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Papa Francisco reanuda audiencias en el Vaticano con grupo de personal sanitario

Papa Francisco reanuda audiencias en el Vaticano con grupo de personal sanitario

El Papa Francisco en el Vaticano. Foto: Vatican Media

El Papa Francisco reanudó este sábado 20 de junio sus audiencias con un grupo de personas dentro del Vaticano, luego de la suspensión ocasionada por las medidas sanitarias para evitar contagios de coronavirus COVID-19.

La audiencia de la mañana de este sábado fue una representación del personal sanitario -entre médicos, enfermeras y trabajadores de la salud- de la región italiana de Lombardía, localizada al norte del país y que tiene por capital a Milán, la zona que más afectada por el COVID-19.

Durante los tres meses de confinamiento, el Pontífice continuó con la Audiencia General de los miércoles, el rezo del Ángelus dominical -o Regina Coeli- y días festivos de manera privada desde la biblioteca del Palacio Apostólico. Sin embargo, hace semanas comenzó a recibir personalmente, pero no en grupo, a varios de sus colaboradores de la Curia romana y a algunas otras personas en audiencias privadas.

De este modo, la audiencia del 20 de junio fue la primera vez, desde el inicio de la cuarentena, en que varias personas entraron al Vaticano. Los asistentes siguieron todas las medidas sanitarias requeridas, entre ellas, el uso de mascarilla.

Por otra parte, el Papa Francisco envió también un mensaje desde cuenta oficial de Twitter @Pontifex en la que se dirigió a los médicos y enfermeras. Les dijo que “el mundo ha podido ver cuánto bien han hecho en una situación tan difícil”.

“A pesar de estar exhaustos, han seguido esforzándose con profesionalidad y abnegación. Y esto genera esperanza. A todos ustedes, mi estima y mi sincero agradecimiento”, escribió el Papa Francisco.

Al inicio de la audiencia, el Papa Francisco saludó al Arzobispo de Milán, Mons. Enrico Delpini y a cinco obispos más de las diócesis de Bérgamo, Brescia, Cremona, Crema y Lodi quienes estaban acompañados también por autoridades civiles, médicos, enfermeros, trabajadores de la salud, de la protección civil, los alpinos, sacerdotes y personas consagradas.

En su discurso, el Santo Padre reconoció que “durante estos meses turbulentos, las diversas realidades de la sociedad italiana se han esforzado por hacer frente a la emergencia sanitaria con generosidad y compromiso”.

“Pienso en las instituciones nacionales y regionales, en los municipios; pienso en las diócesis y comunidades parroquiales y religiosas; en las numerosas asociaciones de voluntarios. Hemos sentido más que nunca la gratitud por los médicos, enfermeros y todos los trabajadores de la salud, en primera línea para llevar a cabo un servicio arduo y a veces heroico”, agregó

El Papa reconoció que el personal sanitario ha sido “un signo visible de humanidad que reconforta el corazón”, pero lamentó que “muchos de ellos cayeron enfermos y algunos por desgracia murieron en el ejercicio de su profesión”. “Los recordamos en la oración y con tanta gratitud”, añadió el Papa.

En esta línea, el Santo Padre advirtió que “en el torbellino de una epidemia con efectos devastadores e inesperados, la presencia fiable y generosa del personal médico y paramédico fue el punto de referencia seguro, en primer lugar para los enfermos, pero de manera muy especial para sus familias, que en este caso no tenían la posibilidad de visitar a sus seres queridos”.

“Los pacientes a menudo sentían que tenían a su lado ‘ángeles’ que les ayudaban a recuperar la salud y, al mismo tiempo, les consolaban, apoyaban y a veces los acompañaban hasta el umbral del encuentro final con el Señor. Estos trabajadores de la salud, sostenidos por la solicitud de los capellanes de los hospitales, han atestiguado la cercanía de Dios a los que sufren; han sido artesanos silenciosos de la cultura de la cercanía y la ternura”, señaló el Papa.

De este modo, el Papa Francisco destacó la importancia de la “cultura de cercanía y de ternura” incluso en las “pequeñas cosas”: “en las caricias…, incluso con el móvil, conectando a ese anciano que se estaba muriendo con su hijo, con su hija para despedirse de ellos, para verlos por última vez…; pequeños gestos de creatividad y de amor… Esto nos ha hecho bien a todos. Testimonio de proximidad y ternura”.

“Queridos médicos y enfermeros, el mundo ha visto todo el bien que han hecho en una situación de gran prueba. Aunque exhaustos, han seguido esforzándose con profesionalidad y abnegación. ¡Cuántos médicos y paramédicos, enfermeros, no podían ir a casa y dormían allí, donde podían porque no había camas, en el hospital! Y eso genera esperanza. Han sido uno de los pilares del país”, afirmó.

