Parroquia El Buen Pastor – República Dominicana

Valor del Mes:
El Bautismo, identidad
Lema del Mes:
«Entonces conocerán la verdad, y la verdad los hará libres.» (1 Jn 3, 18 )

Memoria de Nuestra Señora del Carmen

Memoria de Nuestra Señora del Carmen

Existen muchos Títulos Marianos que, aunque sólo sean una Devoción Popular, no dejan de tener un gran arraigo en el pueblo fiel. Precisamente, En este ecuador del mes de julio, celebramos a Nuestra Señora la Virgen del Carmen. Tal y como relata el Libro de los Reyes, el Profeta Elías, cuando se encuentra en la cueva, manda a su criado salir fuera varias veces sin percibir nada, hasta que en una de ellas, ve como una nubecilla que sube del mar hacia el Cielo, prefigurándose en este Pasaje Bíblico esta singular Advocación Mariana.

Desde ese momento los Carmelitas se establecen en el Santo Monte Carmelo con una particular devoción a María. Posteriormente en el siglo XIII, la Virgen del Carmen se apareció a San Simón Stock, haciéndole la promesa de asistencia en el momento de la muerte, y de salvación a quienes llevasen impuesto el Santo escapulario.

También prometió a quienes fuesen al Purgatorio que Ella misma les llevaría al Cielo el sábado siguiente después de su muerte. De esta forma se extiende por todo el mundo la Devoción a Nuestra Señora del Carmen. Los carmelitas, al difundir el amor a María por todo el orbe ven cumplido el ideal de Elías, consagrándose a la Virgen. Bajo su Manto han pasado Santos de la categoría de Santa Teresa de Jesús, o San Juan de la Cruz.

Al tomar el hábito, lo hacen en honor de la madre del Cielo y, por Ella, a Cristo. La Virgen del Carmen muestra en cada brazo la manera de alcanzar la Salvación. En un lado tiene al Niño Jesús y en otro el Santo Escapulario. También hoy es el Día del Apostolado del Mar. María, Estrella del Mar, es la Singular Protectora de los marineros y pescadores que diariamente se ganan la vida faenando en las aguas.

Fuente: Cope

San Camilo de Lelis

Memoria de San Camilo de Lelis, presbítero

Una de los méritos de los que alcanzan la Santidad tal y como presenta el Pasaje Evangélico del Juicio Final es cuando el Señor premia a los buenos porque estuvo enfermo y fueron a visitarle, recordándoles que cada vez que lo hicieron con uno de los humildes lo hicieron con Él. Hoy celebramos a San Camilo de Lelis, abanderado del cuidado a los enfermos en peligro de muerte, Patrono de los enfermos y precursor de la Cruz Roja.

Nacido en Abruzos (Italia), en el año 1550, siguió la carrera militar como su padre. Pero la aparición de una pequeña enfermedad, le obliga a abandonar el ejército, ingresando en el Hospital de Santiago, donde, además de recuperarse, ayudó a los enfermos. Después de un tiempo donde estuvo alejado de Dios, siente la necesidad de convertirse. Tras intentar ingresar en un Convento franciscano, la aparición de las úlceras que tuvo en la infancia, hicieron que fuese expulsado, situación que se repitió cuando intentó entrar en los capuchinos.

De nuevo, en el Hospital de Santiago, fue nombrado asistente general, mientras se reponía de su dolencia. Pronto contactaría con San Felipe Neri, al que tomó como Director Espiritual en su camino hacia el sacerdocio. Al ver la ingente masa de peregrinos que llegaban a la Ciudad Eterna, los hospitales no estaban capacitados para atender a los enfermos.

Así funda una Comunidad de Religiosos dedicados por completo a este carisma. Dentro del mismo se trataba a los enfermos como si fuesen el propio Jesucristo, profundizando así, en el Amor a Dios y al prójimo. Con sus mejores colaboradores fundaría los Camilos, también llamados Siervos de los Enfermos, dedicados al cuidado de aquellos enfermos terminales que necesitan una especial atención. Muere en 1614.

Fuente: Cope

La fundadora más joven en la historia de la Iglesia

Hoy se celebra a la fundadora más joven en la historia de la Iglesia

Este 13 de julio se celebra la fiesta de Santa Clélia Barbieri, una italiana fallecida a los 23 años de edad y que es la fundadora más joven de la historia de la Iglesia.

El día de su canonización, el 9 de abril de 1989, el Papa San Juan Pablo II dijo que “impresiona la altura de santidad alcanzada en un periodo de tiempo breve. Clélia es la fundadora más joven de la historia de la Iglesia. Su vida demuestra que la santidad de las almas es obra de la gracia divina, no de la estrategia o de la cultura humana”.

“¿No hay en esto acaso un mensaje del Altísimo para nuestro tiempo? Con la solemne canonización de la joven religiosa boloñesa Dios pone ante nosotros a una criatura humilde, frágil, privada de riquezas materiales y de cultura, pero rica en la sabiduría que los sencillos alcanzan en la oración, en las fuentes mismas de la Palabra revelada”, dijo entonces el Papa peregrino.

Santa Clélia nació en 1847 y desde muy pequeña conoció las dificultades de una vida con pocos medios económicos. Desde muy chica vivió buscando la voluntad del Señor.

Con la lectura del libro “La práctica de amar a Jesucristo” de San Alfonso María de Ligorio, se acercó cada vez más al Señor en su vida ascética.

Todos la querían en la escuela, en la catequesis y donde se desenvolvía. Con otras tres compañeras fundó en una casa muy humilde a las Hermanas Mínimas de Nuestra Señora de los Dolores. A pesar de las dificultades para la nueva fundación, siguió adelante con la ayuda del P. Gaetano Guidi, su director espiritual y párroco que confiaba en sus capacidades.

Era muy devota de San Francisco de Paula y su fundación lo tuvo a este santo también como inspiración. Se cuenta que una vez solo había un poco de aceite para la comida así que se encomendó al santo y se paró en la puerta a esperar que alguien les diera de comer.

