Viera Martínez, una hermana de nuestra parroquia El Buen Pastor, nos cuenta su testimonio sobre un sacramental que tanto deseaba. Tal vez te preguntes qué es un ‘sacramental’ y debes saberlo para poder entender la historia.
Los sacramentales son signos sagrados, muchas veces con materia y forma, por medio de los cuales se reciben efectos espirituales y que son actos públicos de culto y santificación. Pueden ser “cosas” o “acciones”, por la intercesión de la Iglesia (Cfr. CIC. no.1166). Algunos ejemplos son el agua bendita, objetos religiosos benditos y la señal de la Cruz.
Aquí la historia de Viera.
Hace aproximadamente tres años, el Señor me dio un gran regalo, un regalo que nunca pensé que iba a tener. Deseaba en mi corazón una reliquia de San Pío de Pietrelcina, deseaba un trocito de alguna ropa, de alguna prenda del Santo, pero me decía: «¿Y cómo?»
Los años pasaron y mi devoción por este santo crecía y siempre me decía: «Señor quisiera tanto una reliquia?» Pero cómo podría yo obtener alguna reliquia, eso es para gente muy especial del Señor.
Un día en un retiro, uno de los predicadores ofreció, a quien deseara, orar junto a las reliquias que él llevaba consigo de San Pío. El charlista es amigo de un anciano que era amigo del padre Pío y este señor le había regalado trozos de la sangre del santo, de su barba y de su ropa. Luego del retiro, le pedí que si podía rezar con esas reliquias y él amablemente me las prestó un ratito.
Días después me encontré con este chico y le manifesté que yo tenía un gran deseo de poder algún día tener alguna reliquia del Santo. Para mi sorpresa, me quedé estupefacta cuando él abrió su mochila, sacó un rosario que contenía una reliquia, UNA RELIQUIA DE PRIMER GRADO —según el hermano —, que también había reposado sobre el altar donde el santo padre ofrecía misas y sobre la tumba donde reposa su cuerpo incorrupto. Y me dijo: «El padre Pío tenía este regalo reservado para ti».
¡Yo me quedé estupefacta, yo no lo podía creer! Me puse el rosario durante dos semanas, de verdad que sentía que flotaba. ¡Yo estaba tan feliz y tan agradecida con Dios!
Antes de que todo eso ocurriera, había sentido una palabra en mi corazón. Semanas antes de este retiro, Jesús me hizo sentir ir a orar por los enfermos al hospital, pero que antes de ello Él pondría algo en mi pecho —nunca me imaginé lo que sería—.
Cuando perdí la reliquia
Estuve en unos servicios cantando misa. Recuerdo ese domingo haber cantado misas y un retiro y luego tenía una reunión con una religiosa. En el camino, el rosario se me extravió. Yo me entristecí mucho porque había perdido algo tan preciado.
Por más que pregunté y busqué y traté de recuperarlo no pude lograrlo, pero dije: «Madre si tú quieres, aparecerá».
Decidí no sufrir más, porque de verdad que fue una pérdida grande, ya sabrán lo que es perder un regalo de tal magnitud.
Pero gracias a Dios, al final de la misa de la noche de la Pascua de Resurrección, la hermana Ugier se acercó a mí con el rosario que tenía la reliquia y me dijo: «Estaba esperando verla para entregársela». ¡HABÍA VUELTO A MÍ!
Ella me había dado una bola a una reunión que tenía. Cuando íbamos orando en el camino, se me quedó el rosario en su auto, durante 9 meses no estuvo conmigo, y esa noche de Pascua ella me dijo que imaginó que me vería en la misa, por eso lo llevó en sus manos. Le di un abrazo que no la quería soltar. ¡QUÉ FELICIDAD!
Hace tiempo sentía que debía darle un significado mayor y tratar las cosas santas con más delicadeza, entonces ahora tengo un relicario con un trozo de la ropa de mi amado padre Pío.
¡Qué bueno es Dios!
Grados de las reliquias
El director del ministerio Tesoros de la Iglesia, P. Martins, explicó a ACI Prensa que las reliquias se dividen en varios tipos, como las de “primera clase” o también llamadas de primer grado, que son “el cuerpo o los fragmentos del cuerpo de un santo, como carne o un hueso”.
Indicó que también que existen las reliquias de “segunda clase”, que son “algo que le perteneció al santo como una camisa o un libro (o los fragmentos de esos objetos)”, y finalmente están las de “tercera clase”, que son “los objetos que el santo tocó o que han sido tocados por una reliquia de primera, segunda u otra de tercera clase”.
Te invitamos a participar este miércoles 23, a las 7:30 p. m., de nuestra Asamblea de Comunidades, con el tema “Los Sacramentos, mi camino hacia la gracia”, a cargo del escritor Armando Rojas.
Puedes verlo por nuestro canal de YouTube @ParroquiaEl BuenPastor y no olvides suscribirte, porque en El Buen Pastor todos somos uno.
Familia Gonzales Bardales, inmigrantes en República Dominicana
El programa católico Siguiendo sus huellas, de nuestra parroquia El Buen Pastor, inició una serie de entregas sobre Inmigrantes en RD y cómo viven su fe católica.