En este sentido, el Santo Padre dijo que “ahora es el momento de atesorar toda esta energía positiva que se ha invertido” por lo que exhortó: “¡no hay que olvidarlo!” y agregó: “es una riqueza que, en parte, ciertamente, ha sido ‘a fondo perdido’ en el drama de la emergencia; pero en gran parte puede y debe dar frutos para el presente y el futuro de la sociedad”.

La pandemia “ha marcado profundamente la vida de las personas y la historia de las comunidades”, reconoció el Santo Padre, pero también sugirió que “para honrar el sufrimiento de los enfermos y de tantos muertos, sobre todo ancianos, cuya experiencia de vida no debe ser olvidada, es necesario construir el mañana: para ello hacen falta el compromiso, la fuerza y la dedicación de todos”.

“Se trata de partir de nuevo de los innumerables testimonios de amor generoso y gratuito, que han dejado una huella indeleble en las conciencias y en el tejido de la sociedad, enseñando cuánto se necesita la cercanía, el cuidado y el sacrificio para alimentar la fraternidad y la convivencia civil”.

De este modo, el Papa afirmó que será posible salir “de esta crisis espiritual y moral más fuertes” pero añadió que “esto depende de la conciencia y la responsabilidad de cada uno de nosotros. Pero no solos sino juntos y con la gracia de Dios” ya que “como creyentes nos corresponde dar testimonio de que Dios no nos abandona, sino que da sentido en Cristo también a esta realidad y a nuestro límite; que con su ayuda se pueden afrontar las pruebas más duras”.

“Tengamos cuidado porque, tan pronto como la emergencia haya pasado, es fácil resbalar, es fácil volver a caer en esta ilusión. Es fácil olvidar rápidamente que necesitamos a los demás, alguien que nos cuide, que nos dé valor. Olvidar que todos necesitamos un Padre que nos extienda la mano. Rezarle, invocarle, no es una ilusión; ¡la ilusión es pensar en prescindir de Él! La oración es el alma de la esperanza”, recordó el Papa.

(Fuente: Aciprensa)

Francisco: se llega a Dios conociéndose a sí mismo y viviendo para los demás

Francisco: se llega a Dios conociéndose a sí mismo y viviendo para los demás

En el volumen «¡Cambiamos!» publicado por Solferino, se presenta la reflexión de Jorge Mario Bergoglio – Francisco sobre la experiencia de la fe cristiana, que lleva a la escucha de Dios cuando está sin ficciones y los deseos del corazón son despojados de las seguridades humanas.

Demos un paso atrás en el tiempo a cuando Francisco era Jorge Mario Bergoglio un jesuita, responsable de sus hermanos en Argentina, y acerquémonos a las raíces de una «voluntad de cambio» que tanto entonces como ahora, en tiempos de pandemia, marcaron su pensamiento. Esto es lo que nos ayuda a hacer el volumen titulado «¡Cambiemos!», de las ediciones Solferino, que es publicado hoy con el prefacio del Director de La Civiltà Cattolica, el padre Antonio Spadaro, que lo presenta como una obra que «nos ayuda a comprender la experiencia religiosa y los criterios de acción del primer Papa jesuita en la historia de la Iglesia», que nos ayuda «a comprender al Pontífice y su convicción de la importancia de la utopía entendida no como abstracción, sino como fuerza vital y apertura al futuro a partir de lo real, de lo que se es».

«Para entender a un hombre, de hecho – se lee en el prefacio – se necesita ir a las raíces de su formación, pero también investigar los puntos de inflexión, los momentos de crisis y los puntos de cambio. Por eso este libro es importante para entender al Papa Francisco: es una expresión de un tiempo de paso, en el que ha madurado la capacidad de discernimiento y elección».

El deseo
¿Sobre qué bisagras gira la reflexión? En primer lugar sobre el deseo que se discute en la primera y segunda parte del volumen. «Cualquiera que sea la vida que se decida sobre la capacidad de darse a sí mismo. Es allí donde se trasciende a sí mismo, donde se hace fructífero», afirma en el Preámbulo firmado por Jorge Bergoglio el día de Navidad de 1987. «Por el contrario – prosigue – la vida y la muerte para uno mismo significan el cierre, la incapacidad de ser fecundos. No vivir para sí mismo y no morir para sí mismo es, por lo tanto, la condición de cualquier posibilidad de trascenderse a sí mismo. Sólo así la vida es verdadera vida y la muerte verdadera muerte. De lo contrario sólo hay una caricatura, una aburrida – y al mismo tiempo agotadora – cadena de egoísmo que nos asfixia en la apatía espiritual. Pensamientos que, según el padre Spadaro, muestran la superación de «todo vitalismo vacío» y se centran en lo que se «abre» desde dentro, es decir, el deseo, una «fuerza interior que se abre al sentido de la vida». En la primera de las seis partes que componen el volumen, surge cómo el futuro Papa asimila la visión de San Ignacio de Loyola tal como surge en los Ejercicios Espirituales. Afirma que «los deseos del corazón», es en ellos que «se puede discernir la voz de Dios» en la historia de hoy.

