El Papa con un anciano en una imagen de archivo. Foto: Daniel Ibáñez / ACI Prensa
Con motivo del Día Mundial contra los Abusos a los Ancianos, el Papa Francisco difundió un mensaje en el que critica que las sociedades de hoy no han sido capaces de dar espacio a los ancianos, algo que se ha puesto de manifiesto durante la pandemia de COVID 19.
Las personas mayores han sido las más afectadas por el coronavirus que ha causado, por el momento 428 muertes en todo el mundo. Muchos de los fallecidos son personas ingresadas en residencias de ancianos.
“La pandemia de COVID 19 ha puesto de manifiesto que nuestras sociedades no se han organizado lo suficiente para hacer espacio a los ancianos, con justo respeto a su dignidad y fragilidad. Donde no se cuida a los ancianos, no hay futuro para los jóvenes”, fue el mensaje del Pontífice publicado en su perfil de la red social Twitter.
Desde el comienzo de la pandemia, el Santo Padre ha mostrado en varias ocasiones su preocupación por los ancianos. En la Misa celebrada en Casa Santa Marta el 17 de marzo pidió rezar “por los ancianos que sufren este momento en modo especial: con una soledad interna muy grande, en ocasiones con tanto miedo”.
“Recemos al Señor para que sea cercano a nuestros abuelos, a nuestras abuelas, a todos los ancianos que les dé fuerza. Ellos nos han dado la sabiduría, la vida, la historia, también nosotros seamos cercanos a ellos con la oración”, fueron las palabras del Papa en aquella ocasión.
También en la Misa celebrada en Santa Marta, esta vez el 15 de abril, el Pontífice ofreció la Misa por los ancianos, “especialmente por quienes están aislados o en los asilos de ancianos. Ellos tienen miedo, miedo de morir solos. Sienten esta pandemia como algo agresivo para ellos”.
Recordó que “ellos son nuestras raíces, nuestra historia. Ellos nos han dado la fe, la tradición, el sentido de pertenencia a una patria. Recemos por ellos para que el Señor esté cerca de ellos en este momento”.
Dignitatis humanae, así el Concilio ratificó el derecho a la libertad religiosa
En los últimos años se discutía sobre la interpretación de los textos, hoy en día están siendo cuestionados los mismos documentos del Vaticano II. Recordemos cómo se llegó a la Declaración del Concilio que ha marcado la historia de la Iglesia.
«Este Concilio Vaticano declara que la persona humana tiene derecho a la libertad religiosa». Era el 7 de diciembre, de hace 55 años, y los Obispos reunidos en la Basílica de San Pedro aprobaban uno de los documentos del Concilio más discutidos, la Declaración Dignitatis humanae sobre la libertad religiosa. «El contenido de esa libertad – afirmaba el documento – es que los seres humanos deben ser inmunes a la coacción de los individuos, grupos sociales y cualquier poder humano, de modo que en materia religiosa nadie se vea obligado a actuar contra su conciencia o se le impida, dentro de los debidos límites, actuar de acuerdo con ella: en privado o en público, individualmente o en asociación. Además, declara que el derecho a la libertad religiosa se basa realmente en la misma dignidad de la persona humana que lo ha hecho conocer la palabra de Dios revelada y la misma razón. Este derecho de la persona humana a la libertad religiosa debe ser reconocido y ratificado como un derecho civil en el orden jurídico de la sociedad».
La contribución del Papa Montini
Dignitatis humanae es un texto que ha sufrido una transformación radical a través de cinco proyectos diferentes antes de ser aprobado. El problema fundamental, que creó más dificultades, fue el modo de cómo definir esta libertad. En el segundo de los esquemas preparados esto se presentó como un derecho positivo, como una facultad para actuar y el derecho a no ser impedido de actuar. «Pero ya en el tercer esquema – recordaba el Cardenal dominico Jérôme Hamer, en aquel entonces uno de los expertos teólogos que había colaborado en la redacción – había desaparecido la ambigüedad de una libertad religiosa definida como un derecho positivo y negativo. Se hablaba ahora de un derecho a la inmunidad, un derecho a no ser coaccionado por ningún poder humano no sólo en la formación de la conciencia en materia religiosa, sino también en el libre ejercicio de la religión». Una contribución decisiva en la formulación del documento y a la definición de la libertad religiosa como inmunidad vino de Pablo VI, quien, durante una Audiencia pública el 28 de junio de 1965, describiendo la libertad religiosa, había dicho: «Ustedes verán una gran parte de esta doctrina capital resumida en dos proposiciones famosas: en materia de fe, ¡que nadie sea impedido! ¡Que nadie sea obligado!» (nemo cogatur, nemo impediatur).