Este primer episodio recoge el testimonio de la familia Gonzales Bardales, quienes llegaron desde Perú a nuestro país hace 15 años.
Emma Bardales, la esposa y madre, nos cuenta alguno de los retos y sentimientos que enfrentaron y la acogida de la iglesia en esos momentos de soledad, lejos de sus familiares y conocidos.
Siguiendos sus huellas
Si deseas ver más videos y las próximas entregas de esta serie, checa estos horarios:
Domingos 11:00 a. m. por Supertv55, Canal 55, www.SuperTV55.tv
Domingos 6:00 p. m. por La Voz de María, Canal 42 de Altice, 30 y 304 de Claro, y 364 de Aster. www.lavozdemariatv.org
Martes 9:00 p. m. por Televida, Canal 41, www.televida.org.do
Nuestra parroquia El Buen Pastor ofrecerá las misas presenciales en los siguientes horarios, debido a las actuales medidas de las autoridades dominicanas frente a la COVID-19.
Domingo: 7:00 a. m., 9:00 a. m. y 11:00 a. m.
Miércoles: 6:30 a. m. y 5:00 p. m.
Jueves: 6:30 a. m. y 5:00 p. m.
Por favor, hacer su reserva para cada Eucaristía a través de este link. El formulario de registro a las celebraciones de miércoles y jueves cierra a las 4:00 p. m. y los domingos, a las 9:00 p. m. del día anterior. Nuestra comunidad El Buen Pastor continuará con las transmisiones por el canal de Youtube.
Las nuevas medidas estarán sujetas a las disposiciones que emita la presidencia de la República.
Protocolo para las Misas
Recordemos guardar las medidas de seguridad e higiene en el templo frente a la COVID-19: • No aglomeraciones en el templo, en la entrada y la salida. • Uso obligatorio de mascarillas. • Toma de temperatura antes de entrar. • Uso del alcohol para desinfectar manos. • Uso de los bancos en espacios marcados, junto a su familia.
La asombrosa historia de José Medina: de hacer autostop a crear la Pastoral de la Carretera
El director del departamento de Pastoral de la Carretera, José Aumente, recogió el pasado viernes, 23 de abril de 2021, el premio Ponle Freno a la trayectoria en seguridad vial. Esta acción social reconoce con estos galardones el esfuerzo de personas y entidades en su empeño por mejorar la Seguridad Vial y reducir el número de víctimas.
Esta ceremonia reunió a todos los protagonistas que contribuyen, día tras día, a reducir la siniestralidad y persiguen el gran objetivo para el que nació esta plataforma de acción social: dejar el contador de víctimas a 0.
En la entrevista que José Aumente dejó a ‘Aleluya’ contó, entre muchas cosas, como nació este departamento y resulta ser una mágica historia de cuento.
El momento que le quedó marcado al cura
La asombrosa historia comenzó en una fría Nochebuena del año 1962. Era ya por la tarde y el entonces párroco de Somosierra, un pequeño pueblecito de la sierra madrileña, José Medina, se encontraba en la carretera a la altura de Roblegordo esperando que algún coche pasara por la carretera para poder llegar hasta su parroquia haciendo autostop y celebrar la Misa del Gallo. A esas horas, a punto de la cena de Navidad, eran muy pocos los coches que circulaban por la carretera. «La mayoría de coches no paraban y se hacía ya de noche» nos contó José.
Finalmente apareció un camionero. Había sufrido una avería en el motor y viajaba hasta Burgos para celebrar la Navidad con su familia, aunque ya sabía que no llegaría a tiempo. “José aceptó subirse a ese camión y en ese tramo, que no era muy largo, el camionero expresó al cura la gran frustración de ese trabajo, que nunca les dejaba estar con la familia. Incluso en la Nochebuena no podía ni siquiera cenar con la familia. Eso lo quedó marcado a aquel cura e intentó ver cómo podía entrar más en contacto con aquellos camioneros” nos cuenta José
Tres kilómetros para darse cuenta del duro trabajo del camionero
En apenas tres kilómetros se dio cuenta de lo duro que era ser camionero: largas temporadas fuera de casa, muchas horas al volante, viajar con la preocupación de que no roben la mercancía. A partir de aquel momento pensó que la Iglesia también tenía que salir al encuentro de todas las personas que pasan media vida en la carretera.De esta forma tan sencilla comenzó la Pastoral de la Carretera, que en el año 2018 celebró sus 50 años de trabajo.
“En Somosierra comenzó esta pastoral que él ni siquiera sabía dónde podía terminar. En el año 1967 la CEE aprueba esta Pastoral y el siguiente año comienza a funcionar con total normalidad. En 2018 celebramos los 50 años” recuerda el director.
Nuestra Parroquia El Buen Pastor invita este sábado al Cine Familiar
Acompáñanos, este sábado 29 de mayo, a nuestro Cine Familiar, a las 8:00 de la noche, donde proyectaremos la película “Main: La Casa de la Felicidad”, a través de la plataforma Zoom.
Este largometraje trata sobre la vida relativamente breve, pero intensa y fructífera de la hermana María Domenica Mazzarello, quien, al conocer a San Juan Bosco, encuentra la respuesta a sus preguntas. Juntos fundan, la nueva familia religiosa de las Hijas de María Auxiliadora.
