Parroquia El Buen Pastor – República Dominicana

Valor del Mes:
El Bautismo, identidad
Lema del Mes:
«Entonces conocerán la verdad, y la verdad los hará libres.» (1 Jn 3, 18 )

Carlo Acutis: un genio de la informática en el cielo

Carlo Acutis: un genio de la informática en el cielo

Carlo Acutis será beatificado el sábado 10 de octubre

En vista de su beatificación, su mirada evangélica sobre el mundo digital se profundiza. Con la esperanza de que un día se convierta en el santo patrono del web.
Eugenio Bonanata – Ciudad del Vaticano

Carlo Acutis protector de Internet. Hoy en día hay muchos que lo repiten. Pero quizás pocos de ellos recuerden la génesis de la propuesta, que por supuesto sólo podrá concretarse después de la canonización.

Todo comenzó en 2016 en la Filmoteca Vaticana, en el marco de la presentación de la biografía del joven escrita por Nicola Gori, el postulador de su causa de Beatificación. Un volumen de la Librería Editora Vaticana titulado «Un genio de la informática en el cielo», que obviamente recuerda la pasión de Carlo por las nuevas tecnologías.

Un joven anunciador del Evangelio en la web 

Entre los relatores se encontraba también Monseñor Darío Edoardo Viganò, Vicecanciller de la Pontificia Academia de Ciencias y de la Pontificia Academia de Ciencias Sociales, quien firmó el prefacio del libro. Fue él mismo quien habló de la cuestión en su intervención. «En ese momento -recuerda- me vino a la mente la idea de proponer a Carlo Acutis como el santo patrono de Internet. Después de todo, el Papa Francisco también recordó en la exhortación apostólica Christus Vivit Carlo Acutis como un joven de su tiempo comprometido con el anuncio del Evangelio».

Carlo lo hizo usando las nuevas tecnologías. Como cuando proyectó la exposición sobre los milagros eucarísticos, que sigue viajando por el mundo y que en este período también se montó en Asís. El futuro Beato desarrolló este interés muy tempranamente. La madre, Antonia Salzano, contó que su hijo jugaba a ser informático, hacía vídeos y montajes con su cámara y confeccionaba revistas con programas específicos. Poco a poco comenzó a estudiar los manuales especializados, los que se utilizan en las facultades de ingeniería informática. Y así, de autodidacta, logró convertirse en un programador cada vez más experimentado.

Evidentemente, se trataba de un don. Un don que puso al servicio del bien. Por ejemplo, la exposición sobre los milagros eucarísticos viajó a miles de parroquias en todos los continentes, devolviendo la fe a tantas personas que no entendían el dogma de la presencia real de Jesús en la Eucaristía.

«Estos – añade Monseñor Viganò – son elementos de una historia que puede realmente tomar el corazón y la mirada de muchos muchachos y muchachas, diciéndoles a todos que es posible, aún hoy, vivir la experiencia del Evangelio». No sería de extrañar que alrededor de esta figura, muy pronto, se desarrollen diferentes tipos de proyectos narrativos tanto en el ámbito de los libros como en el de los documentales.

Francisco habla en entrevista sobre los temas clave de la vida durante la pandemia

Francisco habla en entrevista sobre los temas clave de la vida durante la pandemia

Imagen de archivo. Papa Francisco.

El Papa Francisco concede una entrevista a la directora de la edición española de la revista «Il Mio Papa», Carmen Magallón, en la que habla sobre los temas clave de la crisis sanitaria generada por la pandemia del coronavirus y que ha afectado a millones de personas en todo el mundo.
Manuel Cubías – Ciudad del Vaticano

Vatican News comparte una síntesis de la entrevista que el Santo Padre Francisco ha concedido a la directora de la edición española de la revista «Il Mio Papa», Carmen Magallón, en la que aborda los temas relacionados con la vida durante la pandemia y plantea propuestas para superar este tiempo de crisis.

Pensar en las generaciones futuras

La pandemia está cambiando el mundo y nos puso en crisis, afirma Francisco; sin embargo, insiste, “de una crisis no se sale igual. O salimos mejores o salimos peores. Y el modo en que salgamos depende de las decisiones que tomemos durante la crisis”.