El orden de votación del proyecto
El debate en el Aula fue acalorado, con 62 intervenciones orales y un centenar de contribuciones escritas. Las dificultades persistieron y los órganos directivos del Concilio decidieron no dejar que el texto se votara, como había pedido el Secretariado para la Unidad de los Cristianos. Los temores expresados eran siempre los mismos: la igualdad de derechos entre «los que están en la verdad y los que están en el error», la propuesta de un modelo «de Estado neutral condenado por la Iglesia», una doctrina «en oposición a la doctrina tradicional de la Iglesia en la materia». Fue el Papa Montini quien intervino el 21 de septiembre, dando la orden de que los padres votaran, y preguntándoles si el texto preparado podría ser la base de la futura declaración. El voto registró, de los 2.222 presentes, la respuesta afirmativa de 1.997, la respuesta negativa de 224 y un voto nulo. El Cardenal Pietro Pavan definirá como «histórica» la intervención papal que decidió que se votara el proyecto.
La dignidad de la persona
El texto final del documento, en el primer párrafo, dice: «Ahora bien, puesto que la libertad religiosa… se refiere a la inmunidad de coacción en la sociedad civil, deja íntegra la doctrina tradicional católica acerca del deber moral de los hombres y de las sociedades para con la verdadera religión y la única Iglesia de Cristo». La afirmación del derecho a la libertad religiosa no equivale, por lo tanto, a poner la verdad y la falsedad al mismo nivel, ni a afirmar la indiferencia o la arbitrariedad en la esfera religiosa. «Puesto que sigue siendo un deber formar una verdadera conciencia – observó el padre Gianpaolo Salvini – no hay oposición con la conciencia de la Iglesia de ser la única religión verdadera… El fundamento de la libertad religiosa se expresa de manera asertiva y se indica en la doctrina católica de la dignidad de la persona humana. Además, la relación con los datos bíblicos y la revelación se ve de una manera nueva que, aunque no habla expresamente de este derecho (que es una determinación civil y jurídica), revela sin embargo la dignidad de la persona humana en toda su amplitud de manera congruente con la libertad del acto de fe cristiana».
Contra el ateísmo de Estado en los países del Este
«La contribución personal de Pablo VI en ese documento del Concilio fue decisiva», atestigua el Cardenal Pietro Pavan. El Papa había intervenido para que se votara el esquema en elaboración y había contribuido a la definición de la libertad religiosa como un derecho a la inmunidad. La contribución de Montini debe leerse también a la luz del importante viaje a las Naciones Unidas en octubre de 1965, y de los primeros contactos con los regímenes de Oltreocortina destinados a mejorar de alguna manera las condiciones de vida de los cristianos y, más en general, de las poblaciones sometidas a la dictadura comunista. La Declaración Dignitatis humanae sobre la libertad religiosa será de hecho un instrumento útil para reclamar el respeto de este derecho elemental en los países donde se profesa el ateísmo de Estado.
Juan Pablo II: entre los textos más revolucionarios
En un mensaje del 7 de diciembre de 1995, con ocasión del trigésimo aniversario de la aprobación de la Declaración, Juan Pablo II, que como padre conciliar había podido seguir de cerca el camino del documento contribuyendo a su redacción, declaró: «El Concilio Vaticano II representó una gracia extraordinaria para la Iglesia y una etapa decisiva de su historia reciente. Dignitatis Humanae es sin duda uno de los textos del Concilio más revolucionarios. El suyo es el mérito particular e importante de haber preparado el camino para ese notable y fructífero diálogo entre la Iglesia y el mundo tan ardientemente instado y alentado por otro notable documento conciliar, la Constitución Pastoral Gaudium et Spes, publicada ese mismo día. Mirando retrospectivamente a los últimos treinta años, hay que admitir que el compromiso de la Iglesia con la libertad religiosa como un derecho inviolable de la persona humana ha tenido efectos mayores que cualquier predicción de los padres conciliares». Cuatro años antes, en su mensaje para el Día de la Paz de 1991, el Papa Wojtyla había reiterado que «ninguna autoridad humana tiene derecho a intervenir en la conciencia de ningún hombre». La conciencia es, en efecto, «inviolable», en la medida en que constituye «la condición necesaria para la búsqueda de una verdad digna del hombre y para la adhesión a ella, cuando ha sido adecuadamente reconocida». De ello se deduce que «todos deben respetar la conciencia de cada uno y no tratar de imponer su ‘verdad’ a nadie… La verdad se impone sólo en virtud de sí misma».