India: Mujer católica grave cede su oxígeno a un enfermo de COVID-19
Yogesh Kumar / The Times Of India / The Times of India via AFP
La familia ha estado vendiendo sus bienes para ayudar a otras personas enfermas a, literalmente, poder respirar.
Una mujer católica india con enfermedades graves le dio su oxígeno a un paciente covid-19, y su testimonio impacta en las redes sociales.
Rosy Saldanha, de 52 años, sufre de diabetes, tiene una parálisis leve desde que entró en coma en 2016 debido a una hemorragia cerebral; y necesita diálisis tres veces a la semana porque sus riñones colapsaron. Hoy pesa 40 kilos y tiene un alto riesgo de contraer infecciones.
A pesar de lo delicado de su estado de salud, Rosy le dijo a su esposo, Pascal Saldanha:
«No te preocupes por mí. Ya sea que viva o muera, es un regalo de Dios. Salvaremos la vida de los enfermos».
Luego le propuso renunciar a su bombona de oxígeno para que sirviera a un paciente con covid-19 en Mumbai, India, donde vive la pareja.
El mes pasado, India se convirtió en el epicentro mundial de la pandemia, superando hitos aterradores como 400.000 nuevas infecciones en 24 horas; y alcanzando más de 8.000 muertes en 2 días la semana pasada.
El nivel de nuevos contagios se mantiene por encima de los 360.000 por día, y el promedio diario de muertes en el país continúa por encima de las 3.500.
En este trágico escenario, la falta de oxígeno en los hospitales es uno de los muchos fantasmas que acechan a la enorme población de más de mil trescientos millones de personas.
Generosidad que salva vidas
Quien cuenta la decisión de Rosy es su esposo Pascal, entrevistado por la agencia de noticias católica AsiaNews.
«El 18 de abril, en medio de la segunda ola de la pandemia de coronavirus, mi amigo de la infancia Rafique Siddiqui me dijo que un maestro de la Holy Mother English School, donde él es director, no podía conseguir oxígeno para su esposa infectada por el covid. Cuando le dije esto a mi esposa Rosy, decidió donar a Shabana Malik la bombona de oxígeno que guardamos en casa para emergencias».
La propia Rosy también trabajaba en una escuela, la Xavier School, en Borivali, pero tuvo que dejar su trabajo debido a su enfermedad.
Desde que inició el tratamiento, la familia ha gastado 225.500 euros en médicos, medicamentos y atención hospitalaria.
Pascal tiene una empresa que organiza eventos y bodas, pero la pandemia ha afectado drásticamente este mercado, dificultando la situación económica de la familia. Tuvieron que vender una propiedad para pagar el tratamiento de Rosy.
Pese a ello, la mujer declara:
«Estoy enferma, pero tenemos que ayudar a los que están en dificultades, tenemos que hacerlos felices. Nuestros hijos Anselm y Shalom nos animan a ayudar a los demás».
Rosy insistió en que Pascal vendiera sus joyas y comprara más bombonas de oxígeno para… donarlos.
Además de la bombona que se le dio al esposo de Shabana, donaron otros siete. Aún dispuestos a ir más allá, quieren vender un generador de electricidad para ayudar a otros 35 pacientes.
«El Arquero de Cristo»: «Solamente Dios da la victoria»
@adorri25
Adolfo Ríos, “el Arquero de Cristo”, fue campeón con el famoso equipo mexicano de fútbol las Águilas del América. Formó parte por muchos años de la selección mexicana el tricolor. Hoy habla en exclusiva a Aleteia.
Tu vida está dedicada al fútbol desde pequeño.
Yo nací en Uruapan, Michoacán, el 11 de diciembre de 1966. Soy el tercero de una familia de 6 hermanos.
A ninguno de ellos se le dio la situación de futbolista profesional; pero fue por mi hermano mayor por el que soñé con el futbol y conocí la posición de portero, pues fue él el que me llevó a un partido cuando jugaba de portero en segundo de primaria; ahí me empecé a enamorar de la posición de portero.
¿Qué se siente al ser portero? ¿Cómo explicas esa experiencia?
Es un personaje que vive en soledad, al mismo tiempo de estar protegido por todos los demás.
Esa situación te genera una responsabilidad, consciente de que desde ti arrancan los ataques, y de que en tu portería terminan.
Eso determina que, cuando hay una jugada o un error que se refleja en un gol en contra, sí es un tema de soledad.
Liderazgo
Son pocas las veces en que, cuando un portero se equivoca, los compañeros van a animarlo a levantarse.
Regularmente, cuando comete un error el portero, los demás bajan la mirada y se dan vuelta para la media cancha; ahí es donde radica el tema de la soledad.
Pero también donde empieza el tema del liderazgo, de trabajo y de la posición importante en un equipo; realmente te das cuenta de eso cuando salen a la cancha diez jugadores vestidos exactamente igual y uno vestido completamente diferente.
Es una posición de contrastes, pero sinceramente es la más apasionante, la más hermosa, la que me dio una enseñanza de vida. Para mí ha sido un regalo del Cielo ser portero.
