Parroquia El Buen Pastor – República Dominicana

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Francisco: Buscar el bien común es misión de todo cristiano

Francisco: Buscar el bien común es misión de todo cristiano

Ciudad del Vaticano

La mañana del miércoles 9 de septiembre tiene lugar la Audiencia General del Papa Francisco con la presencia de fieles, venidos de Italia y de diversas partes del mundo. Es la segunda que se realiza en el Patio de San Dámaso.

Durante la catequesis, el Papa Francisco se refirió al hecho de que este tiempo en que como humanidad enfrentamos la pandemia del Covid-19, podría ser un momento oportuno porque “podemos salir mejores si buscamos todos juntos el bien común, si hacemos lo contrario, saldremos peor”. También hace notar que muchas realidades amenazan esta búsqueda y enumera algunas: “hay quien quisiera apropiarse de posibles soluciones, como en el caso de las vacunas” otros fomentan divisiones para buscar ventajas “económicas o políticas, generando o aumentando conflictos”, así como hay otros que “no se interesan por el sufrimiento de los demás”.

La respuesta cristiana

El Papa Francisco subraya que “La respuesta cristiana a la pandemia y a las consecuentes crisis socio-económicas se basa en el amor, ante todo el amor de Dios que siempre nos precede (cfr 1 Jn 4, 19). Él nos ama primero y nos precede en el amor y en la solución. Nos ama incondicionalmente, y cuando acogemos este amor divino, entonces podemos responder de forma parecida”.

Francisco insiste en la respuesta al amor de Dios: “Amo no solo a quien me ama (…) sino también a los que no me aman”. Por eso afirma con fuerza “amar a todos, incluidos los enemigos. Esta es la sabiduría cristiana. Es el punto más alto de la santidad, digámoslo así amar a los enemigos no es fácil, no es fácil. Ciertamente que es difícil, ¡diría que es un arte! Pero es un arte que se puede aprender y mejorar. El amor verdadero, que nos hace fecundos y libres, es siempre expansivo e inclusivo. Este amor cura, sana y hace bien”.

Dimensiones del amor

Francisco afirma que el amor no se limita a las relaciones entre dos o tres personas, o a los amigos, o a la familia. “Incluye las relaciones cívicas y políticas (cfr Catecismo de la Iglesia Católica [CCC], 1907-1912), incluso la relación con la naturaleza (Enc. Laudato si’ [LS], 231). Como somos seres sociales y políticos, una de las más altas expresiones de amor es precisamente la social y política, decisiva para el desarrollo humano y para afrontar todo tipo de crisis (ibid., 231)”.

Frutos del amor

Indagando en la lógica del amor en la vida del cristiano, Francisco afirma: “Sabemos que el amor fructifica a las familias y las amistades; pero está bien recordar que fructifica también las relaciones sociales, culturales, económicas y políticas, permitiéndonos construir una “civilización del amor”, como le gustaba decir a san Pablo VI[1] y, siguiendo sus huellas, san Juan Pablo II. Sin esta inspiración, prevalece la cultura del egoísmo, de la indiferencia, del descarte. que es desechar lo que no amo, lo que no puedo amar o aquellos que me parecen inútiles en la sociedad. Hoy en la entrada un matrimonio nos dijo: «Reza por nosotros porque tenemos un hijo discapacitado». Le pregunté: «¿Qué edad tiene? – Muchos – ¿Y qué haces? – Lo acompañamos, lo ayudamos». Toda una vida de padres para ese hijo discapacitado. Eso es amor. Y los enemigos, los oponentes políticos, incluso en nuestra opinión, parecen ser políticamente, socialmente discapacitados, pero parecen serlo. Dios sabe si lo son o no. Pero debemos amarlos, debemos dialogar, debemos construir esta civilización del amor, esta civilización política, social, de la unidad de toda la humanidad. Al contrario, guerras, divisiones, envidias, incluso guerras en la familia: porque el amor inclusivo es social, es familiar, es político… el amor lo impregna todo”.

El Papa continúa desarrollando la idea de los frutos del amor al insistir: “El coronavirus nos muestra que el verdadero bien para cada uno es un bien común y, viceversa, el bien común es un verdadero bien para la persona (cfr CCC, 1905-1906). La salud, además de individual, es también un bien público. Una sociedad sana es la que cuida de la salud de todos. Un virus que no conoce barreras, fronteras o distinciones culturales y políticas debe ser afrontado con un amor sin barreras, fronteras o distinciones”.

Para enfrentar este virus, afirma Francisco, se pueden generar “estructuras sociales que nos animen a compartir más que a competir, que nos permitan incluir a los más vulnerables y no descartarlos, y que nos ayuden a expresar lo mejor de nuestra naturaleza humana y no lo peor”.

El Papa advierte sobre el peligro de que las soluciones a la pandemia lleven la huella del egoísmo e insiste: “quizá podamos salir del coronavirus, pero ciertamente no de la crisis humana y social que el virus ha resaltado y acentuado. Por tanto, ¡cuidado con construir sobre la arena (cfr Mt 7, 21-27)! Para construir una sociedad sana, inclusiva, justa y pacífica, debemos hacerlo encima de la roca del bien común[2]. El bien común es una roca. Y esto es tarea de todos, no solo de algún especialista. Cada ciudadano es responsable del bien común”.