Benedicto XVI y el ejemplo de los mártires
También cabe recordar las palabras que Benedicto XVI había dedicado a este tema en su primer discurso a la Curia Romana, el 22 de diciembre de 2005, cuando invitó «a considerar la libertad de religión como una necesidad derivada de la convivencia humana, más aún, como una consecuencia intrínseca de la verdad que no puede ser impuesta desde el exterior, sino que debe ser hecha propia por el hombre sólo mediante el proceso de la convicción». El Concilio Vaticano II, reconociendo y haciendo suyo un principio esencial del Estado moderno, ha retomado el patrimonio más profundo de la Iglesia. Puede ser consciente de que con esto está en plena armonía con la enseñanza del propio Jesús, así como con la Iglesia de los mártires, con los mártires de todos los tiempos. La antigua Iglesia naturalmente rezaba por los emperadores y líderes políticos, considerando esto como un deber propio; pero mientras rezaba por los emperadores, se negaba a adorarlos, y con esto rechazaba claramente la religión del Estado». «Los mártires de la Iglesia primitiva – afirmaba de nuevo el Papa Ratzinger – murieron por su fe en ese Dios que se reveló en Jesucristo, y precisamente así también murieron por la libertad de conciencia y la libertad de profesión de su fe, una profesión que ningún Estado puede imponer, sino que puede hacerse suya sólo con la gracia de Dios, en la libertad de conciencia. Una Iglesia misionera, que se sabe obligada a proclamar su mensaje a todos los pueblos, debe comprometerse con la libertad de la fe».
Desafío para el mundo globalizado En un discurso dirigido a los participantes en la conferencia internacional «La libertad religiosa según el derecho internacional y el conflicto mundial de valores», el Papa Francisco ha afirmado: «La razón reconoce la libertad religiosa como un derecho fundamental del hombre que refleja su más alta dignidad, la de poder buscar la verdad y adherirse a ella, y la reconoce como condición indispensable para poder desplegar todo su potencial». La libertad religiosa no es sólo la de un pensamiento o culto privado. Es la libertad de vivir según los principios éticos que se desprenden de la verdad encontrada, tanto en privado como en público. Este es un gran desafío en el mundo globalizado, donde el pensamiento débil – que es como una enfermedad – también baja el nivel ético general, y en nombre de un falso concepto de tolerancia se termina persiguiendo a los que defienden la verdad sobre el hombre y sus consecuencias éticas».
IV Jornada Mundial de los Pobres: Presentación del Mensaje del Papa
Fuente: Vatican Media
El próximo sábado, 13 de junio de 2020, la Santa Sede dará a conocer el Mensaje del Papa Francisco para la IV Jornada Mundial de los Pobres, que se celebrará el 15 de noviembre de 2020, sobre el tema “Extiende tu mano a los pobres” (Sir. 7:32).
La Conferencia de Prensa será transmitida a las 11:30 hora de Roma, exclusivamente en directo por streaming desde la Sala «Juan Pablo II» de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, en el canal YouTube de Vatican News.
Hablarán sobre el tema que propone el Santo Padre este año: Mons. Rino Fisichella, presidente del Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización; Mons. Octavio Ruiz Arenas, secretario del Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización; y Mons. Graham Bell, subsecretario del Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización.
Festival Internacional de Cine Católico: Estreno de ‘El Misterio del Padre Pío’
Fuente: European Dreams Factory
12 de junio en 19 países, entre estos está República Dominicana.
Hoy viernes, 12 de junio de 2020, se estrena en 19 países la película El Misterio del Padre Pío, dirigida por José María Zavala, de la mano del Festival Internacional de Cine Católico Digital en la modalidad on demand, es decir, que cualquier persona –de los países donde se estrena– la podrá rentar.
Los países que podrán verla a partir del 12 de junio son: Estados Unidos, Canadá, México, Costa Rica, Panamá, El Salvador, Guatemala, Nicaragua, Honduras, Perú, Ecuador, Colombia, Chile, Argentina, Paraguay, Bolivia, Uruguay, República Dominicana y Puerto Rico.
“Es una película que durante mucho tiempo, muchos países la han pedido, la han querido ver”, asegura en exclusiva para zenit Gaby Jacoba, directora del Festival Internacional de Cine Católico. Los usuarios podrán rentar la película a partir del 12 de junio en la plataforma del sitio web del festival.
“Desde que comenzó la pandemia de COVID-19 en América, tuvimos miles y miles de peticiones de que pudiéramos pasar a un esquema digital con el que la gente pudiera rentar las películas en su casa”. Así fue como la iniciativa internacional se transformó y pasó a llamarse “Festival Internacional de Cine Católico Digital”, explica Jacoba.