El Papa devuelve la pregunta a la humanidad: ¿cuál será el modo de vida que le dejaremos a la futura generación? Se trata de dejar de pensar sólo en nosotros mismos o en nuestro presente y levantar la mirada al futuro en perspectiva de humanidad que quiere permanecer en el tiempo como parte de la creación. “Debemos hacernos cargo del futuro, de preparar la tierra para que otros la trabajen. Y esta es la cultura que tenemos que elaborar en la pandemia, según este gran principio que de una crisis no se sale igual. Salimos peor o mejor; pero nunca iguales”.

¿Cómo afrontar el duelo? 

Cuestionado sobre ¿cómo afrontar el duelo de las víctimas de la pandemia?, Francisco valora todos los pequeños y grandes gestos que tantas personas en el mundo han tenido para con sus semejantes:

“Y ¿cómo se afronta ese duelo? – cuestiona el Santo Padre- Solamente intentando ser cercanos (…) Es el momento del silencio, de la cercanía y de hacer lo posible para estar juntos”.

Compromiso hasta el final

“Los santos de la puerta de al lado son tantos”, explica el Papa refiriéndose a todas las personas que han dado su vida sirviendo a quienes los necesitan. Estas gentes, «no se quisieron «zafar» sino que enfrentaron los problemas y buscaron soluciones prácticas a los mismos. Y Dios entiende ese lenguaje y lo hace suyo».

Un hecho fundamental para Francisco es que nuestro compromiso con la vida no se reduce a la salud, sino que continúa en la preocupación por los descartados, por los que expulsa el sistema, por los que no tienen trabajo. Por eso, en la entrevista habla de que estamos ante “el gran desafío social” que pone ante nuestros ojos cómo “la cultura del descarte ha impregnado nuestra manera de relacionarnos”.

Por esta razón, no podemos continuar con el mismo sistema económico que tiene entre sus fundamentos la injusticia. “La pandemia -afirma el Papa- nos hizo visualizar como nos habíamos acostumbrado a ese clima del descarte: el descarte de los viejos, el descarte de los pobres, el descarte de los chicos, de los chicos no nacidos”, y ante esto, nos invita a recordar que toda vida vale y merece ser defendida y respetada.

Para el Papa, como sociedad debemos enfrentar con valentía la cultura del descarte:

“Esa cultura que nos amenaza continuamente. Vivir descartando lo que nos molesta, lo que nos sobra, lo que nos impide tener más y más. Y contra esa cultura del descarte, vivir la cultura del recibir, del acoger, de la cercanía, de la fraternidad. Hoy día más que nunca se nos pide fraternidad, ir al encuentro del otro, del más débil y vulnerable para cuidarlo, para sentirnos responsables de él o de ella, porque no tiene los mismos recursos que los demás”

Al respecto, Carmen Magallón pregunta al Pontífice sobre lo que ocurrió en su corazón el pasado 27 de marzo en la Plaza de San Pedro. Francisco responde que en un primer momento tuvo temor de resbalar al subir la escalera, sin embargo, “Mi corazón estaba en todo el Pueblo de Dios que sufría, en una humanidad que tenía que soportar esta pandemia y que, por otro lado, que tuviera el coraje de caminar. Subí las escaleras rezando, recé todo el tiempo, y me fui rezando. Así viví ese 27 de marzo”.

Las Audiencias generales sin fieles fueron un momento difícil para el Papa: “era como estar hablando a fantasmas” y “suplí muchas de estas ausencias físicas con el teléfono y cartas. Eso me ayudó bastante a medir el pulso de cómo estaban viviendo esto las familias y comunidades”.

¿Cómo construir el futuro? El bien común como criterio 

Por otra parte, Francisco afirma que no hay receta para salir de la crisis, pero el camino lo encontraremos si cambiamos de paradigma económico: “Empezar por las periferias (…) por la dignidad de las personas” y añade: “Hablé de las periferias, pero también tenemos que incluir la casa común, que es el mundo, el cuidado del universo”.

En esta vía, Francisco ubica la encíclica recién publicada, “Fratelli tutti”, la fraternidad humana como una de las claves para construir el futuro. En este sentido también habla de la distribución de la vacuna contra el coronavirus, de la que afirma:

“La vacuna no puede ser propiedad del país del laboratorio que la encontró o de un grupo de países que se alían para esto (…) La vacuna es patrimonio de la humanidad, de toda la humanidad, es universal; porque la salud de nuestros pueblos, como la pandemia nos enseña, es patrimonio común, pertenece al bien común… y ese debe ser el criterio”

Los migrantes

Asimismo, cuestionado sobre el tema de los migrantes, el Papa contesta con firmeza:

“Respecto de los migrantes, tenemos que hacernos cargo. El migrante sale de su patria porque busca nuevos horizontes, porque escapa por hambre o por guerra. Basta pensar en Siria…” y añade: “Si no nos hacemos cargo de los migrantes perdemos gran parte de la humanidad, de la cultura que ellos representan”.

