Parroquia El Buen Pastor – República Dominicana

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Vaticano anima a parroquias a relanzar la misión evangelizadora de la Iglesia

Vaticano anima a parroquias a relanzar la misión evangelizadora de la Iglesia

Basílica de San Pedro en el Vaticano. Foto: BohumilPetrik / ACI Prensa

La Congregación para el Clero publicó este 20 de julio una instrucción con el tema: “La conversión pastoral de la comunidad parroquial al servicio de la misión evangelizadora de la Iglesia”.

El documento, compuesto por 124 números, desarrolla aspectos de carácter teológico-pastoral y canónicos relacionados con las comunidades parroquiales en las diversas partes del mundo, pero no ofrece “indicaciones demasiado concretas, sino criterios generales y normas que deben ser actualizadas”, indicó el subsecretario de la Congregación para el Clero, Mons. Andrea Ripa.

Este texto vaticano busca sintetizar en el contexto eclesial actual la Instrucción interdicasterial “Ecclesia de mysterio», acerca de algunas cuestiones sobre la colaboración de los fieles laicos en el ministerio de los sacerdotes”, promulgada el 15 de agosto de 1997 y la Instrucción “El presbítero, pastor y guía de la comunidad”, publicada por la Congregación para el Clero el 4 de agosto de 2002.

En la presentación de esta nueva instrucción escrita por Mons. Andrea Ripa, la Congregación para el Clero recuerda que el Código de Derecho Canónico define a la parroquia como “una determinada comunidad de fieles constituida de modo estable en la Iglesia particular», y, así como aquellas ‘casas’ del primer siglo eran confiadas por los apóstoles a uno de los hermanos, su ‘cura pastoral, bajo la autoridad del Obispo diocesano, se encomienda a un párroco, como su pastor propio’”.

En esta línea, este Dicasterio vaticano destacó que “la vida de las comunidades parroquiales, con sus gozos y esperanzas, tristezas y angustias, resuena en Roma, junto al Sucesor de Pedro, quien preside en la caridad todas las Iglesias”.

“De hecho, en la Congregación para el Clero encuentran eco y apoyo las iniciativas de tantos Obispos que, en comunión con sus hermanos en el episcopado e implicando al Pueblo de Dios, están reformando estructuras eclesiales, tratando de reducir el peso de la burocracia y aumentar la eficacia evangelizadora; también se conoce el compromiso de sacerdotes, personas consagradas, fieles laicos, quienes, respetando y potenciando sus respectivos carismas, sueñan y programan juntos, trabajan y celebran juntos, caminan juntos en espíritu de sinodalidad, en sus parroquias y comunidades; profundizando no sólo en la letra, sino también en el espíritu de los documentos del Concilio Vaticano II y del Magisterio posterior”, indicó Mons. Ripa.

En síntesis, el subsecretario de la Congregación para el Clero explica que “con esta Instrucción se quiere brindar un instrumento para motivar y poner en marcha procesos de reflexión y renovación pastoral de las parroquias, donde todavía no se han comenzado, y, por otra parte, suscitar una profundización, evaluación y eventual corrección de los ya iniciados”.

Sin embargo, la Congregación para el Clero también reconoció algunas dificultades que tienen muchos Obispos al “no poder dar un pastor a cada parroquia; la tristeza de las comunidades cristianas, cuyas Eucaristías se distancian cada vez más en el tiempo; el cansancio de bastantes sacerdotes que no tienen más remedio que ‘acaparar’ en su persona excesivas responsabilidades parroquiales y diocesanas; el lamento de laicos que no se sienten tratados como miembros corresponsables del Pueblo de Dios; el dolor de personas consagradas que son valoradas únicamente en la medida en que trabajan directamente en estructuras diocesanas y parroquiales; la queja de diáconos permanentes cuyos párrocos no acaban de promover los ministerios que el Espíritu suscita en el Pueblo de Dios; la falta de implicación de tantos cristianos que exigen sacerdotes, sin empeñarse en la promoción de las vocaciones”.

En este sentido, la instrucción recuerda que “en la Iglesia hay lugar para todos y cada uno puede encontrar su lugar en la familia de Dios, conforme a la particular vocación recibida, tratando de que todos puedan desplegar los propios carismas en la edificación común y en la misión”.

De este modo, la Congregación para el Clero señala que “así se podrá librar a la Iglesia de posibles derivas, como la ‘clericalización’ de los laicos, la ‘secularización’ del clero, la conversión de las parroquias en ‘empresas prestadoras de servicios espirituales’ o meras ‘agencias de servicio social’, el individualismo en la vivencia de la fe y del apostolado, el desprecio del instinto de la fe –el sensus fidei– del Pueblo de Dios en el discernimiento de las situaciones y la toma de decisiones, o el olvido de la caridad (diakonia) como dimensión constitutiva de la comunidad cristiana, junto con el anuncio de la Palabra de Dios (kerygma-martyria) y celebración de los Sacramentos (leiturgia)”.

Asimismo, Mons. Andrea Ripa señala que el documento aborda “la participación de diáconos permanentes, personas consagradas y laicos en la cura pastoral de la comunidad parroquial, en especial cuando, por escasez de presbíteros, ella no dispone de un sacerdote como pastor propio”.

En el número 29 de la instrucción se lee que “la parroquia es una comunidad convocada por el Espíritu Santo, para anunciar la Palabra de Dios y hacer renacer nuevos hijos en la fuente bautismal; reunida por su pastor, celebra el memorial de la pasión, muerte y resurrección del Señor, y da testimonio de la fe en la caridad, viviendo en un estado permanente de misión, para que a nadie le falte el mensaje salvador, que da la vida”.

Además, en el número 32 describe también a la parroquia “como ‘santuario’ abierto a todos y llamada a llegar a todos sin excepción, recuerda que los pobres y los excluidos siempre deben tener un lugar privilegiado en el corazón de la Iglesia”.

En este sentido, la instrucción cita al Papa emérito Benedicto XVI quien afirmó que “los pobres son los destinatarios privilegiados del Evangelio” y añadió que el Papa Francisco escribió que “la nueva evangelización es una invitación a reconocer la fuerza salvífica de sus vidas y a ponerlos en el centro del camino de la Iglesia” por lo que los católicos “estamos llamados a descubrir a Cristo en ellos, a prestarles nuestra voz en sus causas, pero también a ser sus amigos, a escucharlos, a interpretarlos y a recoger la misteriosa sabiduría que Dios quiere comunicarnos a través de ellos”.

