Ir al contenido principal

Parroquia El Buen Pastor – República Dominicana

Valor del Mes:
El Bautismo, identidad
Lema del Mes:
«Entonces conocerán la verdad, y la verdad los hará libres.» (1 Jn 3, 18 )

El Video del Papa: ¿Qué es ser catequista para el Papa Francisco

El Video del Papa: ¿Qué es ser catequista para el Papa Francisco

En la intención del Papa Francisco para este mes de diciembre habla del ministerio, misión y vocación de los catequistas. Agradece su entusiasmo por la transmisión de la fe, y los anima a anunciar el Evangelio con nuevos lenguajes y caminos.
Ciudad del Vaticano

En el video de este mes Francisco, a través de la Red Mundial de Oración del Papa, dedica su mensaje a los catequistas, en el que reconoce su labor como una auténtica misión y ministerio al servicio de la misión de la Iglesia.

El Papa señala que se trata verdaderamente de una vocación, ya que “ser catequista significa que uno ‘es catequista’, no que ‘trabaja de catequista’”.

Anunciar el Evangelio con nuevos lenguajes y caminos

En estos tiempos donde el mundo sufre muchos cambios, Francisco agradece el entusiasmo de aquellos bautizados que con un continuado esfuerzo y alegría transmiten la fe, a la vez que los alienta a seguir anunciando el Evangelio “con su vida, con mansedumbre, con un lenguaje nuevo y abriendo caminos nuevos”.

En el Video del Papa, se muestra un ejemplo de estos nuevos lenguajes, al mostrar a catequistas y jóvenes trabajando en un mural. Con sprays y pinturas, decenas de niños y adolescentes -acompañados por sus catequistas- ayudan al artista italiano Paolo Colasanti (en arte Gojo) a reproducir una versión creativa de la escena del lavatorio de los pies, en una pared del oratorio de la parroquia romana de Nuestra Señora de Coromoto.

El catequista: ¿un ministerio muy antiguo?

En mayo de este año, Francisco había dado grandes señales hacia los catequistas al instituir su ministerio laical mediante el Motu Proprio Antiquum ministerium. Y ahora en diciembre, el Pontífice en sus intenciones, ratifica esta forma de servicio que se ha mantenido a lo largo de la historia de la Iglesia.

“El ministerio laical del catequista es una vocación, es una misión”. Todavía hoy, explica en el Video del Papa, se puede ver cómo “en tantas diócesis, en tantos continentes, la evangelización fundamentalmente está en manos de un catequista”, por eso, afirma Francisco, “hace falta buenos catequistas que sean a la vez acompañantes y pedagogos”. Ser catequista, enseña el Santo Padre, no es un trabajo, se trata más bien de enseñar con paciencia, de acompañar, de anunciar la alegría del Evangelio “pero no con bocina”, sino con la propia vida, con mansedumbre, con valentía y creatividad.

Nuevos caminos, nuevos lenguajes

El P. Frédéric Fornos S.J., Director Internacional de la Red Mundial de Oración del Papa, comentó a propósito de esta intención: “Es un gesto elocuente que Francisco dedique este último mensaje a los catequistas en el mismo año en que instituyó su ministerio laical y en que se inició el itinerario Sinodal ‘como Pueblo de Dios peregrino y misionero’. Como lo indica el Documento preparatorio de la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos el Espíritu Santo, hoy como ayer, continua a actuar en la historia: ‘en los surcos excavados por los sufrimientos de todo tipo padecidos por la familia humana y por el Pueblo de Dios están floreciendo nuevos lenguajes de fe y nuevos caminos capaces (…) de encontrar en medio de las pruebas las razones para refundar el camino de la vida cristiana y eclesial. En esta misma línea se ha de considerar la reciente institución del ministerio laical de catequista” (n°7). Recemos pues ‘por los catequistas, llamados a proclamar la Palabra de Dios: para que sean testigos de ella con valentía, creatividad y con la fuerza del Espíritu Santo’”.

(Fuente: Vatican News)

Conoce la impactante historia de perdón de un catequista de Sudán del Sur

Conoce la impactante historia de perdón de un catequista de Sudán del Sur

Imagen referencial. Crédito: Pixabay

El Papa Francisco publicó recientemente el Motu Proprio «Antiquum ministerium”, con el que el instituyó el ministerio laical del catequista. La directora de proyectos de Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), Regina Lynch, asegura que ha supuesto “una gran alegría” para esta fundación pontificia.