Hablando sobre el mismo tema, el Santo Padre llama a la sinceridad y a que reconozcamos el aporte que gentes venidas de otros países han hecho durante este tiempo de confinamiento: “Durante el período de lockdown eran muchos migrantes quienes se exponían trabajando la tierra, manteniendo limpia la ciudad, continuando múltiples servicios. Es doloroso constatar cómo no se los reconoce y valora y se aprovecha un hecho lejano o perdido para desacreditar a tantas personas que con su trabajo sostuvieron a nuestro pueblo”.

Francisco va más lejos en su argumento al invitarnos a adentrarnos en las causas de las migraciones, en el caso del Líbano o de Siria: “son familias enteras que escapan de una guerra que no se entiende. ¿Nuestros países pueden mantenerse neutrales ante esta dolorosa situación?”

Una Iglesia de los pobres

El Pontífice pone en evidencia y valoriza el hecho de que “Hay sacerdotes, religiosos, laicos, religiosas, obispos que se rompen el alma para lograr esto. Hay ejemplos muy hermosos que están abriendo camino”.

En este contexto, el Papa expresa su esperanza en toda la humanidad:

“La humanidad es capaz de reaccionar, especialmente las periferias, si se organizan. Y la cultura de los pueblos. Me gusta pensar en el alma de los pueblos, en esa reserva espiritual que les permite siempre salir adelante”

Igualmente el Papa recordó a pueblos que son perseguidos, los yizadíes y los rohingyas, por ejemplo, de los que afirma que son pueblos sufrientes, perseguidos: “Entonces, hay que ir a esos pueblos que sufren y, mientras no se haga cargo la humanidad entera de esto, no hay esperanza. Esperanza de la periferia, de los más separados”.

Preguntado sobre su relación con las redes sociales como instrumento de evangelización, contestó: “les tenía alergia (…) Así que diviértase un poquito con este fracaso de mi alergia”.

500 años de la conversión de san Ignacio de Loyola 

Para Francisco no existe división entre lo que ocurre a los seres humanos y lo que sucede en el planeta que habitamos. Somos una sola unidad. “Está cambiando el clima, perdemos oportunidades (…) no podemos jugar con el mar, con el universo. Lo tenemos que cuidar”.

Finalmente, en el contexto de los 500 años de la conversión de san Ignacio de Loyola, el Santo Padre expresa sus deseos de ir a Manresa, sitio donde Ignacio inició su camino de conversión.

“Creo que la conversión de San Ignacio es también un reencuentro con el corazón y puede invitarnos a reflexionar en nuestra conversión personal, en pedir el don de la conversión para más amar y servir al estilo de Jesucristo”

(Fuente: Vatican News)

El Papa: más mujeres en instancias de responsabilidad en la Iglesia

El Papa: más mujeres en instancias de responsabilidad en la Iglesia

«Mujeres en instancias de responsabilidad en la Iglesia»: es el título que lleva el vídeo con la intención de oración del Papa Francisco para este mes de octubre, mes de las misiones. «Laicos y laicas son protagonistas de la Iglesia», afirma el Santo Padre. Y añade: «hemos de promover la integración de las mujeres en los lugares donde se toman las decisiones importantes».

Recemos para que en virtud del bautismo los fieles laicos, y las mujeres en una manera especial, participen más en instancias de responsabilidad en la Iglesia, sin caer en los clericalismos que anulan el carisma laical. Es el deseo del Papa en este mes de octubre, en el que llama, con la oración, a promover una mayor integración de los fieles laicos, en especial las mujeres, en instancias de responsabilidad en la vida de la Iglesia.

Tal como difunde la Red Mundial de Oración del Papa – que incluye el Movimiento Eucarístico Juvenil -, el video con la intención de oración de Francisco de este mes misionero destaca “el papel de los laicos y laicas, a quienes considera verdaderos protagonistas para el anuncio del Evangelio”.

Ampliar los espacios de presencia relevante femenina en la Iglesia resulta fundamental para el Santo Padre, ya que ellas, “suelen ser dejadas de lado”.

