Parroquia El Buen Pastor – República Dominicana

Valor del Mes:
El Bautismo, identidad
Lema del Mes:
«Entonces conocerán la verdad, y la verdad los hará libres.» (1 Jn 3, 18 )

María nos miró con ojos de amor e intercedió por nosotros

“María nos miró con ojos de amor e intercedió por nosotros”

Compartimos este segundo testimonio de la Virgen María con motivo al año Jubilar Altagraciano. En esta ocasión la Madre estuvo junto a la historia de un matrimonio luchador y que hoy sirve con gran entrega en nuestra parroquia.

Testimonio desde la voz de Michelle Ruiz de Gutiérrez

Somos la familia Gutiérrez Ruiz, para los que no nos conocen somos Omar y Michelle, comenzamos nuestro camino como pareja hace 12 años. Tras un año de noviazgo, decidimos iniciar una vida juntos, nos unimos en unión libre y luego de 5 años nos casamos por el civil. Somos una familia catalogada como «numerosa» con lo tuyo, lo mío y lo nuestro: Héctor Eduardo, mi hijo biológico; Imeray y Omar Rafael, hijos de Omar, y Danilo, que es el fruto de nuestro amor.

Los cimientos de nuestro matrimonio se han fortalecido gracias a la formación recibida en nuestras familias. Ambos nacimos en familias católicas donde nuestros padres se preocuparon de darnos una buena educación basada en los valores morales y éticos. El hecho de que hemos crecido en familias unidas, con sus altas y bajas, pero donde se enseñaba la importancia del trabajo digno, donde se vivía el amor, la generosidad, el respeto, la dedicación y muchas otras virtudes, nos ha animado a unir nuestras vidas para formar una familia.

En todo este tiempo hemos vivido muchísimos momentos de felicidad, pero también ha habido momentos muy dolorosos. Pasamos de ser la pareja más chula, divertida, la casa de las reuniones y fiestas, de las cocinas y la chercha, a ser los conocidos en desgracia, derrochadores y problemáticos. Cuando hay abundancia económica, hay muchos “amigos alrededor”, pero llega el momento en que esos amigos no están para darte la mano que siempre prometieron no soltar y en que los clientes fieles ya no son tan fieles.

Conocíamos a un Dios que estaba ahí presente, a nuestro lado, pero nosotros le dimos la espalda, queríamos una comunidad, pero no queríamos perder el tiempo en la iglesia. Cuando soltamos la mano de Dios y quisimos construirnos un futuro por nuestra cuenta, esos cimientos donde levantamos nuestro matrimonio, se vinieron abajo.

Pasamos muchos desaciertos y la cuerda, que ya estaba floja, nos anunciaba una ruptura inminente. Sumándole a todo esto el peso de la familia, dificultades en la salud psicológica de nuestros hijos. Yo misma pedí una separación, cada uno por su lado y esto se acabó. Pero en esa separación ambos entendimos que necesitábamos al que nunca nos dejó, pero que nosotros sí lo dejamos a Él y ese era Dios.

Pasamos nuestro desierto y Omar llegó a esta parroquia, El Buen Pastor. Siete meses en oración, siete meses de dolor, pero sin perder esperanzas.

Una tarde, sentada en el patio de la casa de mi hermano en Miami, luego de 40 días haciendo un reto para sanar mis heridas, escuché al Señor decirle a mi corazón: ¿Y si callas el ruido a tu alrededor y escuchas mi voz? Necesito que vuelvas allí y vuelvas a tirar tus redes al mar.

Una semana después, estaba en un avión de regreso a Santo Domingo con mis hijos a buscar a esa persona que estaba viviendo su desierto aquí.

En El Buen Pastor Omar conoció a personas maravillosas que lo ayudaron a superar muchos obstáculos y a seguir luchando por una batalla donde el oponente se quería retirar, ese oponente era yo.

En el 2013 él había hecho Emaús, pero luego del retiro no se congregó en ninguna parroquia. Cuando llegó aquí, los hermanos lo acogieron como si lo conocieran de toda una vida y lo ayudaron a luchar por nosotros.