La enfermedad se la llevó muy joven al encuentro definitivo con Cristo. Se cuenta que en el cuarto donde murió, sus hermanas pudieron escucharla rezando con ellas. Este particular “don” se repitió varias veces.

El Cardenal Giorgio Gusmini, Arzobispo de Bologna, ha escrito sobre ella una bella biografía que cuenta muchos detalles de esta joven santa.

(Fuentes: Aciprensa)

Fiesta de los santos padres de Santa Teresita de Lisieux

Fiesta de los santos padres de Santa Teresita de Lisieux

San Luis Martin y Santa Celia Guérin, padres de Santa Teresita de Lisieux, marcaron un hito en la historia de la Iglesia Católica: fueron la primera pareja matrimonial en ser canonizada en una misma ceremonia.

“Los santos esposos (…) vivieron el servicio cristiano en la familia, construyendo cada día un ambiente lleno de fe y de amor; y en este clima brotaron las vocaciones de las hijas, entre ellas Santa Teresa del Niño Jesús”, dijo el Papa Francisco el 18 de octubre de 2015, durante la misa en la que se celebró la canonización de los padres de Santa Teresita.

La historia de los esposos Martin-Guerin está llena de episodios ejemplares, no exentos de dolor y dificultades, que fueron capeados con la ayuda de la Gracia divina. Como muchas familias hoy, los Martin, después de diecinueve años de matrimonio y ante la crisis económica que asolaba Francia en ese momento, se vieron obligados a dejar la tierra en la que había vivido siempre y trasladarse a Lisieux. El deseo de los padres de Teresita era garantizar el bienestar y el futuro a sus hijos.

Luis Martín trabajó como relojero y joyero mientras Celia Guérin se convirtió en pequeña empresaria, dirigiendo un taller de bordado. Junto con sus cinco hijas, emplearon tiempo, esfuerzo y dinero en solventar los gastos domésticos y ayudar a quienes a su alrededor tenían necesidad.

Luis Martin nació en Burdeos (Francia) en 1823 y falleció en Arnières-sur-Iton (Francia) en 1894. Mientras que Maria Celia Guérin nació en San Saint-Denis-Sarthon (Francia) en 1831 y falleció en Alençon (Francia) en 1877.

Ambos fueron personas devotas desde muy jóvenes. Durante su juventud y antes de conocerse, María Celia quiso ser religiosa en el monasterio de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, mientras que Luis Martin sintió el deseo de consagrar su vida a Dios y se presentó al monasterio del Gran San Bernardo. Ninguno de los dos fue aceptado; Dios tenía un plan distinto para ellos.

Los jóvenes se conocieron y el entendimiento y el amor fue tan rápido y grande entre los dos que contrajeron matrimonio el 13 de julio de 1858, a solo tres meses de su primer encuentro. Llevaron una vida matrimonial ejemplar: misa diaria, oración personal y comunitaria, confesión frecuente, participación en la vida parroquial. De la unión de ambos nacieron nueve hijos, cuatro de los cuales murieron prematuramente.

Entre las cinco hijas que sobrevivieron estaba Santa Teresita, la futura Santa Patrona de las Misiones, quien ha sido una fuente invalorable para comprender la santidad de sus padres: Ellos educaron a sus hijas para ser buenas cristianas y ciudadanas honradas.

Entre 1882 y 1887, Luis acompañó a tres de sus hijas al Carmelo. El sacrificio mayor fue separarse de Teresa, que ingresó a la Orden Carmelita a los 15 años, e iniciaría su camino a la santidad.

Más información de la vida de estos nuevos santos aquí:

Biografía de San Luis Martin
Biografía de Santa Celia Guérin
Oración a San Luis Martin y Santa Celia Guérin
Especial de San Luis Martin y Santa Celia Guérin

(Fuente: Aciprensa)

En el mes de los padres, conoce como ser un San José en el siglo XXI

En el mes de los padres, conoce como ser un San José en el siglo XXI

Hoy lunes 12 de julio, a las 8:00 p. m., tenemos nuestro Momento de formación para las familias, con el tema “Ser un San José en el siglo XXI”, con motivo a la celebración del día de los padres.

El encuentro es por nuestro canal de Youtube @Parroquiaelbuenpastor, en el que conocerás ocho cualidades de nuestro santo Patrono de la Iglesia Universal, a cargo de Manuel Lamarche, educador, músico y autor del libro: Padres y Esposos a prueba de todo.

Aquí link directo https://youtu.be/c0PTkwsLtyo

Te esperamos.

El Papa hace un fuerte llamamiento a favor de Haití

El Papa hace un fuerte llamamiento a favor de Haití

El Papa Francisco asomado desde el balcón de su habitación del hospital Gemelli de Roma. (Vatican Media)

Francisco, uniéndose al sentido llamamiento de los obispos locales, pidió al final del Ángelus que se depongan las armas en Haití y se inicie un proceso que conduzca a un futuro de paz y armonía nacional
Andrea De Angelis – Ciudad del Vaticano

Durante su hospitalización en el Policlínico Gemelli, Francisco rezó varias veces por el pueblo de Haití. Lo dijo el propio Papa al final de la oración mariana del Ángelus, rezada por el hospital romano:

“En los últimos días mi oración se ha dirigido a menudo a Haití, tras el asesinato del presidente y la herida de su esposa.”

Francisco ha pedido el fin de la violencia y que, dejando de lado las armas, la gente elija la vida, y fomente la convicción de un proceso de paz que devuelva al país la armonía nacional:

“Me uno al llamamiento sincero de los obispos del país para que depongan las armas, elijan la vida, elijan la convivencia fraternal en interés de todos y en interés de Haití. Estoy cerca del querido pueblo haitiano; espero que la espiral de violencia cese y que la Nación pueda retomar el camino hacia un futuro de paz y armonía.”