«Como se entiende, el deseo es el resorte que abre nuestra existencia y se modula en el ‘medio’ de cada vida. Bergoglio – señala el padre Spadaro, siguiendo los puntos principales del contenido del libro – nunca habla de un deseo heroico y sublime, lejano del diario pasar de los días. Se basa en el simple reconocimiento de nuestro ser criaturas, que es el «principio y fundamento» de la vida espiritual. Y así comenzó el camino de la búsqueda de nuestra verdad a los ojos de Dios. Pero también el camino en el que buscamos la verdad de Dios sobre nosotros. Bergoglio es muy cuidadoso en reiterar el hecho de que el camino espiritual nunca es el viaje «a otra parte», y no tiene nada que ver con uno pseudo-místico que «promueve fábulas inventadas por nuestros corazones ansiosos y no purificados». El verdadero camino interior implica ‘hacerse cargo’ de nuestra época, de nuestra pobreza, de la historia que nos pertenece».

Uno mismo y Dios
De ahí el camino espiritual ante Dios y de uno mismo que el volumen trata en particular en la tercera parte, en la que, al abordar el aspecto del autoconocimiento – en este caso una serie de pistas y orientaciones útiles para acompañar la formación de los novicios – el autor invita a buscar la autenticidad de este camino de crecimiento, que puede ser válido para todos los caminos de la fe. «El hombre que va hacia Dios – observa Bergoglio – debe aprender a conocerse a sí mismo, debe conocerse en sus más íntimas aspiraciones. Debe buscar a Dios con su realidad precisa, y no con una máscara. Debe crecer en su interior, con su propio esqueleto, y no pedirle fuerza a una armadura». «El lector – comenta el Padre Spadaro – aquí se encontrará en primer lugar con el misterio de sí mismo en relación con su Señor. Ninguna lectura imparcial y objetiva podrá abrir la urna de estas páginas. La única forma de leerlos, de entenderlos, es la implicación personal». Para Bergoglio, el misticismo nunca es abstracto, sino que está ligado a la concreción de la historia, de hecho de su propia historia. Por lo tanto, el conocimiento de Dios y el autoconocimiento van de la mano». El seguimiento de Cristo para el entonces responsable de los jesuitas argentinos se compone básicamente de un abandono radical «en las manos del Padre y dar la propia voluntad de ser abandonado por el Padre». En resumen, «estar dispuesto a ‘perder’ a Dios para estar verdaderamente con Él. Es sobre este abandono que se funda la misión y la misma naturaleza misionera de la Iglesia».

Vaciarse de sí mismo y al servicio de Dios
Al principio de la cuarta parte, en un pasaje Bergoglio afirma: «Los cristianos se dividen en dos categorías: los que se mantienen firmes y los que no se mantienen firmes. Estos últimos son seducidos». En esta sección, titulada «Palabras de Navidad», la indagación interior se centra en el silencio, la comunidad, el amor y la fortaleza, el «deseo de ser bueno», pero está precedida por una visión concreta del valor de la «perseverancia en la vocación». «Resistir, soportar, paciencia, tolerar – escribe el autor – significa ser firme frente a los ‘movimientos’ que intentan hacernos fracasar». Mientras que la quinta parte, «Algunos aspectos de la vida religiosa», sondea la criticidad de las debilidades e indica el punto de llegada ideal, entre los párrafos que van desde «La seducción del bienestar» o «Infidelidad e incertidumbre» hasta «Paz e identidad», «Valentía y constancia apostólica». Con esa dialéctica que Bergoglio identifica entre «Cruz y sentido de la vida bélica».

Toda la meditación de Bergoglio – se lee en el Prefacio – proviene de la contemplación del corazón de Dios, que, por amor, se ha «vaciado». Este vaciamiento, dijo el Papa Francisco el 3 de enero de 2014 a los jesuitas reunidos en la Iglesia del Gesù, provoca «la inquietud de nuestro abismo» que nos deja abiertos al Deus semper maior, al Dios que nos sorprende sin cesar superando nuestros ideales y nuestros deseos. Y esta es también la clave para entender lo que significó para Jorge Mario Bergoglio ser miembro de la Compañía de Jesús, tema que encuentra amplio espacio en la sexta y última parte del volumen, titulada «Los jesuitas» y articulada entre la historia de la presencia en Argentina y los criterios de la vida apostólica, con un espacio particular sobre el papel de los laicos y el «pueblo».

El libro se cierra con una meditación titulada «El Señor del milagro de Salta» en la que el concepto de «gracia» se entrelaza con la oración, la paciencia, la penitencia y la cruz encuentra espacio. Bergoglio escribe:

«Es la gratitud que arraiga una gracia en nosotros. Si el corazón no se nutre de la gratitud, la esperanza cambia de signo: ya no es el sentimiento agradecido de quien ha recibido y la mano que aún se extiende para recibir, sino la prisa ingrata que lo rechaza todo porque todo le parece poco».