Con la intercesión de esos hermanos, él me trajo a esta parroquia. Luego yo hice Emaús y empezó nuestro verdadero caminar en esta vida. Nuestros ojos se abrieron y pudimos reconocerlo, a ese Jesús resucitado que estaba caminando con nosotros, pero no podíamos verlo.

No todo es perfecto, cada día nos enfrentamos a situaciones y dificultades, pero de eso se trata la vida de un cristiano. No todo es felicidad, los problemas que entendemos que ya sobrepasamos volverán y surgirán otros, a lo mejor peores.

Con todo y estar viviendo en comunidad, congregados a una parroquia, con el seguimiento de nuestros hermanos, una vez más miramos para otro lado y los problemas volvieron, porque dejamos de mirar al norte, permitimos que nuestra humanidad hablara más alto y dejamos de escuchar al Señor.

Una parte que muchas veces ignoramos y es de las más importantes para un cristiano católico es el Rosario, la intercesión de Mamá María. Cuando inició la pandemia, nació la necesidad de orar el Santo Rosario por los enfermos, pero también por la unión de las familias.

Con la pandemia tuvimos otra separación como familia y volvimos a otro desierto. Aunque nuestros hermanos de comunidad sabían que estábamos en ciudades diferentes, no sabían que estábamos separados emocionalmente, por lo que nos pedían meditar algunos misterios, adorar con alabanzas entre misterios y hoy podemos decir que, gracias al Rosario y orando por nuestras familias día tras día durante un año, María nos miró con ojos de amor e intercedió por nosotros. El Señor se encargó de poner todo en su lugar, de darnos lo que necesitábamos, de reestablecer lazos dañados con nuestros demás familiares.

Hoy en día nuestra vida se basa en el servicio, en la entrega al Señor en todo lo que venga. Donde nos necesitan ahí estamos y si no nos necesitan, también estamos.

Junto a este deseo ardiente de servir, conocimos a la pastoral Familia y Vida, de la cual hoy somos parte. Oramos por nuestras familias y las de nuestros hermanos día a día y continuamos con el rezo del Santo Rosario.

Ahora solo esperamos poder concretar nuestro matrimonio sacramentalmente para que junto a la Eucaristía completemos las armas para continuar este peregrinar.

La familia cristiana debe dar testimonio del amor de Dios sin miedo a ser criticada. No es abundancia de bienes materiales, es abundancia del corazón, pero no solo es hablarlo, sino que los otros puedan ver el rostro de Jesús a través de los nuestros.

Muchas gracias.

 

Evangelio del domingo 19 de septiembre de 2021

Evangelio del domingo 19 de septiembre de 2021

Lectura del santo evangelio según san Marcos (9,30-37):

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos se marcharon de la montaña y atravesaron Galilea; no quería que nadie se enterase, porque iba instruyendo a sus discípulos. Les decía: «El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres, y lo matarán; y, después de muerto, a los tres días resucitará.» Pero no entendían aquello, y les daba miedo preguntarle.
Llegaron a Cafarnaún, y, una vez en casa, les preguntó: «¿De qué discutíais por el camino?»
Ellos no contestaron, pues por el camino habían discutido quién era el más importante. Jesús se sentó, llamó a los Doce y les dijo: «Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos.»
Y, acercando a un niño, lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo: «El que acoge a un niño como éste en mi nombre me acoge a mí; y el que me acoge a mí no me acoge a mí, sino al que me ha enviado.»

Palabra del Señor

Rosario de la Aurora junto a la Virgen de las Mercedes

Rosario de la Aurora junto a la Virgen de las Mercedes

Honremos a nuestra Madre el viernes 24, Día de Nuestra Señora de las Mercedes, con el Rosario de la Aurora, a las 7:00 a. m., culminando con la Eucaristía, en el templo parroquial.

También celebraremos Eucaristías a las 11:00 de la mañana y 6:30 de la tarde.

¡Estamos en el mes de la Biblia!

¡Estamos en el mes de la Biblia!

La parroquia El Buen Pastor te invita a estudiar la palabra de Dios a través del curso «Historia de la Salvación».

En este taller estudiaremos los pasos de Abraham hasta su llegada a la tierra prometida y cuáles son los fundamentos y paradigmas de nuestra fe en Dios.

