos son la palabra de Dios que nosotros humanos usamos para hablar con Él”.

En esta línea, el Santo Padre describió que en los salmos “no encontramos personas etéreas, personas abstractas, gente que confunde la oración con la experiencia estética o alienante. No” ya que “los salmos no son textos nacidos en la mesa, sino invocaciones, a menudo dramáticas, que brotan de la vida de la existencia”.

“En los salmos escuchamos las voces de orantes de carne y hueso, cuya vida, como la de todos, está plagada de problemas, de fatigas, de incertidumbres. El salmista no responde de forma radical a este sufrimiento: sabe que pertenece a la vida. Sin embargo, en los salmos el sufrimiento se transforma en pregunta. Del sufrir al preguntar”.

De este modo, el Papa dijo que “entre las muchas preguntas, hay una que permanece suspendida, como un grito incesante que atraviesa todo el libro de lado a lado, una pregunta que también nosotros repetimos muchas veces: ‘¿Hasta cuándo Señor? ¿Hasta cuándo?’” y añadió que “cada dolor reclama una liberación, cada lágrima pide invoca un consuelo, cada herida espera una curación, cada calumnia una sentencia absolutoria”.

“Planteando continuamente preguntas de este tipo, los salmos nos enseñan a no volvernos adictos al dolor, y nos recuerdan que la vida no es salvada si no es sanada. La existencia del hombre es un soplo, su historia es fugaz, pero el orante sabe que es valioso a los ojos de Dios, por eso tiene sentido gritar”.

En este sentido, el Santo Padre destacó que es importante recordarlo cuando vamos a rezar “vamos porque sabemos ser valiosos a los ojos de Dios y por eso voy a rezar… tú lo sabes, lo sabes incluso en el inconsciente, pero lo sabes. Es la gracia del Espíritu Santo dentro que te empuja a ir a esta sabiduría, que tú eres valioso a los ojos de Dios y por ello, vas a rezar”.

“La oración de los salmos es el testimonio de este grito: un grito múltiple, porque en la vida el dolor asume mil formas, y toma el nombre de enfermedad, odio, guerra, persecución, desconfianza… Hasta el ‘escándalo’ supremo, el de la muerte. La muerte aparece en el Salterio como la más irracional enemiga del hombre: ¿qué delito merece un castigo tan cruel, que conlleva la aniquilación y el final? El orante de los salmos pide a Dios intervenir donde todos los esfuerzos humanos son vanos. Por esto la oración, ya en sí misma, es camino de salvación e inicio de salvación”, afirmó el Papa.

En esta línea, el Pontífice destacó que en los salmos “el dolor se convierte en relación: grito de ayuda que espera interceptar un oído que escuche. No puede permanecer sin sentido, sin objetivo” y agregó que “también los dolores que sufrimos no pueden ser solo casos específicos de una ley universal: son siempre ‘mis’ lágrimas. Piensen en esto: las lágrimas no son universales, son ‘mis’ lágrimas, cada uno tiene las suyas, mis lágrimas, mi dolor me empuja a ir hacia adelante en la oración. Son mis lágrimas que nadie ha derramado nunca antes de mi. Muchos han llorado antes, pero mi dolor es mío, mi sufrimiento es mío”.


Por ello, el Papa explicó que “todos los dolores de los hombres para Dios son sagrados” porque “delante de Dios no somos desconocidos, o números. Somos rostros y corazones, conocidos uno a uno, por nombre”.

“En los salmos, el creyente encuentra una respuesta. Él sabe que, incluso si todas las puertas humanas estuvieran cerradas, la puerta de Dios está abierta. Si incluso todo el mundo hubiera emitido un veredicto de condena, en Dios hay salvación”, advirtió.

En este sentido, el Santo Padre indicó que a veces en la oración basta saber que “el Señor escucha” porque “no siempre los problemas se resuelven. Quien reza no es un iluso: sabe que muchas cuestiones de la vida de aquí abajo se quedan sin resolver, sin salida; el sufrimiento nos acompañará y, superada la batalla, habrá otras que nos esperan. Pero, si somos escuchados, todo se vuelve más soportable”.