Francisco – afirma la nota que difunde el vídeo – ha tenido muchos gestos que impulsan esta voluntad de darle a la Iglesia un mayor peso femenino. Sin ir más lejos, en el 2016 elevó el día de María Magdalena al rango de fiesta litúrgica, quien hoy es definida en el nuevo prefacio de la Misa como “la apóstol de los apóstoles”. Tomó esta decisión para evidenciar la importancia de esta mujer, la primera que vio el rostro del Resucitado entre los muertos, la primera a quien Jesús llama por su nombre, la primera en recibir de Jesucristo mismo la misión de anunciar su Resurrección. Es así que Francisco, desde el inicio de su pontificado, ha nombrado cada vez más mujeres en las instancias de responsabilidad de la Iglesia.

El P. Frédéric Fornos S.J., Director Internacional de la Red Mundial de Oración del Papa, observa que “desde 2013 mucho se ha hecho, pero más se tiene que hacer” y recuerda una frase del Papa Francisco en La Alegría del Evangelio: “Las reivindicaciones de los legítimos derechos de las mujeres, a partir de la firme convicción de que varón y mujer tienen la misma dignidad, plantean a la Iglesia profundas preguntas que la desafían y que no se pueden eludir superficialmente” (EG 104).

El P. Fornos recuerda, además, que “en virtud del bautismo todos son llamados a anunciar y a servir con fidelidad al Evangelio de Jesucristo, a ser discípulos misioneros del Señor, sin embargo, entre los fieles laicos, las mujeres han sido consciente e inconscientemente rebajadas a un nivel inferior”. Es algo ya hecho presente por el Santo Padre en Querida Amazonia: muchas mujeres, impulsadas por el Espíritu Santo, mantienen la Iglesia en pie, en muchas partes del mundo, con admirable entrega y ardiente fe. Por ese motivo “es esencial que participen cada vez más en sus instancias de decisión”, lo que pide “un cambio profundo de mentalidad”, conversión y oración.

El sentido del bautismo y de la misión de la Iglesia La Dra. Linda Ghisoni, Subsecretaria para los Fieles Laicos, reflexiona: “En el video de octubre de 2020 dedicado a la misión de los laicos en la Iglesia, el Santo Padre comienza hablando del bautismo. Esto es muy importante porque nos permite comprender que el deseo de tener una mayor participación de los laicos —y en particular de las mujeres— en instancias de responsabilidad en la Iglesia no se debe interpretar como si se tratara de una operación sociológica o de querer garantizar mayores cupos para un reparto de poder entre mujeres y hombres, entre laicos y clérigos. Por lo tanto, no se trata de una demanda de espacio para obtener puestos de trabajo. Si, en efecto, tomamos conciencia del sentido de nuestro bautismo, comprendemos cuál es nuestro lugar en la Iglesia, que, para ser tal, no puede renunciar a los aportes específicos de los laicos, de las mujeres, que por vocación son parte constitutiva de ella”.

(Fuente: Vatican News)

 

La última misa del domingo será a las 11:30 de la mañana

La última misa del domingo será a las 11:30 de la mañana

Queridos hermanos, les informamos que el horario de las misas los domingos será 7:00, 9:00 y 11:30 de la mañana.

Los demás horarios de la Eucaristía permanecen igual, de lunes a sábado a las 6:30 de la mañana y, de lunes a viernes a las seis de la tarde.

En otro orden, pedimos excusas porque hoy, miércoles 7 de octubre, no tendremos confesiones. Mañana, jueves, las confesiones serán de 4:00 a 5:50 de la tarde. 

¡Dios los bendiga!

7 datos que debes conocer sobre el sentido y los efectos del rezo del Rosario [VIDEO]

7 datos que debes conocer sobre el sentido y los efectos del rezo del Rosario [VIDEO]

En este mes del Rosario, compartimos siete datos que todo católico debe conocer sobre el sentido y los efectos del rezo del Santo Rosario.

El P. Juan Phalen, sacerdote de la Congregación de Santa Cruz que es conocido por su labor en el Apostolado del Rosario en Familia, compartió con ACI Prensa varios datos relevantes.

1. El Rosario es Cristo-céntrico

Aunque es una de las oraciones marianas más populares, el P. Phalen asegura que el rezo del Rosario es “Cristo-céntrico” porque tiene que ver con la vida de Jesús.

“Yo de niño pensaba que el Rosario se trataba de la vida de María – contó el presbítero-, pero he aprendido con el tiempo que es una colección de misterios que se concentran completamente en la vida de Jesús” y al rezarlo “estamos llegando a conocer mejor a Cristo”.