Por ello, este nuevo documento vaticano subraya en el número 33 que “en particular, los sacerdotes, los diáconos y las personas consagradas son quienes deben mostrar compasión por la ‘carne herida’ de los hermanos, visitándolos en la enfermedad, apoyando a las personas y familias sin trabajo, abriendo la puerta a todos cuantos pasan alguna necesidad”.

“Con la mirada puesta en los últimos, la comunidad parroquial evangeliza y se deja evangelizar por los pobres, redescubriendo así la implicación social del anuncio en sus diferentes ámbitos , sin olvidar la ‘regla suprema’ de la caridad, en base a la cual seremos juzgados “.

Rol de los laicos en las Evangelización

También, el número 85 destaca que “la comunidad parroquial está compuesta especialmente por fieles laicos, los cuales, en virtud del bautismo y de los otros sacramentos de la iniciación cristiana, y en muchos también del matrimonio, participan en la acción evangelizadora de la Iglesia, ya que la vocación y la misión propia de los fieles laicos es la transformación de las distintas realidades terrenas, para que toda actividad humana sea transformada por el Evangelio”.

“Hoy se requiere un generoso compromiso de todos los fieles laicos al servicio de la misión evangelizadora, ante todo con el testimonio constante de una vida cotidiana conforme al Evangelio, en los ambientes donde habitualmente desarrollan su vida y en todos los niveles de responsabilidad; después, en particular, asumiendo los compromisos que les corresponden al servicio de la comunidad parroquial”, se describe en el número 86.

Por último, la instrucción vaticana aborda la cuestión de las ofrendas destinadas por la celebración de la Santa Misa y el número 118 señala que “se trata de una ofrenda que, por su naturaleza, debe ser un acto libre por parte del oferente, dejado a su conciencia y a su sentido de responsabilidad eclesial, no un ‘precio a pagar’ o una ‘contribución a exigir’; como si se tratara de una suerte de ‘impuesto a los sacramentos’”.

“En materia de estipendios, evítese hasta la más pequeña apariencia de negociación o comercio, teniendo en cuenta que se recomienda encarecidamente a los sacerdotes que celebren la Misa por las intenciones de los fieles, sobre todo de los necesitados, aunque no reciban ningún estipendio”, subraya el número 121.

En este sentido, en el número 119 se destaca la importancia de “sensibilizar a los fieles, para que contribuyan voluntariamente a las necesidades de la parroquia, que son ‘suyas propias’ y de las cuales es bueno que aprendan espontáneamente a responsabilizarse, de modo especial en aquellos países donde el estipendio de la Santa Misa sigue siendo la única fuente de sustento para los sacerdotes y también de recursos para la evangelización”.

Por este motivo, el documento vaticano anima en el número 120 a los presbíteros a ser “ejemplos ‘virtuosos’ en el uso del dinero, tanto con un estilo de vida sobrio y sin excesos en el plano personal, como con una gestión de los bienes parroquiales transparente y acorde no con los ‘proyectos’ del párroco o de un reducido grupo de personas, tal vez buenos, pero abstractos, sino con las necesidades reales de los fieles, sobre todo los más pobres y necesitados”.

Para leer el texto completo haga click aquí.

(Fuente: Aciprensa)

8 datos que quizás no sabías sobre la devoción al Divino Niño

8 datos que quizás no sabías sobre la devoción al Divino Niño

La infancia de Jesús ha motivado una gran devoción en muchos corazones a lo largo de la historia y en la actualidad la imagen del Niño Dios es expuesta en parroquias, capillas, iglesias o casas alrededor del mundo.

Aquí presentamos 8 datos que quizás no conocías sobre la devoción al Divino Niño:

1. La confianza en la niñez está fundada en la Biblia

Desde las Sagradas Escrituras, Dios nos recuerda que debemos transformar nuestros corazones para ser parecidos a Jesús, al reconocer nuestra pequeñez y depender de la ayuda divina como niños.

“Yo os aseguro: si no cambiáis y os hacéis como los niños, no entraréis en el Reino de los Cielos”, indica Jesús en el Evangelio de Mateo.

En el Evangelio de Juan, Cristo también invita a que confiemos en Él. “Y todo lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo”, afirma Jesús.

2. Es una devoción muy antigua entre los católicos

Antiguos escritos indican que la devoción al Divino Niño empezó en el Monte Carmelo (Israel), donde, según la tradición, Jesús iba frecuentemente a pasear y a rezar con sus padres, San José y la Virgen María, y sus abuelos San Joaquín y Santa Ana.

El Niño Jesús se ganó el aprecio y cariño de las personas que se reunían también a orar en el monte, quienes, después de la ascensión de Cristo, continuaron con la devoción al Niño Jesús.

Años más tarde, los carmelitas extendieron el amor por la infancia de Jesús a todo el mundo.

3. Varios santos difundieron la devoción

San Antonio de Padua y San Cayetano fueron muy devotos del Niño Jesús, y por eso se les representa llevándolo en brazos. Incluso el Divino Niño se le apareció en una ocasión a San Antonio de Padua.

Otros santos que contribuyeron grandemente a difundir la devoción al Niño de Belén fueron Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz.

4. “Por los méritos de la infancia de Jesús, nada te será negado”

En el año 1636, Jesús le hizo una promesa a una monja carmelita del convento de Beaune en Francia, conocida como la Venerable Margarita del Santísimo Sacramento.

Cristo le dijo: “Todo lo que quieras pedir, pídemelo por los méritos de mi infancia, y nada te será negado”.

La monja, que falleció a los 29 años, recibió la misión de propagar especialmente la devoción a la divina infancia de Cristo.

5. Existen varias representaciones del Niño en el mundo entero

Desde hace unos 300 años la devoción al Niño Jesús se extendió rápidamente por Europa, América, Asia, África y Oceanía.

Entre las representaciones más conocidas se encuentran: El Niño Jesús de Praga, en Checoslovaquia; el Santo Niño de Atocha, en México; el Divino Niño de Arenzano, en Italia y el milagroso Niño Jesús de Bogotá en Colombia.

6. El P. Juan del Rizzo difundió esta devoción en Colombia

El sacerdote salesiano P. Juan del Rizzo llegó a Barranquilla (Colombia) en 1914 y con gran esfuerzo se dedicó a recaudar fondos para la construcción de un templo, aunque sin éxito. Entonces sintió que debía pedirle este milagro al Señor por los méritos de su infancia.