Una sociedad sana es la que se hace cargo de la salud de todos

Francisco subraya que “el coronavirus nos muestra que el bien para cada uno es un bien para todos, que la salud de cada persona es también un bien público. Por eso, una sociedad sana es la que se hace cargo de la salud de todos”. Por eso, la respuesta a esta pandemia incluye una dimensión personal y otra social: “Si cada uno pone de su parte, y si no se deja a nadie fuera, podremos regenerar buenas relaciones a nivel comunitario, nacional, internacional y también en armonía con el ambiente (cfr LS, 236). Lo que haces en la familia, lo que haces en el vecindario, lo que haces en el pueblo, lo que haces en la gran ciudad e internacionalmente es lo mismo, es la misma semilla que crece, crece, crece y da fruto. Si en la familia, en el vecindario empiezas con la envidia, con la lucha será la guerra al final. En cambio, si empiezas con el amor, con compartir el amor, con el perdón, será amor y perdón para todos. Así en nuestros gestos, también en los más humildes, se hará visible algo de la imagen de Dios que llevamos en nosotros, porque Dios es Trinidad de Amor. Dios es amor, es la más bella definición de Dios que hay en la Biblia. Con su ayuda, podemos sanar al mundo trabajando todos juntos por el bien común”.

Al terminar la catequesis, el Papa saludó a los peregrinos de lengua española y pidió a Dios que “nos ayude a cultivar la virtud de la caridad, a través de gestos de ternura y cercanía hacia nuestros hermanos. Así, con su ayuda, podremos curar el mundo, trabajando unidos por el bien común, por el bien de todos”.

[1] Mensaje por la X Jornada Mundial de la Paz 1 de enero de 1977: AAS 68 (1976), 709.

[2] Ibid., 10.

(Fuente: Vatican News)

«Hermanos todos», Francisco firmará su encíclica el 3 de octubre en Asís

"Hermanos todos", Francisco firmará su encíclica el 3 de octubre en Asís

Basílica de San Francisco de Asís.

El documento está subtitulado «Sobre la fraternidad y la amistad social». El Papa lo firmará después de la Misa celebrada en la Basílica Franciscana. La ceremonia será sin fieles en el respeto de la actual situación sanitaria.

Sobre la tumba del santo que comprendió la fraternidad en cada criatura de Dios y la transformó en una canción intemporal. A partir de ahí comienza la nueva etapa del Magisterio del Papa que ha elegido llevar el nombre del Santo de Umbría. Después de La Lumen fidei (2013) y Laudato si’ (2015) – que también se hace eco en el título del Cántico de las Criaturas – esta vez es la ciudad del Poverello la que celebrará la tercera Encíclica «Fratelli tutti (Hermanos todos)» sobre la fraternidad y la amistad social, que se inspira en el título de los escritos de San Francisco: «Miremos, todos los hermanos, al buen pastor que sostuvo la pasión de la cruz para salvar a sus ovejas». (Admoniciones, 6, 1: FF 155)

El Papa lo firmará en la tarde del 3 de octubre, después de haber llegado a Asís a las 15 horas y haber celebrado la misa en la Basílica inferior. Una celebración todavía condicionada por la pandemia, ya que el director de la Oficina de Prensa del Vaticano, Matteo Bruni, informó de la información de la Prefectura de la Casa Pontificia, según la cual por deseo de Francisco, la visita «se realizará de forma privada, sin ninguna participación de los fieles», «debido a la situación sanitaria». Tan pronto como la celebración termine, el Papa regresará al Vaticano.

En el corazón de un Magisterio

El título del último documento se refiere a un valor central del Magisterio de Francisco, que en la noche de su elección, el 13 de marzo de 2013, se presenta al mundo con la palabra «hermanos». Y hermanos son los invisibles que abraza en Lampedusa, los inmigrantes, en su primera salida del Pontificado. Shimon Peres y Abu Mazen que dan la mano al Papa en 2014 son también un ejemplo de esa fraternidad que tiene como objetivo la paz. Hasta la Declaración de Abu Dhabi del año pasado, también en este caso un documento sobre la «hermandad humana» que, según Francisco, «nace de la fe en Dios que es Padre de todos y Padre de la paz».

Sorrentino: del gesto del Papa la fuerza para empezar de nuevo

Con la del 3 de octubre habrá cuatro visitas del Papa a Asís, después de las etapas del 4 de octubre de 2013 y la doble visita de 2016, 4 de agosto y 20 de septiembre. Un regreso que el obispo de la ciudad, Domenico Sorrentino, espera con «emoción y gratitud», como leemos en una declaración. «Mientras el mundo sufre una pandemia que pone en dificultades a tantos pueblos y nos hace sentir hermanos en el dolor, no podemos dejar de sentir la necesidad de convertirnos sobre todo en hermanos en el amor», escribe monseñor Sorrentino, que habla de la «fraternidad cósmica» de San Francisco. «Este gesto del Papa Francisco -concluye el obispo de Asís – nos da nuevo valor y fuerza para ‘recomenzar’ en nombre de la fraternidad que nos une a todos».