2. Su origen está en la Biblia

Tanto las oraciones como los misterios que conforman el Rosario, provienen de pequeños pasajes y palabras de la Biblia. “Las oraciones principales son el Padre Nuestro, Dios Te Salve María y Gloria. Todo eso se descubre en la Biblia”, recordó el sacerdote.

“Los misterios son los eventos centrales en la vida de Jesús en el gran misterio de la redención”, explica y agrega que es una contemplación de la Escritura.

3. Une a las familias que lo rezan

Una frase muy popular entre los católicos es “Familia que reza unida, permanece unida”. Fue acuñada el Siervo de Dios Padre Patrick Peyton, quien fuera miembro de la Congregación de Santa Cruz y fundador del Rosario en Familia y de Holy Cross Family Ministeries (Pastoral Familiar Santa Cruz).

Como miembro de esta congregación, el P. Phalen explica que según el lema del P. Peyton, cuando la familia se congrega en el nombre de Jesús y reza unida el Rosario, se vuelve más fuerte.

4. Trae paz al mundo

Otro lema del Padre Peyton era “un mundo en oración es un mundo en paz” y surgió por la experiencia que este Siervo de Dios durante la Segunda Guerra Mundial.

En aquel entonces “todo el mundo estaba concentrado en oración pidiendo la paz y realmente consiguieron la paz con mucha gente rezando el Rosario. Es posible tener paz en nuestro mundo si todo el mundo se pone a rezar”, asegura el P. Phalen.

5. Es un sacramental

El Santo Rosario pertenece al grupo de los “sacramentales” que, según el Catecismo (1667), son “signos sagrados con los que, imitando de alguna manera a los sacramentos, se expresan efectos, sobre todo espirituales, obtenidos por la intercesión de la Iglesia».

Por ellos, explica el Catecismo, “los hombres se disponen a recibir el efecto principal de los sacramentos y se santifican las diversas circunstancias de la vida”.

6. Da calma a quien lo reza y baja la presión sanguínea

El Rosario ayuda a la persona a calmarse, los cual es muy importante en la vida familiar.

“Los doctores dicen que la alta presión se baja cuando uno reza el Rosario. Es verdad, científicamente lo han dicho. Calma a la persona repetir las oraciones de ‘Dios te salve María’, mientras que estamos pensando de lo que pasó en la vida de Jesús y lo que ha pasado en nuestra propia vida”, agregó el religioso.

En efecto, un estudio del año 2001 publicado en Gran Bretaña asegura que rezar el rosario es una práctica especialmente saludable para quienes padecen de presión alta porque ayuda a estabilizar el ritmo cardiaco.

7. Al rezarlo se viven los misterios de la fe

El P. Phalen asegura que podemos revisar y revivir nuestra propia vida en cada decena del Santo Rosario al meditar los misterios. El sacerdote propone pensar en las veces que hemos tenido una ‘anunciación’ importante en nuestra vida de fe, la ‘visita’ de alguien especial o cuando hemos estado cercanos al ‘nacimiento’ de un bebé.

El sacerdote anima a evocar estas experiencias especialmente cuando se reza en familia. “Lo que importa más en nuestra vida es la fe, la fe en Dios y cómo estamos delante de Dios. Queremos hablar de eso y la mejor manera de hacerlo es en el Santo Rosario”, agregó.

(Fuente: Aciprensa)

Descarga la nueva encíclica Fratelli tutti del Papa Francisco en PDF y versión web

Descarga la nueva encíclica Fratelli tutti del Papa Francisco en PDF y versión web

El domingo 4 de octubre se presentó en el Vaticano la tercera encíclica del Papa Francisco titulada “Fratelli tutti” (Hermanos todos, en español), en la que el Santo Padre reflexiona sobre la fraternidad y la amistad social.

Para descargar la encíclica completa en formato PDF, ingrese AQUÍ.

Para leer la encíclica completa en ACI Prensa ingrese AQUÍ.

(Fuente: Aciprensa)

Témporas de Acción de Gracias y Petición

Témporas de Acción de Gracias y Petición

Recuerda el refrán que “de bien nacidos es el ser agradecidos”. Y lo mismo pasa en la Fe, donde todos los bienes que tenemos son un don de Dios. Precisamente por eso, la Iglesia nos brinda hoy lunes, 5 de octubre, como el Día de Acción de Gracias. De esta forma, así como el hombre daba gracias al Señor por los frutos recibidos de la cosecha, la mayor gratitud es por la Salvación y demás favores que él nos otorga con sus gracias.