La soledad
Esa soledad parece una referencia de cómo es nuestra vida, cómo nos abandonan los demás cuando cometemos un error. ¿Cómo surge tu amor por Dios en esta posición, cómo lo relacionas con la vida y cómo te ayuda a enfrentarla?
Primero, tomando una decisión. Normalmente, cuando los niños empiezan a jugar futbol, todos quieren ser delanteros.
Cuando no hay uno solo que tenga esa identidad de la portería, lo que hacen es poner al menos malo en la portería.
Querer ser portero implica tomar la posición más ingrata que hay en el fútbol porque, si un delantero falla diez pero mete una que te da la victoria, pues va a ser héroe; pero si un portero ataja todo, y al final comete un error y por ese error el equipo pierde, entonces es el villano.
«Tú decides»
Entonces hablamos de la toma de decisión: tú decides tomar esa posición, hacerla tuya, y hacerla parte de tu vida.
Y es lo mismo con la fe: tú decides recibir a Cristo en tu corazón, cambiar tu vida y agradarle a Él, y estar en todo momento alineado a su Palabra.
Y esa situación no es nada fácil; muchas veces se piensa que, teniendo ya la bendición de la vida eterna, la vida va a ser color de rosa; ¡y es al revés!
Regularmente es cuando los conflictos empiezan; ¿por qué?, porque hay un Enemigo enfrente, y ese Enemigo va a buscar hacerte tropezar, hacerte caer, porque tú ya estás apartado para Dios.
De ahí la importancia de tomar buenas decisiones, de saber decir “no” en el momento que tienes que decir “no”.
«Cometí equivocaciones»
Háblanos de tus éxitos, de tus logros. ¿Cómo podrías resumir ese camino de vida? ¿Dónde has comenzado y qué es lo más alto que has conquistado?
Gracias a los fracasos y los tropiezos es que conseguí los éxitos.
Cuando yo comencé mi carrera, con toda esa juventud, todo ese ímpetu, toda esa energía, cometí equivocaciones que en algún momento me llevaron a tomar la decisión de retirarme del fútbol, cuando apenas tenía un año como profesional.
Adolfo Ríos en algunos momentos históricos de su trayectoria. @adorri25
Decidido a morder el polvo
Pero en esa toma de decisiones está la responsabilidad de mostrar lo que eres, lo que vales, y para lo que has venido.
Ahí fue donde puse los pies en la tierra, y los errores y los fracasos que tuve me llevaron a hacer un compromiso; y ese compromiso fue “morder el polvo”, pero saber que, después de eso, la única opción que existe es levantarse; me hice el compromiso de demostrar lo que yo valía.
Y tenía que ser campeón de primera división para demostrar que de verdad podía ser un arquero competitivo.
Fueron once años de estar picando piedra, de estar trabajando con el compromiso de no salir, no desvelarme, no tomar, no fumar, dedicarme exclusivamente a ser campeón.
Y, cuando fui campeón, me quité una losa de encima, muy pesada; y me liberé de cualquier situación que en un momento dado pude haber tenido.
Eso me llevó a obtener después también títulos en primera división, títulos de Concacaf, títulos con Selección Nacional en lo que hoy es Copa Oro; y una participación también importante representando a mi país.
¡Pero todo eso fue siempre con el inicio de un fracaso, para poder llegar a un éxito! Es como la vida misma: cuando no conocemos de Dios, vamos a ir de fracaso en fracaso, de tropiezo en tropiezo; y, cuando conocemos de Dios, es cuando conseguimos la victoria real, pero es una victoria que tiene que seguirse luchando, día a día, hora a hora y minuto a minuto.
Significado del número 25
¿Cuándo comenzó esa relación personal con Dios? Te veíamos muy exitoso ciertamente en todos tus equipos, y en la Selección Nacional. ¿Podemos imaginarnos a Adolfo orando en los vestidores, en la cancha? ¿Cómo era tu intimidad con Dios?
Mi relación personal con Dios comenzó a los 25 años. Muchas veces me han preguntado si el número 25 tiene algo que ver en mi vida, y ese número se cumplió cuando tomé la decisión más importante en mi vida, que fue la de aceptar a Cristo en mi corazón como mi Señor, como mi Salvador.
Y también a los 25 años me casé, así que vino esa bendición de la esposa que Dios me dio, de hacer ese compromiso en el altar, delante de nuestro Señor.
Y desde los 25 años hasta el día de hoy he tenido esa convicción, esa fe y esa relación personal con Dios, que es de orar, platicar, hablar con Dios, poner lo que somos en sus manos.
«Solamente Dios da la victoria»
Pero en cada partido mi oración era principalmente que no se lastimara nadie, ningún compañero y ningún contrario; orar por los rivales y por nosotros mismos, y saber que el caballo se prepara para la batalla, pero que solamente Dios da la victoria.
En ese sentido, se tiene la tranquilidad y la paz de saber que Dios conoce los planes que nosotros tenemos y lo que queremos; pero que, antes de que pidamos algo, Dios ya sabe lo que nosotros queremos.
Por eso prepararse y luchar para conseguir una victoria tiene que ver con lo que haces día a día para poder conseguirla.