El asesinato del Presidente Moise

En la noche del martes 6 al miércoles 7 de julio fue asesinado Jovenel Moïse, presidente de Haití, Estado americano situado en la isla de La Española, no lejos de Cuba. La dinámica del asesinato de Moïse aún no se ha aclarado, pero el jueves por la noche la policía haitiana anunció que había detenido a varios ciudadanos colombianos y a dos estadounidenses acusados de estar implicados en el atentado. Para Haití, el asesinato del presidente es el último de una serie de acontecimientos trágicos que han marcado la historia del país, que ahora podría entrar en una nueva fase de incertidumbre e inestabilidad.

Asesinato atroz

En un telegrama firmado por el cardenal secretario de Estado Pietro Parolin y enviado al nuncio apostólico Francisco Escalante Molina, Francisco deploró el asesinato, hablando de un «atroz asesinato» y condenó «toda forma de violencia como medio para resolver crisis y conflictos». En el telegrama, también reza por Marine Moïse, la esposa del presidente gravemente herida en la emboscada y hospitalizada en Miami.

La nota de los obispos

Los deseos de una pronta recuperación para la primera dama llegaron también de la Conferencia Episcopal de Haití, que, en una nota, habló de «asesinato inadmisible y repugnante». «Este triste suceso», se lee, «marca un desafortunado punto de inflexión en nuestra historia como pueblo, lamentablemente dictado por la elección deliberada de la violencia por parte de muchos sectores de la población como método de supervivencia y resolución de disputas». Por ello, los obispos subrayan que «la violencia sólo puede generar violencia y llevar al odio». Nunca ayudará a nuestro país a salir de este estancamiento político». De ahí el llamamiento a «todos los hijos e hijas» de Haití a «superar el orgullo personal y los intereses de grupo para buscar juntos, en torno a una mesa, la solución haitiana tan anhelada por el pueblo, dictada por el amor a Haití y a nuestros valores como pueblo». «¡Bajen las armas! ¡Opta por la vida! Elijan por fin vivir juntos en interés de todos y en interés de Haití», concluyeron los prelados.

(Fuente: Vatican News)

Mensaje de los Religiosos haitianos en estos tiempos de incertidumbre

Mensaje de los Religiosos haitianos en estos tiempos de incertidumbre

Un hombre ora a la entrada de una iglesia en Puerto Príncipe, Haití

La situación por la que pasa Haití, donde el pasado miércoles, 7 de julio, fue asesinado su presidente, Jovenel Moïse, atentado en el que fue herida su esposa, Martine Moïse, ha provocado la reacción de la Conferencia Haitiana de Religiosos y Religiosas (CHR).
Ciudad del vaticano

En el mensaje, la Conferencia Haitiana de Religiosos y Religiosas (CHR), expresan sus “condolencias a los miembros de las familias de la pareja presidencial, amigos y seres queridos afligidos por esta pérdida “.

Piden una investigación y juicio a los culpables

En el texto, la vida religiosa en Haití dice estar conmocionada y “exige que se lleve a cabo una investigación para esclarecer este atroz crimen, de modo que todos los culpables puedan ser llevados ante la justicia “. La oportunidad sirve para “exigir justicia para todas las demás víctimas de la violencia en todo el país “.

LEA: El Papa hace un fuerte llamado a favor de Haití

Igualmente, los religiosos externan su “condena con todas sus fuerzas la violencia, venga de donde venga, y en todas sus formas, y renueva su esperanza y sincero compromiso en la lucha por el restablecimiento de una sociedad más humana y fraternal, construida sobre los derechos, la dignidad y la reconciliación entre todas las hijas e hijos de la nación “. Lo hace desde “los valores del Evangelio” y en su condición de “testigo privilegiado de las legítimas aspiraciones del pueblo haitiano “.

Un cambio de ruta para Haití que lleve a la democracia y el progreso

El texto califica la situación en el país como caótica, lo que lleva a la CHR a apelar “a la conciencia de los diferentes actores y todas las fuerzas vivas de la nación “. Para ello hacen ver la exigencia de “un verdadero despertar nacional para conseguirlo “, en vista de “por fin emprender el camino del cambio, la democracia y el progreso “.

(Fuente: Vatican News)

Pinta los muros vandalizados con mensajes católicos

Pinta los muros vandalizados con mensajes católicos

@schoenstattcomics

El sueño de Ingrid es pintar los muros de todo el mundo con mensajes de Dios, mensajes de esperanza, su deseo es que todos conozcan el amor de la Virgen María por medio de los muros pintados.

Para Ingrid, pintar los muros de una ciudad es traer un pedacito del cielo a la tierra. Donde hay muros vandalizados ella pinta de color del cielo con mensajes de paz.

Cada trazo y brochazo es una plegaria. No le importa el frío, la lluvia, el calor sofocante, la violencia o los peligros, ella solo quiere pintar su fe sobre muros.

Todos los muros que ha pintado Ingrid son verdaderas obras de arte. Uno de estos proyectos es el que pintó en un muro de una iglesia vandalizada en San Juan del Río (Querétaro, México), al pie de una vías del tren.

Ella volvió un muro vandalizado en un espacio de oración y plegarias.

Espacios de oración
Sus muros se convierten en recintos y nichos de oración, la comunidad participa pintando y orando.

Ante los muros vandalizados después de ser pintados por Ingrid, los muros se convierten en espacios de oración y devoción.

–Ingrid, muchas gracias por concedernos esta entrevista para Aleteia. Para empezar, ¿puedes decirnos cuál es tu nombre completo, cuántos años tienes y dónde naciste?

Yo me llamo Ingrid Basaldúa Guzmán, tengo 25 años y nací en la ciudad de Querétaro, México.

(Aquí puedes ver una galería fotográfica sobre Ingrid):

Ingrid, la joven que pinta murales con mensajes católicosGalería fotográfica
–Platícame sobre tu talento, sobre tu amor hacia la pintura. ¿Cuándo nace? ¿Cuándo descubres que es algo que te hace feliz?

Realmente dibujo desde que tenía 6 años. Mi hermano mayor fue el que me enseñó a dibujar.

Jugábamos a dibujar y la verdad es que cuando éramos chiquitos, como para cualquier niño mexicano, no había muchas cosas que se pudieran hacer en la casa, por las necesidades de ahí.