Desde entonces, el éxito del sacerdote fue extraordinario y se convirtió en un gran devoto del Divino Niño, dedicando su vida a la propagación de la devoción.

En 1935 el P. del Rizzo fue trasladado a Bogotá, donde providencialmente se encontró con una preciosa imagen del Divino Niño. Luego, se la llevó a los campos de la obra juvenil salesiana en el barrio “20 de julio”.

De esta manera, los fieles empezaron a venerar la imagen como el Divino Niño y son muchos los que hasta ahora dicen que al acogerse a esta advocación han obtenido muchos milagros y conversiones.

7. El P. del Rizzo dio a conocer 4 condiciones para obtener favores del Divino Niño

1°. Ofrecer la Santa Misa durante nueve domingos, confesarse y comulgar al menos en uno de ellos.

2°. Dar una libra de chocolate (o equivalente en dinero o en comida) a los pobres.

3°. Si la persona puede, que done víveres, o su equivalente en dinero, a las familias pobres.

4°. Propagar la devoción al Divino Niño narrando a otros los milagros que Él hace a sus devotos, repartiendo novenas, estampas y almanaques.

8. Su fiesta se celebra en diferentes fechas

Gracias a que el P. del Rizzo comenzó la devoción a la infancia de Cristo en el barrio “20 de Julio” de Bogotá, muchos países de Latinoamérica como Perú, Costa Rica y Nicaragua acogieron esta fecha para celebrar la devoción al Niño Jesús.

Sin embargo, la Iglesia en otros países, como Colombia, también lo recuerda el primer domingo de septiembre, al concluirse la tradicional novena en la que los fieles rezan al Divino Niño los 9 primeros domingos de cada mes.

(Fuente: Aciprensa)

5 actividades para enseñar a los niños a guardar silencio

5 actividades para enseñar a los niños a guardar silencio

Torrenegra – (CC-BY-2.0)

La observación de la naturaleza educa la atención y prepara para la meditación. Puede ser muy útil para familiarizar a los más pequeños con el silencio, un paso necesario para abordar la oración
Para escuchar, primero hay que guardar silencio. Para rezar, uno debe permanecer en silencio ante Dios. «Me he calmado y aquietado, como un niño destetado que ya no llora por la leche de su madre» (Salmo 131).

La educación de la fe es, por lo tanto, entre otras cosas, una educación al silencio. Porque saber callar, en realidad, con todo el cuerpo, no es fácil, sobre todo a los tres, seis o diez años.

Las vacaciones, que a menudo son una oportunidad para volver a conectarse con la naturaleza y ofrecen un ritmo de vida más tranquilo de lo habitual, pueden ser un momento privilegiado para llevar a nuestros hijos a descubrir y disfrutar del silencio.

Actividades para aprender a estar tranquilo y divertirse
El niño que, a través de los juegos, ha probado el valor del silencio, ha experimentado lo que significa callar, entenderá mucho mejor cómo callar ante Dios.

Con él podremos notar lo que promueve el silencio, lo que nos lleva al silencio y lo que nos prepara para orar en paz.

Por supuesto, ponerse en silencio para orar, permanecer en silencio, no significa necesariamente que uno va a quedarse en silencio durante toda la oración: las canciones, las oraciones vocales son parte de ella.

Pero hay palabras que no rompen profundamente el silencio, que mantienen y promueven esta actitud interior de pobreza, disponibilidad y atención.

Podemos enseñar a los niños el silencio a través de juegos y diversas actividades en la naturaleza. Aquí algunos ejemplos:

1. Ofrezcamos a los niños juegos de observación que tanto educan la atención y juegos de acercamiento, que aprenden a moverse en silencio, sin ser notados.

2. No hay necesidad de ir a África para hacer un «safari fotográfico». Puedes disfrutar de intensas alegrías al observar pájaros u otros animales. Estarás orgulloso de contar sus descubrimientos, y más feliz ante tantas alegrías. El niño habrá aprendido a guardar silencio, a permanecer inmóvil y atento.

3. Caminemos por la tarde o por la noche. Para la mayoría de los niños, la noche es bastante espantosa. Porque no la conocen, porque no han tenido la oportunidad de familiarizarse con su silencio y misterio.

«Y la soledad y el silencio de la noche es tan hermoso y grande (…) Noche, oh hija mía la Noche, tú que sabes callar (…) tú que derramas de tus manos, tú que derramas sobre la tierra una primera paz precursora de la paz eterna (…) Anuncias, representas, haces que casi todas las tardes empiece mi gran Silencio de luz eterna» (Charles Péguy).

4. La noche está llena de silencio. Por supuesto, hay ruidos nocturnos. Pero, a diferencia de los ruidos de la ciudad que violan el silencio de la noche, los sonidos de la naturaleza llenan el silencio respetándolo. Si el silencio de la noche es tan propicio para la oración -los monjes que se levantan por la noche para orar lo saben bien- es porque está hecho de abandono, de miseria.

«Tú que acostaste al niño en el brazo de su madre (…) mientras se reía en secreto de una confianza en su madre y en mí (…) tú que acostaste al hombre en el brazo de mi Providencia Materna» (Guy de Larigaudie).

Caminar de noche sin lámpara, sin ruido, escuchando (y sosteniendo con fuerza la mano tranquilizadora de mamá o papá), mirando junto al fuego, observando las estrellas: son oportunidades para descubrir y disfrutar del silencio de la noche.

5. De vez en cuando, podemos rezar en familia al aire libre, por ejemplo por la noche, después de una caminata nocturna o una observación de las estrellas.

(Fuente: Aleteia)

¿Cómo actuar con los que fastidian? Papa Francisco responde

¿Cómo actuar con los que fastidian? Papa Francisco responde

Dmytro Zinkevych – Shutterstock

Al rezar el Ángelus muestra su cercanía con los que sufren en el Cáucaso y en cualquier lugar donde la pandemia se une a un conflicto.

En la familia, en el trabajo, en el barrio, el país, el mundo y el propio corazón: siempre hay elementos que rompen la armonía y hacen que las cosas vayan mal. ¿Cómo actuar ante ellos? Aquí algunos tips que el papa Francisco ofreció este domingo 19 de julio de 2020 al rezar el Ángelus desde su ventana en la plaza de San Pedro del Vaticano, basados en la parábola del trigo y la cizaña:

1.PACIENCIA

«Los malvados son personas con las que hay que usar la paciencia», dijo Francisco. «Hay que saber aprender, porque soportar las hostilidades forma parte de la vocación cristiana».