El misterio del Padre Pío
Al Padre Pío, uno de los más grandes santos de la historia, canonizado por Juan Pablo II, le colocaron micrófonos en el confesionario y le acusaron de mantener relaciones sexuales con sus hijas espirituales. Sufrió una persecución implacable por parte de algunos hombres de Iglesia.
“50 años después de su muerte, sale a relucir la verdad” es el lema del documental, que ofrece, en clave de thriller, testimonios y documentos jamás divulgados sobre el complot urdido contra su protagonista, que tuvo los estigmas de Jesucristo en manos, pies y costado durante 50 años consecutivos; leía el alma de la gente en cualquier idioma; y se “paseaba” por el mundo gracias al don de la ‘bilocación’ (la posibilidad de estar en dos sitios distintos al mismo tiempo).
Ejemplo de lucha para tiempo de crisis
“En estos tiempos necesitamos mucho estos ejemplos de amor, de fe, de esperanza, incluso de lucha y de abrazarnos a Cristo y a la fe, en momentos de dificultad como lo que ahorita muchos estamos pasando”. Yo creo que este estreno digital va a “darnos fortaleza y también a identificarnos y a conocer este gran intercesor que podemos conocer en nuestra vida, que es el padre Pío”.
El padre Pío es un santo “muy, muy querido”, narra. “Nos ha tocado vivir muchas experiencias con la misma gente que nos escribe y nos habla de todas esas experiencias que por intercesión de san padre Pío han tenido milagros o situaciones espiritualmente de conversión”.
La directora del Festival anima a ver la película para “conocer, reconocer y darnos cuenta de la vida de este gran santo”. Incluso “no solo durante su vida, sino después también, porque vamos a poder hasta su canonización”, indica Jacoba.
Wojtyla: La Investigación
Del mismo director se estrenó el pasado 8 de mayo de 2020 la película Wojtyla: La Investigación, en el marco del Centenario del nacimiento del Papa polaco, san Juan Pablo II. El estreno se hizo –que estaba previsto para el 15 de mayo en España, Polonia, Estados Unidos, México y Brasil en cines—finalmente fue exclusivamente online, debido a la pandemia del coronavirus.
La cinta también por Zavala que sí llegó a estrenarse en 140 cines en México antes de la llegada del virus al país fue Renacidos, un documental sobre el padre Pío que se convirtió en tan sólo una semana en el documental más visto en España durante 2019.
El milagro eucarístico con el que se instituyó la Solemnidad del Corpus Christi [VIDEO]
La Catedral de Orvieto en Italia custodia uno de los milagros eucarísticos más importantes en la historia de la Iglesia y que motivó que el Papa Urbano IV instituyera la Solemnidad del Corpus Christi.
A mediados del siglo XIII, el P. Pedro de Praga dudaba de la presencia de Cristo en la Eucaristía y realizó una peregrinación a Roma para rogar sobre la tumba de San Pedro una gracia de fe.
A su regreso, mientras celebraba la Santa Misa en Bolsena, en la cripta de Santa Cristina, la Sagrada Hostia sangró y manchó el corporal con la preciosísima sangre.
La noticia llegó rápidamente al Papa Urbano IV, que se encontraba muy cerca en Orvieto, y pidió que le trajeran el corporal. La venerada reliquia fue llevada en procesión y se dice que el Pontífice, al ver el milagro, se arrodilló frente al corporal y luego se lo mostró a la población.
Más adelante, el Santo Padre publicó la bula “Transiturus”, con la que ordenó que se celebrara la Solemnidad del Corpus Christi en toda la Iglesia el jueves después del domingo de la Santísima Trinidad.
Asimismo, el Papa Urbano IV encomendó a Santo Tomás de Aquino la preparación de un oficio litúrgico para la fiesta y la composición de himnos, que se entonan hasta el día de hoy como el Tantum Ergo.
La santa reliquia se conserva en la Catedral de Orvieto y se puede apreciar en una capilla edificada en honor a este milagro Eucarístico. El corporal sale en procesión cada año durante la Solemnidad del Corpus Christi y preside las celebraciones Eucarísticas en la Catedral.
San Juan Pablo II, durante su visita a la Catedral de Orvieto en 1990, señaló que “Jesús se ha convertido en nuestro alimento espiritual para proclamar la soberana dignidad del hombre, para reivindicar sus derechos y sus justas exigencias, para transmitirle el secreto de la victoria definitiva sobre el mal y la comunión eterna con Dios”.
Abierto el primer santuario mariano en tiempos de coronavirus por voluntad del Papa
Gentileza-@FraEmilioAntenucci
Inaugurado en Italia el santuario de la “Virgen del Silencio” querido por Francisco. Entrevista a Fray Antenucci, Rector del santuario: “En esta pandemia no estamos solos tenemos una madre”.
