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Parroquia El Buen Pastor – República Dominicana

Valor del Mes:
El Bautismo, identidad
Lema del Mes:
«Entonces conocerán la verdad, y la verdad los hará libres.» (1 Jn 3, 18 )

Pastoral de la Salud clausura la XXVIII Jornada Mundial del Enfermo

Pastoral de la Salud clausura la XXVIII Jornada Mundial del Enfermo

En promedio, 350 órganos eclesiales despliegan acciones para prevención, educación y curación con calidad y humanidad.

Santo Domingo.- La Pastoral de la Salud de la Arquidiócesis de Santo Domingo desarrolló la XXVII Jornada Mundial del Enfermo, cuya conmemoración culminó con la celebración de una eucaristía en la Catedral Primada de América, oficiada por el obispo auxiliar, Rev. P. Jesús Castro Marte.

La conmemoración de la XXVIII Jornada Mundial del Enfermo en la República Dominicana, dio inicio el 3 de febrero y concluyó el 11, con el objetivo de implementar acciones de carácter preventivo, educativo y de promoción para propiciar la conservación del buen estado de salud.

Con la iniciativa se busca desarrollar actividades curativas en segmentos sociales frágiles; y contribuir al fortalecimiento de una cultura de atención sanitaria basada en la calidad, calidez y humanización del servicio.

Con las palabras pronunciadas por Jesús, tomadas como lema en la actual Jornada, «Vengan a mí los que están cansados y agobiados, y yo os aliviaré», el Santo Padre Francisco envía un mensaje a los hombres y mujeres en el orbe, e invita a reflexionar «¿Por qué Jesucristo nutre estos sentimientos? Porque él mismo se hizo débil, vivió la experiencia humana del sufrimiento y recibió a su vez consuelo del Padre. Efectivamente, sólo quien vive en primera persona esta experiencia sabrá ser consuelo para otros. Las formas graves de sufrimiento son varias: enfermedades incurables y crónicas, patologías psíquicas, las que necesitan rehabilitación o cuidados paliativos, las diversas discapacidades, las enfermedades de la infancia y de la vejez… En estas circunstancias, a veces se percibe una carencia de humanidad y, por eso, resulta necesario personalizar el modo de acercarse al enfermo, añadiendo al curar el cuidar, para una recuperación humana integral.»

Entre los párrafos dirigidos a la humanidad, indica: «En esta condición, ciertamente, necesitáis un lugar para restableceros. La Iglesia desea ser cada vez más —y lo mejor que pueda— la “posada” del Buen Samaritano que es Cristo (cf. Lc 10,34), es decir, la casa en la que podéis encontrar su gracia, que se expresa en la familiaridad, en la acogida y en el consuelo. En esta casa, podréis encontrar personas que, curadas por la misericordia de Dios en su fragilidad, sabrán ayudaros a llevar la cruz haciendo de las propias heridas claraboyas a través de las cuales se pueda mirar el horizonte más allá de la enfermedad, y recibir luz y aire puro para vuestra vida.»

En similar orden, el Santo Padre Francisco transmite una petición especial a los agentes sanitarios en cuanto a que «(…)Cada intervención de diagnóstico, preventiva, terapéutica, de investigación, cada tratamiento o rehabilitación se dirige a la persona enferma, donde el sustantivo “persona” siempre está antes del adjetivo “enferma”. Por lo tanto, que vuestra acción tenga constantemente presente la dignidad y la vida de la persona, sin ceder a actos que lleven a la eutanasia, al suicidio asistido o a poner fin a la vida, ni siquiera cuando el estado de la enfermedad sea irreversible.»

El Pontífice Francisco envía un mensaje consolador a quienes se encuentran atrapados en contextos de guerra y de conflicto violento, y aquellos cuyas posibilidades de acceder a tratamientos de sus afecciones son reducidas.

En el país, 358 órganos eclesiales despliegan cada día diversas acciones en beneficio de personas de distintas edades residentes en las áreas geográficas donde inciden las vicarías episcopales territoriales, zonas pastorales, parroquias, sectores, comunidades y grupos de voluntarios.

La Pastoral de la Salud espera el respaldo de autoridades eclesiásticas y gubernamentales; representantes del sector, dirigentes de la sociedad civil, organizaciones no gubernamentales nacionales y extranjeras, empresas privadas, voluntarios, feligreses.