2. LA SOLUCIÓN NO ES QUITAR DE EN MEDIO A LOS CONFLICTIVOS

Si Jesús ha venido a buscar a los pecadores antes que a los justos, a curar a los enfermos antes que a los sanos, la acción de sus seguidores debe dirigirse «no a suprimir a los malvados sino a salvarlos».

En la parábola del Evangelio de este domingo aparece un campo con su propietario y los peones. Los siervos ven el problema: la cizaña está perjudicando al trigo. El propietario ve más allá: se fija en el grano y lo sabe custodiar. Así crece el reino de los cielos.

3.VER LO BUENO

«No colabora con Dios quien se enfoca en los límites y en los defectos de los demás», constató el Papa. Es más constructivo «reconocer el bien que crece silenciosamente, en el campo de la Iglesia y de la historia, cultivándolo hasta la maduración».

4.AMAR

Finalmente, invita a imitar a María, a tener esa mirada de Dios que ama como padre y no quiere que ninguno de sus hijos se pierda.

En su comentario de la parábola del trigo y la cizaña, el papa Francisco aprovechó para alertar que actualmente se ponen tantos herbicidas en los campos que acaban perjudicando la tierra y a la salud.

También dijo que el adversario al que se refiere Jesús en esta parábola, quien esparce la cizaña que hace daño al campo, quien siembre en la persona el deseo de destruir a los demás, es el diablo.

Cercanía al Cáucaso y a todos los que sufren

Después de rezar la oración mariana, el Papa mostró su cercanía a quienes están afrontando la enfermedad del coronavirus y sus consecuencias económicas y sociales, especialmente las poblaciones que además sufren un conflicto.

Concretamente mostró su preocupación por la situación en la región del Cáucaso, Armenia y Azerbaiyán y aseguró su oración por las familias de los que han fallecido en el conflicto.

Finalmente volvió a apoyar la resolución del consejo de seguridad de la ONU del pasado 1 de julio para un alto al fuego mundial que permita la paz y la seguridad indispensable para proporcionar la asistencia humanitaria necesaria.

(Fuente: Aleteia)

La sorprendente relación entre la Virgen y los astronautas que llegaron a la Luna

La sorprendente relación entre la Virgen y los astronautas que llegaron a la Luna

Llegada del hombre a la Luna. Crédito: Pixabay.

El 20 de julio se cumplen 51 años de la llegada del hombre a la Luna y pocos saben de la especial relación que tuvieron los astronautas de la misión del Apolo XI con la Virgen de Luna, patrona de las localidades de Pozoblanco y Villanueva de Córdoba (España).

La relación entre la Virgen de Luna y los astronautas de la misión del Apolo XI tuvo lugar gracias a la grandísima devoción que Felipe Sánchez, secretario de la Cofradía de la Virgen de Luna de Córdoba, tenía a esta advocación.

“Mi padre era una persona sencilla, empleado de una droguería, él no era el propietario. (…) Su prioridad era la Virgen de Luna y llevar a la Virgen de Luna a todos los sitios. Y trabajaba denodadamente por todas estas cosas”, recuerda su hijo Rafael Sánchez.

En una entrevista concedida a la Cadena COPE dijo que su padre Felipe Sánchez, que falleció en 1997, vio una relación clara entre esta advocación de la Virgen y la llegada del hombre a la Luna y por eso decidió escribir una carta a los astronautas Armstrong, Collin y Aldrin “dándoles la enhorabuena por la gesta que habían conseguido”.

“Con mucha ilusión y con mucha humildad escribe unas cartas y las envía al embajador de Estados Unidos en España pidiéndole el favor de que se las hiciera llegar a la NASA y les adjuntó unas estampas de la Virgen de Luna”, precisó Rafael Sánchez.

Las cartas se escribieron a finales de julio de 1969 y llegaron a la embajada a principios del mes de agosto de ese mismo año.

“La sorpresa es que a finales de septiembre a casa llega un sobre de la NASA que contiene una carta con las firmas originales de los astronautas Armstrong, Collins y Aldrin, agradeciendo el gesto que se ha tenido con ellos de enviarles esa estampa de la Virgen, confirmando que han recibido y al mismo tiempo les remiten una foto firmada y un tarjetón con la firma de ellos”, explicó Rafael.

Estas cartas se conservan en el Santuario de la Jara, en donde está la Virgen de la Luna, en Córdoba

Además, Rafael aseguró que esas cartas fueron “el inicio de una bonita historia”, ya que el intercambio de correspondencia siguió con las siguientes misiones espaciales y “se tiene constancia de que hasta el Apolo XVII los astronautas remiten una carta firmada a mi padre”. 

(Fuente: Aciprensa)

VIRAL: Médico reza el Rosario a diario antes de entrar al quirófano

VIRAL: Médico reza el Rosario a diario antes de entrar al quirófano

La foto del médico anestesiólogo Néstor Ramírez Arrieta ha dado la vuelta al mundo a través de las redes sociales, al convertirse en un ejemplo de cómo la fe y el rezo del Rosario ayuda a luchar en tiempos difíciles como el del coronavirus, para confiar siempre en la voluntad de Dios.

En una foto compartida por el pastor evangélico Luis Alberto Gallego se puede ver a Ramírez, quien trabaja en la Clínica Madre Bernarda de las Hermanas Franciscanas en Cartagena (Colombia), rezando el Santo Rosario antes de ingresar a una sala de operaciones.

Gallego señaló que la foto tocó su corazón, y reflexionó sobre la situación del personal de salud, que, en esta pandemia de coronavirus, soportan interminables turnos y una presión emocional “que muchos no seríamos capaces de resistir”.

“Aun así en momentos cortos de descanso, saca su rosario y se entrega a la oración. Aunque diferimos de la manera de adorar y orar ¿Alguien duda que DIOS no escucha esta oración? Hoy me uno de todo corazón a su plegaria, clamando por todos los médicos y personal de salud que sufren al límite por el bienestar de su prójimo”, agregó.

Ramírez dijo a ACI Prensa que la foto fue tomada por sorpresa y él recién se enteró días después cuando empezó a ser conocida por las redes sociales.

