Parroquia El Buen Pastor – República Dominicana

Valor del Mes:
El Bautismo, identidad
Lema del Mes:
«Entonces conocerán la verdad, y la verdad los hará libres.» (1 Jn 3, 18 )

Hoy la Iglesia celebra la fiesta de San Lucas, Evangelista

Hoy la Iglesia celebra la fiesta de San Lucas, Evangelista

San Lucas, el Evangelista, es autor del tercer Evangelio y de los Hechos de los Apóstoles. Gracias a su narración del Evangelio, los cristianos podemos conocer mejor a la Virgen María, ya que Lucas registró más pasajes de su vida que cualquiera de los otros evangelistas. Probablemente, esto se explique por la cercanía que tuvo Lucas con el Apóstol San Juan, el discípulo amado, quien se hizo cargo de la Madre de Dios, tal y como Jesús pidió en la Cruz. Su fiesta se celebra el 18 de octubre.

La fecha de nacimiento de Lucas es incierta, pero se cree que nació en Antioquía (actual Turquía). Su nombre significa “portador de luz” y se convirtió a la fe en Jesucristo alrededor del año 40. No conoció personalmente al Señor Jesús, pero sí a San Pablo, de quien fue discípulo. Lucas fue un hombre instruido -a diferencia de la mayoría de los apóstoles- y de amplia cultura. Se dice que fue médico, pero también sabía de letras -su lengua era el griego- y de algunas artes como la pintura.

Es el único autor del Nuevo Testamento que no tuvo origen judío y cuyos escritos estuvieron pensados para llevar la Buena Nueva a los pueblos gentiles. De hecho, Lucas escribió en griego koiné, es decir, la lengua más extendida de la antigüedad junto al latín. En el relato de su Evangelio, San Lucas pone de relieve a quienes sufren en el cuerpo o en el alma, especialmente a los pobres y los pecadores arrepentidos. Su Evangelio, además, nos recuerda siempre la necesidad de la oración. 

De acuerdo a la tradición, Lucas habría predicado en Macedonia, Acaya, Galacia y Beocia.

Sobre su destino final, ocurrido posteriormente a la muerte de Pedro y de Pablo, no se tiene suficiente certeza. Se debate si murió martirizado o si, de acuerdo al «Prefatio vel Argumentum Lucae», murió siendo anciano. ​Existe una fuerte tradición que proviene de Gaudencio (PL 20, 962), según la cual habría sido martirizado junto a Andrés, el Apóstol, en la tierra de Patras, provincia romana de Acaya. De acuerdo a esta misma tradición, Lucas habría muerto colgado de un árbol.

Generalmente, se le representa con un libro en las manos, al lado de un toro o novillo.

Es patrón de los doctores, cirujanos, carniceros, encuadernadores, escultores, notarios y artistas, debido -esto último- a que probablemente pintó una imagen de la Virgen María.

(Fuente: Aciprensa)

Ángelus: Jornada Mundial de las Misiones

Ángelus: Jornada Mundial de las Misiones

Ángelus 18 Octubre 2020 (C) Vatican Media

Palabras después del Ángelus

En este domingo que se celebra la Jornada Mundial de las Misiones, el Papa ha pedido orar por los misioneros después del rezo del Ángelus de este domingo 18 de octubre de 2020.

Ha dado gracias también por la liberación del padre Pier Luigi Maccalli junto con otros tres rehenes.

Dirigió palabras de ánimo a los pescadores detenidos en Libia, encomendándoles a María Estrella del Mar.

Saludando a los peregrinos reunidos en la Plaza de San Pedro, especialmente a la comunidad peruana, reunida con la venerada imagen del Señor de los Milagros.

También saludó a los voluntarios del Ente Italiano Tutela de los Animales y Legalidad.

A continuación, siguen las palabras del Papa, según la traducción oficial ofrecida por la Oficina de Prensa de la Santa Sede.

***

Palabras después del Ángelus

Queridos hermanos y hermanas,

hoy celebramos la Jornada Mundial de las Misiones, que tiene como tema: “¡Aquí estoy, mándame! (Is 6,8) Tejedores de fraternidad”. Es hermosa esta palabra, “tejedores”. Todos los cristianos están llamados a ser tejedores de fraternidad. Lo son, de modo especial, los misioneros y misioneras -sacerdotes, consagrados y laicos- que siembran el Evangelio en el gran campo del mundo. Recemos por ellos y démosles nuestro apoyo concreto.

En este contexto, deseo dar gracias a Dios por la tan esperada liberación del padre Pier Luigi Maccalli -lo saludamos con este aplauso-, que había sido secuestrado hace dos años en el Níger. Nos alegramos también porque con él han sido liberados otros tres rehenes. Sigamos rezando por los misioneros y los catequistas, y también por cuantos son perseguidos o secuestrados en diversas partes del mundo.

Deseo dirigir una palabra de ánimo y apoyo a los pescadores detenidos desde hace más de un mes en Libia, y a sus familiares. Que encomendándose a María, estrella del mar, mantengan viva la esperanza de poder abrazar pronto a sus seres queridos.

Rezo también por los diversos coloquios en curso a nivel internacional, para que sean significativos para el futuro de Libia. Hermanos y hermanas, ha llegado la hora de detener cualquier forma de hostilidad, favoreciendo un diálogo que lleve a la paz, a la estabilidad y a la unidad del país. Oremos juntos por los pescadores y por Libia, en silencio.

