Parroquia El Buen Pastor – República Dominicana

Valor del Mes:
El Bautismo, identidad
Lema del Mes:
«Entonces conocerán la verdad, y la verdad los hará libres.» (1 Jn 3, 18 )

Obispos exhortan al pueblo dominicano a solucionar en conjunto lo que afecta a todos

Obispos exhortan al pueblo dominicano a solucionar en conjunto lo que afecta a todos

Reiteran su rechazo a la legalización del aborto

Invitan a realizar un simposio abierto para plantear las bases de una auténtica política pública familiar

La Conferencia del Episcopado Dominicano (CED), en su Mensaje emitido cada año con motivo de la Independencia Nacional, reitera su rechazo a la legalización del aborto, al señalar que esta postura “es un grito de alerta en contra de una sociedad que se organiza predominantemente sobre valores utilitaristas”.

En el documento titulado “Y al mundo mostremos que somos hermanos”, los obispos lamentan que el mundo actual se encuentre ante lo que el Papa Francisco denomina la “sociedad del descarte”, donde no se considera a la persona como un valor primario que hay que amparar.

En ese orden, reflexionan sobre realidades dominicanas a partir de la encíclica social del Papa Francisco “Fratelli Tutti”, desde la cual hacen una invitación a construir el “espíritu fraterno en el hogar que le ha tocado vivir, independientemente de cómo esté compuesto, y quienes no hayan tenido la gracia de crecer en una familia estable podrían ser acogidos por familias bien constituidas”.

De ahí que los representantes de la Iglesia católica en la República Dominicana animen a la Pastoral Familiar, a través de las universidades, a realizar un simposio abierto, con el objetivo de plantear las bases de una auténtica política pública familiar para la sociedad dominicana.

En el Mensaje también abordan la inmigración, donde al igual que el Papa, los prelados comprenden lo delicado de la situación, ya que muchas sociedades que reciben inmigrantes sienten amenazado su nivel de vida; y recuerdan que la problemática “requiere de una posición racional y justa para su solución”, tomando en cuenta que la población inmigrante “es quizás la más vulnerable en todos los rincones del mundo”.

De igual modo, el Episcopado hace referencia a la corrupción pública, al expresar su deseo de que la “indignación contra algunos políticos se vea acompañada por una revisión de vida personal en todos los niveles y en todos los ambientes, para no caer en aquella mala práctica de solo ver la paja en el ojo ajeno”.

Entienden que “la corrupción estatal hiere esta sensibilidad universal que reclama un trato igualitario para todo ser humano y atenta directamente contra la integridad de toda la sociedad, pues desvía los fondos necesarios para implementar las políticas sociales”.

Asimismo, la CED deplora la difusión de noticias falsas al catalogarla como un virus que profundizó la carga viral de la pandemia del covid-19 y originó la búsqueda de soluciones desesperadas e irracionales que atentaron contra las medidas sensatas del Ministerio de Salud Pública (MSP).

“Las noticias falsas virales infectan de individualismo y agresividad a una velocidad inusitada. No podremos combatir la pandemia de covid-19 sin esta toma de postura fundamental, que nos debe llevar a cuestionar el uso responsable de las redes sociales”, explican los obispos.

Finalmente, exhortan al pueblo dominicano a solucionar en conjunto lo que afecta a todos: “Es, pues, necesaria la colaboración de cada ciudadano y ciudadana. La pandemia nos golpea a todos: hemos perdido seres queridos, son palpables los perjuicios económicos, nos vemos constreñidos por las medidas sanitarias… Pero la fe nos invita a cultivar una sana esperanza ante la dolorosa situación. Como ya expresamos, aun en medio del sufrimiento, debemos saber agradecer tanta solidaridad, entrega, amor fraterno, ayuda privada y pública”.

En la alocución de esta nota, Monseñor Faustino Burgos Brisman, obispo auxiliar de Santo Domingo y secretario general de la CED, aprovechó la ocasión para invitar a toda la ciudadanía a cooperar con las autoridades y a estar en disposición para vacunarse, conforme al protocolo establecido por el Gabinete de Salud.

Sobre el Mensaje y la Carta Pastoral
Es uno de los documentos oficiales de la CED, que se publica en el mes de febrero, en ocasión del aniversario de la Independencia Nacional, va orientado a tratar temas de interés nacional, presentando al país orientaciones, a la luz de la fe, de carácter socio político y dirigido a todos los dominicanos.

A diferencia, en el documento llamado “Carta Pastoral”, los obispos se dirigen especialmente a la feligresía católica, tocando un tema doctrinal, catequético, pastoral y teológico. Su publicación se realiza en ocasión de la festividad de Nuestra Señora de la Altagracia, protectora del pueblo dominicano, celebrada cada 21 de enero.