“Esa foto salió después de una jornada de trabajo, siempre me siento rezar el Rosario, a darle gracias a Dios por la jornada, lo hago antes de comenzar cada día en la madrugada”, señaló.

El médico anestesiólogo resaltó que reza más de una vez al día el Rosario y, si es posible, lo hace durante las operaciones largas, siempre atento a su trabajo dentro del quirófano, de manera que puede encomendar la vida de los pacientes a Dios.

“Nosotros somos hormiguitas frágiles, estamos vivos todos los días gracias a la misericordia de Dios”, subrayó.

Ramírez indicó que no siempre fue una persona de fe y que gracias a la intercesión de la Virgen y por intermedio de su esposa, que siempre ha sido una persona muy devota, logró conocer a Dios.

Luego de una crisis familiar hace 18 años, “tuve un encuentro personal con Dios, eso me movió la brújula, y comencé a buscar ayuda con asesores espirituales, comencé a regresar a la Eucaristía”, agregó.

Es ahí que regresa a la fe y hace aproximadamente 10 años es un hombre de Rosario diario, el cual marca su día desde las primeras horas de la mañana.

“A las 4:30 de la mañana ya estoy rezando mi Rosario, salgo a esa hora para Misa y de ahí me voy a trabajar”, señaló. “Y me voy más fortalecido, el día que no voy a la Eucaristía diaria, me siento vacío”.

Ramírez señaló que gracias a esta fe ha visto “cosas maravillosas” de la mano de Dios, que lo fortalece y lo ayuda a evangelizar a sus compañeros y pacientes.

“Normalmente hablo con el paciente antes de la cirugía, les hablo mucho de Dios, de que tengan fe”, indicó. “Es necesario escuchar a los pacientes, que se desahoguen, pues muchas enfermedades tienen un trasfondo espiritual”.

Además, resaltó que antes de trabajar ora frente al sagrario, donde pide a Dios que tome el control de sus manos, y que lo ayude, pues, aunque es un médico, se reconoce vulnerable, y sabe que muchas cosas pueden salir mal.

“Veo los resultados indiscutiblemente, y las cirugías fluyen como si tuviera al Espíritu Santo ahí y algunos pacientes lo han sentido”, añadió.

Ramírez señaló que sintió miedo por segunda vez hace poco, cuando realizó una traqueotomía en la sala de cuidados intensivos de los pacientes con coronavirus, que es un área de alto riesgo de contagio.

Al terminar exitosamente el procedimiento “fui a una salita, donde suelen estar los familiares de los pacientes de cuidado intensivo, pero ahora en esta pandemia suele estar vacío. Ahí siempre hay textos bíblicos, la biblia, y dije voy a leer la palabra de Dios. Y lo primero que encontré fue la parte del evangelio que decía ‘No temas, yo estoy contigo’ y salí fortalecido”, indicó.

Ramírez pidió a los fieles aumentar la fe, evangelizar y crecer espiritualmente, que son las armas para combatir todas “las dificultades que se van presentando en el día a día”.

“A los médicos los invito a creer más en Dios, a colocar en las manos del Señor a sus pacientes todos los días, y a ser más humanos con el prójimo, que ya tiene bastante cuando llega al hospital enfermo para buscar ayuda”, concluyó.

La historia de Ramírez ha sido tan conocida que el provincial de la orden dominica en Colombia y rector del Santuario Mariano Nacional de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, P. Carlos Mario Alzate Montes, lo mencionó durante su homilía por la fiesta de la Virgen del Rosario de Chiquinquirá.

(Fuente: Aciprensa)

4 ideas para unas vacaciones familiares y espirituales

4 ideas para unas vacaciones familiares y espirituales

PIXABAY

Conducidas por el ritmo tranquilo sin trabajar, muchas familias tienden a abandonar su interior durante el verano. Sin embargo, incluso en el momento culminante del período estival, existen muchas soluciones para no alejarse de Dios. Aquí algunas de ellas, para niños y adultos.

Durante semanas, nuestros hijos estarán de vacaciones escolares. Ojalá que las vacaciones no constituyan una ruptura en su vida espiritual.

Así como nos preparamos para las vacaciones en términos de ocio, viajes, equipaje, y otras cosas, también podemos prever algunas medidas para ayudar a los niños -y a toda la familia- a crecer en el amor de Dios durante este tiempo.

1.NO DESCUIDAR EL RINCÓN DE ORACIÓN

Durante el año, un rincón de oración ayuda a la familia a reunirse para rezar. Se debe considerar la posibilidad de organizar uno para las vacaciones.

Mientras esté en casa, puede aprovechar las vacaciones para arreglar el rincón de oración, embellecerlo, añadir bancos u otros elementos.

Si toda la familia se va junta, depende de a dónde vaya. Si es en una casa de la familia, es posible que ya exista un rincón de oración. Puede mejorarse, y se puede eventualmente traer el material necesario.

Si es en una casa de alquiler, hagamos un rincón de oración portátil con la familia: un icono (pegando una reproducción en un trozo de madera), velas, un mantel pequeño. Ya es suficiente.

Si se va de camping, si vive en una caravana, puedes tener también el rincón de oración, aunque sea muy pequeño.

Si la familia se dispersa durante todas o parte de las vacaciones, es posible sugerir que cada uno de los niños haga su propio rincón de oración portátil que estén donde estén les recordará la importancia de la oración diaria.

2.PENSAR EN LA BIBLIOTECA DE VACACIONES

Las vacaciones ofrecen tiempo para leer y contar historias a los más pequeños. Planeemos una pequeña biblioteca de vacaciones.

Algunas pequeñas biografías de santos, por ejemplo, pueden ser leídas y releídas con constante interés por adultos y niños.

Para los días lluviosos, es posible planificar libros por colorear para los más pequeños o libritos para completar. Pensemos también en ofrecer a los más mayores libros que les hagan reflexionar.

No olvidemos que todos estos libros pueden aportar mucho a nuestros hijos, pero también ser el apoyo de una acción misionera con primos, amigos, vecinos encontrados durante las vacaciones.

Algunas familias no dudan en llevar consigo algunos ejemplares de uno o dos libros especialmente notables, para poder dejar uno en algún momento aquí o allá.

Si nuestros hijos van al catecismo o forman parte de un grupo de oración, es importante que las vacaciones sean una prolongación de todo lo que han vivido a lo largo del año.

Por eso es bueno que, en la medida de lo posible, puedan llevar consigo libros y cuadernos de catecismo, libretas, folletos o revistas que han alimentado su vida espiritual en los meses anteriores.