Os saludo a todos vosotros, romanos y peregrinos de varios países. En especial, saludo y bendigo con afecto a la comunidad peruana de Roma, reunida aquí con la venerada imagen del Señor de los Milagros. Un aplauso para la comunidad peruana. Saludo también a los voluntarios del Ente Italiano Tutela de los Animales y Legalidad.

Y os deseo a todos un buen domingo. Por favor, no os olvidéis de rezar por mí. ¡Buen almuerzo y hasta pronto!

(Fuente: Zenit)

Evangelio del domingo 18 de octubre de 2020

Evangelio del dominigo 18 de octubre de 2020

Lectura del santo evangelio según san Mateo (22,15-21):

En aquel tiempo, se retiraron los fariseos y llegaron a un acuerdo para comprometer a Jesús con una pregunta.

Le enviaron unos discípulos, con unos partidarios de Herodes, y le dijeron: «Maestro, sabemos que eres sincero y que enseñas el camino de Dios conforme a la verdad; sin que te importe nadie, porque no miras lo que la gente sea. Dinos, pues, qué opinas: ¿es licito pagar impuesto al César o no?»

Comprendiendo su mala voluntad, les dijo Jesús: «Hipócritas, ¿por qué me tentáis? Enseñadme la moneda del impuesto.»
Le presentaron un denario. Él les preguntó: «¿De quién son esta cara y esta inscripción?»
Le respondieron: «Del César.»
Entonces les replicó: «Pues pagadle al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios.»

Palabra del Señor

Comer demasiado y como «compensación»: una enfermedad del alma

Comer demasiado y como «compensación»: una enfermedad del alma

Michael-Saechang-CC

Algo en nuestra relación con la comida está bastante equivocado

Cuando pensamos en la epidemia de obesidad en Occidente, no se nos promueve a mirar el problema como un fracaso de la fuerza de voluntad personal, sino como el resultado de causas complejas que van desde el comportamiento infantil a la predisposición genética, con el agregado genérico del “estilo de vida”.

La consideración biológica de base por la cual la grasa es la acumulación de energía excedente indica una conexión fundamental entre la obesidad y el hecho de consumir más comida de la necesaria, pero la cuestión es a menudo distorsionada por una serie de incertidumbres: ¿no es acaso cierto que ciertas personas aumentan de peso más fácilmente que otras?

¿Algunos de nosotros no estamos determinados a nivel genético para acumular energía debido a las condiciones de los antepasados que morían de hambre? ¿No es verdad que ciertos alimentos distorsionan nuestro apetito, y que las dinámicas hormonales complican nuestra búsqueda de saciedad?

Puede ser verdad todo esto y mucho más: el campo de batalla entre apetito y control de peso es complejo y enrevesado.

¿No es quizá la correcta batalla para combatir?

Si las cuestiones sobre la fuerza de voluntad son consideradas pasos en falso en relación a la obesidad, imagínate cuándo será bien acogida la declaración de glotonería. La teoría de la gula podría, sin embargo, ofrecer una respuesta a la obesidad que circunda la interminable lucha entre nuestro apetito de comida y nuestro deseo de salud e integridad física.

Necesidad desesperada de satisfacción

El problema de la mayor parte de los enfoques de una dieta y la pérdida de peso es que en varios modos intentan decirnos cuándo podemos comer dulce. Las dietas son muchas y claramente variadas, pero lo que tienen en común es el intento de satisfacer el apetito más allá de disminuir el consumo global. Algunas dietas buscan controlar la cantidad total de alimento consumido, sin restricción a nivel de alimento permitido, a través de varias formas de cálculo de calorías.

Otras limitan los tipos de alimento, sin modificar la cantidad, por ejemplo dietas altamente proteicas que consideran a los carbohidratos el verdadero enemigo de la pérdida de peso y se basan en el poder de saciar de las comidas altamente proteicas para disminuir el apetito.

Estas dietas pueden funcionar para algunos, quizá sobre todo cuando sus estrechas normas o sus inusuales regímenes ayudan a romper hábitos alimenticios consolidados y a debilitar el apetito simplemente eliminando la “familiaridad”. La novedad de eliminar los alimentos a base de carbohidratos puede desafiar la relación con la comida, pero nuestro apetito es adaptable, y rápidamente encontraremos nuevos modos de satisfacerlos con otras comidas.

Para algunos de nosotros, la guerra entre el peso y el apetito debe ser una propuesta de “todo o nada”. Si tenemos que empezar una guerra, debe ser una guerra total, y el apetito no debe ser únicamente rechazado, sino derrotado. Tenemos no sólo que cambiar nuestros hábitos alimenticios, sino reconocer la discordia psicológica y espiritual fundamental en la base de una relación disfuncional con la comida.

Yo tuve sobrepeso durante toda la adolescencia y la adultez, y dos reflexiones amargas pero liberadoras hicieron la diferencia. La primera es que soy un hedonista, a nivel material. La comida ha sido una inmensa fuente de placer, diversión y satisfacción sensorial sin paliativos durante la mayor parte de mi vida, y cualquier deseo compensatorio de permanecer en forma y sano a través de combinaciones de dieta y ejercicio fue minado por la fascinación que ejerce el comer para mi.