(Fuente: Vatican News)

El viaje del Papa a África, «un recuerdo que impulsa a la acción»

El viaje del Papa a África, "un recuerdo que impulsa a la acción"

XXXI Viaje Apostólico del Papa Francisco a Mozambique, Madagascar y las Islas Mauricio (Vatican Media)

Del 4 al 10 de septiembre de 2019 el Papa visitaba Mozambique, Madagascar y las Islas Mauricio. Ofrecemos un recuerdo de aquellos días, doce meses después, mientras la pandemia y un desastre ecológico desafían a las poblaciones de esos tres países que están siempre en el corazón de Francisco.

Ha transcurrido un año ya del XXXI Viaje Apostólico del Papa Francisco a Mozambique, Madagascar y las Islas Mauricio. Realidades que tienen una gran conciencia del valor de sus jóvenes a pesar de las dificultades, y que las instituciones deben salvaguardar – como subrayó el Santo Padrre durante la conferencia de prensa en el vuelo de regreso a Italia – promoviendo «la protección del trabajo y de las familias».

La esperanza y la paz son el común denominador de los lemas elegidos para las visitas que el Pontífice realizó a estos tres países y cuyos acontecimientos actuales han puesto fuertemente a prueba. La gran isla de Madagascar lucha contra la pandemia y la pobreza, las Islas Mauricio se enfrentan a un desastre ambiental de gran trascendencia y Mozambique afronta diariamente la crisis de inestabilidad política. Y, sin embargo, es sobre todo del encuentro con el Papa que la población de este estado africano saca fuerzas.

Recuerdo inolvidable

Por su parte, el Padre Bernardo Suate, un mozambiqueño y nuestro enviado durante la primera etapa de aquel viaje apostólico, es testigo de esto. «Inolvidable”, es la palabra que repite varias veces en una entrevista en la que explica el valor de la cercanía del Pontífice al pueblo de Mozambique y a la Iglesia.

El Padre Suate cita una reciente carta pastoral que los obispos escribieron precisamente para conmemorar el primer aniversario de Francisco en Mozambique. En la que se aprecia que la Iglesia en esta nación desea que gran parte de la visita del Papa sea vivida, en primer lugar, como un signo de cercanía y solidaridad y que, por lo tanto, debemos recordarla. También recuerda que el año pasado Mozambique fue azotado por dos ciclones, en el centro y en el norte del país, precisamente en dos regiones en las que se produjeron entonces ataques terroristas y en las que había un clima de guerra y conflicto.

Momento de esperanza 

De ahí que la llegada del Papa se haya interpretado como un momento de esperanza. En erecto, el Santo Padre mantuvo este espíritu de cercanía y solidaridad al mencionar los ataques en el norte de Mozambique durante la bendición Urbi et Orbi del día de Pascua, el 12 de abril de este año. Esto fue percibido como una señal de que estamos en su corazón.

Ante la pregunta de qué le deja esta experiencia, habiendo sido testigo, y en su calidad de sacerdote, el Padre Suate responde: que los obispos lo expresan de una manera absolutamente más apropiada porque tienen más palabras correctas y eso lo comparte absolutamente. Dicen que el Papa, con su presencia, ha venido a fortalecer nuestra fe. “Y esto es realmente cierto, porque la Iglesia no ha tenido momentos fáciles y no los tiene ni siquiera ahora”.

“Ver al Papa allí, por lo tanto, precisamente en Mozambique, que está tan lejos en la periferia de los suburbios, ha hecho que los cristianos nos sintamos positivamente orgullosos, si se me permite decirlo”

Fortalecer la fe

Y destaca que ciertamente están en dificultades, “tenemos que enfrentarnos a muchos desafíos – dice – y tenemos muchos problemas, pero no estamos solos. Hoy en día, la Iglesia católica universal tiene sus ojos puestos en nosotros aquí. Había este sentimiento, y esto es realmente hermoso, esto es lo que yo llamo «fortalecer la fe». El Papa hace esto y dice «sigue adelante», como le dijo al obispo en esa llamada telefónica sorpresa. Muchas veces el obispo ha dicho que las autoridades deben hacer más para proteger a la población que huye de la violencia y el Papa que sin demasiadas palabras dice:

“‘Adelante, adelante, estoy contigo’. Rezo con ustedes, los bendigo’. He aquí, esto es lo que necesitamos”

(Fuente: Vatican News)

Ángelus: El Papa: «El chismorreo es una peste más fea que el Covid»

Ángelus: El Papa: "El chismorreo es una peste más fea que el Covid"

El Papa desde el balcón del Palacio Apostólico.

El Pontífice habla de la corrección fraterna y asegura que es un hábito saludable “para que en nuestras comunidades se puedan establecer siempre nuevas relaciones fraternas, basadas en el perdón mutuo y, sobre todo, en la fuerza invencible de la misericordia de Dios”

Este mediodía el Papa Francisco se ha asomado desde el balcón del Palacio Apostólico para reflexionar sobre la “corrección fraterna” de la que habla Mateo en el Evangelio de hoy, tomado del cuarto discurso de Jesús conocido como discurso «comunitario» o «eclesial». Francisco ha asegurado que nos invita a reflexionar sobre la doble dimensión de la existencia cristiana: “aquella comunitaria, que exige la protección de la comunión, y aquella personal, que requiere la atención y el respeto de cada conciencia individual”. Además ha pedido “que la Virgen María nos ayude a hacer de la corrección fraterna un hábito saludable, para que en nuestras comunidades se puedan establecer siempre nuevas relaciones fraternas, basadas en el perdón mutuo y, sobre todo, en la fuerza invencible de la misericordia de Dios”.