Los niños también deben poder llevar consigo en sus vacaciones su Biblia y el libro de la Misa. Especialmente si se van solos.

Si realmente tienen poco espacio, pueden por lo menos llevar los cuatro Evangelios en una edición de bolsillo que puede caber en cualquier lugar, incluso en un bolso de mano o en una mochila de excursionista.

3.NO OLVIDAR IR A MISA

Durante las vacaciones, cada día es como el domingo. Razón por la cual hay que señalar la especificidad de este día, comenzando por darle la primacía a la Misa.

Se pueden planear las caminatas por la naturaleza o los paseos marítimos durante la semana para que no tenga impedimentos para asistir a la misa dominical.

4.PRESTAR SU TIEMPO

Vivir como hijos de Dios no sólo es orar, aunque la oración sea vital. También significa amar a los demás, no vivir como una persona egoísta, retraída en su propio pequeño consuelo.

Mientras nos preparamos para las vacaciones familiares, preguntémonos acerca del lugar que otros ocupan en ellas. Preguntémonos, por ejemplo, si no podríamos invitar a un niño que no se va o a una persona sola; desviarnos para ver a una tía mayor y aburrida que lleva años esperando nuestra visita; dedicar tiempo para escribir verdaderas cartas a nuestros seres queridos sin conformarnos con tarjetas postales con textos redactados deprisa, etcétera.

En el mismo sentido, apoyemos la generosidad de nuestros niños que quieren ofrecer su tiempo como voluntarios.

Sin duda, no es «rentable» ni desde el punto de vista financiero ni desde el punto de vista del éxito académico. Pero es igual de importante.

Preparemos nuestras vacaciones familiares para que juntos o separados permanezcamos unidos por la oración y el amor de Dios.

Ayudemos a nuestros hijos a disfrutar plenamente de estos dos meses, en la verdadera libertad de los hijos de Dios.

Christine Ponsard

(Fuente: Aleteia)

Primado e infalibilidad: 150 años después de la proclamación de los dogmas

Primado e infalibilidad: 150 años después de la proclamación de los dogmas

Después de largas discusiones, fueron aprobados por el Concilio Vaticano I el dogma del primado del Papa sobre la Iglesia universal y el de la infalibilidad del magisterio pontificio cuando se pronuncia «ex cathedra». ¿Qué y cuáles son estos dogmas de la Iglesia?

Hace ciento cincuenta años, el 18 de julio de 1870, se promulgó la Constitución «Pastor Aeternus» que definía los dos dogmas, del primado del Papa y la infalibilidad papal.

Largas y agitadas discusiones

La Constitución Dogmática fue aprobada por unanimidad por los 535 Padres Conciliares presentes «después de largas, intensas y agitadas discusiones», como dijo Pablo VI durante una audiencia general, describiendo ese día como «una página dramática en la vida de la Iglesia, pero no por esto menos clara y definitiva» (Audiencia general del 10 de diciembre de 1969). Ochenta y tres fueron los Padres Conciliares que no participaron en la votación. La aprobación del texto llegó el último día del Concilio Vaticano I, suspendido tras la guerra franco-prusiana iniciada el 19 de julio de 1870 y prolongado «sine die» tras la toma de Roma por las tropas italianas el 20 de septiembre de ese mismo año, que de hecho decretó el fin del Estado Pontificio. La Constitución refleja una posición intermedia entre las diversas reflexiones de los participantes, excluyendo, por ejemplo, que la definición de infalibilidad se extienda en su totalidad a las Encíclicas u otros documentos doctrinales. Los contrastes que surgieron en el Concilio fueron seguidos por el cisma de los vetero-católicos que no querían aceptar el dogma del Magisterio infalible del Papa.

El dogma sobre la racionalidad y la sobrenaturalidad de la fe

Los dos dogmas fueron proclamados después del de la racionalidad y sobrenaturalidad de la fe, contenido en la otra Constitución Dogmática del Concilio Vaticano I «Dei Filius» del 24 de abril de 1870. El texto afirma que «Dios, principio y fin de todas las cosas, puede ser conocido con certeza por la luz natural de la razón humana a través de las cosas creadas; de hecho, las cosas invisibles de Él son conocidas por la inteligencia de la criatura humana a través de las cosas que fueron hechas (Rom 1,20)». Este dogma – explicó Pablo VI en la audiencia de 1969 – reconoce que «la razón, con su propia fuerza, puede alcanzar el conocimiento cierto del Creador a través de las criaturas. La Iglesia defiende así, en el siglo del racionalismo, el valor de la razón», argumentando por un lado «la superioridad de la revelación y de la fe sobre la razón y sus capacidades», pero declarando, por otro lado, que «no puede haber contraste entre la verdad de la fe y la verdad de la razón, siendo Dios la fuente de ambas».

El dogma del primado

En «Pastor Aeternus«, Pío IX, antes de la proclamación del dogma sobre el primado, recuerda la oración de Jesús al Padre para que sus discípulos sean «una cosa sola»: Pedro y sus sucesores son «el principio intemporal y el fundamento visible» de la unidad de la Iglesia. Por lo tanto, afirma solemnemente: «Proclamamos, pues y afirmamos, basándonos en los testimonios del Evangelio, que el primado de la jurisdicción sobre toda la Iglesia de Dios ha sido prometido y conferido al bienaventurado Apóstol Pedro por Cristo el Señor de manera inmediata y directa (…) Lo que el Príncipe de los pastores, y gran pastor de todas las ovejas, el Señor Jesucristo, instituyó en el bienaventurado Apóstol Pedro para hacer continua y perenne la salvación y el bien de la Iglesia, es necesario, por voluntad de quien lo instituyó, que perdure para siempre en la Iglesia, la cual es fundada sobre piedra, permanecerá firme hasta el fin de los siglos (…) De ello se desprende que quien suceda a Pedro en esta cátedra, en virtud de la institución del propio Cristo, obtiene el primado de Pedro sobre toda la Iglesia (…) todos los pastores y fieles, de cualquier rito y dignidad, están vinculados a él por la obligación de la subordinación jerárquica y la verdadera obediencia, no sólo en las cosas que pertenecen a la fe y a las costumbres, sino también en las relativas a la disciplina y al gobierno de la Iglesia, en todo el mundo. De esta manera, habiendo salvaguardado la unidad de la comunión y la profesión de la misma fe con el Romano Pontífice, la Iglesia de Cristo será un solo rebaño bajo un solo pastor supremo. Esta es la doctrina de la verdad católica, de la que nadie puede apartarse sin perder la fe y peligro de salvación».