Lynch asegura que “los catequistas que dirigen la labor pastoral en las regiones donde no hay sacerdotes, a veces pagan su valor y dedicación incluso con la muerte”. Y recordó el ejemplo “especialmente conmovedor» de Philippe Yarga, de la diócesis de Dori, en Burkina Faso.

Yarga era responsable de la coordinación pastoral en el este de Burkina Faso, en la frontera con Níger. Fue asesinado por terroristas el 16 de febrero de 2020. Dejó siete hijos, de los cuales el más joven nació seis semanas después de su muerte.

«Los catequistas de Burkina Faso y otros países de la zona del Sahel se enfrentan a amenazas terroristas y a veces tienen que huir con sus familias de la noche a la mañana. Por eso, ACN está apoyando, por ejemplo, un proyecto de ayuda en Burkina Faso para atender a 18 catequistas y a sus familias, que han resultado desplazadas», aseguró Lynch.

Además, la directora de proyectos de ACN precisó que conoce de primera mano el trabajo que realizan en más de 140 países los catequistas, a quienes calificó como «la columna vertebral de la Iglesia en muchos lugares del mundo”, especialmente en zonas remotas, adonde un sacerdote raramente puede acudir, o en países donde la guerra y la persecución dificultan el trabajo parroquial, los catequistas son personas de contacto, ayudantes y pastores, todo en uno”.

Apoyo a más de 18 mil catequistas
«Solo en 2020, ayudamos a más de 18 mil catequistas en todos los continentes, la mayoría de ellos en Asia y África”, afirmó Lynch.

Además, ACN financió el pasado año 20 proyectos para proporcionar equipos técnicos a los catequistas para su ministerio o materiales para la atención pastoral y la educación religiosa. Junto con 35 proyectos para la formación inicial y continua de catequistas en 18 países.

Uno de ellos es John Joseph Gazi, de Uganda. Es originario de Sudán del Sur, el Estado más reciente de África desde que se independizó en 2011.

En este país se libran enfrentamientos brutales desde hace más de una década, a pesar de todos los esfuerzos de paz.

La familia de John no pudo escapar de la matanza y él recuerda que su padre, su hermana y su hermano «fueron asesinados. Sucedió en cuestión de minutos», explicó a ACN.

John escapó a la vecina Uganda, donde más de un millón de personas malviven en campos de refugiados.

Pero según destacan desde ACN, aún peor que esa miseria son las cicatrices del alma, sobre todo entre los jóvenes, ya que muchos de ellos sufrieron abusos cuando eran niños soldados en los conflictos.

Sin embargo John se siente especialmente enviado para ellos: «Muchos tienen odio y pensamientos de venganza. Les hablo del perdón”. Y aunque lo ha perdido casi todo, su fe en Dios permanece intacta, por eso, se formó como catequista, aunque asegura que prefiere el término “evangelizador”, porque quiere llevar la Buena Nueva a los pobres y desesperados.

ACN financió la formación de John en el Centro Emaús, cerca de la capital de Kampala (Uganda). Allí, los jóvenes reciben formación para curar las heridas del alma de sus compatriotas y asistirles en diversas necesidades.

John afirma que “ahora, soy un soldado de Jesús y lucho para devolver las almas a Dios” y por eso visita a sus compatriotas sursudaneses que están comenzando una nueva existencia en Uganda.

Les habla de la fe, les ofrece consuelo, escucha sus terribles historias y sus traumas y les proporciona ayuda porque John y sus compañeros han adquirido conocimientos tanto psicológicos como catequéticos en el Centro Emaús.

Además de las experiencias de la guerra, la pobreza y el desempleo, el abuso del alcohol también es un problema entre los refugiados.

Y destaca que la “lucha» contra las consecuencias de la guerra continúa, peroestá seguro de que vale la pena todo el esfuerzo.

«Gracias a mi formación como catequista, con el apoyo de ACN, ahora llevo esperanza y amor a mi gente”, afirmó.

(Fuente: Aciprensa)

El Papa establece el ministerio de catequista

El Papa establece el ministerio de catequista

Misión salesiana en Lituania: Un sacerdote enseña la fe.