Separa los lunes 20 de septiembre, 4, 11 y 18 de octubre; a las 7:45 p. m., en los que nos uniremos por Zoom.

El padre Francesco Cognigni nos guiará por este maravilloso viaje a través de las sagradas escrituras.

Inscríbete hoy mismo en el formulario https://forms.gle/DsddW1D1VkzNUsfK9

“Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para ensenar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia”. 2 Timoteo 3,16

Memoria de San Roberto Belarmino, obispo y doctor de la Iglesia

Memoria de San Roberto Belarmino, obispo y doctor de la Iglesia

La sabiduría que recibimos de lo Alto es signo de que Dios nos da lo mejor de Él para que aprendamos a repartirlo sin malicia en bien los demás. Igual que Él se entrega por nosotros, quiere que nos entreguemos por Él a los otros. Hoy es la memoria de San Roberto Belarmino, Obispo y Doctor de la Iglesia, que vivió esta entrega.

Nace en Montepulciano –Italia- el año 1542. Los caminos del Señor, le guían hasta Roma donde ingresa en la Compañía de Jesús, ordenándose sacerdote. Dios le enriqueció con grandes cualidades intelectuales y de sapiencia. Estas dotes se notan claramente en sus clases como profesor de Teología en las universidades de Lovaina y en la Ciudad Eterna. Tiempo más tarde, San Roberto fue el encargado de dirigir una comisión a la que el Papa Clemente VIII encargó preparar la publicación de una edición revisada de la Biblia Vulgata.

Ya en la época del papa Sixto V se había preparado una edición, bajo la supervisión del Pontífice; pero la falta de conocimiento de los exegetas y el temor de modificar demasiado el texto corriente, la habían convertido en un trabajo inútil. La nueva versión, que fue aprobada por el papa Clemente VIII, precedida de un prefacio de San Roberto Belarmino, es el texto latino que se usa actualmente.

Pero fuera de las aulas, también tiene que aplicar su sabiduría, para defender la Fe, en un momento en que el protestantismo empezaba a extenderse. Es designado Obispo de la Diócesis de Capua y, posteriormente, será nombrado Cardenal. San Roberto Belarmino muere en Roma en el año 1621, aportando grandes soluciones a los problemas que aquejaban a la Iglesia de aquel momento.

Fuente: Cope

Francisco concluyó su viaje apostólico a Budapest y Eslovaquia

Francisco concluyó su viaje apostólico a Budapest y Eslovaquia

Este 34º Viaje Internacional del Papa Francisco, con el que suma 54 países visitados hasta el momento, fue una peregrinación al corazón de Europa, durante la que el Sucesor de Pedro abordó temas de interés para todo el continente. Y, sobre todo, fue «un viaje espiritual», que comenzó con la adoración de la Eucaristía y concluyó con la invocación orante a la Virgen de los Dolores que, en este siglo, no ha dejado de velar por las tierras eslavas heridas por el totalitarismo.


Vatican News

El Domingo 12 de septiembre a las 7:45 hora local de Hungría el Papa llegaba al aeropuerto internacional de Budapest. Tras el recibimiento oficial, allí mismo, y su encuentro con el presidente de la República y el primer ministro, en el Museo de Bellas Artes, celebraba un encuentro con los Obispos. A las 10:00 de Budapest Francisco se encontraba con los representantes del Consejo Ecuménico de las Iglesias y de algunas comunidades judías de Hungría. Y a las 11:30 presidía la celebración de la Santa Misa en la Plaza de los Héroes de Budapest con motivo de la clausura del 52º Congreso Eucarístico Internacional, seguido del rezo del Ángelus dominical.

Clausura del 52º Congreso Eucarístico Internacional

La mañana del 12 de septiembre, bajo un sol radiante, el Papa Francisco presidió la Eucaristía conclusiva del 52º Congreso Eucarístico Internacional que se desarrolló en la capital de Hungría. Durante la homilía, Francisco actualizó la pregunta que Jesús hace a sus discípulos en Cesarea de Filipo: “Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?” (Mc 8,29).