Entonces, en vez de pedir juguetes, nos poníamos a dibujar.

Después, en la Secundaria, comencé a pintar cuando tenía unos 13 años. Ahorraba mi dinero, lo que me daban para gastar, y con eso compraba mis pinturas.

Autodidacta

Y empecé a experimentar yo sola. La verdad es que nunca fui a una escuela de arte.

En la preparatoria, cuando ya tenía unos 17 años, empecé a pintar murales por primera vez, y me preguntaban quién me había enseñado a pintar murales.

Nadie me enseñó sino que, simplemente, surgió una oportunidad muy providente de Dios.

Hubo un concurso en mi escuela preparatoria, y quise participar. Nunca había pintado murales, pero la verdad es que me salió súper bien.

De hecho, me saqué el segundo lugar, siendo mi primer mural en toda mi vida.

Fue un proyecto muy grande. Estuve trabajando un mes en ese mural, y fue increíble. De ahí en adelante, estando en la Universidad, seguí pintando murales, con diferentes técnicas.

Empezar a pintar cosas religiosas

Pero fue hasta que entré a Schoenstatt que me surgieron las ganas y el amor de empezar a pintar cosas religiosas.

Todo empezó por medio de la Santísima Virgen de Schoenstatt, que yo empiezo a desarrollar este amor y esta pasión por Cristo y las imágenes sagradas, desde mi estilo.

«Tengo un poco estilo de cómics»

El estilo que tengo es un poco como de cómics. A mí me gusta mucho todo lo que son cómics: Marvel, DC… Desde que de niña veía muchas caricaturas.

Y la verdad es que, durante toda mi vida me di cuenta de que el mejor superhéroe era Cristo.

Podía comparar cualquier superhéroe, pero no había ninguno que fuera mejor que Él; y, al mismo tiempo, todos los santos, que para mí eran igualmente héroes.

Entonces empezó a surgir este amor, este fuego por pintarlos.

Eso ha sido un proceso para mí en lo que yo quiero hacer como evangelización de joven a joven.

–¿Qué estudiaste? ¿Y cuál fue el mural con el que ganaste el segundo lugar?

Yo, profesionalmente, estoy titulada en contaduría pública. Desde que estaba en la preparatoria, como todo joven me di cuenta de que yo quería cambiar al mundo.

Por un lado, yo quería estudiar contabilidad para ayudar en la parte de ser más justos en las empresas; pero jamás dejé la pintura. Era como mi hobby.

Cuando pintar relaja

En un momento estaba en la facultad estudiando temas de finanzas, y al rato estaba pintando.

Como estudié contabilidad y jamás fui a una escuela de arte, todo fue a base de prueba y error.

Yo creo que he dibujado casi todos los días de mi vida; me gusta muchísimo y me relaja demasiado.

Dibujar para mí siempre fue un modo de estar concentrada y de evitar las tentaciones; como que Dios me hacía estar dibujando, y me gustaba muchísimo.

Difundir cultura a través de murales

En esa ocasión, el primer mural que hice tuvo que ver con las culturas prehispánicas, porque en México son algo como muy arraigado.

Yo estudiaba en una escuela pública que se llama Cobaq Azteca, que es una línea de escuelas públicas de bachillerato del gobierno de Querétaro, y en ese momento salió la idea de dar a conocer nuestra identidad cultural. El proyecto se llamaba “Identidad azteca formando generaciones”.

La verdad es que en lo prehispánico no todo es negativo, también hay muchas cosas buenas dentro de esta cultura que se pueden rescatar, y al final del día es parte de nosotros como mexicanos.

Entonces en esa ocasión lo que yo hice fue plasmar 4 dioses aztecas que significan diferentes cosas.

Obviamente yo creo en Jesús, pero era como dar a conocer la cosmovisión y cosas positivas de los aztecas.

Fue un proyecto súper grande, de un mes completito; fue mucho esfuerzo pero maravilloso.

Y en ese momento me di cuenta de cuánto me gustaba hacer murales pero que no era tan fácil.

Me di cuenta de que era difícil cuando yo explicaba a los demás cómo era que yo lo hacía, para que ellos también lo hicieran.

Es que cuando tú dibujas en una hoja tienes un plano horizontal ante ti, en el que puedes ver desde todas las perspectivas, porque estás encima.

Pero cuando estás pintando un mural, el plano está vertical, enfrente de ti, y tú mientras vas pintando lo tienes todo el tiempo muy pegado a tus ojos.

Y necesitas hacerte hacia atrás para poder ir viendo las dimensiones y las perspectivas. Por eso es difícil.

Miedo a las alturas

También he pintado murales muy grandes donde tienes que usar andamios; y, cuando estás arriba, menos aún puedes ver cómo está ese mural.

Entonces sí es complicado, pero la verdad no puedo explicar cómo es que puedo hacer eso sin que nunca, nunca alguien me lo haya enseñado.

–¿De qué tamaño han sido tus murales? Y, ya en el sentido religioso, ¿qué es lo que has estado pintando en murales?

Los murales más grandes que he hecho han sido como de entre 8 metros y 6 metros; pero me encantaría hacer otros todavía más grandes.

Hay veces que voy manejando y veo la pared de un edificio y me digo: “¡Guau! ¡Ahí se vería increíble esto o lo otro!”.

Ahí se necesitarían usar otros instrumentos, como una grúa; pero me gustaría muchísimo poder hacer algo así.

Fíjate que hay un dato chistoso: realmente a mí las alturas no me dan miedo, pero, si no es necesario, no me gustan. Por ejemplo, a mí no me gusta subirme a los juegos mecánicos.

Pero ya en ese momento de estarme subiendo y bajando de andamios, o de pensar en subirme a una grúa no me da nada de miedo.

«Yo no sabía que mi arte podía evangelizar»

De los murales religiosos nunca pensé que yo iba a estar haciendo algo así. Yo siempre había amado a Dios muchísimo, pero yo no sabía que mi arte podía evangelizar.