3 intervenciones para corregir al hermano que se ha equivocado

El Santo Padre señala que para corregir al hermano que se ha equivocado “Jesús sugiere una pedagogía de recuperación, articulada en tres pasajes”:

Repréndelo entre tú y él solo 

En el primero, Jesús dice: «Repréndelo entre tú y él solo». Francisco explica que aquí lo que Jesús nos quiere decir es que “no debes poner su pecado delante de todos”. “Se trata – añade – de ir al hermano con discreción, no para juzgarlo, sino para ayudarlo a darse cuenta de lo que ha hecho”.

“Cuántas veces hemos tenido esta experiencia que alguien viene y nos dice mira en esto te has equivocado, tendrías que cambiar esto”, quizás al principio nos enfadamos – dice el Papa – pero luego agradecemos porque es un gesto de hermandad, de comunión, de ayuda y de recuperación”.

El Papa explica además que “no es fácil” poner en práctica esta enseñanza de Jesús, por varias razones: “Porque existe el temor de que el hermano o la hermana reaccione mal”, porque “a veces no hay suficiente confianza con él o ella”. Así mismo explica que, “puede suceder que a pesar de mis buenas intenciones, la primera intervención fracase” en este caso – puntualiza – “es una buena idea no desistir, sino recurrir al apoyo de algún otro hermano o hermana”.

Si no te escucha: toma contigo uno o dos testigos

En el segundo pasaje, Jesús dice: «Si no te escucha, toma todavía contigo uno o dos, para que todo asunto quede zanjado por la palabra de dos o tres testigos» (v. 16). El Papa señala que este es “un precepto de la Ley de Moisés” y que aunque parezca contra el acusado, “en realidad servía para protegerlo de falsos acusadores”.

“Pero Jesús va más allá – dice el Papa – los dos testigos son pedidos no para acusar y juzgar, sino para ayudar”. De hecho, añade: “Jesús considera que este enfoque con testigos también puede fracasar, a diferencia de la Ley de Moisés, para la cual el testimonio de dos o tres era suficiente para la condena”.

Si las anteriores han fracasado: díselo a la comunidad 

Por último, el Pontífice indica que las anteriores intervenciones pueden fracasar porque “el amor de dos o tres hermanos puede ser insuficiente” y es por eso que en este caso, Jesús añade: “díselo a la comunidad», es decir, “a la Iglesia”.

Si la primera intervención fracasa, Francisco considera que es una buena idea “no desistir y que se las arregle, me lavo las manos, no, esto no es cristiano”, sino “recurrir al apoyo de algún otro hermano o hermana”.

Francisco subraya que incluso esto “puede no ser suficiente” y tengamos que recurrir a “poner a nuestro hermano de nuevo en las manos de Dios”, de hecho Jesús dice: «Y si hasta a la comunidad desoye, sea para ti como el pagano y el publicano».

El Papa exhorta a no chismorrear de los defectos u errores de los demás  

Además, pone un ejemplo: “Cuando nosotros vemos un error, un defecto, un desliz, de un hermano o una hermana, generalmente la primera cosa que hacemos es ir a contárselo a los demás, a chismosear. Y las habladurías cierran el corazón a la comunidad y cierran la unidad de la Iglesia”. Francisco se detiene para explicar que “el gran chismoso es el diablo”, “que siempre va diciendo las cosas malas de los otros, porque es el mentiroso que busca desunir a la Iglesia y de alejar a los hermanos y no hacer comunidad”. Es por eso que ha pedido por favor “que hagamos un esfuerzo para no chismosear”: “El chismorreo es una peste más fea que el Covid, peor, hagamos un esfuerzo, nada de habladurías, nada”.

Por lo tanto – concluye – “no se trata de una condena sin apelación, sino del reconocimiento de que a veces nuestros intentos humanos pueden fracasar, y que sólo estando solo ante Dios puede poner a nuestro hermano ante su propia conciencia y la responsabilidad de sus actos”. “Si la cosa no va – puntualiza – silencio y oración por el hermano y hermana que se equivoca pero jamás chismorreo”.

(Fuente: Vatican News)

Francisco: curando el corazón humano se puede curar el mundo

Francisco: curando el corazón humano se puede curar el mundo

Imagen de archivo

Papa Francisco recibió en Audiencia a un grupo de expertos comprometidos con la causa ecológica, que colaboran con la Conferencia Episcopal de Francia. El Santo Padre habló espontaneamente y entregó a los presentes el discurso preparado.