Porque, si bien es cierto que tener esa fe te da una fortaleza que sólo Dios concede, también el rival puede tener esa fortaleza, así que hay que esperar el tiempo y el momento de que vengan esas victorias de parte de Dios.
«Quería volar»
¿Qué era lo que sentías cuando atajabas un balón, cuando “volabas”? Porque era muy característico lo que tú hacías; pocos porteros tienen tu estilo sobre toda la extensión de la portería. ¿Qué sentías cuando oías o veías que lo habías logrado?
Me enamoré precisamente de la posición de portero porque quería sentir que me despegaba del piso; yo quería tener esa sensación de que podía volar.
Cuando yo era niño, en Uruapan, en la parte de atrás de la colonia en que vivíamos, a tres o cuatro cuadras de la casa, había solamente huertas, ranchos y montañas.
Y nos íbamos de excursión todos los días; subíamos al cerro, y me gustaba ir de rama en rama para sentir que me despegaba del piso.
Después del paso de los años, una manifestación en mi vida fue la final con el América, porque en ese momento yo ya conocía de Dios, yo ya tenía una relación como la que tengo ahora con Dios; pero hacía falta algo.
Y ese algo era la corona que en un momento dado pensamos que podíamos obtener, y más aún en el equipo que yo de niño miraba por televisión al lado de mi padre.
«Algo me llevó a hacer esa atajada»
Hubo una jugada en que yo hago una atajada y, después de esa atajada, yo volteo,
Lo hice porque sentí que alguien me jaló, alguien me utilizó, ¡algo me llevó a hacer esa atajada!
Como portero sabes perfectamente, cuando tienes una reacción, si es instintiva, que es cerca de tu cuerpo;, o si es una reacción pensada, cuando te da tiempo de planearla en fracciones de segundos.
Pero a mí no me dio tiempo, porque el balón no lo vi cuando le pasó entre las piernas a Salinas.
Solamente me di cuenta de esa atajada cuando el balón había golpeado mi palma, mi mano; y después de eso giré para ver quién me había empujado o jalado.
En ese momento yo supe que Dios tenía algo grande para nosotros en esa final.
Y así fue, porque nos podían haber dejado “sembrados” prácticamente en la cancha, por gol de oro; pero Dios me dio un regalo grande de participar en esa jugada que nos dio oportunidad de seguir vivos, y después, con el gol de Misionero Castillo, conseguir el título.
De los lances que tuve como portero, ninguno fue como ése. Y no me refiero a lo que significó en la situación de la final; me refiero a lo que sucedió en mí. Porque literalmente no fui yo el que lo hizo. Yo sólo fui el instrumento.
Fiel a Dios
¿Por qué eres “el Arquero de Cristo”?
Es un apodo que rebasó por mucho el nombre. Si cualquier persona se mete a internet y pone “el Arquero de Cristo”, aparezco yo. Y eso para mí ha sido una gran bendición.
Ha sido una gran cobertura, pero también ha sido un gran compromiso, porque Adolfo Ríos como persona puede fallar, puede cometer algún error.
Pero hay errores que no puedes cometerse ni deben cometerse, en lo que significa la fe. Y en esa situación no me puedo equivocar, porque yo represento, con ese apodo que me pusieron, lo que es mi fe.
En otras cosas puedo equivocarme, pero en eso no puedo equivocarme.
Y me refiero al tema de fidelidad, el tema de integridad, al tema de honestidad, tomado de la mano de Dios.
Momentos difíciles
¿Cuál ha sido el momento más difícil de tu vida? ¿Quizá cuando no te llevaron al Mundial?
En su momento sí fue algo difícil, algo complicado; pero Dios no se equivoca, así que siempre tuve una paz, una tranquilidad de saber que yo hice lo que tenía qué hacer, lo que estaba a mi alcance: mi trabajo, mi compromiso, el sacrificio para poder llegar a un Mundial de Fútbol.
Si no llegué a un Mundial no fue porque me faltaran ganas, calidad o intención, sino que fue porque alguien decidió que yo no iba a ir.
El que dio la lista para ese Mundial fue el que decidió qué jugadores iban a ir y qué jugadores no.
Si yo hubiera ido a ese Mundial no habría preguntado a ese entrenador por qué me llevó al Mundial. Entonces, como no me llevó, tampoco iba a preguntar por qué no me llevó. Ése es un tema o responsabilidad de quien en ese momento tomó las decisiones.
«Me quedé tranquilo, a pesar de no poder ir al Mundial de Fútbol»
La verdad es que yo me quedé muy en paz, muy tranquilo porque, después de esa decisión, la gente me decía en la calle, o lo oía en los periódicos, en televisión y en el radio, que yo tenía que haber estado en ese Mundial; y eso para mí tenía mucho más valor que haber ido yo a un Mundial y que la gente dijera: “No merecía haber estado en un Mundial”.
Por eso me quedé tranquilo. Porque haber jugado toda la eliminatoria mundialista, y haber conseguido el boleto a Francia 98 representando a mi país, para mí también fue una fase del Mundial. Entonces, si no me tocó cerrar estando allá, ya no dependió de mí.
¿Se lo cuestionaste alguna vez a Dios? ¿Le preguntaste alguna vez por qué no fuiste?