“Cantemos y alabemos a nuestro Dios. Démosle gracias por todos sus beneficios en nombre de Jesucristo, Nuestro Señor”. Pero, de la misma forma que agradecemos a la Providencia los favores que nos dispensa constantemente, el Señor nos invita arrepentirnos de todos nuestros pecados para alcanzar la vida en plenitud. “Yo no quiero la muerte del pecador sino que se convierta de su mala conducta y que viva”.

Y junto a estos dos aspectos se une otro, también muy importante: la petición para que no nos falte la ayuda del Dios misericordioso. “Pues aunque no necesitas nuestras alabanzas, ni nuestras bendiciones, tú inspiras y haces tuya nuestra acción de gracias”. En el Antiguo Testamento el pueblo de Israel daba gracias a Dios después de la recolección de las cosechas. Algunos de los frutos recogidos eran presentados a Yavé.

La Liturgia Romana originó esta celebración hasta el punto de extenderse posteriormente al resto del orbe. Los momentos de gratitud y de expiación de pecados, así como de petición coincidían con junio, septiembre y diciembre. San León Magno se hace eco de esto. San Pablo para animar a dar gracias recuerda que todos lo que tenemos y cuanto somos pertenece a Cristo, y Cristo a Dios.

Fuente: Cope

Joven enfermera deja todo para seguir a Cristo como monja y ahora es más feliz que nunca

Joven enfermera deja todo para seguir a Cristo como monja y ahora es más feliz que nunca

Del cuidado del cuerpo a curar almas, María Ribes, una joven española de 24 años, decidió dejar su carrera como enfermera para seguir el llamado de Dios e ingresar como religiosa al monasterio de Godella, en Valencia.

En una entrevista a Arguments, Ribes señaló que, a pesar de tener una vida cargada de actividades, con sus estudios de enfermería médico-quirúrgica en la Clínica Universidad de Navarra, el deporte y sus amigos, realmente se sentía vacía, como si corriera “sin ninguna meta”.

“Hacía mil cosas”, indicó. “Me dio por correr. Corría diez kilómetros todos los días. Pero corría sin ninguna meta. Era como si llenara mi día de cosas, pero al final me faltaba lo más importante”, resaltó.

Todo esto cambió en 2018, cuando decidió vivir una pascua con Iesu Communio, donde una amiga del colegio que había entrado como religiosa, y vio en la vida consagrada aquello que había estado buscando.

“Esa Pascua en Iesu Communio lo cambió todo. Al ver a las hermanas vi una plenitud que yo anhelaba. Reconocí que eso era lo que yo estaba buscando”, subrayó.

Ribes señaló que Dios “nos crea para algo y pone ese deseo en nuestro corazón para que lo sigamos adelante”, por lo que, a pesar de que ella se ponía los límites e insistía que su camino era ser enfermera, la idea de seguir la vida consagrada seguía resonando en el fondo de su cabeza.

“Poco a poco, sin saber muy bien por qué, me empecé a acercar más a Iesu Communio y fui reconociendo ese deseo que llevaba dentro y anhelaba tanto”, indicó.

La joven agregó que la inquietud en el corazón que le decía “¡sígueme; te quiero para mí!” la hacía muy feliz, pero “a la vez me daba un miedo horrible”, y con la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) de Panamá tan cerca, esperaba que en esa experiencia pudiera resolver sus dudas.

Aunque no pasó nada extraordinario, escuchar al Papa Francisco hizo que Ribes volviera a casa con una decisión, decirle sí a Dios y aceptar su llamado de vivir la vida contemplativa.

“El Papa recordó allí: ‘Dios te quiere tanto que ha muerto en la Cruz por ti’. Y eso derrumbó todos mis esquemas. Al volver, me decidí a decirle Sí”, comentó.

Ribes señaló que, si bien algunos de sus amigos que no son católicos ven como un desperdicio haber elegido la vida consagrada, todos respetan su decisión porque se la ve feliz.

“Están desconcertados. Yo tengo una felicidad que antes no tenía; y eso está ahí y ellos lo ven”, subrayó.

Cerca de ingresar al monasterio, Ribes indicó que el miedo crece por su propia debilidad humana, pero sabe que es Dios quien pilota su vida, por lo que ahora puede vivir, “no limitarme a sobrevivir ocupando todo mi tiempo para que pase sin darme cuenta”.