“Somos parte de una única familia humana, llamada a vivir en una casa común, donde vemos juntos, una inquietante degradación” subrayó Papa Francisco en el discurso que entregó a un grupo de expertos comprometidos con la causa ecológica, que colaboran con la Conferencia Episcopal de Francia, recibidos en Audiencia. El Santo Padre habló espontaneamente a los presentes

 Interconectados 

“La crisis sanitaria que la humanidad está experimentando actualmente nos recuerda nuestra fragilidad -expresó en el texto preparado el Pontífice – y comprendemos hasta qué punto estamos vinculados unos a otros, insertos en un mundo cuyo devenir compartimos, y que maltratarlo sólo puede tener graves consecuencias, no sólo ambientales, sino también sociales y humanas”.

Conversion profunda y duradera 

Al mismo tiempo, Papa Francisco reconoció que “es gratificante que la toma de conciencia de la urgencia de la situación se perciba ahora en todas partes, que la cuestión de la ecología impregne cada vez más las formas de pensar a todos los niveles y que empiece a influir en las opciones políticas y económicas, aunque quede mucho por hacer y sigamos viendo demasiada lentitud e incluso retrocesos”. Por su parte, expresó que Iglesia Católica desea participar plenamente en el compromiso de la protección de la casa común, actuando «concretamente donde sea posible, y sobre todo quiere formar conciencias para fomentar una conversión ecológica profunda y duradera, que es la única que puede responder a los importantes desafíos que debemos enfrentar”.

A continuación, en vistas a la conversión ecológica, el Pontífice subrayó “el modo en que las convicciones de fe ofrecen a los cristianos una gran motivación para la protección de la naturaleza, así como para los hermanos más frágiles”. El Santo Padre aseguró que “la ciencia y la fe, que proponen diferentes enfoques de la realidad, pueden desarrollar un diálogo intenso y fructífero”.

Cultivar, proteger, hacer crecer 

A partir de la Sagrada Escritura, Papa Francisco recordó que “la Biblia nos enseña que el mundo no nació del caos o del azar, sino de una decisión de Dios que lo llamó y siempre lo llama a la existencia, por amor”. Por esa razón, “el cristiano sólo puede respetar el trabajo que el Padre le ha confiado, como un jardín para cultivar, proteger, hacer crecer según sus posibilidades”. El hombre “no puede considerarse en modo alguno como su propietario o déspota, sino sólo como el administrador que tendrá que rendir cuentas de su gestión” afirmó el Pontífice.

“Por lo tanto, todo está conectado. Es la misma indiferencia, el mismo egoísmo, la misma codicia, el mismo orgullo, la misma pretensión de ser el amo y el déspota del mundo lo que lleva a los seres humanos, por una parte, a destruir las especies y a saquear los recursos naturales, por otra, a explotar la miseria, a abusar del trabajo de las mujeres y de los niños, a derogar las leyes de la célula familiar, a no respetar ya el derecho a la vida humana desde la concepción hasta el fin natural.”

Curación del corazón humano 

Citando la encíclica Laudato si’ el Santo Padre expresó: “si la crisis ecológica es una eclosión o una manifestación externa de la crisis ética, cultural y espiritual de la modernidad, no podemos pretender sanar nuestra relación con la naturaleza y el ambiente sin sanar todas las relaciones básicas del ser humano”. De este modo, “no habrá una nueva relación con la naturaleza sin un nuevo ser humano, y es mediante la curación del corazón humano que se puede esperar curar al mundo de su malestar social y ambiental”.

El Santo Padre concluyó el discurso entregado renovando su aliento por los esfuerzos para proteger el medio ambiente, recordando que “mientras que las condiciones del planeta pueden parecer catastróficas y ciertas situaciones parecen incluso irreversibles, nosotros los cristianos no perdemos la esperanza, porque tenemos los ojos puestos en Jesucristo”.

(Fuente: Vatican News)

Papa Francisco convoca a una Jornada de Oración y Ayuno por Líbano

Papa Francisco convoca a una Jornada de Oración y Ayuno por Líbano

El Papa Francisco pide oraciones por Líbano. Foto: Captura YouTube

Al finalizar la Audiencia General de este miércoles 2 de septiembre, el Papa Francisco convocó a los creyentes de todo el mundo a una Jornada de Oración y Ayuno por el Líbano.

El Santo Padre dijo “deseo invitar a todos a vivir una Jornada universal de Oración y de Ayuno por el Líbano el próximo viernes 4 de septiembre”.

Además, el Papa anunció que ese día enviará a Beirut en su representación al Secretario de Estado Vaticano, Cardenal Pietro Parolin para “expresar mi cercanía y solidaridad”.

“Ofrezcamos nuestra oración por todo el Líbano y por Beirut. Seamos cercanos con el compromiso concreto de la caridad, como en otras ocasiones similares”, pidió el Papa.

En esta línea, el Santo Padre invitó también “a los hermanos y hermanas de otras confesiones y tradiciones religiosas a asociarse en esta iniciativa en los modos que considerarán más oportunos, pero todos juntos”.


El Pontífice pronunció estas palabras en el patio de San Dámaso del Vaticano ante aproximadamente 500 personas al lado de un sacerdote libanés, P. Georges Breidi de la Congregación de los misioneros libaneses maronitas, quien participaba en la Audiencia General y llevaba una bandera del Líbano.

“A un mes de la tragedia que golpeó la ciudad de Beirut, mi pensamiento va todavía al querido Líbano y a su población particularmente afectada. Y este sacerdote que está aquí ha traído a la audiencia la bandera del Líbano”, dijo el Papa.