Tras insistir en que caminar en pos de Jesús consiste en “ir adelante por la vida con su misma confianza, la de ser hijos amados de Dios y recorrer el mismo camino del Maestro, que vino a servir y no a ser servido (cf. Mc 10,45), el Papa dijo también:

“Es dirigir cada día nuestros pasos al encuentro del hermano. Hacia allí nos lleva la Eucaristía, a sentirnos un solo Cuerpo, a partirnos por los demás”

Francisco finalizó su homilía recordando que, como san Esteban y Santa Isabel, no debemos contentarnos con poco:

“No nos resignemos a una fe que vive de ritos y de repeticiones, abrámonos a la novedad escandalosa de Dios crucificado y resucitado, Pan partido para dar vida al mundo”

La Cruz nos exhorta a mantener firmes las raíces

Al finalizar la Santa Misa de clausura del Congreso Eucarístico Internacional y su visita a Budapest, y antes de rezar el Ángelus dominical, el Santo Padre manifestó su agradecimiento a la gran familia húngara y los exhortó a “recurrir a las fuentes, abriéndose a los sedientos de nuestro tiempo”.

Cabe destacar que en la mayor ciudad y capital de Hungría el Papa también participó en el encuentro del Consejo Ecuménico de las Iglesias y de la Comunidad judía, organizado en el Museo de Bellas Artes de Budapest.

En su discurso, Francisco los alentó «a trabajar juntos para promover la fraternidad y construir la paz», dejando atrás los dolores y las diferencias del pasado. Asimismo, el Santo Padre pidió a todos «educar en la fraternidad para que no prevalezca el odio».

Eslovaquia

A primeras horas de la tarde tuvo lugar la ceremonia de despedida en el Aeropuerto Internacional de Budapest. En el mismo día del inicio de su viaje apostólico, el Sucesor de Pedro ya se encontraba en el segundo país: Eslovaquia.

En la capital, Bratislava, ese mismo domingo tras el recibimiento oficial en el aeropuerto, Francisco celebró un encuentro ecuménico en la Nunciatura Apostólica. Y más tarde, como suele hacer durante sus viajes, a puerta cerrada se detuvo a conversar de modo privado con los miembros de la Compañía de Jesús en una amena charla entre preguntas y respuestas de ambas partes que dejó a los jesuitas “satisfechos al 200 por ciento”, tal como lo comentó uno de ellos.

El lunes, 13 de septiembre tras la ceremonia de bienvenida y la visita de cortesía a la presidenta de la nación el Papa celebró un encuentro con las autoridades civiles y religiosas y el cuerpo diplomático en el jardín del palacio presidencial de Bratislava.

Más tarde el Santo Padre se encontró con los obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas y seminaristas en la catedral de San Martín de Bratislava. Por la tarde de ese mismo día se detuvo en el Centro Belén, administrado por las Hermanas de la Caridad que asisten a jóvenes familias y niños, y prosiguió con el encuentro con la comunidad judía en la plaza Rybné Námestie.

Sin embargo, su actividad siguió, además, en la sede de la Nunciatura Apostólica, donde recibió, a partir de las 18:00, primero al presidente del Parlamento y, por último, al primer ministro de Eslovaquia.

El martes 14 de septiembre se caracterizó por los desplazamientos del Papa de Bratislava a Košice, Prešov, Košice y su regreso después de las 18:30 a Bratislava para pernoctar en la Nunciatura Apostólica.

La jornada estuvo marcada por la Divina Liturgia de San Juan Crisóstomo presidida por el mismo Santo Padre en la plaza de la Mestská športová hala de Prešov.

A primeras horas de la tarde celebró los dos encuentros en programa: primero con la comunidad rom en el barrio Luník IX de Košice y después con los jóvenes en el Estadio Lokomotiva de Košice.

El Papa a los jóvenes

A estos últimos el Pontífice los animó a “rebelarse contra la cultura de lo provisorio, e ir más allá del instante y del instinto”. “La cruz no se puede abrazar sola, el dolor no salva a nadie. Es el amor el que transforma el dolor. Por eso, la cruz se abraza con Jesús, ¡nunca solos! Si se abraza a Jesús renace la alegría. Y la alegría de Jesús, en el dolor, se transforma en paz.