Una disfunción espiritual
El hecho que el placer de comer actúe como vía de escape sorprendentemente rica y atractiva frente a la monotonía y la banalidad de la vida cotidiana me comprueba que la autoindulgencia era una disfunción no simplemente física, sino espiritual. Para alguien que pasa casi cada momento pensando en mil cosas, el disfrute sin complicaciones de alguna merienda apetitosa o de algún plato delicioso casero ofrece una especie de alivio pacífico de la vida. O, como escribió el monje ascético del siglo IV Juan Casiano, la mente, cuando es sofocada por el peso de la comida, no logra mantener la dirección y el gobierno de los pensamientos… sino el exceso de cualquier tipo de comida la vuelve débil e incierta, y la priva de todo su poder de contemplación pura y clara.

Reconocer la vía de escape representada por la comida ha derribado la ilusión de estar disfrutando simplemente mi comida. Estaba aprovechando la oportunidad de gratificar mi apetito, y al hacer esto llegué a un escape temporal pero total de cualquier problema, amenaza o cansancio que la vida me pudiera presentar.

¿Quizá es por eso que la gente a menudo rehúye de la realidad de tener sobrepeso? Muy pocas personas tienen la valentía de decir «Tengo sobrepeso porque como más de lo que necesito, como más de lo que me sirve porque el placer de hacerlo me distrae de otras preocupaciones, o más en general de la monotonía de la vida». Una declaración del género implicaría un grado de autoconocimiento y honestidad que no se adapta al hedonismo de la evasión. Es difícil disfrutar un placer de evasión mientras se piensa en la realidad desconsoladora o desagradable de la que se está huyendo.

Tener sobrepeso es para mucha gente como una enfermedad misteriosa o una situación desafortunada que le sucedió simplemente mientras estaba ocupada haciendo otra cosa. En un cierto sentido es verdad: vuestro cuerpo ha adquirido peso mientras vuestra mente estaba perdida en los placeres del comer.

Negar el apetito

Si esta declaración de hedonismo de escape parece severa, Casiano habla del «vicio de la saciedad», al citar las Escrituras observa que «la causa del derroche y el libertinaje de Sodoma no fue la borrachera de vino, sino la cantidad de pan» y se pregunta:

«¿Qué pensaríamos de aquellos que con un cuerpo vigoroso osan comer un poco de carne y vino sin freno, tomando no sólo lo que requiere su fragilidad corporal, sino lo que sugiere el gran deseo de la mente?».

Y Casiano no es el único entre las autoridades espirituales que describe un abordaje intransigente de este tipo en relación al apetito de la comida y el deseo de saciedad. Confucio hace las mismas consideraciones partiendo de una perspectiva menos ascética:

«Quien desea ser un hombre de completa virtud no busca en la comida gratificar su apetito, ni busca en su morada los instrumentos del bienestar; es serio en lo que hace y está atento cuando habla; frecuenta hombres de principio de los cuales pueda ser corregido. De una persona del género se puede decir realmente que ama aprender».

En un sentido más amplio, la práctica religiosa del ayuno es entendida típicamente no como un simple acto de sacrificio o ritual, sino como un esfuerzo ascético para disminuir el poder de nuestros apetitos. En términos sencillos, rehusarse a gratificar el apetito establece un precedente poderoso de cómo escogemos relacionarnos con nuestros deseos: sin crítica, de manera autoindulgente o con un objetivo a través de principios más elevados.

El disfrute es una elección

El reconocimiento de la evasión no es suficiente para cambiar los hábitos de una vida, aunque ofrezca el motivo para un cambio del género. Lo que hace la diferencia en términos de hábitos cotidianos es entender que el “disfrute de comer” no es una propiedad universal, fijada e irrefutable. Quien de nosotros come demasiado tiende a imaginar que ciertas personas son sólo mejores a resistirse a los propios apetitos. No pensamos nunca que ciertas personas simplemente no se divierten comiendo como nosotros.

El disfrute de nuestra comida preferida no es pasivo, sino activo; gozamos activamente de la comida, poniendo esfuerzo y cuidado en nuestra apreciación del gusto y la composición. Desarrollamos rituales, codiciamos la comida y nutrimos un deseo en relación a ella, valorando la anticipación y los particulares de las circunstancias como el sabor de la misma comida.

Algunos, sin embargo – y nosotros mismos cuando estamos enfermos o pesarosos -, simplemente no gozan de la comida a este nivel, y si nosotros no la gozáramos tanto no encontraríamos tanto placer en la dinámica de construir y luego saciar nuestro apetito.

Ahora ya cuando me dispongo a comer algo me pregunto si lo comería si no me divirtiera comer. Si el esfuerzo de comer superara el placer, ¿por qué comería más de lo que legítimamente es requerido? Estas preguntas nos pueden hacer entrar en la mente de una persona que no ama comer.

La dinámica del vicio 

Sin disfrute, la comida pierde su valor de escape. ¿Qué hay de equivocado en nuestra vida que nos hace contar tanto con los placeres del paladar? No es de hecho una cuestión de censura o vergüenza, sino de conciencia de un problema físico y espiritual cada vez mayores.

La gula, finalmente, comporta tanto un escape de una realidad monótona o desagradable como un disfrute de la comida. Los dos aspectos están vinculados, y no podemos esperar someter nuestros apetitos sin enfrentar ambos aspectos del problema: la aversión de la que huimos y el falso consuelo hacia el cual nos sentimos atraídos.