(Fuente: Vatican News)

Vaticano publica una guía para aplicar la encíclica Laudato si’

Vaticano publica una guía para aplicar la encíclica Laudato si’

Portada del documento presentado en el Vaticano. Foto: Daniel Ibáñez / ACI Prensa

El Vaticano presentó, este jueves 18 de junio, el documento “En camino hacia el cuidado de la casa común. Cinco años después de Laudato si’”, con una serie de orientaciones sobre la lectura de la encíclica del Papa Francisco sobre el cuidado de la casa común.

Durante la presentación, el Secretario para las Relaciones con los Estados de la Secretaría de Estado, Mons. Paul Richard Gallagher, explicó que este texto no pretende “duplicar la Laudato si’”, y señaló una serie de objetivos.

Un primer objetivo sería “relanzar la riqueza del contenido de una encíclica que, aunque acaba de cumplir cinco años, sigue siendo de gran actualidad, como lo demuestra aún más la situación mundial provocada por la pandemia de Covid-19”.

También, “ofrecer orientación sobre la lectura de la encíclica, promoviendo los elementos operacionales que surjan de sus reflexiones y minimizando el riesgo de malentendidos”.

Por último, “fomentar la colaboración entre los dicasterios de la Curia Romana y las instituciones católicas que participan en la difusión y aplicación de la Laudato si’, valorando al máximo sus numerosas sinergias”.

También destacó que el libro es “el fruto del trabajo colegiado de numerosas entidades que trabajan dentro de la Santa Sede y la Iglesia Católica”.

El libro intenta ofrecer al lector “respuestas a una pregunta que aparece en la conclusión del texto: ‘Y nosotros qué debemos hacer?’, ajustándose al enfoque de Laudato si’ al tener en cuenta una amplia gama de situaciones que van desde la vida cotidiana de la economía nacional hasta las consecuencias para la comunidad internacional”.

En el documento presentado hoy se afirma, en las conclusiones, que “las Iglesias particulares están llamadas a dar un buen ejemplo de coherencia con lo que se indica en la Laudato si’”.

“Iniciativas de educación y de formación a la ecología integral, de reciclaje y de gestión de residuos, de empleo de medios de transporte menos contaminantes, de consumo crítico y circular, de mejores sistemas de aislamiento para edificios, de eficiencia energética, de inversión ética, abolición de los plásticos de un solo uso y cuidado de los espacios verdes”.

Por otra parte, aunque el documento se terminó antes de la pandemia de coronavirus, en la introducción se hace una reflexión sobre la relación entre la crisis sanitaria y la crisis ecológica.

Se afirma que “el mundo está agitado por la crisis provocada por la pandemia de COVID 19, el virus que ha causado miles de víctimas y está cambiando nuestros estilos de vida poniendo en riesgo los sistemas económicos de la sociedad”.

“La emergencia sanitaria, la soledad, el aislamiento como consecuencia de las medidas para contrarrestar el contagio, nos han puesto a todos de forma imprevista ante nuestra fragilidad de criaturas finitas y nos llevan a descubrir o redescubrir aquello que es esencial en nuestras vidas”, se afirma en el documento presentado hoy.

(Fuente: Aciprensa)

El Papa pide rezar por los sacerdotes para que Dios “los fortalezca en su vocación”

El Papa pide rezar por los sacerdotes para que Dios “los fortalezca en su vocación”

Fuente: Daniel Ibáñez / ACI Prensa

Al finalizar la Audiencia General de este miércoles 17 de junio, el Papa Francisco pidió a todos los católicos rezar por los sacerdotes “para que a través de su oración al Señor los fortalezca en su vocación” y los presbíteros sean siempre “ministros de la Alegría del Evangelio”.

El Santo Padre solicitó rezar por los presbíteros y recordó que el próximo viernes 19 de junio la Iglesia Católica universal celebrará la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús que está vinculada a la “Jornada de la santificación sacerdotal”.

En esta línea, el Pontífice animó a rezar por los sacerdotes. En concreto, invitó a rezar “por su párroco, por aquellos que están cerca de ustedes y conocen…, para que a través de su oración el Señor los fortalezca en su vocación, los conforte en su ministerio y sean siempre ministros de la Alegría del Evangelio para todas las gentes”.

Sagrado Corazón de Jesús
Además, el Santo Padre destacó a los fieles francófonos la próxima solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús y les dijo: “No tengan miedo de presentarles todas las intenciones de nuestra humanidad sufriente, sus miedos, sus miserias”.

“¡Que este Corazón pueda, lleno de amor por los hombres, dar a todos esperanza y confianza!”, afirmó el Papa.

Por último, el Papa Francisco dijo a los fieles de lengua italiana que la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús “es una fiesta muy querida al pueblo cristiano” por lo que invitó a “descubrir las riquezas que se esconden en el Corazón de Jesús para aprender a amar el prójimo”.