“Lo peor que puede suceder es sufrir en el abandono, sin ser recordados. De esto nos salva la oración. Porque puede suceder, y también a menudo, que no entendamos los diseños de Dios. Pero nuestros gritos no se estancan aquí abajo: suben hasta Él, el Señor, que tiene corazón de Padre, y que llora Él mismo por cada hijo e hija que sufre y que muere”.

Finalmente, el Papa confió “a mí me hace bien en los momentos difíciles pensar a Jesús llorando, cuando lloró mirando a Jerusalén, cuando lloró ante la tumba de Lázaro, Dios ha llorado por mí, Dios llora, llora por nuestros dolores, Dios ha querido hacerse hombre, decía un escritor espiritual, para poder llorar, pensar que Jesús llora conmigo en el dolor es una consolación, nos ayuda a ir hacia adelante”.

“Si nos quedamos en la relación con Él, la vida no nos ahorra los sufrimientos, pero se abre un gran horizonte de bien y se encamina hacia su realización. Ánimo y adelante con la oración, Jesús siempre está al lado de nosotros”, concluyó el Papa.

(Fuente: Aciprensa)

¿Deseas hablar con Dios cara a cara, como un amigo a otro amigo?

¿Deseas hablar con Dios cara a cara, como un amigo a otro amigo?

Te invitamos a aprender a orar desde la espiritualidad ignaciana en las Noches de Oración Ignaciana (NOI).

Las Noches de Oración Ignaciana (NOI) son una iniciativa de las Comunidades de Vida Cristiana (CVX) y constan de ciclos de cuatro niveles cada uno, que se imparten gratuitamente y tienen una hora y media cada nivel. 

Estas noches son una especie de taller práctico de oración que sirve como introducción a la espiritualidad ignaciana y puede ser de gran ayuda para aquellos que están iniciando su camino de oración diaria.

Cada noche se trata un tema:
1. Orando con las Escrituras
2. La Meditación
3. La Contemplación
4. La Pausa Ignaciana

Fecha: Lunes 9, 16, 23 y 30 de noviembre
Hora: de 6:30 pm a 8:0 pm
Por: zoom

El grupo tiene un límite de 50 personas. Puedes inscribirte en el siguiente enlace: https://forms.gle/7Z1qJYKMGhMSKotW6

Para cualquier información adicional, favor contactar a Arelis Rosario en el 809-754-6905.

¡Libre de costo!

Hace 103 años ocurrió el «Milagro del sol» de la Virgen de Fátima [VIDEO]

Hace 103 años ocurrió el "Milagro del sol" de la Virgen de Fátima [VIDEO]

El 13 de octubre de 1917 cuando miles de peregrinos se encontraban en Fátima (Portugal), se produjo el “Milagro del sol” llamado así porque se vio al sol temblar, en una especie de “danza”.

El suceso duró unos tres minutos y ocurrió luego de la última aparición de la Virgen María a los pastorcitos Jacinta, Francisco y Lucía. 

Luego de una intensa lluvia, las oscuras nubes se abrieron y dejaron ver el sol, que según los testigos lucía como un suave disco de plata. Entonces, sus rayos tomaron diferentes colores y el sol pareció caer sobre las miles de personas, que se habían puesto de rodillas.

El periodista del diario portugués O Século, Avelino de Almeida, estimó que habían unas 40 mil personas presentes al momento del milagro, mientras que el profesor de ciencias naturales de la Universidad de Coimbra Joseph Garrett, estimó que los testigos eran unos 100 mil.

Además del Milagro del sol, los pastorcitos dijeron haber visto imágenes de Jesús, la Virgen María y San José bendiciendo a la multitud. La Virgen se presentó como la Señora del Rosario.

En la actualidad, cada 13 de octubre también se inicia la Novena a San Juan Pablo II, aquel “Santo Padre” del que se habló en el tercer secreto de Fátima.