“En la pandemia tenemos una Madre que nos cuida”, dijo a Aleteia fraile Emiliano Antenucci, capuchino, rector del santuario diocesano dedicado a la Virgen María del Silencio, apenas inaugurado en la iglesia de San Francisco de Asís, ubicada en Avezzano, municipio del territorio de la Provincia de L’Aquila, en la región italiana de Abruzos. El papa Francisco ha dado la bendición para que peregrinos y fieles puedan dar culto publico a esta especial advocación mariana, cuyos dones son un modelo para realizar las obras de misericordia en silencio, a escondidas, sin vanagloriarse de nada, practicando el estilo de la discreción.
Fray Antenucci considera que ‘La Virgen del Silencio’ puede inspirar a las personas durante esta pandemia. “En primer lugar, todos sufrimos esta prueba mundial. El silencio forzado durante la pandemia nos ha forzado a realizar un silencio interior. La Virgen del Silencio es un signo de profecía contra la dictadura de la sociedad del ruido, contra el chismorreo que existe en la Iglesia, y nos hace escuchar la ‘brisa suave’, como decía el profeta Elía, es decir, la voz de Dios en el silencio”.
«“El silencio nos llama a la confianza en la vida, en Dios, en los otros, en nosotros mismos”, Fray Antenucci. »
Silencio para tener capacidad de escucha El distanciamiento social obligatorio puede también ser una tentación para el aislamiento y contaminar el alma de egoísmo, individualismo y autoreferencialidad. Un antivirus es la escucha activa que proviene del silencio. Precisamente, durante la primera fase de confinamiento en Italia, en la Capilla de la Casa Santa Marta, el papa Francisco ha invitado a valorizar la oportunidad que nos ofrece el silencio de este período de pandemia: “En este tiempo hay tanto silencio. Incluso se puede oír el silencio. Que este silencio, que es un poco nuevo en nuestros hábitos, nos enseñe a escuchar, nos haga crecer en nuestra capacidad de escucha” (21 de marzo 2020).
Distanciamiento social, pero no del corazón El rector del nuevo santuario mariano afirma que “el distanciamiento social nunca deberá ser un distanciamiento del alma y del corazón, por ende, éste tiempo de prueba nos tiene que hacer renacer a una nueva humanidad. Necesitamos de un nuevo modelo de cercanía social a imagen y semejanza de la ‘santísima trinidad’: Dios está en las ‘relaciones’. Dios no es soledad infinita. Por eso, hoy más que nunca es importante ser sociables y menos ‘social’ (la relación exclusivamente dada en la redes sociales o el mundo virtual)”.
El silencio no es pasivo El también autor del libro “El camino del silencio”, producto de una de sus inspiraciones que nacieron en los cursos del silencio dirigidos a todos aquellos que desean escuchar la voz de Dios, explica que “María” con su silencio se muestra como una “madre laboriosa” y – como todas las mamás es madre de la vida – que “cumple el objetivo de generar vida e hijos de paz. En una película vi algo muy lindo. La definición de madre: ‘mamá es aquella que te protege del mal del mundo’, por lo tanto, la Virgen es la madre en movimiento que nos protege del mal que existe en el mundo causado también por nosotros los hombres y por el ruido ensordecedor del mal”.
«“Cómo desearíamos que se renovara y fortaleciera en nosotros el amor al silencio, este admirable e indispensable hábito del espíritu, tan necesario para nosotros, que estamos aturdidos por tanto ruido, tanto tumulto, tantas voces de nuestra ruidosa y en extremo agitada vida moderna”, San Pablo VI (5-01-1964).»
El silencio prepara a palabras esperanzadoras
“El silencio también produce palabras de esperanza”, según el religioso Capuccino: “La Virgen acompaña a aquellos que acogen el silencio en la búsqueda de palabras auténticas, verdaderas, esperanzadoras y consoladoras. El silencio contra las palabras malvadas, violentas, destructivas que son como piedras o proyectiles contra las personas. Por ende, es un silencio en ausencia de guerra”.
Refutar el lenguaje bélico Fray Emiliano Antenucci destacó que el silencio es el lenguaje de Dios y nos prepara para orar. Este, añadió, es un tiempo de transformación y lamentó la propagación de un lenguaje bélico que contamina con el “virus del miedo” y lo contrapone al silencio interior que es antivirus que “restituye confianza en Dios, en la vida, en los demás y en nosotros mismos”.