“Dirijan la mirada al Corazón de Jesús y encontrarán la paz, el consuelo y la esperanza”, indicó el Santo Padre.

Fiesta del Sagrado Corazón en Roma 

Debido a las medidas cautelares sanitarias actuales para evitar contagios del Covid-19 en Italia, la tradicional procesión del Sagrado Corazón que se realiza cada año por las calles del centro de Roma no se realizará en este 2020. Sin embargo, el próximo viernes sí se llevará a cabo una Celebración Eucarística al aire libre en el patio interior de la Basílica del Sagrado Corazón con más de cien personas, ya que en ese espacio sí se pueden garantizar las medidas sanitarias requeridas.

La Eucaristía será presidida por el Cardenal titular de tal Basílica romana, Cardenal Giuseppe Versaldi, actual prefecto de la Congregación para la Educación Católica.

(Fuente: Aciprensa)

El Papa Francisco pide proteger a los mayores frente a la pandemia de coronavirus

Día Mundial contra los Abusos a los Ancianos

El Papa con un anciano en una imagen de archivo. Foto: Daniel Ibáñez / ACI Prensa
 

Con motivo del Día Mundial contra los Abusos a los Ancianos, el Papa Francisco difundió un mensaje en el que critica que las sociedades de hoy no han sido capaces de dar espacio a los ancianos, algo que se ha puesto de manifiesto durante la pandemia de COVID 19.

Las personas mayores han sido las más afectadas por el coronavirus que ha causado, por el momento 428 muertes en todo el mundo. Muchos de los fallecidos son personas ingresadas en residencias de ancianos.

“La pandemia de COVID 19 ha puesto de manifiesto que nuestras sociedades no se han organizado lo suficiente para hacer espacio a los ancianos, con justo respeto a su dignidad y fragilidad. Donde no se cuida a los ancianos, no hay futuro para los jóvenes”, fue el mensaje del Pontífice publicado en su perfil de la red social Twitter.


Desde el comienzo de la pandemia, el Santo Padre ha mostrado en varias ocasiones su preocupación por los ancianos. En la Misa celebrada en Casa Santa Marta el 17 de marzo pidió rezar “por los ancianos que sufren este momento en modo especial: con una soledad interna muy grande, en ocasiones con tanto miedo”.

“Recemos al Señor para que sea cercano a nuestros abuelos, a nuestras abuelas, a todos los ancianos que les dé fuerza. Ellos nos han dado la sabiduría, la vida, la historia, también nosotros seamos cercanos a ellos con la oración”, fueron las palabras del Papa en aquella ocasión.

También en la Misa celebrada en Santa Marta, esta vez el 15 de abril, el Pontífice ofreció la Misa por los ancianos, “especialmente por quienes están aislados o en los asilos de ancianos. Ellos tienen miedo, miedo de morir solos. Sienten esta pandemia como algo agresivo para ellos”.

Recordó que “ellos son nuestras raíces, nuestra historia. Ellos nos han dado la fe, la tradición, el sentido de pertenencia a una patria. Recemos por ellos para que el Señor esté cerca de ellos en este momento”.

(Fuente: Aciprensa)

IV Jornada Mundial de los Pobres: Presentación del Mensaje del Papa

IV Jornada Mundial de los Pobres: Presentación del Mensaje del Papa

Fuente: Vatican Media

El próximo sábado, 13 de junio de 2020, la Santa Sede dará a conocer el Mensaje del Papa Francisco para la IV Jornada Mundial de los Pobres, que se celebrará el 15 de noviembre de 2020, sobre el tema “Extiende tu mano a los pobres” (Sir. 7:32).

La Conferencia de Prensa será transmitida a las 11:30 hora de Roma, exclusivamente en directo por streaming desde la Sala «Juan Pablo II» de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, en el canal YouTube de Vatican News.

Hablarán sobre el tema que propone el Santo Padre este año: Mons. Rino Fisichella, presidente del Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización; Mons. Octavio Ruiz Arenas, secretario del Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización; y Mons. Graham Bell, subsecretario del Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización.

(Fuente: Zenit)

Papa Francisco: Corpus Christi, “energía para los momentos difíciles”

Papa Francisco: Corpus Christi, “energía para los momentos difíciles”

Misa Del Corpus Christi En Casal Bertone, 2019. Fuente: Vatican Media
 

Saludo a jóvenes y ancianos

Dado a la solemnidad del Corpus Christi, el Papa Francisco instó “a encontrar en la Eucaristía la energía necesaria para vivir los momentos difíciles con fortaleza cristiana”.

Estas palabras del Santo Padre fueron pronunciadas durante su saludo especial a los ancianos, los jóvenes, los enfermos y los recién casados, al final de la audiencia general de ayer, 10 de junio de 2020, celebrada en la biblioteca del Palacio Apostólico.