(Fuente: Aciprensa)

“Francisco, el simpático”. Una forma de vivir la fraternidad

“Francisco, el simpático”. Una forma de vivir la fraternidad

Fray José Daniel Ramos Rocha, OFM, comparte una reflexión sobre la figura de San Francisco de Asís y la simpatía, es decir, una forma de vivir la fraternidad en un mundo que necesita más personas que empaticen y simpaticen con sus cercanos. A la luz de la Encíclica, Fratelli tutti, es importante sensibilizarnos ante las situaciones de los otros, es el inicio de nuevas civilizaciones fundamentadas en la tolerancia y el respeto que todos necesitamos y que actualmente se exige.

“San Francisco en su tiempo fue práctica viva de la invitación que hoy nos hace el Papa Francisco bajo el eslogan de ‘la Chiesa in uscita’ (Iglesia en salida), que no es otra cosa que desempolvar la simpatía donada por Cristo a la Iglesia y descuidada a lo largo de la historia”, lo escribe Fray José Daniel Ramos Rocha, OFM, Vice-párroco de la Parroquia de la Santa Cruz de Tívoli, Italia, en la reflexión que comparte con Vatican News sobre la figura del poverello de Asís a la luz de la nueva Encíclica del Santo Padre, Fratelli tutti, publicada en la fiesta litúrgica del patrono de los animales y el medio ambiente.

Hacernos pequeños para ser felices

El Religioso franciscano tomando como punto de partida las palabras que pronunció Monseñor Mauro Parmeggiani, Obispo de Tívoli, durante la Misa solemne de la fiesta de San Francisco de Asís, “la misma que giraba sobre la idea de un Francisco no realizado en sus ideales sueños caballarescos”, hacen pensar en la figura de un “Francisco fracasado”; pero al mismo tiempo, “la idea de su sumisión consciente, su entrega total y su propuesta llamativa para los jóvenes, sobre todo los de hoy, hambrientos y mendicantes de lo que pueda tener sentido en la vida, hacen pensar en un Francisco, simpático”. Sobre todo en estos días que el Santo de Asís y lo franciscano están tan en boga por motivo de la nueva Encíclica del Papa Francisco: Fratelli tutti. “Por su invitación siempre constante a hacernos pequeños para hacernos felices – afirmó Monseñor Parmeggiani – es por lo que Francisco, nos es atractivo, nos es simpático”.

El yugo de Cristo 

La palabra “simpático” es ciertamente muy usada por todos, es el lenguaje común, pero su significado va muchos más allá de una cierta proclamación de agrado sobre una persona o una situación, o un calificativo contrapuesto a lo desagradable. Mucho más, cuando lo adjuntamos al poverello de Asís a manera de adjetivo, de descripción de su personalidad siempre atrayente y fascinante. Hablando sobre el “yugo” que ofrece Jesucristo a todos aquellos que se sienten cansados y agobiados por este mundo, el Obispo de Tívoli apuntó: “No es cualquier yugo, sino Su yugo, o sea el Amor”. Haciendo un paragón notable entre lo negativo y desagradable de lo que se entiende por yugo como instrumento de la ganadería para la sumisión al trabajo de los animales de servicio.

“Resaltando sobre todo, que el yugo de Cristo no deja de ser una carga, algo que se lleva encima e invade a toda la persona, pero que es carga e invasión de un amor verdadero que – en contraposición – hace liviano el caminar y agradable el paso por este mundo”

La sumisión alegre a la voluntad de Dios

Cuando se entra a la Basílica inferior de San Francisco en Asís, inmediatamente sobre el techo altar mayor se encuentran los inigualables frescos del Maestro delle Vele, formado a los pies del mítico Giotto, el “pintor de san Francisco”, que describen bellamente los votos franciscanos. Exactamente a la derecha se encuentra el fresco que escenifica el voto de la obediencia. Es un hombre pequeño (lo más probable San Francisco) que voluntariamente se está colocando el yugo de Cristo para significar la sumisión alegre a la voluntad de Dios y de los superiores. Hay en la escena figuras humanas y angélicas que fungen de testigos, mientras que un centauro (figura de la humanidad-animalidad juntas, símbolo de la voluntad) se le ve en estado notable de bastante molestia. La escena sublime remite a un mensaje claro: la obediencia perfecta en la tierra integra al hombre y lo hace ciudadano celestial aun viviendo en este mundo. Lo hace simpático a Dios y a los hombres.