En ese Mundial, no. Pero en el Mundial del 94, sí. Porque en ese momento yo estaba en Veracruz, y tenía un excelente nivel, y fue en la época en que más tiempo estuve con la Selección Nacional.
Y antes de que dieran la lista, tuve un choque en un partido, y me lastimé la rodilla y me la tuvieron que intervenir quirúrgicamente.
«Perdóname, Señor»
Yo, estando en Veracruz, con mis muletas y mi rodilla operada, estaba en el balcón donde vivíamos, y la vista daba al boulevard, enfrente del mar.
Y ahí sí me puse a quejarme, y con amargas lágrimas me puse a preguntarle al Señor por qué me había evitado esa posibilidad de llegar a un Mundial.
Entonces miré hacia abajo, y en el boulevard vi a una persona en su bicicleta, pero los pedales los iba girando con las manos porque no tenía piernas.
Así que, cuando yo me estaba quejando y veo eso, en ese momento se me quitaron las ganas de quejarme. Y dije:
“Perdóname, Señor, por haberme estado quejando cuando no me falta nada, cuando Tú me has dado todo, y cuando mi situación de vanidad puede ser un conflicto para tener Contigo una relación más cercana”.
En ese momento dejé de quejarme, y le agradecí a Dios porque yo en un mes ya estaba jugando otra vez.
Y Él me dio la certeza de que hay personas que de verdad tienen batallas de verdad muy difíciles y que, aun así, no se quejan.
Un lugar en su corazón
Adolfo, ¿qué hay en tu corazón para los equipos de los Pumas y para las Águilas del América? ¿Qué significan en tu vida?
Pumas fue mi primer amor en el fútbol; fueron los que abrieron esa puerta para mí, para debutar en primera división.
Yo conseguí un título de Concacaf con Pumas, que en ese entonces no era lo que hoy en día es, lo que ahora representa; hoy representa el boleto para un Mundial de clubes, pero antes la Concacaf era muy olvidada.
Entonces mi corazón tiene un lugar muy importante para Universidad.
Después estuve en el Veracruz. Fue cuando estuve más tiempo en Selección Nacional, cuando me casé y cuando nacieron mis hijos, allá en Veracruz.
Así que también es una parte importante en mi vida; no puedo quitar a uno para poner a otro.
Luego estuve en el Necaxa, donde con mi equipo salí campeón por primera vez en primera división.
Así que para mí fue no solamente comprobar que podía ser campeón, sino quitarme de encima una losa de muchos años.
«Dios me regaló el fútbol para acercarme a mi padre»
Y después América, en donde salimos campeones después de 13 años en que América no salía campeón.
Además, cuando era niño, la relación con mi padre fue gracias al América, porque él era americanista, y la única opción que yo tenía para acercarme a mi padre y poder tener un vínculo con él era el fútbol.
Por eso tengo que decir que Dios me regaló esa opción del fútbol para acercarme a mi padre.
Entonces, repito, no puedo quitar y poner, sino que cada equipo en el que estuve jugando, incluido el Uruapan, en donde yo debuté en tercera y segunda y división, tienen un espacio en mi corazón, de manera que no puedo mover a uno para poner a otro; es un complemento.
Ríos y su esposa llevan 28 años felizmente casados. Gentileza
«No me visualizo sin mi esposa y sin mis hijos»
Además de Cristo, ¿cuál es la clave del éxito? ¿En tu éxito intervinieron tu esposa y tu familia? ¿Qué significan ellos para ti?
Es el regalo más grande que Dios me ha dado. Yo no me visualizo de manera diferente. No me imagino sin mi esposa al lado, y sin mis hijos, que ya están por formar sus propias familias.
Tenemos que preguntarnos qué somos capaces de hacer por nuestra familia, por nuestra casa, por nuestra descendencia. ¿Qué les vamos a dejar, y qué estamos dispuestos a sacrificar por ellos?
El varón es el encargado de llevar la bendición o la maldición a su casa, y eso lo haces cada vez que sales a la calle.
Tú te encargas de que, cuando llegues nuevamente a tu casa, tu esposa esté esperándote con el agradecimiento, con el amor y con la necesidad de que llegues.
Y, cuando sales, te acompañan a la puerta para darte la bendición de parte de Dios, y que esa bendición de ángeles proteja tu camino para que puedas regresar bien.
Esa situación solamente es de la mano de Dios; esa situación solamente es por estar dispuesto a sacrificar la situación que el mundo ve como normal pero que no es normal, y que la gente se acostumbre a verlo.
De ninguna manera es llegar y juzgar a nadie, ¡jamás!, porque la persona que tome sus decisiones va a tener sus consecuencias, buenas o no buenas; y de esas consecuencias va a tener que dar cuenta delante de Dios en un momento dado.
Y por eso es que nuestra intención es caminar siendo testimonio vivo de la justicia de Dios en nuestra vida.
«Un pacto delante de Dios no se puede romper»
Los vicios, ¿cómo se te presentaron, Adolfo? ¿Cómo evitaste ese camino del pecado, de la debilidad? ¿Cómo lo enfrentaste en esta carrera tan competitiva y tan difícil a veces?