“Dios no juega con la gente, pero el miedo a equivocarte está ahí. Al fin y al cabo ¡es cómo tirarte sin paracaídas! Pero si te lanzas, ves que Dios va siempre delante”, agregó.

Ribes recordó que Dios ha pensado a cada persona con una misión en el mundo y es en la vida contemplativa que la Iglesia tiene sus pulmones.

“Es bonito pensar que tenemos a alguien rezando por nosotros, mandándonos esa sangre oxigenada para que podamos hacer mucho bien. Y a mí Dios me quiere mandando ese oxígeno a toda la sangre, a toda la Iglesia”, señaló.

La joven agregó que es “apasionante saber que estás para algo”, que en la Iglesia hay “tantos caminos y tantas alternativas, para tantos que somos, para llegar al Cielo, que se trata de que cada uno busque hasta encontrar el suyo”.

“Dios nos crea y tiene un deseo en su corazón también para nuestra vida, para todos. Y ahí está nuestra plenitud, nuestra felicidad. Y cuando lo encuentras, lo reconoces, te llenas de paz y de felicidad”, concluyó.

Actualmente, María Ribes lleva un año viviendo en el monasterio de Godella.

Iesu Communio

Iesu Communio es una orden religiosa contemplativa que nació en Burgos (España) en el año 2010 y que fue fundada por la religiosa clarisa Sor Verónica Berzosa. Se centra en la evangelización de los jóvenes y la vida contemplativa.

Tiene su origen en la comunidad de las religiosas clarisas de Lerma, a la que pertenecía Sor Verónica. Posteriormente la religiosa fundó una comunidad con un carisma diferenciado del de las clarisas.

Las religiosas de Iesu Communio se dedican especialmente a la oración a través de la Adoración al Santísimo Sacramento y a la evangelización de los jóvenes por medio de encuentros.

Conoce más sobre Iesu Communio AQUÍ.

(Fuente: Aciprensa)

En este lugar un ángel tocaba la música para sosegar a san Francisco

En este lugar un ángel tocaba la música para sosegar a san Francisco

María Paola Daud | Aleteia

Conoce la Cueva de San Francisco, el lugar donde se retiraba a rezar en silencio

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Muy cerca de la ciudad de Narni (Italia) se encuentra uno de los santuarios más importante para el franciscanismo, el Speco di San Francisco (Cueva de San Francisco).

En este lugar el santo se retiraba a rezar en silencio, acompañado por sus “hermanos” más cercanos. Y es aquí donde se produjeron varios milagros extraordinarios, que sin duda acercan tanto a Francisco en santidad con Cristo.

Cuando el santo llegó en el 1213 había un pequeño oratorio dedicado a san Silvestre, creado por los benedictinos. Los frailes al final del día, se reunían en este lugar para alabar juntos al Señor.

Detrás del ábside del oratorio se encuentra un pozo, donde los monjes recogían el agua de lluvia. El primer biógrafo del “poverello” de Asís, Tommaso da Celano, cuenta que estando gravemente enfermo el santo, pidió un poco de vino, como no había, le llevaron agua del pozo, Francisco la bendijo y el agua se convirtió en vino, tal como en las Bodas de Caná. Después de beberla, milagrosamente quedó restablecido de su enfermedad.

La cueva santa se encuentra alrededor de unos 200 metros, del convento y del oratorio, en el verde del bosque. Es en realidad una grieta bastante estrecha en la roca que fue el hogar favorito del santo. Él solía entrar con las manos extendidas. Suspiraba, lloraba, gemía y se golpeaba el pecho sintiendo el llamado a la Pasión de Cristo mientras la tierra se estremecía y las rocas se rompían a su alrededor.

Muy cerca de la grieta, los frailes construyeron un pequeño oratorio con una celda para el santo cuando enfermó gravemente y no le era posible llegar hasta la pequeña iglesia de san Silvestre. Esta es la única celda que excepcionalmente tiene una cama que el santo aceptó debido a los continuos ruegos de sus hermanos, preocupados por su salud. Era habitual que el santo durmiese sobre la tierra, con una roca por almohada.

En el mismo lugar se sobresale una roca que es llamada la “columna del ángel”, porque una noche, cuando el santo deseó un poco de consuelo espiritual, debido al gran sufrimiento que le ocasionaba su enfermedad, Dios mandó a unos de sus ángeles para deleitarlo con música celestial.