La empatía

Para Fray Daniel Ramos, es la simpatía, la característica que llama poderosamente su atención de entre todas las que conocemos del poverello. Para darle a este atributo – tan humano y espiritual – una atención considerable, hemos de anteponer otro recurso auxiliar; la empatía. “Según Edith Stein (filósofa alemana 1891-1942), la empatía es el conocimiento inmediato del yo ajeno, del otro, del alter ego del que yo tengo una propia experiencia. Este elemento cognoscitivo (de conocer) será el primer paso para llegar a tener una verdadera experiencia del prójimo. Siendo – para Stein – un paso cognoscitivo, se debe entender como totalmente diferente del elemento afectivo que también nos pone en relación estrecha con el otro. La empatía es pues, el fundamento cognoscitivo desde el cual es posible un conocimiento afectivo de la otra persona”. En otras palabras, yo empatizo cuando conozco la realidad del otro, su manera de pensar, vivencias, ideales, sueños o frustraciones. El planteamiento de Edith Stein nos ofrece ya una base. Sin embargo, requerimos algo más que conocimiento para mirar mejor a Francisco.

La simpatía

Del mismo modo, según el Fraile franciscano, Max Scheler (filósofo alemán 1874-1928) desarrolló un planteamiento de esta experiencia de conocimiento-relación con el otro que va más allá de esta aproximación empática, a la que consideró insuficiente para dar cuenta de la experiencia profunda del otro. Según su teoría, la simpatía (führer), a la que entiende como el fenómeno humano del “contagio de emociones y sentimientos” (nos alegramos – por ejemplo – en una reunión donde sólo hay gente alegre y positiva, gente que amamos y nos ama) es la que nos lleva a la comprensión cognoscitiva y afectiva del otro, a una experiencia vivencial de lo experimentado en mi prójimo, independientemente si hay algún vínculo afectivo o no. Esta experiencia es para Scheler la verdadera simpatía (Mit-führer), el sentir-con o también co-sentir. El filósofo lo explica así: “aquellas experiencias que nos son inmediatamente comprensibles y conocidas de otros seres pero en las cuales participamos”. Vemos hasta aquí el binomio irrompible empatía-simpatía, la necesidad de la una a la otra.

Francisco; binomio vivo de empatía-simpatía

Casi siempre mi primera reacción ante la palabra “simpático” es la de imaginar un Francisco riendo y cantando en lengua francesa, predicar con ímpetu a las aves y abrazar a un lobo. Mi imaginación inmediata me regala bellas sonrisas de un mismo Francisco de Asís. Momentos brillantes del Francisco simpático son tantos, imposible enumerarlos aquí, pero hemos de decir que su ser “el rey de la juventud” de Asís, – como lo habían titulado sus amigos en su juventud – revela ya esta gran característica de su persona cuando aún Jesucristo no había tocado su vida para la conversión (Vita Seconda di Tommaso da Celano, Fonti francescane 558-559). Era simpático a todos y centro de los festines porque empatizaba perfectamente con las diversas personalidades de aquellos que lo seguían incondicionalmente al punto que después irán tras él a querer llevar su nada fácil estilo de vida precisamente movidos por la simpatía; de él para con ellos y ellos para con él. Simpatía que solo él sabía dar al comprender las necesidades del otro.

Simpatía es comprender las necesidades del otro

Me viene bien traer a la memoria una vez más aquel acontecimiento que las biografías señalan al inicio de la vida de la comunidad nacida entorno a Francisco. Se dice que, cierto hermano (algunos aseguran fue Bernardo de Quintavalle, su primer seguidor) recibía de Francisco un “te amo” todos los días, lo que llegó a hacérsele una costumbre que pronto se convirtió en necesidad. Cuando pasó el tiempo, Francisco tal vez agobiado por las enfermedades y el peso del liderar la comunidad, descuidó este gesto para con dicho hermano. Ocurrió que el sensible fraile entristeció y su comportamiento en la comunidad era notorio para el resto de los miembros aunque no para el santo. Cuando por fin Francisco fue enterado de lo que ocurría, mandó llamar al triste fraile, lo abrazó efusivamente y retomó la costumbre de dar su dotación afectiva diaria a aquel con un sentido “te amo”, actitud a la que en vida no renunció jamás mientras se encontraba cerca de dicho fraile.