El Pontífice recordó que “San Juan Pablo II dijo hace 30 años, en un momento crucial de la historia del país, que de frente a los repetidos daños que cada uno de los habitantes de esta tierra conoce nosotros tomamos conciencia del peligro que amenaza la existencia misma del país: el Líbano no puede ser abandonado en su soledad”.

En este sentido, el Papa señaló que “durante más de 100 años el Líbano ha sido un país de esperanza” y añadió que “incluso en los periodos más obscuros de su historia los libaneses han conservado su fe en Dios y han demostrado la capacidad de hacer de su tierra un lugar de tolerancia, de respeto, de convivencia, único en la región”.

Además, el Santo Padre destacó que “Líbano representa algo más que un Estado, el Líbano es un mensaje de libertad, es un ejemplo de pluralismo, tanto para el Oriente que para el Occidente” por lo que “por el bien mismo del país, pero también del mundo, no podemos permitir que este patrimonio se pierda”.

“Animo a todos los libaneses a continuar a esperar, a recuperar las fuerzas y las energías necesarias para repartir. Pido a los políticos, a los líderes religiosos, comprometerse con sinceridad y transparencia en la obra de reconstrucción dejando caer los intereses de partes y mirando al bien común y al futuro de la nación. Renuevo la invitación a la comunidad internacional a sostener el país para ayudarlo a salir de la grave crisis sin ser involucrado en las tensiones regionales”, advirtió.


En modo particular, el Papa Francisco se dirigió a los habitantes de la capital del Líbano, Beirut, para que “recuperen el coraje” y agregó que “la fe y la oración sean su fuerza, no abandonen sus casas ni su herencia, no dejen caer el sueño de quienes han creído en el futuro de un país bello y próspero”, pidió.

Además, el Santo Padre expresó a los “queridos pastores, obispos, sacerdotes, consagrados, consagradas, laicos: continúen a acompañar a los fieles” y los obispos, sacerdotes: “les pido celo apostólico, les pido pobreza, nada de lujo, pobreza con su pobre pueblo que está sufriendo, den ustedes el ejemplo de pobreza y de humildad”.

“Ayuden a sus fieles y a su pueblo a realzarse y a ser protagonistas de un nuevo renacimiento, sean todos trabajadores de concordia y renovación en el interés común, de una verdadera cultura del encuentro, del vivir juntos en la paz, de fraternidad, aquella palabra tan querida a san Francisco: fraternidad”.

De este modo, el Papa añadió que “esta concordia sea una renovación en el interés común” ya que “sobre este fundamento se podrá asegurar la continuidad de la presencia cristiana y su inestimable contribución al país, al mundo árabe y a toda la región” y agregó “en un espíritu de fraternidad entre todas las tradiciones religiosas que hay en el Líbano”.

Finalmente, el Santo Padre invitó a confiar a María, Nuestra Señora de Harissa, “nuestras angustias y esperanzas” y pidió que “Ella sostenga a quienes lloran a sus seres queridos e infunda ánimo a todos los que han perdido sus casas, y con ellas parte de su vida, que interceda ante el Señor Jesús para que la tierra de los cedros florezca y difunda el perfume del vivir juntos en toda la región del Medio Oriente” por lo que invitó a los presentes “a ponerse de pie en silencio y a rezar juntos por el Líbano”.

(Fuente: Aciprensa)

El Papa: La Tierra demostró capacidad de “recuperarse” durante la pandemia

El Papa: La Tierra demostró capacidad de “recuperarse” durante la pandemia

Shutterstock | giulio napolitano | Piyase

El pontífice publicó fuerte mensaje sobre la “enorme deuda ecológica” vigente, con motivo de la celebración de la Jornada Mundial de Oración por la Creación 2020.

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El papa Francisco sostuvo que durante la crisis de la pandemia la Tierra demostró su capacidad de “recuperarse si la dejamos descansar”. Lo hizo a través de su mensaje con motivo de la celebración de la Jornada Mundial de Oración por la Creación. 

“Se pudo comprobar cómo la Tierra es capaz de recuperarse si la dejamos descansar: el aire se ha vuelto más limpio, las aguas más transparentes, las especies animales han regresado a muchos lugares de donde habían desaparecido”.

En la película Matrix (1999) se explora la tesis de que la misma humanidad se comporta como un virus para el planeta.

Francisco aborda el tema desde una óptica más esperanzadora asegurando que detener el consumo depredador de los recursos del planeta, como sucedió durante la crisis de la pandemia, demuestra que se puede frenar la «alarmante tasa de pérdida de biodiversidad«.

Asimismo, el Papa instó a “salvaguardar el 30% de la Tierra como hábitat protegido para 2030” como invitan las Naciones Unidas. Pues, la pandemia nos ha llevado a una encrucijada.

“Necesitamos aprovechar este momento decisivo para acabar con actividades y propósitos superfluos y destructivos, y para cultivar valores, vínculos y proyectos generativos”.

El Pontífice indicó que la crisis de la Pandemia, en cierto sentido, “nos ha brindado la oportunidad de desarrollar nuevas formas de vida”.