Como cualquier otro vicio, la gula promete liberarnos de los problemas, incluso de aquellos de leve entidad como el aburrimiento y la tendencia a aplazar, pero la característica de los vicios es tal que no pueden ofrecer verdadera libertad o verdadero alivio – aplazan sólo el problema – magnificándolo y embelleciéndolo en el proceso.

Aquellos de nosotros que estamos afligidos por hábitos vinculados a la gula podemos pensar que la vida sin comer con indulgencia será aburrida e infeliz, pero comer de más no cambiará la esencia de nuestra vida, y refugiarse en los placeres de la comida no hace otra cosa que distraernos del verdadero desafío de la vida misma. Si la vida sin autoindulgencia parece decepcionante o pesada, entonces nuestra tendencia a huir gracias a la comida obstaculiza un verdadero cambio significativo.

A nivel social, nuestra fascinación por la comida, incluida la creciente comercialización del “gourmet” a través de interacciones infinitas de chef famosos y reality shows, acerca el nivel de indulgencia a la gula culturalmente sancionada y económicamente promovida. Como un macrocosmos de lucha del individuo con los apetitos de escape, la gula a nivel social implica una cultura priva de objetivos más elevados y de bienes más poderosos. Sugiere un malestar espiritual más amplio en que se dedican tanto tiempo, energía y atención a la apreciación de la comida, con sus correspondientes enfermedades físicas así como la epidemia de la obesidad, diabetes y problemas cardiacos.

Censurar los intereses corporativos es seguramente un paso necesario para corregir el deslizamiento de la sociedad hacia la obesidad, pero a nivel individual nada podría ser más significativo como la plena apreciación de vicios y virtudes en lucha por encontrar significado y felicidad en nuestra vida.

Zac Alstin es editor asociado de MercatorNet, donde fue publicado este artículo. Su blog es zacalstin.com

(Fuente: Aleteia)

7 motivos por los que Sor Lucía de Fátima rezó el Rosario a diario

7 motivos por los que Sor Lucía de Fátima rezó el Rosario a diario

Imagen referencial. Crédito: Pixabay (Dominio Público) / Sor Lucía Dos Santos. Crédito: Causa de Beatificação da Irmã Lúcia

Sor Lucía Dos Santos, una de los tres videntes de Fátima, explicó varias razones por las que un fiel debería rezar el Rosario todos los días.

Sus reflexiones fueron publicadas en 2002 en el libro “Llamadas del Mensaje de Fátima”. Allí Sor Lucía recordó que la Madre de Dios invitó a rezar el Rosario desde su primera aparición en Fátima (Portugal), el 13 de mayo de 1917.

“Reza el Rosario todos los días, para obtener la paz para el mundo y el final de la guerra”, alentó la Virgen en su mensaje inicial.

Aquí siete razones de Sor Lucía para rezar el Rosario todos los días, compartidas por el National Catholic Register.

1. Se adapta a las posibilidades de cada uno

Sor Lucía dice que Dios es un Padre que “se adapta a las necesidades y posibilidades de sus hijos”, porque “si Dios, por medio de Nuestra Señora, nos hubiera pedido que fuéramos a la Misa y recibiéramos la Sagrada Comunión todos los días, sin duda habrían muchísimas personas que dijeran, con toda razón, que eso no era posible”.

La Sierva de Dios precisó que “rezar el Rosario es algo que todos pueden hacer, ricos y pobres, sabios e ignorantes, grandes y pequeños”, en cualquier lugar, en común o en privado y en diferentes momentos.

2. Nos pone en contacto familiar con Dios

Sor Lucía indica que esta oración sirve “para ponernos en contacto con Dios, agradecerle por sus beneficios y pedir las gracias que necesitamos”.

“Es la oración que nos pone en contacto familiar con Dios, como el hijo que acude a su padre para agradecerle por los regalos que ha recibido, para hablar con él sobre preocupaciones especiales, para recibir su guía, su ayuda, su apoyo y su bendición”, añadió.

3. Es la oración más agradable para recitar después de la Misa

Sor Lucía afirma que después de la Santa Misa, rezar el Rosario –teniendo en cuenta su origen, las oraciones que contiene y los misterios que se meditan–, “es la oración más agradable que podemos ofrecer a Dios y la más ventajosa para nuestras propias almas”.

“Si ese no fuera el caso, Nuestra Señora no lo habría pedido con tanta insistencia”, sostuvo.

4. Ayuda a cumplir nuestros ofrecimientos diarios

Sor Lucía responde cualquier inquietud sobre el número de oraciones en el Rosario, aclarando que “necesitamos contar, para tener una idea clara y vívida de lo que estamos haciendo, y para saber positivamente si hemos completado o no lo que habíamos planeado ofrecer a Dios cada día, para preservar y mejorar nuestra relación de intimidad con Dios y, por este medio, preservar y mejorar en nosotros mismos nuestra fe, esperanza y caridad”.

5. Es un modo de preparación a la Eucaristía

En su libro, la vidente de Fátima asegura que se puede considerar el rezo del Rosario como “una forma de prepararse para participar mejor en la Eucaristía, o como acción de gracias” después de haber recibido el Cuerpo de Cristo.

Agrega que, si bien se pueden usar muchas oraciones excelentes para prepararse para recibir a Jesús en la Eucaristía y preservar nuestra relación íntima con Dios, no cree que haya “una más apropiada para la gente en general que la oración de los cinco o quince misterios del Rosario”.