Francisco simpatizó con el lobo porque conoció su sufrimiento

Tampoco podemos dejar de largo lo que nos narran Las florecillas y lo refuerzan las biografías de la época, la experiencia con el lobo (I Fioretti di san Francesco, Fonti francescane, 1500). Fue en Gubbio, donde se dio la conversión del lobo asesino. “Francisco dialoga con el lobo, habla con él. Lo amonesta por su comportamiento”. La coincidencia se hace más sólida cuando vemos que el final del acontecimiento viene señalado con el premio de la pacificación de la bestia precisamente con la garantía de ser alimentado y amado por la ciudad a la que agredió. Este dato aunque conmovedor, es importante ya que nos lleva a pensar que Francisco simpatizó con el animal porque conoció su sufrimiento, su soledad y su dolor por no ser tenido en cuenta por nadie. Garantizarle de ese momento en adelante el alimento corporal y afectivo nos hablan de una solución audaz de alguien que prueba verdaderamente el dolor ajeno (Gubbio-Asís), incomprensible (en la figura de un animal) y mal encausado hacia el daño al otro (su rapacidad, crear terror), simpatía pura la de Francisco, que deja a la ciudad la paz y armonía añorada, sin resentimientos ni posibles venganzas hacia su agresor, pues “la ciudad lo alimentó el resto de su vida.

“Es conmovedor ingresar hoy en día en la ciudad de Gubbio a la pequeña iglesia llamada San Francesco della pace, hoy convertida en museo, y observar la antigua lápida donde se dice fue sepultado el mítico lobo que – según la escritura en latín – “fue amansado con el poder de la cruz” por san Francisco, mejor aún, con el poder de su simpatía”

Simpatía, aquella capacidad de entrar en el otro

Existe otro dato, donde se describe esta cualidad de Francisco ante las situaciones particulares de los otros. Se dice que en cierta ocasión un fraile de notable edad y experiencia de vida, amigo sabido de Francisco se encontraba dentro de un periodo de crisis espiritual donde, afligido en el alma por tantas sugestiones “del maligno”, se avergonzaba tanto de ir a confesarlos asaltado de la tentación de pensar que los confesores tenían presentes sus recurrentes pecados y sentía su juicio. Por aquellos días el santo acompañado de otro hermano pasaron por aquella región y decidieron visitar a la fraternidad del convento donde habitaba dicho fraile. En la convivencia y el trato fraterno, Francisco percibió la situación del alma de aquel atribulado hermano y llamándolo a sí le dijo: “Querido hermano, quiero y te ordeno que no te angusties de confesar todo lo que sufres por causa de tus tentaciones. Debes estar tranquilo, pues el maligno no ha hecho ningún daño a tu alma. De hoy en adelante cada vez que te asalte una crisis de angustia o tentación a pecar, recita siete veces el Padre nuestro”. Se dice que el fraile recuperó la tristeza y expulsó por sí mismo toda aquella angustia y vergüenza que lo torturaban y admiró grandemente la santidad de Francisco por haberlo comprendido sin siquiera haber confesado a él cómo se sentía. (Leggenda perugiana, Fonti francescane, 1168-1169).

“Una prueba grande de la simpatía de Francisco, de aquella capacidad de entrar en el otro, conocer su realidad y padecerla en sincronía. Cierto es que, como cristianos admitimos que esta capacidad es un don del Espíritu Santo – las biografías lo señalan en cada narración –, sin embargo no podemos dejar de lado que es también una capacidad humana que algunos logran desarrollar y poner en servicio de otros”

Francisco, el simpático

Es claro que San Francisco sigue siendo atrayente a las generaciones actuales, basta pasear un poco por las calles de Asís para darnos cuenta de la atracción que tiene por los jóvenes. Su ejemplo de vida y las acciones concretas de las que tenemos noticia gracias a las fuentes franciscana nos sugieren nuevas formas de acercamiento a las realidades de los otros, sobre todo a aquellos que más necesitan de cercanía. Francisco en su tiempo fue práctica viva de la invitación que hoy nos hace el Papa Francisco bajo el eslogan de “la Chiesa in uscita” (Iglesia en salida), que no es otra cosa que desempolvar la simpatía donada por Cristo a la Iglesia y descuidada a lo largo de la historia.