“Lograr una vida eucarística”

Previamente, en sus palabras a los fieles italianos, Francisco señaló que “la hostia consagrada contiene la persona de Cristo: estamos llamados a buscarlo ante el tabernáculo en la iglesia, pero también en ese tabernáculo que son los últimos, los que sufren, los solitarios y los pobres. El mismo Jesús lo dijo”.

Aunque este año no es posible celebrar esta festividad de la Iglesia con eventos públicos, el Papa ha remarcado que, igualmente, “podemos lograr una ‘vida eucarística’”.

Misa del Corpus Christi

El Pontífice presidirá la Santa Misa de Corpus Christi, el próximo domingo 14 de junio en el Altar de la Cátedra de la Basílica Vaticana con la presencia de unos 50 fieles. Al final de la celebración, tendrá lugar la exposición del Santísimo Sacramento y la bendición eucarística.

En la catequesis de ayer 10 de junio, perteneciente a la serie sobre la oración, el Obispo de Roma ha rememorado la historia del patriarca Jacob, subrayando que, como él, todos tenemos una cita con Dios en la noche oscura: “Una hermosa invitación a dejarnos cambiar por Dios. Él sabe cómo hacerlo, porque conoce a cada uno de nosotros. ‘Señor, Tú me conoces’, puede decirlo cada uno de nosotros. ‘Señor, Tú me conoces. Cámbiame’”.

(Fuente: Zenit)

 

Sagrado Corazón: El Papa anima a confiarle “todas las ansiedades”

Sagrado Corazón: El Papa anima a confiarle “todas las ansiedades”

Audiencia General, 10 Junio 2020. Fuente: Vatican Media

Junio, mes dedicado a esta devoción.

En pleno mes dedicado al Sagrado Corazón de Jesús, el Papa Francisco indicó que: “Al Corazón Divino, lleno de paz y amor, podemos confiar todas las ansiedades de nuestros corazones y nuestro amor imperfecto”.

En la audiencia general de ayer, 10 de junio de 2020, celebrada en la biblioteca del Palacio Apostólico, el Santo Padre describió que “del Corazón traspasado del Salvador fluye, para toda la humanidad, la fuente de todo consuelo y el océano de la Divina Misericordia. ¡Jesús, manso y humilde de corazón, hace que nuestros corazones sean similares a los suyos!”.

Estas palabras de Francisco están incluidas en su saludo a los fieles de Polonia. A lo largo del mismo, también destacó que este mes es “especialmente sentido” entre los católicos del país.

Sagrado Corazón de Jesús

La fiesta del Sagrado Corazón, celebrada el viernes siguiente a la solemnidad de Corpus Christi, fue formalmente aprobada para toda la Iglesia en 1873, otorgándose una serie de indulgencias, entre las que destaca la indulgencia plenaria –remisión total de la pena temporal pendiente de purificación tras el perdón de los pecados– por la recepción de la Comunión en la Santa Misa durante nueve primeros viernes de mes seguidos.

Durante el mes de junio y en particular en la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús, la Iglesia contempla cómo el amor de Dios Hijo se traduce en gestos cercanos a los hombres.

Catequesis del Papa

“La oración de Jacob” es el título de la sexta catequesis del Papa sobre la oración. En ella, el Pontífice ha meditado en torno al encuentro de este patriarca con el Señor, que le transformó.

De este modo, quien antes “era ‘impermeable’ a la gracia y a la misericordia a causa de su presunción, Dios lo salvó de su extravío y lo miró con ternura”.

(Fuente: Zenit)

 

Abierto el primer santuario mariano en tiempos de coronavirus por voluntad del Papa

Abierto el primer santuario mariano en tiempos de coronavirus por voluntad del Papa

Gentileza-@FraEmilioAntenucci

Inaugurado en Italia el santuario de la “Virgen del Silencio” querido por Francisco. Entrevista a Fray Antenucci, Rector del santuario: “En esta pandemia no estamos solos tenemos una madre”.

“En la pandemia tenemos una Madre que nos cuida”, dijo a Aleteia fraile Emiliano Antenucci, capuchino, rector del santuario diocesano dedicado a la Virgen María del Silencio, apenas inaugurado en la iglesia de San Francisco de Asís, ubicada en Avezzano, municipio del territorio de la Provincia de L’Aquila, en la región italiana de Abruzos.
El papa Francisco ha dado la bendición para que peregrinos y fieles puedan dar culto publico a esta especial advocación mariana, cuyos dones son un modelo para realizar las obras de misericordia en silencio, a escondidas, sin vanagloriarse de nada, practicando el estilo de la discreción.

Fray Antenucci considera que ‘La Virgen del Silencio’ puede inspirar a las personas durante esta pandemia. “En primer lugar, todos sufrimos esta prueba mundial. El silencio forzado durante la pandemia nos ha forzado a realizar un silencio interior. La Virgen del Silencio es un signo de profecía contra la dictadura de la sociedad del ruido, contra el chismorreo que existe en la Iglesia, y nos hace escuchar la ‘brisa suave’, como decía el profeta Elía, es decir, la voz de Dios en el silencio”.