6. Preserva las virtudes teologales

“Dios y Nuestra Señora saben mejor que nadie lo que es más apropiado para nosotros y lo que más necesitamos. Además, el Rosario será un medio poderoso para ayudarnos a preservar nuestra fe, nuestra esperanza y nuestra caridad”, sostiene Sor Lucía.

7. Evita caer en el materialismo

La hermana Lucía va directamente al grano y asegura que “aquellos que dejan de decir el Rosario y no van a la Misa diaria, no tienen nada que los sustente, y terminan por perderse en el materialismo de la vida terrenal”.

(Fuente: Aciprensa)

Cómo luchar contra el daño que provoca la pornografía

Cómo luchar contra el daño que provoca la pornografía

© CINETEVE

El sacerdote Patxi Bronchalo publica ‘Cuando el sexo te atrapa’, un libro donde ayuda a luchar contra un vicio que daña profundamente el alma

“No mucha gente habla de ello”, me dice Patxi Bronchalo. Pero es el contenido más buscado en Internet. En la época en la que vivimos -con una sociedad hipersexualizada– nos encontramos con que la pornografía está a un bolsillo de distancia, y que podemos acceder a ella en cualquier momento con dos clics.

Si buscas en Internet, te encontrarás artículos que defienden el porno e incluso los beneficios que pueden ocasionar para la salud. La masturbación es otro tema, aunque va ligado muy directamente a la pornografía. En cambio tal vez no encuentres con tanta facilidad los testimonios de personas en todo el mundo, a las que de una forma o de otra, esta industria ha dañado profundamente.

El sacerdote, escritor y youtuber, Patxi Bronchalo, se ha encontrado en el confesionario con muchas de estas personas heridas: “Es un problema que me encuentro mucho en el confesionario, por parte de hombres y mujeres”.

El mal que provoca la pornografía

Hay mucha gente que aboga por un ‘porno ético’. Pero ¿son admisibles esas dos palabras en un mismo término? “La pornografía es la exposición del cuerpo para que sea usado para la excitación sexual. Y sí, hablamos de usar. Decía San Juan Pablo II que lo contrario a amar es usar. Esto se dice muchas veces desde el desconocimiento”.

La pornografía “tiene muchas consecuencias físicas, psíquicas y morales. Te puede llevar a la prostitución, a la eyaculación precoz, a tener problemas de impotencia, de autoestima y otros problemas psicológicos. Te empiezas a creer una serie de mentiras…”

Y no es ninguna broma, puesto que en adicciones severas “puede haber consecuencias familiares. Puede ser motivo de crisis de pareja, familiares, consecuencias laborales, pérdida de rendimiento, faltar a las obligaciones…. Y por supuesto también consecuencias espirituales, porque te hace perder la imagen de Dios. Mucha gente pierde ese querer volver a Dios pensando que no hay salida. Viene la tristeza o los problemas de ansiedad”.

La pornografía da una imagen equivocada de la sexualidad y eso provoca que se esté educando a “que esto es la sexualidad y da una falsa imagen de lo que es el sexo, de quién es el hombre y de quién es la mujer. Es una gran mentira, aunque quieran llamarlo ético”, explica Bronchalo.

Pero a pesar de todo lo que puede hacer esta industria en nuestras vidas, Patxi quiere dar un mensaje de esperanza. “El 100% de los jóvenes que tienen este problema no lo tienen porque hayan entrado culpablemente, sino porque en la adolescencia han caído en sus manos imágenes, vídeos… Y en un segundo momento uno descubre que está enganchado y que no lo puede dejar. Cuando viene una persona con este problema siempre hay que acogerlo. Esta lucha puede ser larga porque toca las heridas afectivas, los vicios son difíciles de quitar, genera mucha culpa y vergüenza… pero no hay que desanimarse”.

El porno como pecado

Existe un segundo plano en esta materia. Ya no se trata solo del mal objetivo que me hace el consumo de estos vídeos o imágenes. Para los que tenemos fe, el porno es un pecado. Pero… ¿cuánto?

“En una persona joven que está enganchada hay muchos atenuantes. Atenuantes, por ejemplo, por la pérdida de libertad -así es como lo dice el catecismo-. La falta de libertad hace que esté atenuada la culpa. Hay pecados más peligrosos como el orgullo, la soberbia o la superficialidad que nos impide ver el daño que nos está haciendo. Hay obstáculos que nos impiden ver la realidad y por eso hay que tratarlo como una herida”.

Se podrían enumerar motivos para desacreditar la pornografía y no pararíamos. Personas de diferentes ámbitos, ideologías y condiciones sociales se muestran muy en contra de esta industria. Por no mencionar, precisamente que es una industria. Un negocio que mueve mucho dinero y donde es fácil que se crucen muchas líneas éticas. Creo que no es necesario convencer a nadie que lea estas líneas. Pero tú que estás al otro lado y que quieres dejarlo. Y que no puedes. ¿Qué es lo que sí que puedes hacer?