El movimiento empatía-simpatía es ciertamente un itinerario a seguir, punto de partida y llegada para comenzar a ser verdaderos humanos, coherentes cristianos y franciscanos alegres. El mundo necesita más personas que empaticen y simpaticen con sus cercanos. Sensibilizarnos ante las situaciones de los otros – sobre todo aquellas más tristes y dolorosas – es el inicio de nuevas civilizaciones fundamentadas en la tolerancia y el respeto que todos necesitamos y que actualmente se exige. El modelo de esta simpatía será siempre el Creador, que quiso, haciéndose creatura, simpatizar para demostrar su amor infinito.

(Fuente: Vatican News)

 

El Papa invita a sumarse a la iniciativa “un millón de niños rezan el Rosario”

El Papa invita a sumarse a la iniciativa “un millón de niños rezan el Rosario”

Papa Francisco. Crédito: Daniel Ibáñez (ACI)

El Papa Francisco animó a sumarse a la iniciativa «Por la unidad y la paz, un millón de niños rezan el Rosario», promovida por la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) para el domingo 18 de octubre.

“Animo esta hermosa manifestación en la que participan niños de todo el mundo, que rezarán especialmente por las situaciones críticas provocadas por la pandemia”, expresó el Santo Padre el domingo 11 luego del rezo del Ángelus.

En un reciente comunicado, ACN indicó que esta campaña comenzó en 2005 en Caracas (Venezuela), cuando varios niños rezaban el Rosario en una ermita y los presentes recordaron la frase del Santo Padre Pío: “Cuando un millón de niños recen el Rosario, el mundo cambiará”.
“ACN viene apoyando la campaña desde 2008, y hace dos años se hizo cargo de la organización del evento en todo el mundo”, agregó.

(Fuente: Aciprensa)

Evangelio del domingo 11 de octubre de 2020

Evangelio del domingo 11 de octubre de 2020

Lectura del santo evangelio según san Mateo (22,1-14):

En aquel tiempo, de nuevo tomó Jesús la palabra y habló en parábolas a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: «El reino de los cielos se parece a un rey que celebraba la boda de su hijo. Mandó criados para que avisaran a los convidados a la boda, pero no quisieron ir. Volvió a mandar criados, encargándoles que les dijeran: «Tengo preparado el banquete, he matado terneros y reses cebadas, y todo está a punto. Venid a la boda.» Los convidados no hicieron caso; uno se marchó a sus tierras, otro a sus negocios; los demás les echaron mano a los criados y los maltrataron hasta matarlos. El rey montó en cólera, envió sus tropas, que acabaron con aquellos asesinos y prendieron fuego a la ciudad. Luego dijo a sus criados: «La boda está preparada, pero los convidados no se la merecían. Id ahora a los cruces de los caminos, y a todos los que encontréis, convidadlos a la boda.» Los criados salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos. La sala del banquete se llenó de comensales. Cuando el rey entró a saludar a los comensales, reparó en uno que no llevaba traje de fiesta y le dijo: «Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin vestirte de fiesta?» El otro no abrió la boca. Entonces el rey dijo a los camareros: «Atadlo de pies y manos y arrojadlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y el rechinar de dientes.» Porque muchos son los llamados y pocos los escogidos.»

Palabra del Señor

Inicia la novena a San Lucas, Evangelista

Inicia la novena a San Lucas, Evangelista

El próximo 18 de octubre se celebra la fiesta de San Lucas, el autor del tercer Evangelio, de los Hechos de los Apóstoles y el que más trata sobre la Virgen María.

San Lucas no conoció a Jesús, pero sí a Pablo, de quien fue su discípulo. Es el único escritor del Nuevo Testamento que no es israelita y dirigió su mensaje a los cristianos gentiles. 