Tengo 28 años de casado. Y si no hubiera tenido esa relación con Dios, ese compromiso que hice delante del altar, delante de Dios, yo creo que no estaría en este momento con el matrimonio que hoy en día tengo, como lo tuve desde que me casé.
Porque es un compromiso y es un pacto, ¡no es un contrato! Un contrato se puede romper, pero un pacto delante de Dios no se puede romper. Y eso fue lo que yo hice.
«Nunca le he sido infiel a mi esposa»
Pero no quiere decir que las tentaciones hayan terminado, ¡de ninguna manera! Seguimos luchando.
Como dije, tengo 28 años de casado, y nunca le he sido infiel a mi esposa. Y nunca le seré infiel, porque, antes de serle infiel a ella, tendría que serle infiel a Jesucristo, y es algo que no está en mis planes.
No con esto quiero decir que sea fácil, porque es una batalla de cada instante; ni siquiera de cada día sino de cada instante.
En cualquier momento, en cualquier lugar, va a haber una situación complicada; pero, siempre que llega una tentación, al mismo tiempo Dios nos da una salida, y tenemos que estar atentos para reconocer esa salida y poder huir de ese plan que el Enemigo tiene en todo momento para hacerte caer.
Han pasado muchos años, y los años continúan pasando, pero nuestro compromiso sigue con Dios.
Y las tentaciones se van a seguir presentando, no solamente como futbolista sino como papá, como persona, como esposo, ¡en donde quiera que esté!
Y es ahí donde radica la relación con Dios, la fortaleza de Dios, y poder estar cubierto con la presencia de Dios.
Adolfo, ¿cómo evitar las tentaciones, por ejemplo cuando vas por la calle? ¿Cómo ejercitar la fuerza de voluntad para no caer en la tentación?
Es una batalla. Tienes que estar fortalecido; tienes que estar dispuesto a huir, ¡y tienes que huir de la tentación!
«Tú sabes dónde está la tentación»
Por ejemplo, cuando jugábamos al futbol y había, en alguno de los equipos en donde estuve, un asado, un asado con los directivos, los entrenadores y con todo el equipo, aparecía el alcohol y hacía que comenzaran a tomarse decisiones un poquito complicadas.
El entrenador se iba, se iban los directivos y nos quedábamos nada más los jugadores, y no faltaba alguno que hiciera una llamada telefónica para invitar a algunas amigas, y todo comenzaba a distorsionarse.
Pero tú sabes en dónde vas a tener una tentación y en dónde no; porque una tentación no llega por casualidad.
Si hay un hombre que le es infiel a su esposa, no es porque abrió la puerta y de repente se cayó encima de una chica, ¡no es así!, sino que es una situación premeditada,una cuestión imaginada y una cuestión preparada para ese momento,
En el momento en que tú sabes que te vas a encontrar con la tentación, debes tener el valor de huir de dicha tentación.
¡Debes tener el valor de darle el lugar que tu esposa y tu familia tienen, darles el respeto que se merecen!
Si eres capaz de darles en todo momento el valor que ellos representan para ti, entonces a donde quiera que tú vayas vas a llevar a tu familia contigo, aunque estés solo.
Y la presencia de Dios es la que te va a fortalecer para poder tomar las decisiones correctas.
Cómo huir de las tentaciones reales
Entonces, cuando en esos asados tú veías que la situación iba a distorsionarse, ¿te marchabas?
Sí, yo era un escapista, y mis compañeros sabían perfectamente que cuando comenzaba ese asunto yo ya no estaba.
Incluso a veces se organizaban algunas reuniones y a mí no me invitaban, porque sabían que yo no sólo no iba a aceptar sino que hasta iba a exigir a mis compañeros que no tomaran decisiones que afectaran físicamente al equipo, porque teníamos un propósito.
Sin embargo, muchos de esos propósitos no se cumplieron debido a la falta de compromiso que en un momento dado algunos de mis compañeros llegaron a tener.
Adolfo, ¿entonces tú de alguna manera tratabas de usar la corrección fraterna para hacerles ver que hay cosas que no están bien?
Sí, muchas veces yo compartí con muchos. Al principio tuve con ellos algún conflicto; pero, con el paso del tiempo, a veces venía alguno y me decía: “Adolfo, necesito que me hables, necesito que me des un consejo”.
¿Y por qué me lo pedían? Porque ellos podían ver el testimonio que yo ofrecía como familia.
Entonces tenía yo, en esa situación, la autoridad moral para decir: “No hagas esto” porque yo tampoco lo hago.
Muchos compañeros compartimos, y muchos de ellos retomaron su relación, su matrimonio, para enfocarlo por un buen camino.
«Lo bueno se contagia»
¿Crees que eso también te permitió ser capitán, tener ese liderazgo?
Llevar el gafete de capitán es algo que decide el entrenador, y no es tanto por una situación de liderazgo sino de influencia.
Porque esa influencia, al final de cuentas, se contagia; y así como se contagia lo malo, también se contagia lo bueno.
Y hay que recuperar las buenas costumbres, y hacer que éstas comiencen a regir nuestra vida, nuestro caminar, nuestro hablar y nuestro entender.