Sentía que mi arte era como indigno, porque yo pensaba: “¿Cómo voy a dibujar a Dios, si Dios es tan perfecto y yo soy tan pequeña?”. Pero después dije: “Pero Dios me ama con ese arte que tengo”.

«Dios me ama con ese arte que tengo», piensa Ingrid

Me invitaron a pintar a san Marcelino Champagnat, en la Universidad Marista.

Y Marcelino Champagnat era un amante de la infancia y de la Virgen María; su historia es muy hermosa porque él decía que ningún niño debía estar sin conocer a Cristo y sin recibir educación.

Ese fue mi primer mural religioso: Marcelino con los niños y con la Santísima Virgen María.

Y después, cuando yo entré a Schoenstatt, en el período de la Universidad, me di cuenta de que quería seguir pintando, así que pinté a un héroe de Schoenstatt.

Nosotros llamamos héroes a personalidades que han buscado tanto a Dios. Entonces pinté a José Engling.

Fue mi primera pintura, y a partir de entonces empecé a pintar, y a pintar, y a pintar cosas religiosas.

Ya después comencé a pintar murales para el Santuario de Schoenstatt: pinté a la Virgen de Schoenstatt, pinté el Santuario, la Cruz de la Unidad, y al Padre Kentenich, que es el fundador de Schoenstatt.

«Toda la familia de Schoenstatt me ha apoyado muchísimo»

Schoenstatt fue como mi espacio para expresar mi arte religioso; las Hermanas de María me han apoyado muchísimo; toda la familia de Schoenstatt en México y en el mundo me ha apoyado muchísimo.

Después empecé a pintar otras advocaciones de la Santísima Virgen, y escenas del Evangelio.

–Ingrid, ¿también tienes murales en las calles?

Sí; para mí esto ha sido un proceso como de encontrar lo que Dios quiere de mí.

Empecé a tener una inspiración muy fuerte de que tenemos que mostrar a todos lo increíble que es Dios, lo grandioso que es Dios.

Ojalá todos lo puedan conocer, especialmente los niños y los jóvenes.

«En mi corazón está la loca idea de hacer murales de Cristo en las calles, y no sólo en las iglesias»

Así que empecé a tener esta motivación de llevar a Cristo desde mi originalidad, desde lo que yo soy, a los demás.

En mi corazón está la loca idea, por así decirlo, de hacer murales de Cristo en las calles, y no sólo en las iglesias y en las parroquias.

Que un joven que va caminando por la calle vea a Jesús y que se acuerde en ese momento de Él.

A veces platico con mis amigos y les digo: “Imagínense que en las calles hubiera murales de Jesús o de la Santísima Virgen. ¡Cuánto cambiaría también nuestro entorno!”.

Encontrarse con Cristo

Porque, desgraciadamente, vivimos en un tiempo en que nos atacan con muchas cosas, pero no hay ningún momento para encontrarnos con Cristo.

Entonces, que cuando vayan por la calle y vean un mural de Cristo, digan: “¡Guau!”, y que además sepan que lo pintó otro joven como ellos.

Y que eso los motive y piensen que si ellos saben pintar, saben cantar, saben tejer, saben hacer flores o lo que sea, con eso busquen dar gloria a Dios.

¡E ir contracorriente! porque, como jóvenes, necesitamos muchísimo ir contracorriente. Por eso es que estoy empezando a salir a las calles.

–Platícame de ese mural que entregaste el día de Pentecostés para unas vías del tren, por donde pasa “la bestia”, o algo parecido a “la bestia”, porque hay una vía que atraviesa la ciudad de Santiago de Querétaro. ¿Cómo llegó a tus manos el proyecto para realizar este mural, y cómo fue tu experiencia estando en esa zona, que no es muy segura?

Ese punto es bien interesante, y tiene mucho que ver con esa inspiración de la evangelización que yo tengo.

Yo empecé a pintar en esta zona porque una querida amiga me comentó que había una parroquia en el barrio donde ella vive, que antes era una parroquia muy bonita, con mucha comunidad.

Pero con el paso de los años, con todo el contexto social y cultural que ha ido modificando todas las tradiciones y el respeto a las cosas sagradas, se empezaron a vandalizar las iglesias.

Recuperar iglesias

Me comentó que a esa parroquia la vandalizaron y le robaron cosas; estaba toda grafiteada.

Yo soy muy sensible ante estos temas de vandalización de iglesias y de profanación de templos, porque realmentees una muestra de que nuestra Iglesia está perseguida.

Si tú no rayas la casa de tu vecino es porque le tienes un respeto, porque sabes que ahí viven personas concretas a las que les debes un respeto.

Pues en la casa de Dios ahí vive Dios, ahí vive Jesús; y pues hacer este tipo de actos representa que a ti no te importa, y que tampoco te importan los fieles. Es un acto muy negativo.

Mi amiga me empezó a contar la situación y me mostró las fotos. Pude ver que, desgraciadamente, era un espacio muy abandonado, muy triste, al lado de unas vías del tren.

Además esa iglesia tiene como 300 años; es decir, no sólo tiene valor espiritual sino también cultural.

Me dijo mi amiga: “Bueno, Ingrid, ¿por qué no pintar un mural ahí? ¿Por qué no presentas un proyecto?”.

Esa zona se llama barrio del Espíritu Santo, por eso mi proyecto fue sobre Pentecostés, y por ello entregué el mural el 23 de mayo, día de Pentecostés.

Juntos mejor

Pero el proyecto apenas inició el 8 de mayo, y yo me preguntaba cómo iba a lograr entregarlo a tiempo.

Y todavía tenía que platicarlo con la comunidad, ya que esto también es importante.

Porque no se trata nada más de llegar y plasmar un mural, sino que se pinte y se haga comunidad, porque, al final del día, ese mural les pertenece a ellos.

El punto es conquistarlo entre todos, hacerlo nuestro.

Entonces hablé con la comunidad, y les propuse lo que quería hacer, mostrándole bosquejos.

Entonces, de un domingo que fui ahí a Misa y hablé con ellos, al sábado siguiente ya estaba pintando.