En su Evangelio resalta la especial atención por los pobres, los pecadores arrepentidos y la oración.

Cercanos a su fiesta, aquí una novena para pedir su intercesión:

Primer Día de la Novena a San Lucas

Segundo Día de la Novena a San Lucas

Tercer Día de la Novena a San Lucas 

Cuarto Día de la Novena a San Lucas

Quinto Día de la Novena a San Lucas

Sexto Día de la Novena a San Lucas 

Séptimo Día de la Novena a San Lucas 

Octavo Día de la Novena a San Lucas

Noveno Día de la Novena a San Lucas

(Fuente: Aciprensa)

«Una pregunta me atravesó el alma»

"Una pregunta me atravesó el alma"

El 19 de septiembre nuestra Iglesia católica ordenó a ocho nuevos sacerdotes y la Arquidiócesis de Santo Domingo compartió sus testimonios.

Uno de esos ocho es Frank Alberto Rodríguez, ya présbitero. 

En la cuenta de Facebook de la Arquidiócesis el padre nos cuenta cómo fue su llamado:

«De niño no pensaba en ser sacerdote. Desde niño lo que pensaba era en ser abogado, casarme, tener una familia, ser exitoso. Pensaba que la felicidad estaba ahí. Estaba muy alejado de la Iglesia. La respuesta fundamental de la vida para mí era la felicidad.

Cuando vi que cumpliendo mis proyectos no era feliz, ahí comencé a buscar.»

 El sacerdote Rodríguez contó que se acercó a la Iglesia e ingresó a una comunidad y se preguntaba para qué Dios le llamaba. 

«En un video de cuatro segundos una pregunta me atravesó el alma: ¿Quién daría los sacramentos a la próxima generación?», dijo. 

La Arquidiócesis de Santo Domingo realizó varios cortos para que conozcamos un poco más de estos siervos de Dios.

Junto al padre Frank Alberto Rodríguez también se ordenaron: Bendi Rivere, Edinson Luciano Moreno Castaño, Franklin Antonio Camacho Grullón, Jhadielle Gamaliel Hernández Martínez, Jonathan Gilberto Morales De la Cruz, Juan Carlos Rosario Muñoz y Robert Valentín Alcántara Belén. 

https://www.facebook.com/Arquidiocesisd/posts/4473302236044788

Carlo Acutis: Este es el milagro que lo hará beato

Carlo Acutis: Este es el milagro que lo hará beato

Matheus, el niño sanado milagrosamente por intercesión de Carlo Acutis. Crédito: Danielle Valentim (Campo Grande News)

Carlo Acutis, el ciberapóstol de la Eucaristía, será beatificado este 10 de octubre en Asís (Italia), gracias a un milagro obrado por su intercesión en Brasil, donde un niño resultó curado de una grave enfermedad.

El niño del milagro se llama Matheus. Él padecía una malformación congénita conocida como páncreas anular. Su madre, Luciana Vianna, rezó durante cuatro años por su sanación.

Según la prensa brasileña, la madre se preguntaba durante las Misas por qué se mencionaban a santos con milagros realizados hace más de cien años. “La Iglesia necesita santos actuales”, le decía a un amigo sacerdote, el P. Marcelo Tenorio.

“¿Dónde están los inmensos milagros que impresionaron a la gente?”, fue una de las preguntas que Luciana le hizo al P. Tenorio. Cuando Matheus, su hijo menor, estaba a punto de cumplir cuatro años y su vida corría peligro, los médicos le dijeron que debía recurrir a toda su fe.

Luciana rezó varias novenas para pedir la sanación de su hijo, pero “no era suficiente, me di cuenta de que necesitaba rezar todos los días». La madre siguió rezando en la pequeña capilla levantada en la parte trasera de la casa y en el altar que hizo en su habitación, pidiendo que algún día Matheus se pudiera alimentar solo.

A los tres años y medio de edad, el niño pesaba solo nueve kilos y “se alimentaba de una sustancia que llamábamos leche”, pero que era un batido con proteína y vitaminas, pues su “cuerpo no tenía tiempo suficiente para absorberlo, (ya que el batido) solo estaba unos minutos en el estómago”.