El silencio y sentido del sacrificio El silencio no es pasivo. Por el contrario, recuerda el religioso que la acción de la Virgen y de la Sagrada Familia Nazareth es activa y en defensa de la vida. Fray Antenuncci citó el silencio de Nazaret que ha descrito papa Pablo VI (5-01-1964) como la escuela donde “aprendemos a observar, a escuchar, a meditar, a penetrar en el sentido profundo y misterioso” de la fe y del sacrificio.
«“El fruto del silencio es la oración. El fruto de la oración es la fe. El fruto de la fe es el amor. El fruto del amor es el servicio. El fruto del servicio es la paz” Teresa de Calcuta»
Silencio prepara el camino de la misericordia En este momento tan complejo para la humanidad, Fraile Antenucci lo destaca como una gran oportunidad para la transformación. “Es un tiempo de misericordia y silencio”. Claro, hay un silencio ensordecedor, el del luto. Pero también hay un silencio del corazón. Como lo señala el papa Francisco, y que es ocasión para escuchar la voz de Dios y, escuchando su voz, podemos también seguir el camino para encontrar, después de la emergencia, un plan de resurrección.
Escuchar el lenguaje de Dios “Escúchate a ti mismo, a Dios y a los demás. El silencio asusta hoy que vivimos en esta dictadura del ruido. El silencio es la verdad y, por lo tanto, el silencio es difícil. Pero el silencio es el lenguaje de Dios. Es el camino que conduce, más rápidamente, a la espiritualidad y la interioridad”, sostuvo el religioso. El silencio de Nazaret – decía Pablo VI – es símbolo de “recogimiento” e “interioridad” que prepara a estar “dispuestos a escuchar las buenas inspiraciones y la doctrina de los verdaderos maestros”.
Distanciamiento social, sin perder comunión El fraile capuchino invita a respetar las normas restrictivas del distanciamiento social y explorar nuevas formas de cercanía a pesar del uso del tapabocas o el barbijo. “En la misa por ejemplo no podemos intercambiar el saludo de la paz con la mano, pero podemos usar la mirada para enviar un gesto de paz. ¡Esto es importante! Cultivar otras expresiones, pero jamás indiferencia en la mirada y en el rostro, porque el hombre es un animal social, decía Aristoteles, debemos esforzarnos por comunicar, dialogar y vivir en comunión”.
Santuario mariano abiertos en medio de la pandemia “La cosa interesante es que este santuario nace en la pandemia, por ende en los momentos de crisis, de terremotos, de pruebas para la humanidad, las mamás vienen a auxiliar a sus hijos. Varios santuarios marianos han nacido después de grandes catástrofes para la humanidad. La Virgen de la Salud en concomitancia con el final de la peste, la Reina de la Victoria por la Batalla de Lepanto (1571), la Salus Popoli Romani (590 d.C.). Toda la historia de la mariología nos enseña que las manifestaciones marianas se presentan en momentos de crisis. Es un signo de cercanía de Dios con la humanidad, tramite la madre, la Virgen María que no nos deja solos”.
Ícono de la Virgen del silencio El año pasado, durante una audiencia privada, Fraile Antenucci llevó al Pontífice la copia original del ícono de la Virgen del silencio: la Madre de Dios lleva su dedo a los labios con un gesto que nos invita a guardar silencio. Francisco también ha dado su bendición para la apertura del Santuario mariano tras el peor momento de la pandemia en Italia.
La apertura del Santuario a la Virgen del Silencio ya trae sus primeros frutos, según padre Antenucci. “Existen tantas gracias: muchas personas se acercan a rezar y otras se confiesan después de tantos años. El silencio es una llamada. La Virgen invita a dejar atrás el torbellino de rumor del mundo y el primer milagro que hace es el de la paz y de la alegría en el corazón”.
El silencio no es ausencia de Dios El silencio no es ausencia de Dios, es Dios que lo llena todo. “Quien cree no está solo, dice el papa emérito Benedicto XVI, no estamos solos, no nos dejara abandonados. No estamos a la merced de las pruebas y de las dificultades que existen en el mundo. Hay una mamá”. Fray Antenucci recuerda que Madre Teresa se presentaba siempre a los potentes de la tierra con una oración que evocaba la paz en el silencio: “El fruto del silencio es la oración. El fruto de la oración es la fe. El fruto de la fe es el amor. El fruto del amor es el servicio. El fruto del servicio es la paz”.
¿Cómo pueden los matrimonios ser luz en la pandemia? Serie de videos lo explica
Crédito: Pixabay
Testimonio de Amor lanza la serie de renovación matrimonial “Sean la luz”, que anima a los matrimonios a ser luz en el mundo en medio de la cuarentena por el coronavirus y los desafíos de los tiempos actuales.