Patxi Bronchalo lo cuenta en su nuevo libro ‘Cuando el sexo te atrapa’: “Aconsejo tener un amigo con el que poder hablar de esto. Poder rendir cuentas de alguna forma, que pueda bloquear los dispositivos por ejemplo. Hay una parte de ayuda espiritual. Es muy bueno que no se pierda la imagen de Dios, y está bien poder pedir perdón, seguir comulgando… y en casos más severos acudir a un psicólogo. Hay grupos de terapia más grupal y específicos incluso para poderse acompañar. Eso sí, toda salida pasa por reconocer el problema y pedir ayuda”.

Patxi termina con un mensaje claro, contundente y que puede ser lo más importante a la hora de acometer este problema: “Dios no deja de quererte. Dios no te quiere por fuerte, si no por débil. No va a dejar de quererte nunca. No hagas esta lucha solo, pide ayuda a alguien de tu familia, a algún amigo o a algún sacerdote. Pero si conoces a una persona adecuada para esto, eso te libera y es sanador”.

(Fuente: Aleteia)

Hoy es fiesta de San Ignacio de Antioquía, primero en decir “Católica” a la Iglesia

Hoy es fiesta de San Ignacio de Antioquía, primero en decir “Católica” a la Iglesia

«Donde está Jesucristo, allí está la Iglesia Católica», escribió San Ignacio de Antioquía en una de sus cartas, otorgándole por primera vez a la Iglesia de Jesucristo el nombre de “católica”, es decir, “universal” (de acuerdo al término griego Katholikós). Su fiesta se celebra cada 17 de octubre.

San Ignacio fue el tercer Obispo de Antioquía (70 – 107 d.C.), es considerado uno de los Padres Apostólicos por su cercanía cronológica con el tiempo de los apóstoles y se le cuenta entre los Padres de la Iglesia. 

Fue apresado, en tiempos de Trajano, por profesar el cristianismo y se decidió que fuese trasladado a Roma, para ser ejecutado allí, probablemente por su condición de ciudadano. De camino al martirio, Ignacio fue redactando una serie de cartas dirigidas a las diferentes iglesias cristianas -en sus días se solía llamar a la iglesia de Antioquía “madre de las iglesias de la gentilidad”-, con ánimo de orientarlas y fortalecer su unidad en Cristo. Él mismo se define en una de esas epístolas como «un hombre al que ha sido encomendada la tarea de la unidad».

En la carta dirigida a los cristianos de Trales escribió: “Amaos unos a otros con corazón indiviso. Mi espíritu se ofrece en sacrificio por vosotros, no sólo ahora, sino también cuando logre alcanzar a Dios… Quiera el Señor que en Él os encontréis sin mancha”.

De acuerdo a una antigua tradición, San Ignacio murió devorado por las fieras. El título de “Padre Apostólico” le vino por haber sido discípulo de San Pablo y de San Juan.

Puede encontrar más información sobre la vida de este santo en: https://www.aciprensa.com/santos/santo.php?id=312

(Fuente: Aciprensa)

Paray le Monial: el lugar donde se apareció Jesús a Santa Margarita

Paray le Monial: el lugar donde se apareció Jesús a Santa Margarita

Jean-Louis Zimmermann

La Santa recibiría allí la revelación del Corazón de Jesús ardiente de amor por los hombres

La ciudad nació en torno a un monasterio hacia 970. El gran fraile constructor Saint Hugues de Semur (siglo XII), abad de Cluny, fue quien comenzó las obras en la iglesia que hoy conocemos. Habiendo sobrevivido a la revolución después de que los frailes la hubieran abandonado, gracias a que la compró la ciudad, fue restaurada a partir de 1856 por Eugène Millet, alumno de Violet-le-Duc. Clasificada en la categoría de basílica del Sacré-Coeur por Pío IX en 1875, es hoy en día la iglesia parroquial. Este monumento esencial en Borgoña representa el modelo mejor logrado de la arquitectura romance cluniacense.

También fue en Paray-le-Monial donde apareció Jesús a santa Marguerite-Marie Alacoque (1647-1690), revelándole su Corazón ardiente de amor por los hombres.

Muchacha de la región, Marguerite-Marie entra en el monasterio de la Visitación de Paray-le-Monial en 1671. Tiene numerosas apariciones que serán confirmadas por su confesor, jesuita, san Claude La Colombière. Jesús pide la instauración de la fiesta del Sagrado Corazón, que tendrá lugar cada año en junio.

A raíz de estas apariciones, la espiritualidad del Sacré-Coeur se extiende por todo el mundo. Santa Marguerite-Marie fue canonizada el 13 de mayo de 1920 y San Claude La Colombière el 12 de mayo de 1992.

Su arquitectura es la que en primer lugar sentó el renombre de Paray le Monial: se puede recorrer la ciudad basándose en la historia de los monumentos.

La iglesia de los monjes que se ha convertido en basílica menor ha atravesado los siglos sin una arruga. Se sabe ahora, gracias a las primeras excavaciones arqueológicas previas a la instalación de una calefacción por el suelo, que el lugar estuvo ocupado mucho antes de la llegada de los monjes en el siglo X. El claustro (del siglo XVIII) terminado en 1750, sólo habrá albergado a los monjes unos cincuenta años.

La fachada del ayuntamiento (casa Jayet) es única en Borgoña. Esta nos informa sobre el hábitat en la época del renacimiento.

Un poco más tarde en el siglo XVII, las hermanas salesas se instalan en Paray le Monial y construyen la capilla que se puede visitar hoy en día.