El Magisterio infalible del Papa

En el primado del Papa – escribe Pío IX – «se contiene también la suprema potestad de magisterio», conferida a Pedro y a sus sucesores «para la salvación de todos», como «confirma la constante tradición de la Iglesia (…) Pero como es precisamente en este momento, en el que se siente particularmente la necesidad de la sana presencia del ministerio apostólico, en el que son muchos los que se oponen a su poder, creemos verdaderamente necesario proclamar de manera solemne la prerrogativa que el Hijo unigénito de Dios se ha dignado vincular al supremo oficio pastoral. Por lo tanto, nosotros, manteniéndonos fieles a la tradición recibida desde los comienzos de la fe cristiana, para la gloria de Dios nuestro Salvador, para la exaltación de la religión católica y para la salvación de los pueblos cristianos, con la aprobación del sagrado Concilio proclamamos y definimos el dogma revelado por Dios que el Romano Pontífice, al hablar ex cathedra, es decir, cuando ejerce su supremo oficio de Pastor y Doctor de todos los cristianos, y en virtud de su supremo poder apostólico define una doctrina sobre la fe y las costumbres, vincula a toda la Iglesia, por la divina asistencia que se le promete en la persona del Beato Pedro, goza de esa infalibilidad con la que el divino Redentor quiso acompañar a su Iglesia en la definición de la doctrina sobre la fe y las costumbres: por lo tanto, tales definiciones del Romano Pontífice son inmutables en sí mismas, y no por el consentimiento de la Iglesia».

Cuando se da la infalibilidad

Juan Pablo II explicó el significado y los límites de la infalibilidad en la audiencia general del 24 de marzo de 1993: «La infalibilidad – afirmó – no se da al Romano Pontífice como a una persona privada, sino en la medida en que cumple el oficio de pastor y maestro de todos los cristianos. Tampoco la ejerce como si tuviera autoridad en sí mismo y por sí mismo, sino «por su suprema autoridad apostólica» y «por la divina asistencia que se le prometió en el Beato Pedro». Finalmente, no la posee como si pudiera disponer de ella o contar con ella en cualquier circunstancia, sino sólo «cuando habla desde la cátedra», y sólo en un campo doctrinal limitado a las verdades de la fe y de la moral y a las que están estrechamente relacionadas con ellas (…) el Papa debe actuar como «pastor y doctor de todos los cristianos», pronunciándose sobre las verdades relativas a «la fe y la moral», en términos que expresen claramente su intención de definir una determinada verdad y de exigir la adhesión definitiva de todos los cristianos. Esto es lo que ocurrió – por ejemplo – en la definición de la Inmaculada Concepción de María, sobre la cual Pío IX afirmó: «Es una doctrina revelada por Dios y por esta razón debe ser creída firme y constantemente por todos los fieles»; o también en la definición de la Asunción de María Santísima, cuando Pío XII dijo: «Por la autoridad de Nuestro Señor Jesucristo, de los Bienaventurados Apóstoles Pedro y Pablo, y por nuestra autoridad, declaramos y definimos como dogma divinamente revelado… etc.». En estas condiciones se puede hablar de un magisterio papal extraordinario, cuyas definiciones son irreformables «por si mismas, no por el consentimiento de la Iglesia» (…) Los Sumos Pontífices pueden ejercer esta forma de magisterio. Y esto, de hecho, ha sucedido. Sin embargo, muchos Papas no lo han ejercido».

¿Qué es un dogma?

Los dogmas son verdades de fe que la Iglesia enseña como reveladas por Dios (cf. Catecismo de la Iglesia Católica, 74-95). Son puntos fijos de nuestra creencia. Los principales son estos: Dios es uno y trino; el Padre es el creador de todas las cosas; Jesús, el Hijo, es verdadero Dios y verdadero hombre, encarnado, muerto y resucitado por nuestra salvación; el Espíritu Santo es Dios; la Iglesia es una, así como uno es el Bautismo. Y además: el perdón de los pecados, la resurrección de los muertos, la existencia del Paraíso, el Infierno y el Purgatorio, la transubstanciación, la maternidad divina de María, su virginidad, su Inmaculada concepción y su Asunción. Todas estas verdades no son abstractas y frías, sino que deben ser comprendidas en la gran verdad de Dios que es el amor y quiere compartir la vida divina con sus criaturas. Jesús revela los más grandes mandamientos: el amor a Dios y al prójimo (Mt 22, 36-40). Al final de la vida seremos juzgados por el amor.

Dogmas y desarrollo de la doctrina

Un dogma, entonces, es un punto fijo para la vida de la fe. Está definido por el Magisterio de la Iglesia que lo reconoce en la Sagrada Escritura como revelado por Dios y en estrecha relación con la Tradición. La tradición, sin embargo, no es algo inmóvil y estático, sino que – como dice Juan Pablo II (Carta Apostólica Ecclesia Dei) en línea con el último Concilio – está viva y es dinámica a medida que crece la inteligencia de la fe. Los dogmas no cambian, pero gracias al Espíritu Santo entendemos cada vez más la amplitud y profundidad de las verdades de la fe. Así, el Papa Wojtyla puede afirmar «que el ejercicio del Magisterio concreta y manifiesta la contribución del Romano Pontífice al desarrollo de la doctrina de la Iglesia» (Audiencia General, 24 de marzo de 1993).