La organización Testimonio de Amor (Witness to Love) provee a las parroquias herramientas y recursos “para transformar los programas de preparación y formación matrimonial actuales en programas dinámicos”, que acompañen a la pareja antes y después de la boda.
La serie “Sean la Luz” comenzó con una versión en inglés, que se lanzó en abril, “como una iniciativa para llegar a las parejas casadas que tal vez se sentían aisladas o en necesidad de apoyo durante la pandemia”, indicó la organización en una nota de prensa.
Esta serie logró alcanzar a más de 1.500 parejas en nueve países, quienes participaron de “Sean la Luz” en sus diócesis, en una “experiencia virtual de crecimiento y solidaridad”.
Frente a esta acogida, Testimonios de Amor decidió lanzar una versión pensada exclusivamente para la comunidad hispana, juntando a líderes internacionales que puedan ayudar a los matrimonios.
La cofundadora de Testimonio de Amor, Mary Rose Verret, señaló que los videos incluyen los testimonios de cinco parejas de Estados Unidos, México y Colombia, quienes “entienden las enseñanzas de la Iglesia sobre el matrimonio y la vida familiar”, y “desean compartir el testimonio de su amor”.
“Ya sea que estén compartiendo la historia de su propia conversión, su crecimiento como pareja, o su entendimiento de las enseñanzas de la Iglesia, las cinco parejas todas tienen un corazón misionero”, resaltó.
Esta serie contará con cinco pasos para “entender la evangelización y el crecimiento como pareja”, que comprenderán temas como la pertenencia a la Iglesia, la fe, la santidad, el compartir con los demás y la misión.
El cofundador de Testimonio de Amor, Ryan Verret, señaló que la idea es darles la oportunidad a las parejas de “entender que todo matrimonio está llamado a ser luz en el mundo y reflejar el amor de Cristo por su Iglesia”.
“Queremos proveer a parejas dentro de la Iglesia una oportunidad para seguir adelante con ánimo”, agregó.
Mary Rose Verret indicó que este solo es el comienzo, y señaló que en los próximos cinco años la organización planea lanzar otras series de renovación matrimonial y recursos para las parroquias y grupos de formación.
“La idea es que cada pareja casada experimente una transformación en su matrimonio. Verán su matrimonio como una luz para su comunidad y su hogar como un puesto misionero de la Iglesia local”, concluyó.
La serie estará disponible desde el 14 de junio de manera gratuita para las parroquias y parejas que deseen utilizar los videos para formar en la misión del matrimonio en la Iglesia.
Para más información y saber cómo ver la serie visite la página de Testimonio de Amor AQUÍ.
Coronavirus: Vaticano informa cómo celebrará el Papa Francisco el Corpus Christi
El Papa Francisco durante la celebración del Corpus Christi en el 2019. Crédito: Daniel Ibáñez (ACI)
La Oficina de Prensa de la Santa Sede informó que el Papa Francisco celebrará la Misa por el Corpus Christi el domingo 14 de junio en la Basílica de San Pedro y a la que asistirán unos 50 fieles.
“Domingo 14 de junio, a las 9:45, el Papa Francisco celebrará la Santa Misa por la fiesta del Corpus Domini en el altar de la Cátedra, en la Basílica Vaticana. A la Celebración Eucarística presidida por el Santo Padre estarán presentes cerca de 50 fieles”, informó este 8 de junio.
El 18 de mayo se reabrieron las iglesias de Italia y del Vaticano para la celebración de la Misa con presencia de fieles, luego de varias semanas en que las Eucaristías solo se podían celebrar de forma privada para evitar contagios de coronavirus. Sin embargo, aún se deben mantener medidas sanitarias como la reducción del aforo y el distanciamiento entre personas para evitar nuevos casos de COVID-19.
El año pasado el Santo Padre celebró el Corpus Christi en la iglesia de Santa María Consoladora y luego de la Misa presidió la procesión del Santísimo Sacramento por las calles aledañas. En 2018 se trasladó al barrio de Ostia -muy cerca del mar-, donde celebró la Eucaristía, procesión y bendición eucarística.
Así, este 2020 será la tercera ocasión en la que el Papa Francisco no celebra la Misa del Corpus Christi en el atrio de la Basílica de San Juan de Letrán, con la tradicional procesión en la calle Merulana de Roma hasta llegar al atrio de la Basílica de Santa María La Mayor e impartir la bendición eucarística.
¿Cuántas misas puede celebrar al día un sacerdote?
Foto de archivo
Lo normal es una diaria, pero hay excepciones.