«La comunidad se puso todas las pilas»

Y ha generado aspectos muy positivos en la comunidad. Cuando yo llegué con este proyecto, la comunidad se puso “todas las pilas”, como diríamos en México.

Se pusieron muy activos: arreglaron la pared, pusieron banquetas, los niños ayudaron a limpiar y a pintar los arbolitos.

Algo impresionante que volvió a encender el fuego de la comunidad.

Realmente todo esto es gracias a Dios; yo solamente soy su pequeño instrumento.

Pero estas cosas ayudan a que la comunidad se emocione nuevamente por dar el mensaje de Cristo.

Entonces el mural que pinté es sobre Pentecostés. Les encantó el bosquejo, empezamos a pintar y, al mismo tiempo, aparecieron los signos de vínculos; todas las personas estaban al pendiente, comíamos juntos…

–¿Como si estuvieras haciendo misión?

¡Exactamente! Es como estar haciendo misiones. Comer juntos, estar con los niños, y estar hablando siempre de Cristo. ¡Cristo es el centro siempre! Una experiencia preciosa, ¡preciosa!

Y ese es el propósito del proyecto: estar siempre generando comunidad.

Y en esos lugares donde sabemos que es más difícil que tengan un sacerdote ahí, este tipo de experiencia ayuda mucho a las personas.

Misiones

Estoy muy feliz, súper agradecida con Dios porque, como precisamente les comentaba hace poco a mis papás, con lo del covid los jóvenes cristianos nos quedamos con ganas de ir de misiones.

Pero con este proyecto Dios me ha permitido tener estas misiones con lo que hago y con lo que me gusta. Una maravilla, un verdadero regalo de Dios.

–¿Tienes miedo de que vayan a vandalizar tu mural? ¿Se están tomando medidas, o está a la providencia de Dios el mural?

Yo creo que todo está a la providencia de Dios. Pero este proyecto ha encendido algo en la comunidad.

Y por lo mismo están muy al pendiente del mural, y están tomando medidas para, por todos los medios, promover el respeto del lugar.

Para la entrega del mural fuimos un grupo de amigos de Schoenstatt a presentar una cantata previa.

Le dicen en la comunidad una “velación”, pero es como una vigilia, una noche con el Santísimo. Esto también ayuda a que reflexione la comunidad de que esto es suyo.

Y, aunque siempre hay una probabilidad de que alguien pueda vandalizar el mural, todo está en las manos del Padre, y si así sucede es que Dios quiere decirnos alguna cosa.

Y si no ocurre, ¡pues qué bueno! Pero lo que tenga que pasar pasará, y siempre existe mucha pintura para volver a realizar otro mural.

«Hay que crear vínculos con las personas que no piensan como nosotros»

–Entonces, a quienes dañaran tu mural,¿los perdonarías?

Claro que sí.

–¿Y si te encontraras con ellos qué les dirías a los vandalizadores?

Después del perdón de Jesucristo, que es lo máximo, pienso en las personas heroicas, como el papa Juan Pablo II, que perdonó a la persona que le disparó.

Y a mí, en todo caso, nada más me estarían rayando un mural.

Yo les diría que hiciéramos juntos un proyecto para que ellos también se expresen.

Porque, cuando la gente hace este tipo de acciones destructivas es porque quiere expresar algo y porque quiere ser parte de algo.

Entonces mi invitación sería para que hagamos algo juntos. Les diría: “Si no les gustó este mural, entonces hagamos juntos otro”.

Vínculos

Siento que hay que crear vínculos, puentes con las personas que no piensan como nosotros.

–¿Crees que Dios te ha dado como una de tus misiones que pintes de color la Tierra? ¿Será que tienes que darle color a las calles de este mundo gris?

Creo que sí. Ha sido un proceso bien interesante para llegar a este momento en el que yo ya me decidí a entregarle mi habilidad a Dios para la evangelización en el arte.

A veces el proceso ha sido difícil cuando me pregunto si Dios sí me está diciendo una cosa u otra.

«Ojalá todos conocieran a Dios, porque Él es el que nos da la felicidad máxima»

Siento un anhelo muy grande en mi corazón de hacer esta misión que es llevar el mensaje de Cristo.

Porque todo los necesitamos; ojalá todos conocieran a Dios, porque Él es el que nos da la máxima felicidad.

Y al ver que existen, precisamente, imágenes tan contrarias a la felicidad, ahí es donde yo siento que Dios me hace partícipe de una misión, como a todos, desde nuestra originalidad.

A mí me tocó tener esta personalidad loca y rebelde de querer pintar en las calles a Cristo.

–¿Qué es lo que sientes cuando estás pintando un mural y pasan las horas? ¿Cuándo estás pintando haces oración, estás pensando, estás cantando…?

Pintar un mural es un proceso largo que requiere demasiada concentración, porque los trazos se tienen que hacer bien.

Siempre tienes que estar pensando en la imagen, con atención en los colores, y cuidando que no se chorree la pintura.

Estás en el solazo, con todos los ruidos del exterior, fijándote que no venga el tren y te atropelle, y que no te vayas a caer del andamio.

Tienes que estar al pendiente de todas esas cosas externas; y de que te da hambre. Pero, al mismo tiempo, es una alegría bien inmensa.

«Ayúdame a que salga bien»

Trato de estar escuchando en el proceso canciones religiosas, porque me ayudan a que en este trabajo yo esté en total conexión con Cristo, y sentirme en esa tranquilidad de estarlo plasmando y decirle: “Ayúdame a que salga bien eso que Tú quieres que yo plasme”.

Cuando llega el cansancio, el calor o la lluvia, lo que sale de mi corazón es decirle a la Virgen:

“Gracias, Mater, porque me permites estar aquí; y te lo ofrezco como capital de gracias”.

La pintura, una ofrenda

O sea, cuando siento que el calor está a todo lo que da, digo:

“Lo ofrezco”.