El milagro

Mientras Luciana seguía rezando por su hijo, el P. Tenorio se enteró por Internet de la vida de Carlo Acutis.

En declaraciones a Famiglia Cristiana, el postulador de la causa de beatificación, Nicola Gori, dijo que el sacerdote brasileño contactó con Antonia Salzano, la madre del futuro beato y con ocasión de un nuevo aniversario de la muerte de Carlo, el P. Tenorio “propuso a la comunidad algunas jornadas de oración”, relató el postulador.

“El 12 de octubre de 2013, a siete años de la muerte de Carlo, un niño, afectado por una malformación congénita (páncreas anular), llegado su turno de tocar la estampita del futuro beato, expresó un singular deseo, como una oración: ‘Quisiera poder no vomitar más’. Inmediatamente comenzó la curación, al punto que la morfología del órgano en cuestión cambió”, afirmó el postulador.

Luciana dijo que cuando se enteró de que la reliquia estaría en la parroquia, vio la oportunidad para pedirle al “nuevo santo” el milagro con el que tanto soñó. “El cura dijo que quien necesitaba un milagro debía pedírselo a Carlo, porque para convertirse en santo necesitaba un encargo. Era lo que faltaba”, recordó.

Entonces la madre comenzó a dedicar novenas al adolescente italiano hasta el día de la Misa en la que estaría la reliquia. “Siempre tuve la costumbre de besar las reliquias de los santos, pero para explicarle a Matheus lo que significaba, le conté una historia. Él solo dijo ‘lo entendí’ y yo no dije nada más”.

Así, en la Misa, cuando le llegó el turno a Luciana, ella se encontraba en el pasillo de la iglesia acompañada de su padre, quien pidió llevar a Matheus en sus brazos. Mientras se acercaba a la reliquia, el abuelo del niño se inclinó para besar la reliquia, pero Matheus puso su brazo para detenerlo.

Al niño le habían explicado que la petición se hacía en el corazón, pero él pidió en voz alta dejar de vomitar. El sacerdote me preguntó qué era eso y me quedé sin respuesta, dijo la madre.

Cuando Luciana preguntó a su hijo qué había pedido, Matheus la sorprendió respondiendo que ya estaba curado gracias a Carlo Acutis. Ya en casa, el niño pidió comer y le preguntó a su hermano cuál era la mejor comida que había probado. Los dos eligieron arroz, frijoles, bistec y papas fritas.

La mamá le sirvió la cantidad que come un adulto, creyendo que no lo terminaría, pero Matheus acabó su ración y pidió más. Luciana esperó a que el niño vomitara la comida, pero eso no sucedió.

La madre esperó un mes hasta estar segura de que su hijo podría comer normalmente. Luego volvió donde los médicos y estos le dijeron que su crecimiento no sería “de la noche a la mañana”, ya que el organismo no había crecido en el momento adecuado como otros niños. «Los médicos me explicaron que permanecería delgado por un tiempo, pero ya estaba ganando altura» y peso.

Luciana ve en el milagro una oportunidad para evangelizar. “Antes, ni siquiera usaba mi teléfono celular, era reacia a la tecnología. Carlo cambió mi forma de pensar, era conocido por hablar de Jesús en Internet, y me di cuenta que mi testimonio sería una forma de evangelizar y dar esperanza a otras familias. Hoy entiendo que todo lo nuevo puede ser bueno, si lo usamos para bien”, afirmó.

Debido a la pandemia del coronavirus y el cierre de fronteras, Matheus y su familia no han podido viajar a Italia para asistir a la ceremonia de beatificación.

(Fuente: Aciprensa)

Ven al Rosario de la Aurora el sábado 17 de octubre

Mañana sábado ven al Rosario de la Aurora

Que nos sorprenda la aurora de la mano de María y celebrando la Eucaristía.

Ven mañana, sábado 17 de octubre, al “Rosario de la Aurora”. Será a las 6:00 a. m. Tendremos Adoración del Santísimo y Santa Misa.

Ofrece el rezo del Rosario a la Virgen María por cada una de tus necesidades y las del mundo entero.

¡Vamos a Jesús por María!