¿Cuáles son tus sueños, tus proyectos? ¿Ahora en qué te vamos a ver? ¿En qué andas y cómo te vamos a seguir?
Hemos tenido propuestas de regresar a temas con equipos de fútbol, estamos en ese análisis.
Hoy en día estamos disfrutando mucho a la familia, porque Dios nos ha dado una enseñanza grande de que lo que antes veíamos como salud lo veíamos normal, lo veíamos como lo que tenía que ser.
Y hoy en día, cuando todas las familias hemos sido vulneradas debido a seres queridos que han perdido la vida, entonces la salud cobra una relevancia mucho más importante. Y en ese cuidado también está la fe.
Adolfo Ríos como papá
¿Cómo es Adolfo Ríos como papá? ¿Es duro, exigente, o es amigo?
Yo creo que tiene que haber un equilibrio. Pero lo único que te puedo decir es que Adolfo Ríos como papá no es perfecto, porque el hecho de ser padre significa aprender.
Cuando tienes un hijo de diez años, necesitas aprender a ser padre de un hijo de diez años; cuando él tenga quince, nadie te ha enseñado a ser papá de un hijo de quince años; y cuando tenga dieciocho, nadie te va decir lo que tienes que hacer con un hijo de dieciocho.
Tienes que aprender conforme el proceso de tiempo va llevando.
Cuando tenga veinte, vas a encontrarte con un joven que va a de batirte las reglas en la casa, que va a debatir lo que tú piensas; pero eso sigue siendo un aprendizaje.
Mi hijo mayor tiene 27 años, y ha sido todavía para nosotros un aprendizaje el seguir en este proceso.
Él está a sólo unos meses de formar su propia familia, de casarse, y lógicamente en ese sentido nosotros, como padres, ya sembramos lo que teníamos que sembrar, ya enseñamos lo que teníamos que enseñar.
Y ahora lo que hacemos es decir: “Señor, lo entregamos en tus manos”. A continuación a nuestros hijos les toca tomar su propia decisión.
Católicos y protestantes
Adolfo, ¿qué nos une a los cristianos católicos y a los cristianos protestantes?
Es muy complicado hablar de religiones, es muy difícil. En realidad es como ponerse de acuerdo en la cuestión política. ¡Es imposible!
Pero sí te hablo de una relación, una relación con Dios. Cada uno tiene su propia relación con Dios.
Lo que llena mi fe no determina que sea lo que llena la fe de la persona que está al lado. Eso es una situación personal con Dios. ¡Directamente! ¡Cada uno!
A uno puede ser que, para estar en comunión con Dios, esté orando una hora, y él se va a llenar.
Pero eso no quiere decir que la persona que está al lado tenga que orar una hora para lo mismo; hay personas que pueden orar cinco minutos, pero cada media hora.
Esa situación determina que la relación con Dios es diferente. Así como hay buenos católicos, hay malos católicos; como hay buenos protestantes, hay malos protestantes; como hay buenos judíos, hay malos judíos.
En toda esta gama religiosa en todo el mundo, hay personas no buenas. Lo que va a hacer la diferencia es la conexión que cada uno tenga directamente con Dios.
¿Crees que podemos caminar en armonía cristianos católicos y cristianos protestantes? ¿Crees que hay muchas cosas en que podemos trabajar juntos?
¡Por supuesto! ¡Por supuesto que sí! Porque la intención sigue siendo la persona, y sigue siendo el propósito de que haya habido Alguien que dio su vida por todos, no sólo por los protestantes o sólo por los católicos o sólo por los judíos.
¡Dios dio su vida por todos! Y en esa situación nos colgamos prácticamente de esa promesa para poder decir: “¡Soy hijo de Dios!”.
La política y el servicio
Por último, háblanos de tus sueños en el servicio público, como servidor público. ¿Alguna vez te veremos todavía queriendo servir a la patria, a México, en algún puesto de elección popular?
Mis experiencias con los partidos políticos no fueron buenas experiencias.
Porque siempre hubo intereses de personajes o personalidades de alto rango, que son las que quieren tomar las decisiones y poner su voluntad por encima de la nuestra.
Y por eso es que di un paso de costado, porque tenemos que saber el momento de decir “sí” y el momento de decir “no”. ¡Y el momento llegó!
No quiere decir con esto que estemos exentos de una situación de servir. Al contrario, tenemos que buscar nuestra propia identidad, y nuestra propia comunión con las personas que en un momento dado puedan tener un propósito como el que tenemos nosotros: de servir, de integridad, de honestidad.
Ver a las personas que van a buscar los cargos por lo que son. Y creer en ellos, confiar en ellos. ¡Pero para eso tenemos que conocerlos!
«Yo estoy en favor de la vida»
¿Eres un pro-vida convencido, un pro-familia?
Es correcto. Esto, siendo respetuoso de las convicciones de las personas. Porque quiero ser bien claro: yo no hablo de partidos, de ninguno.
¿No crees en el aborto?
Yo creo en la vida. Porque si yo no creyera en la vida no estaría aquí. No estoy en contra de nada sino estoy en favor de la vida. Pero, repito, yo soy alguien que estoy acá porque mis padres decidieron que yo naciera.