«“El silencio nos llama a la confianza en la vida, en Dios, en los otros, en nosotros mismos”, Fray Antenucci. »

Silencio para tener capacidad de escucha
El distanciamiento social obligatorio puede también ser una tentación para el aislamiento y contaminar el alma de egoísmo, individualismo y autoreferencialidad. Un antivirus es la escucha activa que proviene del silencio. Precisamente, durante la primera fase de confinamiento en Italia, en la Capilla de la Casa Santa Marta, el papa Francisco ha invitado a valorizar la oportunidad que nos ofrece el silencio de este período de pandemia: “En este tiempo hay tanto silencio. Incluso se puede oír el silencio. Que este silencio, que es un poco nuevo en nuestros hábitos, nos enseñe a escuchar, nos haga crecer en nuestra capacidad de escucha” (21 de marzo 2020).

Distanciamiento social, pero no del corazón
El rector del nuevo santuario mariano afirma que “el distanciamiento social nunca deberá ser un distanciamiento del alma y del corazón, por ende, éste tiempo de prueba nos tiene que hacer renacer a una nueva humanidad. Necesitamos de un nuevo modelo de cercanía social a imagen y semejanza de la ‘santísima trinidad’: Dios está en las ‘relaciones’. Dios no es soledad infinita. Por eso, hoy más que nunca es importante ser sociables y menos ‘social’ (la relación exclusivamente dada en la redes sociales o el mundo virtual)”.

El silencio no es pasivo
El también autor del libro “El camino del silencio”, producto de una de sus inspiraciones que nacieron en los cursos del silencio dirigidos a todos aquellos que desean escuchar la voz de Dios, explica que “María” con su silencio se muestra como una “madre laboriosa” y – como todas las mamás es madre de la vida – que “cumple el objetivo de generar vida e hijos de paz. En una película vi algo muy lindo. La definición de madre: ‘mamá es aquella que te protege del mal del mundo’, por lo tanto, la Virgen es la madre en movimiento que nos protege del mal que existe en el mundo causado también por nosotros los hombres y por el ruido ensordecedor del mal”.

«“Cómo desearíamos que se renovara y fortaleciera en nosotros el amor al silencio, este admirable e indispensable hábito del espíritu, tan necesario para nosotros, que estamos aturdidos por tanto ruido, tanto tumulto, tantas voces de nuestra ruidosa y en extremo agitada vida moderna”, San Pablo VI (5-01-1964).»

El silencio prepara a palabras esperanzadoras

“El silencio también produce palabras de esperanza”, según el religioso Capuccino: “La Virgen acompaña a aquellos que acogen el silencio en la búsqueda de palabras auténticas, verdaderas, esperanzadoras y consoladoras. El silencio contra las palabras malvadas, violentas, destructivas que son como piedras o proyectiles contra las personas. Por ende, es un silencio en ausencia de guerra”.

Refutar el lenguaje bélico
Fray Emiliano Antenucci destacó que el silencio es el lenguaje de Dios y nos prepara para orar. Este, añadió, es un tiempo de transformación y lamentó la propagación de un lenguaje bélico que contamina con el “virus del miedo” y lo contrapone al silencio interior que es antivirus que “restituye confianza en Dios, en la vida, en los demás y en nosotros mismos”.

El silencio y sentido del sacrificio
El silencio no es pasivo. Por el contrario, recuerda el religioso que la acción de la Virgen y de la Sagrada Familia Nazareth es activa y en defensa de la vida. Fray Antenuncci citó el silencio de Nazaret que ha descrito papa Pablo VI (5-01-1964) como la escuela donde “aprendemos a observar, a escuchar, a meditar, a penetrar en el sentido profundo y misterioso” de la fe y del sacrificio.

«“El fruto del silencio es la oración. El fruto de la oración es la fe. El fruto de la fe es el amor. El fruto del amor es el servicio. El fruto del servicio es la paz” Teresa de Calcuta»

Silencio prepara el camino de la misericordia
En este momento tan complejo para la humanidad, Fraile Antenucci lo destaca como una gran oportunidad para la transformación. “Es un tiempo de misericordia y silencio”. Claro, hay un silencio ensordecedor, el del luto. Pero también hay un silencio del corazón. Como lo señala el papa Francisco, y que es ocasión para escuchar la voz de Dios y, escuchando su voz, podemos también seguir el camino para encontrar, después de la emergencia, un plan de resurrección.

Escuchar el lenguaje de Dios
“Escúchate a ti mismo, a Dios y a los demás. El silencio asusta hoy que vivimos en esta dictadura del ruido. El silencio es la verdad y, por lo tanto, el silencio es difícil. Pero el silencio es el lenguaje de Dios. Es el camino que conduce, más rápidamente, a la espiritualidad y la interioridad”, sostuvo el religioso. El silencio de Nazaret – decía Pablo VI – es símbolo de “recogimiento” e “interioridad” que prepara a estar “dispuestos a escuchar las buenas inspiraciones y la doctrina de los verdaderos maestros”.