El Papa a la comunidad rom

En cambio, y anteriormente, hablando de forma clara en el gueto gitano eslovaco a más de 5.000 personas de una comunidad que se ve obligada a vivir en condiciones de degradación y pobreza y cuyo único apoyo es un centro salesiano dirigido por el Padre Peter Besenyei, Francisco dijo:

“Lo que necesitamos es recuperar dignidad y pasar de los prejuicios al diálogo porque el camino para una convivencia pacífica es la integración”.

El miércoles 15 de septiembre Francisco se trasladó de Bratislava a Šaštin, para regresar después a la capital eslovaca desde donde emprendió su vuelo a Roma.

Tras un momento de oración con los obispos en el Santuario Nacional de Šaštin, Francisco presidió la celebración de la Santa Misa a las 10:00.

Este último día del Papa en Eslovaquia tuvo lugar principalmente en el Santuario Nacional Mariano de Šaštín, tradicional lugar de peregrinación durante siglos. Francisco llegó directamente desde la Nunciatura alrededor de las 9.10 para la oración con los obispos y la celebración de la misa en la solemnidad de la Virgen Patrona del país.

Solemnidad de la Virgen de los Siete Dolores

En la Solemnidad de la Virgen de los Siete Dolores, Patrona de Eslovaquia, inició el cuarto y último día del 34° Viaje Apostólico del Papa Francisco a Budapest y Eslovaquia.

El Pontífice presidió la Santa Misa en la explanada del Santuario. Este fue el último evento antes de regresar a Bratislava.

A las 13:30 tuvo lugar la ceremonia de despedida en el Aeropuerto Internacional de la capital eslovaca. El Pontífice llegó al aeropuerto internacional de Roma Ciampino alrededor de las 15:30, dando así por concluido su periplo.

Una peregrinación al corazón de Europa

Este 34º Viaje Internacional del Papa Francisco, con el que suma 54 países visitados hasta el momento, fue una peregrinación al corazón de Europa, durante la que el Sucesor de Pedro abordó temas de interés para todo el continente. Y, sobre todo, quiso ser «un viaje espiritual», que comenzó con la adoración de la Eucaristía y concluyó con la invocación orante a la Virgen de los Dolores que, en este siglo, no ha dejado de velar por las tierras eslavas heridas por el totalitarismo.

(Fuente: Vatican News)

Memoria de Nuestra Señora la Virgen de los Dolores

Memoria de Nuestra Señora la Virgen de los Dolores

Muchas festividades cristianas viven unidas de tal manera que una no se puede entender sin la otra. Si ayer vivíamos la Exaltación de la Santa Cruz, hoy la Liturgia, nos propone a Nuestra Señora la Virgen de los Dolores. El Apóstol San Juan en su Evangelio destaca la presencia de María junto a la Cruz de Cristo. Así, con su inmenso amor y dolor de Madre, se une al Hijo en sus sufrimientos y padecimientos en favor de la salvación de la humanidad. Es por ello, por lo que recibe el título de Corredentora.

La representación de la Virgen al pie de la Cruz, ha sido un aliciente para los creyentes, quienes, descubren el valor de la redención y la malicia del pecado. María, que nos muestra en su regazo al Niño Jesús, fruto bendito de su vientre, se nos presenta también como abogada, ante el Hijo, que no cesa de ofrecerse por nosotros y entra, de una vez para siempre, en el Tabernáculo del Padre. A la que Simeón profetizó que una espada atravesaría su alma, hoy la vemos fiel al Plan de Salvación. Bajo tu protección nos acogemos Santa Madre de Dios.

En la Edad Media se celebraban los Cinco gozos de la Virgen, a los que se añadió los Cinco Dolores camino del Calvario, difusión llevada a cabo por los frailes servitas cada tercer domingo de septiembre. El año 1472, Benedicto XIII quiso que la Semana Santa tuviese un preludio mariano. Por eso, el viernes anterior al Domingo de Ramos sería un día dedicado a la Dolorosa. Popularmente, todos le llamamos Viernes de Dolores.