A finales del siglo XIX el Hiéron, museo de arte sagrado, se desarrolla bajo la inspiración de los jesuitas. Este lugar, que estuvo mucho tiempo cerrado, encontrará a partir de 2004 sus prestigiosas pinturas italianas restauradas (siglos XVI-XVII), y el tímpano romano de Anzy le Duque.

De allí nos encontramos al pie de la capilla la Colombière (principios del Siglo XX), construida en honor del confesor de Marguerite Marie, Claude la Colombière. De su puro estilo arte deco, se observarán las vidrieras y los mosaicos realizados por el taller de los hermanos Mauméjean.

Paray le Monial (cuatro flores otorgadas por el Comité nacional de floración), está ubicado en los confines de la Bourgogne del sur, en el corazón del opulento y generoso soto charolais. Su medio ambiente natural es, así pues, especialmente cuidado y atractivo.

Se descubrirá con placer el circuito de las iglesias romanas de Brionnais entre Paray le Monial y Charlieu: Anzy le Duc, Semur-en-Brionnais, Varenne l´Arconce etc…

A través de esas iglesias nos dejaremos guiar a la vuelta de una colina, al encuentro de los artesanos de arte locales, buenas lugares donde saborear los productos de la tierra.

Al descubrimiento de la ciudad

Paray le Monial sigue siendo un núcleo de ciudad por el que se puede pasear, y descubrir las principales curiosidades, en particular, la Casa Jayet (actual ayuntamiento) construida durante el Renacimiento por un rico pañero, la Torre Saint- Nicolas (sigloXVI), antigua iglesia parroquial, en lo sucesivo lugar de exposición, la capilla de la Visitation (siglo XVII), lugar de las apariciones del Sacré-Coeur, la capilla La Colombière (1930), construida por los jesuitas en homenaje a San Claude La Colombière.

Podrán apreciar la travesía de la ciudad a través de la verde corriente que le permitirá así ir por la orilla de la Bourbince y el canal del Centro, desde el Gué-Léger hasta el parque del Moulin Liron. Desde la verde corriente se accede a los senderos de excursión para caminar a su ritmo, a merced de las pequeñas rutas y caminos sombreados.

Paray le Monial acoge cada verano exposiciones temporales vinculadas a la próxima reapertura del museo eucarístico del Hiéron (2004). El polo mosaico, (museo Paul Charnoz y asociación Aime como mosaico) propone, por su parte, cada año períodos de prácticas y exposición.

Paray-le-Monial: un santuario abierto todo el año

Abierto todo el año, el Santuario de Paray-le-Monial comprende varios sitios de rezo y de acogida fácilmente accesibles. Peregrinos individuales, grupos y visitantes podrán descubrir en éste el mensaje y la espiritualidad del Corazón de Jesús.

Los Capellanes de Paray-le-Monial se encargan de la acogida en el santuario de Paray-le-Monial. Desde 1985, el obispo ha confiado el santuario de Autun a sacerdotes y laicos de la Comunidad del Emmanuel.

Encontrará en el santuario varios lugares de rezo y acogida, muy cercanos uno de otros, donde podrá volver a sus raíces profundas y descubrir el mensaje de Jesús a santa Marguertie-Marie.

Espacio San Juan: acogida e información

En la cabecera de la Basílica, el Espacio Saint Juan es el punto de cita de los visitantes y peregrinos. Los miembros de la acogida están a su disposición para informarles. Se propone una exposición permanente sobre Santa Marguertie-Marie y el mensaje del Corazón de Jesús. Podrá ver igualmente un DVD sobre el «mensaje de Paray» o participar en una visita guiada del santuario.

Capilla de las Apariciones

En esta capilla, Jesús apareció a Santa Marguertie-Marie y le reveló su Corazón «ardiente de amor» por los hombres. Las religiosas de la Visitación continúan viviendo en el convento contiguo a la capilla. Los peregrinos pueden asociarse a su rezo, participar en la Eucaristía y recogerse ante el relicario de Santa Marguertie-Marie.

Marguerite-Marie Alacoque, Barbara Divry Statue dans le jardin de la visitation, Paray-le-Monial.

Basílica del Sacré-Coeur

Esta espléndida iglesia, flor del arte romano, fue terminada el siglo XII. Iglesia parroquial, acoge hoy en día, a numerosos grupos.

Capilla Claude La Colombière

Construida en 1929, esta capilla alberga las reliquias de san Claude La Colombière. Este padre jesuita, canonizado en 1992, fue el confesor de santa Marguertie-Marie.

Capilla San Juan

Consagrada en 1996, esta capilla se encuentra a la cabecera de la basílica. Es un lugar consagrado al rezo en silencio y la adoración eucarística permanente.

Parque de los Capellanes

El parque se pone a disposición de los peregrinos para rezar y relajarse. Un diorama propone un montaje de luz y sonido sobre la vida de santa Marguertie-Marie.

Una cúpula acoge las procesiones y celebraciones al aire libre.

El almacén del santuario, situado a la entrada del parque propone libros y objetos religiosos.

Con información de Catholic.net

(Fuente: Aleteia)

Una “flecha divina” marcó el corazón de Santa Teresa de Jesús y autopsia lo confirmó

Una “flecha divina” marcó el corazón de Santa Teresa de Jesús y autopsia lo confirmó

La transverberación de Santa Teresa de Josefa de Obidos. Crédito: Wikimedia (Dominio Público).