Se publicó hoy el Motu proprio “Antiquum ministerium” con el que Francisco establece el ministerio laical de catequista: una necesidad urgente para la evangelización en el mundo contemporáneo, que debe realizarse de forma secular, sin caer en la clericalización.
Isabella Piro – Ciudad del Vaticano

“Fidelidad al pasado y la responsabilidad por el presente” son “las condiciones indispensables para que la Iglesia pueda llevar a cabo su misión en el mundo”: así lo escribe el Papa Francisco en el Motu proprio Antiquum ministerium – firmado ayer, 10 de mayo, memoria litúrgica de San Juan de Ávila, presbítero y Doctor de la Iglesia – con el que instituye el ministerio laical de catequista. En el contexto de la evangelización en el mundo contemporáneo y ante “la imposición de una cultura globalizada”, de hecho, “es necesario reconocer la presencia de laicos y laicas que, en virtud del propio bautismo, se sienten llamados a colaborar en el servicio de la catequesis”. No sólo: el Pontífice subraya la importancia de “auténtico encuentro con las jóvenes generaciones”, así como “la exigencia de metodologías e instrumentos creativos que hagan coherente el anuncio del Evangelio con la transformación misionera que la Iglesia ha emprendido”.

Un ministerio nuevo, pero con orígenes antiguos

El nuevo ministerio tiene orígenes muy antiguos que se remontan al Nuevo Testamento: de forma germinal, se menciona, por ejemplo, en el Evangelio de Lucas y en las Cartas del Apóstol San Pablo a los Corintios y a los Gálatas. Pero “toda la historia de la evangelización en estos dos milenios”, escribe el Papa, “muestra con gran evidencia lo eficaz que ha sido la misión de los catequistas”, que han conseguido que “la fe fuese un apoyo válido para la existencia personal de cada ser humano”, llegando a “dar incluso la vida” por este fin.

Desde el Concilio Vaticano II, pues, se ha tomado conciencia de que “la tarea del catequista es de suma importancia”, además de necesaria para el “desarrollo de la comunidad cristiana”. Todavía hoy, continúa el Motu Proprio, “muchos catequistas capaces y tenaces” desempeñan una “misión insustituible en la transmisión y profundización de la fe”, mientras que una “larga fila” de beatos, santos y mártires catequistas “han marcado la misión de la Iglesia”, constituyendo “una fuente fecunda para toda la historia de la espiritualidad cristiana”.

Transformar la sociedad a través de los valores cristianos

Por ello, sin restar importancia a la “misión propia del Obispo, que es el primer catequista de su Diócesis”, ni a la “peculiar responsabilidad de los padres” en cuanto a la formación cristiana de sus hijos, el Papa exhorta a valorar a los laicos que colaboran en el servicio de la catequesis, saliendo al encuentro de «los muchos que esperan conocer la belleza, la bondad y la verdad de la fe cristiana.» Corresponde a los pastores – subraya además Francisco – reconocer “los ministerios laicales capaces de contribuir a la transformación de la sociedad mediante ‘la penetración de los valores cristianos en el mundo social, político y económico’”.

Evitar las formas de clericalización

Testigo de la fe, maestro, mistagogo, compañero y pedagogo, el catequista – explica el Pontífice – está llamado a ponerse al servicio pastoral de la transmisión de la fe desde el primer anuncio hasta la preparación para los sacramentos de la iniciación cristiana, hasta la formación permanente. Pero todo esto sólo es posible “a través de la oración, el estudio y la participación directa en la vida de la comunidad”, para que la identidad del catequista se desarrolle con “coherencia y responsabilidad”. Recibir el ministerio laical del catequista, de hecho, “da mayor énfasis al compromiso misionero propio de cada bautizado”. Debe realizarse – recomienda Francisco – “de forma plenamente secular, sin caer en ninguna expresión de clericalización”.

La Congregación para el Culto Divino publicará el Rito de Institución

El ministerio laical de catequista tiene también “un fuerte valor vocacional” porque “es un servicio estable prestado a la Iglesia local” que requiere “el debido discernimiento por parte del Obispo” y un Rito de Institución especial que la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos publicará próximamente. Al mismo tiempo – señala el Pontífice – los catequistas deben ser hombres y mujeres “de profunda fe y madurez humana”; deben participar activamente en la vida de la comunidad cristiana; deben ser capaces de “hospitalidad, generosidad y vida de comunión fraterna»; deben formarse desde el punto de vista bíblico, teológico, pastoral y pedagógico; deben tener una experiencia previa madura de catequesis; deben colaborar fielmente con los presbíteros y diáconos, y «estar animados por un verdadero entusiasmo apostólico”.

La invitación del Papa a las Conferencias episcopales

Por último, el Papa invita a las Conferencias Episcopales a “hacer efectivo el ministerio del catequista» estableciendo el proceso formativo y los criterios normativos necesarios para acceder a él, de forma coherente y en conformidad con el Motu proprio que puede ser acogido también, «en base a su derecho propio», por las Iglesias orientales”.

(Fuente: Vatican News)