Primado, colegialidad, ecumenismo

Pablo VI, en la audiencia de 1969, reafirmó la actualidad del Concilio Vaticano I y la conexión con el siguiente Concilio: «Los dos Concilios Vaticanos, el primero y el segundo, son complementarios» aunque difieran mucho «por muchas razones». Así, la atención a las prerrogativas del Pontífice en el Vaticano I se extiende en el Vaticano II a todo el Pueblo de Dios con los conceptos de «colegialidad» y «comunión», mientras que la atención a la unidad de la Iglesia que tiene en Pedro el punto de referencia visible se desarrolla en un fuerte compromiso con el diálogo ecuménico. Tanto es así que Juan Pablo II en «Ut unum sint» puede lanzar un llamamiento a las comunidades cristianas para que encuentren una forma de ejercicio del primado que, «sin renunciar en modo alguno a lo esencial de su misión, se abra a una nueva situación», como «un servicio de amor reconocido por unos y otros» (Ut unum sint, 95). Y el Papa Francisco en Evangelii gaudium habla de una «conversión del papado». «El Concilio Vaticano II – observa – ha afirmado que, de manera similar a las antiguas Iglesias patriarcales, las Conferencias Episcopales pueden «aportar una múltiple y fructífera contribución, para que el sentido de la colegialidad se realice concretamente» (Lumen Gentium, 23). Pero esta esperanza no se ha realizado plenamente, porque un estatuto para las Conferencias Episcopales que las conciba como sujetos de atribuciones concretas, incluyendo alguna autoridad doctrinal auténtica, no ha sido aun suficientemente explícito. Una excesiva centralización, en lugar de ayudar, complica la vida de la Iglesia y su dinámica misionera» (Evangelii gaudium, 32). Y hay que recordar que, según el Concilio Vaticano II, «la infalibilidad prometida a la Iglesia reside también en el cuerpo episcopal cuando ejerce el magisterio supremo con el sucesor de Pedro» (Lumen Gentium, 25).

Amar al Papa y a la Iglesia es construir sobre Cristo

Más allá de los dogmas, Pío X recordó, en una audiencia en 1912, la necesidad de amar al Papa y obedecerle y dijo que se sentía apenado cuando esto no sucedía. Don Bosco exhortó a sus colaboradores y a sus muchachos a guardar en sus corazones los «tres amores blancos»: la Eucaristía, la Virgen y el Papa. Y Benedicto XVI, el 27 de mayo de 2006, hablando en Cracovia con los jóvenes que habían crecido con Juan Pablo II, explicó con palabras sencillas lo que afirman esas verdades de fe proclamadas en 1870: «¡No tengan miedo de construir su vida en la Iglesia y con la Iglesia! Estén orgullosos del amor a Pedro y a la Iglesia que se les ha confiado. ¡No se dejen engañar por los que quieren poner a Cristo contra la Iglesia! Sólo hay una roca en la que vale la pena construir la casa. Esta roca es Cristo. Sólo hay una roca sobre la que vale la pena descansar. Esta roca es la que Cristo dijo: «Tú eres Pedro y sobre esta roca edificaré mi Iglesia» (Mt 16:18). Ustedes, jóvenes, han conocido bien al Pedro de nuestros tiempos. Por lo tanto, no olviden que ni ese Pedro que está mirando nuestro encuentro desde la ventana de Dios Padre, ni este Pedro que ahora está delante de ustedes, ni ningún otro Pedro posterior estará nunca contra ustedes, ni contra la construcción de un hogar duradero en la roca. Al contrario, comprometerá su corazón y sus manos para ayudaros a construir la vida en Cristo y con Cristo».

(Fuente: Vatican News)

“Mi hermano persigue dinosaurios”, divertida película sobre el valor de la familia

“Mi hermano persigue dinosaurios”, divertida película sobre el valor de la familia

El próximo 24 de julio se estrena la película “Mi hermano persigue dinosaurios” basada en el bestseller del mismo título escrito por el protagonista real de la película, Giacomo Mazzariol, Jack, que cuenta su historia con su hermano pequeño: Gio.

Jack tiene cinco años y dos hermanas mayores. Un día sus padres dan la mejor noticia: va a tener un hermanito, se llamará Gio, y además…va a ser «especial». El pequeño que va a nacer tendrá síndrome de Down, pero Jack cree que tendrá super poderes.

Sin embargo, con el paso de los años, Jack comienza a sentirse defraudado. Su hermano no es un superhéroe y durante la adolescencia le hace pasar incluso algo de vergüenza.

Pero la verdad sale a la luz: Gio no solo sí tiene superpoderes sino que además es su mejor e incondicional amigo.

En “Mi hermano persigue dinosaurios” se destaca la grandeza de cada persona, más allá de sus capacidades y en especial de aquellos que a primera vista pueden ser diferentes, como Gio con Síndrome de Down que le permite tener uno de sus mayores valores que es ver y amar más allá de las apariencias.

(Fuente: Aciprensa)

Papa Francisco: Pidan ayuda a Virgen del Carmen para no mentir ni hablar mal del prójimo

Papa Francisco: Pidan ayuda a Virgen del Carmen para no mentir ni hablar mal del prójimo

El Papa Francisco y la Virgen del Carmen. Créditos: ACI Prensa / Eduardo Berdejo

El Papa Francisco sugirió este 16 de julio, fiesta de la Virgen del Carmen, pedirle a la Madre de Dios ayuda para “no mentir ni hablar en detrimento del prójimo”.

Así lo indicó el Santo Padre en su cuenta oficial de Twitter @Pontifex_es en la que invitó a rezar a la Virgen del Carmelo “madre nuestra, ayúdanos a tener manos inocentes y corazón puro, a no mentir ni hablar en detrimento del prójimo”.

De este modo, el Papa añadió que “así podremos subir al monte del Señor y obtener su bendición, su justicia, su salvación”.

#VirgendelCarmelo, madre nuestra, ayúdanos a tener manos inocentes y corazón puro, a no mentir ni hablar en detrimento del prójimo. Así podremos subir al monte del Señor y obtener su bendición, su justicia, su salvación.

— Papa Francisco (@Pontifex_es) July 16, 2020

Esta no es la primera vez que el Papa Francisco usa la red social para dedicar unas palabras a la Madre de Dios.

El año pasado, el Santo Padre invitó en la fiesta de la Virgen del Carmen a contemplar “a Nuestra Señora junto a la Cruz de Cristo. Ese es también el lugar de la Iglesia: al lado de Cristo”, indicó.

Además, en 2018 el Papa rezó para “que la Virgen María, Madre y Reina del Carmelo, acompañe sus pasos en el camino cotidiano hacia el Monte de Dios”.

En 2017, el Santo Padre pidió después del rezo del Ángelus del domingo 16 de julio, que la “Bienaventurada Virgen del Monte Carmelo, insuperable en la acogida de la Palabra de Dios y en su puesta en práctica nos ayude a purificar el corazón y a custodiar en él la presencia del Señor”.

El mismo día, el Papa Francisco escribió en su cuenta oficial de Twitter @Pontifex_es la recomendación de dejar “que la Virgen María nos guíe por el sendero que conduce a la santa montaña que es Cristo, donde se encuentran Dios y el hombre”.

(Fuente: Aciprensa)