La celebración se originó en Colonia en el siglo XV y en 1727 se propagó por toda la Iglesia bajo el Nombre de los Siete Dolores, hasta llegar así a la Fiesta de nuestros días. En 1814, el Papa Pío VII encontró una buena manera de unir a los creyentes en el acompañamiento a María en su Corredención al pie de la Cruz.

Fuente: Cope

Novena a Nuestra Señora de la Merced

Novena a San Pío de Pietrelcina, el sacerdote de los estigmas

Hoy se inicia la novena a San Pío de Pietrelcina, el sacerdote de los estigmas

Este martes 14 de septiembre se inicia la novena al Santo Padre Pío de Pietrelcina, sacerdote franciscano que recibió los estigmas de Cristo y que tenía un especial don para la confesión.

Entre las muchas personas que se acercaron a confesarse con él, estuvo también el Papa San Juan Pablo II.

En septiembre de 2020, el Papa Francisco llamó al Padre Pío “dispensador incansable de la divina misericordia” y animó a los fieles a acercarse con confianza a la confesión, por lo que esta novena puede ser rezada por quienes no se confiesan hace mucho o tiene vergüenza de hacerlo.

“Poned vuestra confianza en la divina bondad de Dios, y estad seguros de que la tierra y el cielo fallaran antes que la protección de vuestro Salvador”, decía el santo capuchino.

Cercanos a su fiesta que se celebra cada 23 de septiembre, aquí una novena de preparación y en su honor.

Primer día de la novena a San Pío de Pietrelcina
Segundo día de la novena a San Pío de Pietrelcina
Tercer día de la novena a San Pío de Pietrelcina
Cuarto día de la novena a San Pío de Pietrelcina
Quinto día de la novena a San Pío de Pietrelcina
Sexto día de la novena a San Pío de Pietrelcina
Séptimo día de la novena a San Pío de Pietrelcina
Octavo día de la novena a San Pío de Pietrelcina
Noveno día de la novena a San Pío de Pietrelcina

(Fuentes: Aciprensa)

Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz

Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz

Hoy, el Evangelio es una profecía, es decir, una mirada en el espejo de la realidad que nos introduce en su verdad más allá de lo que nos dicen nuestros sentidos: la Cruz, la Santa Cruz de Jesucristo, es el Trono del Salvador. Por esto, Jesús afirma que «tiene que ser levantado el Hijo del hombre» (Jn 3,14).

Bien sabemos que la cruz era el suplicio más atroz y vergonzoso de su tiempo. Exaltar la Santa Cruz no dejaría de ser un cinismo si no fuera porque allí cuelga el Crucificado. La cruz, sin el Redentor, es puro cinismo; con el Hijo del Hombre es el nuevo árbol de la Sabiduría. Jesucristo, «ofreciéndose libremente a la pasión» de la Cruz ha abierto el sentido y el destino de nuestro vivir: subir con Él a la Santa Cruz para abrir los brazos y el corazón al Don de Dios, en un intercambio admirable. También aquí nos conviene escuchar la voz del Padre desde el cielo: «Éste es mi Hijo (…), en quien me he complacido» (Mc 1,11). Encontrarnos crucificados con Jesús y resucitar con Él: ¡he aquí el porqué de todo! ¡Hay esperanza, hay sentido, hay eternidad, hay vida! No estamos locos los cristianos cuando en la Vigilia Pascual, de manera solemne, es decir, en el Pregón pascual, cantamos alabanza del pecado original: «¡Oh!, feliz culpa, que nos has merecido tan gran Redentor», que con su dolor ha impreso “sentido” al dolor.

«Mirad el árbol de la cruz, donde colgó el Salvador del mundo: venid y adorémosle» (Liturgia del Viernes Santo). Si conseguimos superar el escándalo y la locura de Cristo crucificado, no hay más que adorarlo y agradecerle su Don. Y buscar decididamente la Santa Cruz en nuestra vida, para llenarnos de la certeza de que, «por Él, con Él y en Él», nuestra donación será transformada, en manos del Padre, por el Espíritu Santo, en vida eterna: «Derramada por vosotros y por muchos para el perdón de los pecados».

Fuente: Evangeli.net