Porque, al mismo tiempo en que estoy pintando y me siento tan feliz y se lo ofrezco a Dios, esas cositas que como humanos molestan, yo las ofrezco:

“Te las ofrezco por esto, te las ofrezco por aquello; y te pido que esto ayude a la evangelización, ayude a que las personas lleguen a Ti”.

Y cuando ves la cara de la gente que lo ve y se siente feliz, es lo más lindo que te puede pasar.

Y que los niños te digan que les está gustando, o: “¡Yo quiero pintar!”, o que las señoras se persignen.

Y en ese momento no me importa que tenga toda el hambre del mundo o todo el calor del mundo.

Porque me doy cuenta de que vale la pena, y de que estoy haciendo lo que Dios quiere. Ya con eso no importa nada.

«Más que un trabajo es un regalo»

–¿Sientes que se detiene el tiempo cuando estás dibujando, plasmando? ¿Cada trazo es una plegaria a Dios, pero también una caricia de Dios hacia ti?

Sí, yo me siento totalmente amada por Dios. Siento que es una gracia, que es un don. Siento que Él me ha invitado a hacer esto. Me siento totalmente en un momento de oración y de paz.

Cuando estoy pintando me siento cerca de Dios totalmente, y de la Santísima Virgen.

¿Y qué puede haber más hermoso que, cuando terminas tu trabajo, te puedas ir a la iglesia, o que cuando estás tomándote tu agua puedas ver la iglesia? ¡Más que un trabajo es un regalo!

–¿Se podrá vivir de esto? ¿Es voluntario? ¿Recibes apoyo?

Yo creo que sí se puede vivir de esto. Hace unos años me tocó tener una experiencia en Schoenstatt, Alemania, y precisamente me llegó una inspiración de preguntarle a la Virgen: “Mater, ¿se podrá vivir del amor?”, y pensé que sí, que sí se puede.

Sirviendo a Dios

Y la Mater me ha enviado por caminos, y cada vez me doy cuenta de que sí.

Pero es un proceso en el que hay que ir luchando también. Las parroquias me dan una contribución, me pagan porque es un trabajo y valoran lo que hago.

Yo al principio me decía: “Está mal que me paguen por hacer esto”; pero después caí en la cuenta de que los servidores de Dios también necesitan algo, y yo necesitaba recursos para poder seguir con este proyecto.

Porque este proyecto de los murales nada más es una parte; también hago cómics, principalmente para Schoenstatt.

Pero también quiero hacer este tipo de contenido evangélico para niños y jóvenes, para evangelizarlos de un modo más simple, en el sentido de que sea como la probadita para que ellos se emocionen con la vida de los santos.

Y esta parte del proyecto necesita recursos.

«La Virgen me ha invitado a dar saltos mortales»

Estoy en esta aventura con la Mater, porque todo ha sido desde su Santuario.

La Santísima Virgen de Schoenstatt ha sido para mí la que me ha invitado a dar saltos mortales a lo que quiere Dios.

–¿Te han roto el corazón? ¿Has tenido una “noche oscura”, como la llaman los santos; noche de desesperación, de tristeza? ¿Te ha hecho llorar?

Yo creo que todos hemos sufrido. La persona que nos diga que no ha sufrido nos mentiría.

Porque, como me decía una hermana, la cruz es un símbolo del amor de Dios a sus hijos predilectos.

Por eso creo que todos hemos sufrido; yo he sufrido. Incluso en este proyecto yo he sufrido mucho, porque muchas veces uno no es comprendido, o no es apoyado.

Y es parte del amor también el sacrificio, decir: “Dios, si te amo desde esto, entonces también voy a aceptar los sacrificios que vienen”. Es un “junto con pegado”.

«Tú lo haces porque me amas a Mí»

Por algo Dios permite la cruz, porque es un regalo de amor. Y cuando uno se siente con estos sentimientos de incomprensión y de falta de apoyo, es cuando te cuestionas por qué lo estoy haciendo.

Y la respuesta es: “¡Porque sí te amo, Dios; sí te amo, Jesús!”.

Es también un constante recordatorio de parte de Dios: “Tú lo haces porque Me amas a Mí; no se te olvide que no es por ti ni por nadie más”. Es porque amas a Cristo. Ésa es una locura de amor.

–¿Qué piensan tus papás; o tu novio, si lo tienes?

Para mi familia ha sido también un proceso, porque casi de la noche a la mañana fue que empezaron a salir en mí todas estas inquietudes muy grandes sobre el amor a Dios.

La verdad es que a mí siempre me ha gustado rezar, ¡muchísimo!, desde que era niña.

Hubo un tiempo en que sólo le rezaba a la Virgen de Schoenstatt cuando yo estaba chiquita, no sé por qué.

La Santísima Virgen de Schoenstatt siempre ha sido para mí mi Mamá literalmente, muy cercana.

Un fuerte deseo de Dios

Y llegó un momento en que, de la noche a la mañana, se produjo en mí un anhelo muy grande por Dios, y era muy difícil de comprenderlo: que por qué me encantaba estar tanto en la iglesia, que por qué esto, que por qué lo otro…

Sí hubo sus momentos de incomprensión en casa; pero, poco a poco, lo han ido procesando y aceptando un poquito más.

También yo los he ido invitando a que ellos vean lo que hago y sepan por qué me siento así.

Yo los invité a sellar su alianza de amor con la Virgen de Schoenstatt, que yo también la tengo, para que vieran por qué Ella me provocaba todo ese anhelo.

Entonces lo han ido aceptando cada vez más, pero todavía es difícil.

«Mi novio es muy feliz con lo que hago»

En cuanto a mi novio, Álvaro, él es muy feliz con todo lo que hago. Me apoya muchísimo, y yo lo amo demasiado.

El apoyo de Álvaro, y el apoyo de muchos amigos, me ayuda mucho, sobre todo cuando uno se encuentra en la “noche triste”, porque todos a veces vivimos un Getsemaní.

Pero en esos momentos llegan tus amigos y te hace comentarios como: “¡Guau! Me inspiró un montón lo que estabas haciendo el otro día” o “¡Qué gran espíritu apostólico!”.