Cuando Francisco pudo finalmente caminar por sus propios medios, al principio tuvo que valerse de la ayuda de un bastón, cuando vio que ya no le era necesario, admirando el verde del bosque, plantó su bastón, en el que milagrosamente floreció en un hermoso castaño. Peregrinos con fe y devoción se acercan para tomar uno de sus frutos del robusto árbol milenario.

(Fuente: Aleteia)

¿Cómo dar toda su dimensión de fiesta al domingo en familia?

¿Cómo dar toda su dimensión de fiesta al domingo en familia?

Liderina | Shutterstock

Con frecuencia, el domingo es sinónimo de aburrimiento. Sin embargo, el Día del Señor ha de ser un tiempo de descanso, fiesta y santificación.

Con demasiada frecuencia, el domingo es sinónimo de aburrimiento. Por eso conviene tomar medios concretos que hagan del Día del Señor un verdadero tiempo de descanso, de fiesta y de santificación.

Todos necesitamos un respiro. “La alternancia entre trabajo y descanso, propia de la naturaleza humana, es querida por Dios mismo”, decía san Juan Pablo II en su carta apostólica Dies Domini, el 31 de mayo de 1998.

Las vacaciones, como los días de reposo semanal, son valorados por todos: no hay más que ver el buen humor que reina a la salida de las oficinas en el fin de semana… Pero cuidado con no confundir el “fin de semana” con el domingo.

El descanso dominical, en efecto, es mucho más que un simple momento de relajación. Además, si no fuera más que eso, bien podría tener su lugar en otro día de la semana; ¿Por qué el domingo, después de todo, y no el lunes o el miércoles?

¿Por qué el domingo? 

El domingo es el día de la Resurrección y la Resurrección es lo que da sentido a todo lo que vivimos en la Tierra. Descansar el domingo no es solamente dejar de trabajar, es, de un modo más profundo, ponerse en la buena dirección: la del Reino. El domingo devuelve a nuestra vida su dimensión vertical, mientras que el “fin de semana” sólo ofrece una perspectiva horizontal.

El reposo del domingo es un acto de Fe y de Esperanza. No siempre es fácil detenernos, hacer como si no tuviéramos documentación retrasada o una contabilidad que poner al día. Pero el domingo nos es dado para buscar primero el Reino, con la certidumbre de que “el resto se nos dará por añadidura”. Dejar nuestro trabajo a un lado es manifestar de forma concreta nuestra confianza en Dios. Es reconocer que todo nos viene de Él, que nuestro trabajo es una participación en su obra de Creador y que, sin Él, no podemos hacer nada. No tengan miedo, nos repite el Santo Padre. No tengan miedo de dar su tiempo a Cristo.

El domingo, día de fiesta

El domingo debería ser, por excelencia, el día de la alegría: alegría de celebrar a Jesús resucitado verdaderamente presente entre nosotros, alegría de la Resurrección a la que todos estamos llamados, alegría de saber que toda nuestra vida terrestre es un camino hacia el Reino y que, de domingo en domingo, la Iglesia avanza hacia el último día del Señor, el domingo eterno.

Sin embargo, si el reposo dominical tiene mala prensa, es porque la mayoría de los domingos están llenos de retraimiento y aburrimiento. Es urgente que inventemos los domingos de fiesta, que encontremos un medio de vivir en parroquia, en familia, entre amigos, domingos marcados por la simplicidad y la dicha. Y que el domingo no sea nunca ese día vacío que temen tantas personas aisladas.

En el corazón del domingo está la Eucaristía. Participar en la misa todos los domingos no es un lujo reservado a quienes no tienen nada mejor que hacer, ni una opción destinada a personas piadosas: es una necesidad vital.

Desde los primeros siglos, los cristianos sintieron la “necesidad interior” de reunirse cada domingo para celebrar la Eucaristía, a veces incluso poniendo en peligro su vida.

“Sólo más tarde, ante la tibieza o negligencia de algunos, ha debido explicitar el deber de participar en la Misa dominical. La mayor parte de las veces lo ha hecho en forma de exhortación, pero en ocasiones ha recurrido también a disposiciones canónicas precisas” (san Juan Pablo II, carta apostólica Dies Domini, 31 de mayo de 1998, § 47).

Dicho de otra forma, la Iglesia debió anunciar claramente que la participación en la misa dominical es una obligación seria, un acto esencial del que depende nuestra vida espiritual. Si la Iglesia nos invita a santificar el domingo es porque lo necesitamos. No demos de lado este regalo.

Christine Ponsard

(Fuente: Aleteia