Después de la cuarentena por la Covid-19, se reanudan las misas y la Iglesia se esfuerza por permitir que asista el mayor número de personas respetando la distancia social y otras normas de salud. En muchos templos se sientan dos personas por banco, cada una en un extremo, y sólo uno de cada dos bancos queda ocupado.
La situación es especialmente delicada en los lugares densamente poblados.
¿Es posible aumentar el número de misas?
“Exceptuados aquellos casos en que, según el derecho, se puede celebrar o concelebrar más de una vez la Eucaristía en el mismo día, no es lícito que el sacerdote celebre más de una vez al día“, especifica el Código de Derecho Canónico (Canon 905).
Del mismo modo, “si hay escasez de sacerdotes, el Ordinario del lugar puede conceder que, con causa justa, celebren dos veces al día, e incluso, cuando lo exige una necesidad pastoral, tres veces los domingos y fiestas de precepto”.
Por lo tanto, dependiendo de la “densidad” de la asamblea parroquial, un sacerdote podría celebrar hasta tres misas el domingo.
Dicho esto, la salvación de las almas aún tiene prioridad; se puede imaginar que un obispo autorice excepcionalmente a los sacerdotes, dadas las circunstancias, a celebrar un mayor número de misas por día.
La idea del artículo del código de Derecho Canónico fue pensada para que el sacerdote no sea “una máquina de masas” y permita respetar el misterio que allí se celebra.
Propuesta de un nuevo feminismo: Líderes Católicos analizarán sus elementos
25 líderes católicos de Europa y América expondrán las notas para un auténtico feminismo que promueva la participación de la mujer en la vida pública.
El próximo 11 de junio dará inicio el VI Diplomado Internacional de Doctrina Social de la Iglesia bajo el título: “Mujer en la Vida Pública: Feminismos e identidad católica en el siglo XXI”. Se trata de un diplomado organizado por la Academia Latinoamericana de Líderes Católicos y motivado por la invitación del Papa Francisco a buscar un auténtico feminismo que promueva la participación de la mujer en la vida pública. Se realizará de manera online y las inscripciones deberán realizarse antes del 29 de junio.
Serán 15 días en los que se analizará – a partir de una antropología filosófica de la mujer y desde las raíces filosóficas del género e históricas del feminismo – la mirada del pensamiento social de la Iglesia sobre la mujer para presentar una propuesta desde una clara identidad cristiana acerca de un nuevo feminismo que reconozca la contribución de la mujer en la Iglesia y en la vida pública. Entre los profesores elegidos para el curso, destaca Flaminia Giovanelli, la primera mujer en ser subsecretaria en la historia del Vaticano; Marta Rodríguez, ex jefa de la sección Mujer en la Santa Sede; el Cardenal Carlos Aguiar Retes, arzobispo primado de México; Paola Binetti, senadora italiana y neuropsiquiatra especialista en biopolítica; Austeen Ivereigh, fundador de Voces Católicas en Reino Unido; Mons. Thomas Wenski, arzobispo de Miami; Soledad Alvear, ex ministra de relaciones exteriores de Chile; Isabel Capeloa, rectora de Portugal y la primera mujer en presidir a nivel mundial a los rectores de universidades católicas; Alexandra Peláez, secretaria de educación estatal en Colombia y el teólogo Mario Ángel Flores, miembro de la Comisión Teológica Internacional.
Tras finalizar el curso, los participantes contarán con una certificación internacional que les otorgará la Academia Latinoamericana de Líderes Católicas y 4 universidades católicas latinoamericanas: la Universidad Pontificia de México, la Universidad Católica de Costa Rica, la Universidad Católica del Táchira en Venezuela y la Universidad Finis Terrae de Chile. Además, el equipo académico de este programa esta conformado por las académicas de Brasil Cristiane Kaitel doctora en Derecho por la Universidad Federal de Minas Gerais; de Argentina, Adriana Sirito, coordinadora de posgrados de educación de la UCA; y por la historiadora mexicana María Luisa Aspe Armella, una de las referentes de liderazgo femenino en América Latina. Todas ellas señalan que “el tema de un nuevo feminismo, cobra especial relevancia en el contexto actual en donde han irrumpido en la vida pública movimientos feministas, así como la demanda legítima de mayores espacios de liderazgo para la mujer y la denuncia de graves situaciones de desigualdad y de abuso al interior de la sociedad”. Además, aseguran que se aproximarán a estos temas “desde una mirada evangélica” y llevarán a cabo un discernimiento sobre los aspectos tanto positivos como negativos de los distintos feminismos. Para ello – concluyen – “hemos convocado a varios de los máximos referentes católicos a nivel mundial para desarrollar la propuesta de un nuevo feminismo en este cambio de época y en tiempos de crisis”.