En efecto, las imágenes durante el confinamiento son emblemáticas: Fábricas cerradas, autopistas vacías, calles desérticas…El parón de las actividades humanas tuvo, al parecer, una gran beneficiada: la Tierra.

Desde Roma hasta Pekín, Barcelona o París, la población notó los efectos secundarios positivos de la crisis sanitaria.

El descenso de la cantidad de desplazamientos, la disminución de la producción industrial y el consumo se tradujo en menos polución, aguas más limpias y cielos claros.

Nuestro estilo de vida empuja al planeta más allá de sus límites

“Hoy, sin embargo, nuestro estilo de vida empuja al planeta más allá de sus límites. La continua demanda de crecimiento y el incesante ciclo de producción y consumo están agotando el medio ambiente”, dijo Francisco.

Entretanto, lamentó: ¡la creación gime!”, debido a que los bosques “se desvanecen, el suelo se erosiona, los campos desaparecen, los desiertos avanzan, los mares se vuelven ácidos y las tormentas se intensifican”.

Durante el Jubileo por la Tierra, el Papa invitó al Pueblo de Dios a “descansar de su trabajo habitual, para permitir que la tierra se regenerara y el mundo se reorganizara, gracias al declive del consumo habitual”.

“Hoy necesitamos encontrar estilos de vida equitativos y sostenibles, que restituyan a la Tierra el descanso que se merece, medios de subsistencia suficientes para todos, sin destruir los ecosistemas que nos mantienen”, afirmó.

“Enorme deuda ecológica”

El Papa denunció que los países y empresas del norte se han enriquecido explotando los recursos de los Estados del sur. “Por eso, no debemos olvidar la historia de explotación del sur del planeta, que ha provocado una enorme deuda ecológica, principalmente por el saqueo de recursos y el uso excesivo del espacio medioambiental común para la eliminación de residuos”.

El Papa insistió para que sea perdonada la deuda económica de los países más pobres en este momento de crisis: “Es el momento de la justicia restaurativa. En este sentido, renuevo mi llamamiento para cancelar la deuda de los países más frágiles ante los graves impactos de la crisis sanitaria, social y económica que afrontan tras el Covid-19”.

En este contexto, el Papa también exhortó a examinar “nuestros hábitos en el uso de energía, en el consumo, el transporte y la alimentación. Es necesario eliminar de nuestras economías los aspectos no esenciales y nocivos y crear formas fructíferas de comercio, producción y transporte de mercancías”.

Se nos acaba el tiempo

“Se nos acaba el tiempo, como nos lo recuerdan nuestros niños y jóvenes”. Igualmente hizo un llamado a la comunidad internacional a trabajar unida para asegurar que la Cumbre de Biodiversidad (COP 15) en Kunming, China, sea un punto de inflexión hacia el restablecimiento de la Tierra como una casa donde la vida sea abundante, de acuerdo con la voluntad del Creador.

Francisco, después de promulgar la encíclica Laudato si’ (2015), en la que invitaba a una “conversión ecológica”, estableció el 1 de septiembre como Jornada de Oración por el Cuidado de la Creación, que es un evento de apertura del Tiempo de la Creación, celebración ecuménica anual de oración y acción por nuestra casa común.

Este año, el Sucesor de Pedro recordó que del 1 de septiembre al 4 de octubre se celebrará el “Jubileo de la Tierra” para conmemorar el establecimiento, hace 50 años, del “Día de la Tierra”.

A su vez, varias conferencias episcopales, incluidas las de África, Asia, Europa, Irlanda, Italia, y Filipinas, han expresado su respaldo a esta celebración.

(Fuente: Aleteia)

Francisco: el 1 de septiembre inicia el “Jubileo de la Tierra”

Francisco: el 1 de septiembre inicia el “Jubileo de la Tierra”

Luego del rezo del ángelus del lunes 31 de agosto, el Papa Francisco recordó que del 1 de septiembre al 4 de octubre se celebrará el “Jubileo de la Tierra”, que comenzará con el Día Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación. También lamentó el desastre ambiental en la isla Mauricio.

El papa Francisco después de promulgar la encíclica Laudato si’, en la que invita a una “conversión ecológica”, estableció el 1 de septiembre como Jornada de Oración por el cuidado de la Creación. Este año, el Papa recordó, después del rezo del ángelus, que del 1 de septiembre al 4 de octubre “celebraremos con nuestros hermanos y hermanas, cristianos de diversas Iglesias y tradiciones el «Jubileo de la Tierra», para conmemorar el establecimiento, hace 50 años, del Día de la Tierra” y que dará inicio con el Día Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación.

Cuidar la creación. Retos para los cristianos

Francisco en el mensaje que dirigió al mundo hace un año para esta fecha afirmaba: «Dios vio que era bueno» (Gn 1,25). La mirada de Dios, al comienzo de la Biblia, se fija suavemente en la creación. Desde la tierra para habitar hasta las aguas que alimentan la vida, desde los árboles que dan fruto hasta los animales que pueblan la casa común, todo es hermoso a los ojos de Dios, quien ofrece al hombre la creación como un precioso regalo para custodiar.