Distanciamiento social, sin perder comunión
El fraile capuchino invita a respetar las normas restrictivas del distanciamiento social y explorar nuevas formas de cercanía a pesar del uso del tapabocas o el barbijo. “En la misa por ejemplo no podemos intercambiar el saludo de la paz con la mano, pero podemos usar la mirada para enviar un gesto de paz. ¡Esto es importante! Cultivar otras expresiones, pero jamás indiferencia en la mirada y en el rostro, porque el hombre es un animal social, decía Aristoteles, debemos esforzarnos por comunicar, dialogar y vivir en comunión”.

Santuario mariano abiertos en medio de la pandemia
“La cosa interesante es que este santuario nace en la pandemia, por ende en los momentos de crisis, de terremotos, de pruebas para la humanidad, las mamás vienen a auxiliar a sus hijos. Varios santuarios marianos han nacido después de grandes catástrofes para la humanidad. La Virgen de la Salud en concomitancia con el final de la peste, la Reina de la Victoria por la Batalla de Lepanto (1571), la Salus Popoli Romani (590 d.C.). Toda la historia de la mariología nos enseña que las manifestaciones marianas se presentan en momentos de crisis. Es un signo de cercanía de Dios con la humanidad, tramite la madre, la Virgen María que no nos deja solos”.

Ícono de la Virgen del silencio
El año pasado, durante una audiencia privada, Fraile Antenucci llevó al Pontífice la copia original del ícono de la Virgen del silencio: la Madre de Dios lleva su dedo a los labios con un gesto que nos invita a guardar silencio. Francisco también ha dado su bendición para la apertura del Santuario mariano tras el peor momento de la pandemia en Italia.

La apertura del Santuario a la Virgen del Silencio ya trae sus primeros frutos, según padre Antenucci. “Existen tantas gracias: muchas personas se acercan a rezar y otras se confiesan después de tantos años. El silencio es una llamada. La Virgen invita a dejar atrás el torbellino de rumor del mundo y el primer milagro que hace es el de la paz y de la alegría en el corazón”.

El silencio no es ausencia de Dios
El silencio no es ausencia de Dios, es Dios que lo llena todo. “Quien cree no está solo, dice el papa emérito Benedicto XVI, no estamos solos, no nos dejara abandonados. No estamos a la merced de las pruebas y de las dificultades que existen en el mundo. Hay una mamá”. Fray Antenucci recuerda que Madre Teresa se presentaba siempre a los potentes de la tierra con una oración que evocaba la paz en el silencio: “El fruto del silencio es la oración. El fruto de la oración es la fe. El fruto de la fe es el amor. El fruto del amor es el servicio. El fruto del servicio es la paz”.

(Fuente: Aleteia)

Coronavirus: Vaticano informa cómo celebrará el Papa Francisco el Corpus Christi

Coronavirus: Vaticano informa cómo celebrará el Papa Francisco el Corpus Christi

El Papa Francisco durante la celebración del Corpus Christi en el 2019. Crédito: Daniel Ibáñez (ACI)

 

La Oficina de Prensa de la Santa Sede informó que el Papa Francisco celebrará la Misa por el Corpus Christi el domingo 14 de junio en la Basílica de San Pedro y a la que asistirán unos 50 fieles.

“Domingo 14 de junio, a las 9:45, el Papa Francisco celebrará la Santa Misa por la fiesta del Corpus Domini en el altar de la Cátedra, en la Basílica Vaticana. A la Celebración Eucarística presidida por el Santo Padre estarán presentes cerca de 50 fieles”, informó este 8 de junio.


El 18 de mayo se reabrieron las iglesias de Italia y del Vaticano para la celebración de la Misa con presencia de fieles, luego de varias semanas en que las Eucaristías solo se podían celebrar de forma privada para evitar contagios de coronavirus. Sin embargo, aún se deben mantener medidas sanitarias como la reducción del aforo y el distanciamiento entre personas para evitar nuevos casos de COVID-19.

El año pasado el Santo Padre celebró el Corpus Christi en la iglesia de Santa María Consoladora y luego de la Misa presidió la procesión del Santísimo Sacramento por las calles aledañas. En 2018 se trasladó al barrio de Ostia -muy cerca del mar-, donde celebró la Eucaristía, procesión y bendición eucarística.

Así, este 2020 será la tercera ocasión en la que el Papa Francisco no celebra la Misa del Corpus Christi en el atrio de la Basílica de San Juan de Letrán, con la tradicional procesión en la calle Merulana de Roma hasta llegar al atrio de la Basílica de Santa María La Mayor e impartir la bendición eucarística.

(Fuente: Aciprensa)