Y no es que con esto uno se sienta más, sino que son un apoyo estos comentarios venidos de gente que cree en lo que haces.

Cada color en el pececito significaba algo especial: un sacrificio, una entrega…

–He visto en Instagram que en tus pinturas, en tus retablos o en tus murales participa por ahí la madre Maricarmen, el padre Laureano o alguien más. ¿Lo hacen nada más por “pose” o realmente los dejas que hagan un pedacito?

Sí, es que, de hecho, el punto en los murales es que participe la comunidad; el punto es que entre todos lo hagamos.

Yo pongo las bases, pero es para que se haga entre todos, principalmente invitando a los niños y a los jóvenes.

Pintar es una fiesta

Porque a ese niño nunca se le va a olvidar, y ese joven va a decir: “¡Guau! ¡Nunca lo había hecho!”. Es hacer todo un momento de fiesta, de alegría.

Entonces hay un momento en que pinto con todos, y también invitamos a chicos que les guste cantar y nos ponemos a cantar alabanzas. Preparamos la pintura y pintamos entre todos.

De hecho, en la parroquia del padre Laureano hicimos peces; cada pez tenía diferentes colores, y cada color representaba un sacrificio o una entrega.

Eso lo hicimos antes de Cuaresma, para que tuvieran conciencia de lo que iban a entregar.

Y con ello entregamos más de mil sacrificios, alegrías y otras entregas a la Santísima Virgen, a nuestra intercesora para Cristo.

Y eso hace que también haya una respuesta divina, y que ese mural tenga vida.

No es sólo un rótulo: tiene la vida de las personas que, entre todos, estamos ofreciendo algo para que Dios de verdad esté ahí.

Y buscamos que siga teniendo vida, y que ahí se hagan adoraciones, se hagan cantatas, tengan sus actividades, la gente se saque fotos…

O sea que ese es el punto: que estén vivos los murales, que no sólo se queden ahí abandonados.

–Entonces te has tomado muy en serio la evangelización y la misión, porque te involucras, y das un significado al trazo; por ejemplo, los pescaditos y un sacrificio. Entonces también tiene un punto de humildad tuya, al decir “éste no sólo es mi proyecto, sino el de toda la comunidad”, ¿no es así?

«Al mundo le faltan vínculos»

Yo creo que lo que le falta al mundo son los vínculos. Y hacer esto genera vínculos.

Es decir, no sólo es la chica que vino a pintar y se fue, sino que entre todos vamos a pintar. Si no hubiera pandemia, más padre sería poder convivir y llevar algo de comer.

Pero el punto es ese: que no es de una sola persona, que es de todos, y que se sientan parte; porque lo más fecundo es lo que se comparte.

¡Y a mí me encanta ver cómo los niños se emocionan! Los adultos se emocionan: “¡Estoy pintando!”.

Ese espíritu de niños nos hace mucha falta, gozar que estamos pintando a un santito, que es algo que nadie se imagina.

Me ha tocado ver a adultos que se ponen a pintar y se sienten súper felices.

–¿El párroco bendice el mural?

Sí, los murales se bendicen, y es algo muy bonito porque se bendice mi trabajo y el de todos juntos.

–¿Qué y dónde te gustaría pintar? ¿Ir a la Jornada Mundial de la Juventud? ¿Ir al Vaticano? ¿Ir a otro país a pintar algo impresionante? ¿Qué te dice al oído Dios, qué te está diciendo en tu corazón? ¿Qué esperas en el futuro? ¿Dónde vas a pintar?

Me gustaría pintar en todos lados, llevar este mensaje a todos los sitios donde se pueda; tengo ideas locas de llevarlo a otros países.

Sí me encantaría estar pintando un mural entre varios jóvenes en un espacio como el de la Jornada Mundial, o con padres que cantan.

Me gustaría hacer algo muy grande entre todos, conjuntando la música y el arte plástico, para gloria de Dios.

Hacer esto muy, muy grande, y en espacios cada vez más grandes, donde la imagen de Cristo se vea más grande.

«Dios nos necesita desde nuestra originalidad»

–¿Con qué mensaje te gustaría terminar esta entrevista?

Mi mensaje para quien pueda leer esta entrevista es que Dios nos necesita, Cristo nos necesita, y nos necesita desde nuestra originalidad.

Y te necesita principalmente a ti, joven. Si te gusta cantar, si te gusta bailar, lo que te guste hacer que se lo ofrezcas a Dios, porque Él es lo mejor que tenemos, Él es la alegría y la felicidad.

Y mientras más personas estén locas de amor por Cristo, la revolución del amor, de la paz y la libertad va a ser una realidad.

Vuélvete loco por Cristo, y ve a contracorriente. No importa lo que te digan. Necesitamos apóstoles de nuestro tiempo, necesitamos santos.

Y las grandes ideas se pueden de la mano de María, para gloria de Dios.

(Fuente: Aleteia)

Evangelio del domingo 11 de julio de 2021

Evangelio del domingo 11 de julio de 2021

Lectura del santo evangelio según san Marcos (6,7-13):

En aquel tiempo, llamó Jesús a los Doce y los fue enviando de dos en dos, dándoles autoridad sobre los espíritus inmundos. Les encargó que llevaran para el camino un bastón y nada más, pero ni pan, ni alforja, ni dinero suelto en la faja; que llevasen sandalias, pero no una túnica de repuesto.
Y añadió: «Quedaos en la casa donde entréis, hasta que os vayáis de aquel sitio. Y si un lugar no os recibe ni os escucha, al marcharos sacudíos el polvo de los pies, para probar su culpa.»
Ellos salieron a predicar la conversión, echaban muchos demonios, ungían con aceite a muchos enfermos y los curaban.

Palabra del Señor

Próximo Cursillo Prematrimonial

¿Buscas prepararte para el Sacramento del Matrimonio?

La parroquia El Buen Pastor iniciará el viernes 20 de agosto el Cursillo Prematrimonial, que será impartido durante cinco viernes seguidos, a las 7:30 de la noche, por Zoom.

Inscripciones en nuestra oficina parroquial.