Y observando la respuesta que los cristianos damos a la misión de cuidar la creación afirmó: Trágicamente, la respuesta humana a ese regalo ha sido marcada por el pecado, por la barrera en su propia autonomía, por la codicia de poseer y explotar. Egoísmos e intereses han hecho de la creación —lugar de encuentro e intercambio—, un teatro de rivalidad y enfrentamientos.

El Papa busca la raíz de esta respuesta, por eso dice: En la raíz, hemos olvidado quiénes somos: criaturas a imagen de Dios (cf. Gn 1,27), llamadas a vivir como hermanos y hermanas en la misma casa común. No fuimos creados para ser individuos que mangonean; fuimos pensados y deseados en el centro de una red de vida compuesta por millones de especies unidas amorosamente por nuestro Creador. Es la hora de redescubrir nuestra vocación como hijos de Dios, hermanos entre nosotros, custodios de la creación.

Por eso el Obispo de Roma lanza una invitación: Este es el tiempo para reflexionar sobre nuestro estilo de vida y sobre cómo nuestra elección diaria en términos de alimentos, consumo, desplazamientos, uso del agua, de la energía y de tantos bienes materiales a menudo son imprudentes y perjudiciales. Nos estamos apoderando demasiado de la creación. ¡Elijamos cambiar, adoptar estilos de vida más sencillos y respetuosos!

El Papa se refiere al desastre ambiental en la isla Mauricio

Después del rezo del ángelus, el Papa Francisco se refirió al desastre ambiental sucedido en la Isla Mauricio y que ha sido provocado después que el buque japonés MV Wakashio, con 3,800 toneladas de combustible y 200 de gasóleo, quedó varado durante dos semanas en Pointe d’Esny, una zona protegida cerca del parque marino de Blue Bay, situación que ha puesto en peligro el frágil ecosistema.

El Papa saludó “las diversas iniciativas promovidas en todas partes del mundo y, entre ellas, el Concierto celebrado hoy en la Catedral de Port-Louis, capital de Mauricio, donde lamentablemente se ha producido recientemente un desastre ambiental.

(Fuente: Vatican News)

Papa Francisco pide no reducir la Cruz a objeto supersticioso o joya de adorno

Papa Francisco pide no reducir la Cruz a objeto supersticioso o joya de adorno

El Papa Francisco durante el rezo del Ángelus. Foto: Vatican Media

Durante el rezo del Ángelus este domingo 30 de agosto en el Vaticano, el Papa Francisco insistió en que no se debe reducir el símbolo de la Cruz a un “objeto supersticioso o joya de adorno”.

El Pontífice explicó que “el compromiso de ‘tomar la cruz’ se convierte en participación con Cristo en la salvación del mundo”.

“Pensando en esto, hacemos que la Cruz colgada en la pared de casa, o esa pequeña que llevamos al cuello, sea signo de nuestro deseo de unirnos a Cristo en el servir con amor a los hermanos, especialmente a los más pequeños y frágiles”.

El Santo Padre señaló que “la Cruz es signo santo del Amor de Dios y del Sacrificio de Jesús, y no debe ser reducida a objeto supersticioso o joya de adorno”.

“Cada vez que fijamos la mirada en la imagen de Cristo crucificado, pensamos que Él, como verdadero Siervo del Señor, ha cumplido su misión dando la vida, derramando su sangre para la remisión de los pecados. Y no nos dejemos llevar a la otra parte por la tentación del maligno”, subrayó.

(Fuente: Aciprensa)

Las llagas de Cristo están en las víctimas de ataques a la vida, dice el Papa

Las llagas de Cristo están en las víctimas de ataques a la vida, dice el Papa

El Papa Francisco. Foto: Daniel Ibáñez / ACI Prensa

El Papa Francisco afirmó que las llagas de Cristo están presentes “en las numerosas víctimas inocentes de las guerras, de la violencia, de los ataques contra la vida, de los desastres medioambientales, de la pobreza”.

En un mensaje difundido en su perfil oficial de la red social Twitter, el Pontífice señaló que “poner el Misterio pascual en el centro de la vida significa compadecerse de las llagas de Cristo” y, por lo tanto, de las víctimas inocentes.

“Poner el Misterio pascual en el centro de la vida significa compadecerse de las llagas de Cristo crucificado presentes en las numerosas víctimas inocentes de las guerras, de la violencia, de los ataques contra la vida, de los desastres medioambientales, de la pobreza”, fue el mensaje del Santo Padre en Twitter.

Este mensaje da continuidad a una serie de mensajes difundidos por el Papa en Twitter en los últimos días. El 28 de agosto señaló: “Confiad en el Señor y esforzaos por entrar en sus planes, aceptando que su salvación puede alcanzarnos por caminos diferentes a los que esperaríamos”.

El 27 de agosto afirmó que “en nuestro corazón tenemos que tener siempre una «santa inquietud» en la búsqueda del verdadero bien que es Dios. Ayudemos a los otros a sentir la sed de Dios. Es Él quien dona paz y felicidad a nuestro corazón”.

Asimismo, el 26 de agosto explicó que “si cuidamos los bienes que el Creador nos dona, si ponemos en común lo que poseemos de forma que a nadie le falte, entonces realmente podremos inspirar esperanza para regenerar un mundo más sano y más justo”.

(Fuente: Aciprensa)