Para mayor información, los teléfonos de la entidad católica especializada en salud son 809-681-2005, 809-684-6464; correo electrónico: pastoraldelasaludrd@gmail.com.

Puede acceder al mensaje íntegro del Santo Padre Francisco para la XXVIII Jornada Mundial del Enfermo, en este link: http://www.vatican.va/content/francesco/es/messages/sick/documents/papa-francesco_20200103_giornata-malato.html

Hoy, misa con unción a los enfermos

Hoy, misa con unción a los enfermos

Este martes, 11 de febrero, será la Jornada Mundial de Oración por los Enfermos, durante la cual tendremos unción a los enfermos en la misa de 6:30 de la tarde.
Te invitamos a traer a tus familiares con problemas de salud. ¡Los esperamos!

Domingo 9 de Febrero 2020

Domingo 9 de Febrero 2020

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán?
No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente.
Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte.
Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa.
Brille así vuestra luz ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en los cielos».

Luis de Moya, sacerdote tetrapléjico: «Dios es Padre bueno de los hombres en toda circunstancia»

Luis de Moya, sacerdote tetrapléjico: «Dios es Padre bueno de los hombres en toda circunstancia»

El sacerdote Luis de Moya quedó tetrapléjico en 1991 a consecuencia de un accidente de automóvil. No quiso que esa circunstancia, por grave que fuese, mermase su vocación sacerdotal, y ha escrito diversos textos contando su historia o reflexionando sobre su significación moral y espiritual. En El sentido del dolor reunió tres de ellos: Sobre la marcha, publicado un tiempo después del accidente, donde analiza lo que pasó y sus repercusiones en su vida; Vía Crucis con María, una meditación sobre la Pasión de Cristo vista con los ojos de su Madre; y una conferencia sobre el valor del sufrimiento.
Sobre ese sentido del dolor que unifica su obra hemos conversado con Don Luis:
-Usted escribió un libro sobre El sentido del dolor. ¿Qué le impulsó a ello?

-El deseo de continuar con mi actividad de sacerdote. No dejar que la limitación física frenara en mí la tarea emprendida hacía años de dar a conocer las grandezas de Dios, en particular que Dios es Padre bueno de los hombres en toda circunstancia.

-Tras el accidente que sufrió en 1991, ¿qué fue lo más difícil de asumir de su nueva vida «sobre ruedas”?

-Posiblemente la necesidad de depender de un modo muy tangible de los demás.

-Han transcurrido muchos años desde que despertó después de ese fatídico accidente. En ese momento, ¿fue consciente de las nuevas pruebas que debía afrontar?
-Inmediatamente. Nada más recobrar el conocimiento me di cuenta de que había perdido la movilidad y, por tanto, todo lo que ello suponía.
-¿Qué sentido tiene el dolor para un católico, un cristiano? ¿Por qué permite Dios el sufrimiento?

-Un católico, un cristiano, como cualquiera, tanto ama como está dispuesto a sufrir por quien ama. Como Jesucristo, que nos muestra su amor en la Cruz: sufriendo.

-¿Qué lecciones puede extraer un cristiano de la contemplación del Vía Crucis?

-En realidad el viacrucis es una permanente lección para un cristiano en cada una de sus estaciones. En este sentido escribí unas reflexiones hace algunos años.

-¿Qué les diría a los políticos que utilizan el dolor para defender la eutanasia? ¿Qué le diría a un enfermo que desea morir?

-Que Dios no pone a sus hijos, los hombres, en situaciones insufribles. Para cada momento
Dios nos brinda su ayuda para vivir esa situación de un modo digno en su presencia. También en las situaciones más dolorosas que podamos imaginar. Por otra parte, ésta es mi experiencia desde el año 1991.

-Hoy en día, la visión de que solo se puede ser feliz teniendo unas buenas condiciones económicas y de salud se encuentra muy extendida. ¿Cómo combatir esta concepción nihilista de la vida?

-Cualquier situación, por favorable que sea en esta vida, está destinada a terminar, y por tanto no es verdadera felicidad. La verdadera felicidad sólo es posible en la otra vida, que nunca termina.