Santa Teresa de Jesús (1515-1582), la primera mujer Doctora de la Iglesia, relató en sus escritos una de las experiencias místicas que marcó profundamente su corazón. Este hecho fue tan impactante que la llevó a hacer un voto especial a Dios que la impulsó en sus reformas, fundaciones y camino de santidad.

Cuenta la Santa y escritora mística que cierta vez vio a su izquierda un ángel en forma humana. Era de baja estatura y muy hermoso, su rostro lucía encendido y dedujo que debía ser un querubín, uno de los ángeles de más alto grado.

“Veíale en las manos un dardo de oro largo, y al fin del hierro me parecía tener un poco de fuego. Este me parecía meter por el corazón algunas veces y que me llegaba a las entrañas. Al sacarle, me parecía las llevaba consigo, y me dejaba toda abrasada en amor grande de Dios”, describió Santa Teresa de Jesús. 

“Era tan grande el dolor, que me hacía dar aquellos quejidos, y tan excesiva la suavidad que me pone este grandísimo dolor, que no hay desear que se quite, ni se contenta el alma con menos que Dios”.

“No es dolor corporal sino espiritual, aunque no deja de participar el cuerpo algo, y aun harto. Es un requiebro tan suave que pasa entre el alma y Dios, que suplico yo a su bondad lo dé a gustar a quien pensare que miento”, explicó la Doctora de la Iglesia (Vida 29,13).

Este tipo de vivencias espirituales es llamado en la Iglesia como “la transverberación”, que es la experiencia mística de ser traspasado en el corazón causando una gran herida.

Más adelante, buscando corresponder a este regalo divino, Santa Teresa hizo el voto de hacer siempre lo que le pareciese más perfecto y agradable a Dios. Es así que el resto de su vida, la reformadora y fundadora carmelita se esforzó por cumplir perfectamente este juramento.

Cuando la Santa partió a la Casa del Padre, la autopsia reveló que en el corazón de Santa Teresa estaba la cicatriz de una herida larga y profunda. En la familia carmelita, la fiesta de “la transverberación” de Santa Teresa de Jesús se celebra cada 26 de agosto.

Como legado, la Doctora de la Iglesia también dejó plasmada su experiencia mística en la siguiente poesía de amor, titulada “Mi Amado para mí”:

Ya toda me entregué y di
Y de tal suerte he trocado
Que mi Amado para mi
Y yo soy para mi Amado.

Cuando el dulce Cazador
Me tiró y dejó herida
En los brazos del amor
Mi alma quedó rendida,
Y cobrando nueva vida
De tal manera he trocado
Que mi Amado para mí
Y yo soy para mi Amado.

Hirióme con una flecha
Enherbolada de amor
Y mi alma quedó hecha
Una con su Criador;
Ya yo no quiero otro amor,
Pues a mi Dios me he entregado,
Y mi Amado para mí
Y yo soy para mi Amado.

(Fuente: Aciprensa)

CELAM: “No permitamos que las redes sociales invadan nuestra vida”

CELAM: “No permitamos que las redes sociales invadan nuestra vida”

CELAM: “No permitamos que las redes sociales invadan nuestra vida”.

El presidente del Consejo Episcopal Latinoamericano advierte del peligro de las redes sociales: “si bien es cierto que son herramientas valiosas para la evangelización, también sabemos que podemos quedarnos atrapados en ellas y no dar a la familia el tiempo que se merecen”.

En América Latina y el Caribe se ha celebrado el Primer Encuentro Virtual de Agentes de Pastoral Familiar centrado en los desafíos de la evangelización de la familia en tiempos de pandemia. El presidente del Consejo Episcopal Latinoamericano, Monseñor Miguel Cabrejos Vidarte, explicó que si bien en tiempos de pandemia, la tecnología es un recurso que apoya; “lo importante es el encuentro con Jesucristo vivo y la comunidad eclesial, que es diferente a la comunidad que se construye cada día en las redes sociales”.

No permitamos que las redes sociales invadan nuestros espacios íntimos del hogar

Cabrejos invita a mantener un actitud de equilibrio, haciendo un uso adecuado de las redes sociales, sin abusar de ellas, ni darles más peso de lo debido: “No permitamos que invadan nuestros espacios íntimos del hogar, sino que en él tengan su lugar y su momento, pues si bien es cierto son herramientas valiosas para la evangelización, también sabemos que podemos quedarnos atrapados en ellas y no dar a la familia el tiempo que se merecen”.

Después de estos consejos, Monseñor Cabrejos subrayó la importancia de desarrollar recursos que apoyen a las comunidades, sin perder la conciencia de que pertenecemos a un solo cuerpo cuya cabeza es Cristo: “La tecnología debe ser una herramienta para llevar esperanza a las familias, en especial a las que se encuentran necesitadas de orientación y ayuda”.

No se puede virtualizar la fe

El Encuentro Virtual de Agentes de Pastoral Familiar dejó claro que no se puede virtualizar la fe. Sin embargo, no podemos desconocer que las nuevas tecnologías han sido un camino efectivo para sentir la compañía de la Iglesia en este tiempo de pandemia y que los procesos de evangelización siguen adelante.

La virtualidad nos permite acoger el llamado del Papa Francisco de una Iglesia en salida y este tiempo, solo ha sido una oportunidad para entrenarse con determinación en el uso de los medios digitales.

(Fuente: Vatican News)