(Fuente: CED)

Anuncian congreso internacional gratuito para fortalecer los vínculos en la familia

Anuncian congreso internacional gratuito para fortalecer los vínculos en la familia

La sección mexicana del Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II para la Ciencias del Matrimonio y la Familia anunció su próximo congreso internacional “Educando el corazón: Los retos de un acompañamiento integral”, que apunta a fortalecer los vínculos en la familia.

El congreso se realizará desde las 5:00 p.m. (hora de Ciudad de México) hasta las 7:45 p.m. del 26 de febrero, y desde las 9:00 a.m. hasta las 12:50 p.m. del 27 de febrero.

En el evento se abordarán los temas “Mentoring: mapa para construir un proyecto de vida”, “Me equivoqué. ¿Qué hago?”, “¿Qué acompañamiento abre una esperanza?”, “La formación del corazón para el amor”, “El poder transformador de la mirada” y “El acompañamiento en la adversidad”. Además se realizará el panel “Caminos de acompañamiento para la toma de decisiones”.

En un video de presentación del evento, Marco Lôme, director del Pontificio Instituto Juan Pablo II – Plantel Guadalajara, destacó que “los tiempos de hoy requieren grandes retos pero también grandes propuestas”, por lo que en este congreso internacional se presentarán “diferentes alternativas que hay en todo este ámbito del acompañamiento”.

En el evento, añadió, participarán “grandes conferencistas de talla internacional, como el P. Juan José Pérez-Soba, profesor del Instituto Juan Pablo II – sede Roma, o como el doctor Alejandro Landero, director nacional del Instituto Juan Pablo II”.

“Además tendremos la presencia del Dr. Ángel Barahona, como también de la laica consagrada del Regnum Christi, Verónica Brunkow”, señaló.

Para inscribirse de forma gratuita al evento, puede ingresar AQUÍ.

(Fuente: Aciprensa)

“Bernadette”, en nuestro cine Familiar

“Bernadette”, en nuestro cine Familiar, este sábado

Este sábado, 27 de febrero, a las 7:30 p. m., Nuestro Cine Familiar te invita a disfrutar de una hermosa película “Bernadette”, la vida de Santa Bernadette, a quien la Virgen de Lourdes se le reveló el 11 de febrero de 1858. A pesar de su miseria, enfermedad e incultura, Bernardita, como también le llamaban, siempre fue profundamente feliz.

Transmitiremos la película a través de Zoom. ¡Prepara tus palomitas y a disfrutar!

Unete a través del siguiente link Zoom 
https://us02web.zoom.us/j/86568597783?pwd=Mll3aS9aUlF1c3NtNXlBcDJ5K085QT09

ID de reunión: 865 6859 7783
Código de acceso: 497760

4 formas de ganar indulgencia plenaria cada día de la Cuaresma

4 formas de ganar indulgencia plenaria cada día de la Cuaresma

Foto referencial. Crédito: Flickr / Ondrej Vanecek (CC BY-SA 2.0).

No muchas personas saben que cada día de la Cuaresma, tiempo en que los católicos nos preparamos para vivir la Semana Santa y celebrar la Fiesta de la Pascua, es una oportunidad de ganar una indulgencia plenaria.

El Catecismo de la Iglesia Católica señala que la indulgencia “es la remisión ante Dios de la pena temporal por los pecados, ya perdonados, en cuanto a la culpa, que un fiel dispuesto y cumpliendo determinadas condiciones consigue por mediación de la Iglesia, la cual, como administradora de la redención, distribuye y aplica con autoridad el tesoro de las satisfacciones de Cristo y de los santos”.

Las indulgencias, que pueden ser parciales o plenarias, pueden obtenerse para uno mismo o para el alma de un difunto. No se puede ganar una para otra persona viva.

En la Constitución Apostólica Indulgentiarum Doctrina, San Pablo VI aseguró que “cuando los fieles ganan las indulgencias en sufragio de los difuntos, realizan la caridad de la forma más eximia, y al pensar en las cosas sobrenaturales trabajan con más rectitud en las cosas de la tierra”.

Es importante recordar que solo se puede ganar una indulgencia plenaria por día; y que cada una de las cuatro formas que presentamos a continuación deben ir acompañadas de las tres condiciones habituales para obtener una indulgencia:

1. Seguir el camino del Vía Crucis

El Vía Crucis es una práctica devocional donde recordamos y meditamos la Pasión y la Muerte de Nuestro Señor. Si se sigue el camino del Vía Crucis y a la vez se cumple con las tres condiciones habituales para obtener la indulgencia, se puede ganar esta gracia todos los días.

En el caso de aquellos que no pudieran hacerlo físicamente, el Manual de Indulgencias de la Santa Sede indica que “los impedidos legítimamente pueden adquirir la misma indulgencia, si pasan algún tiempo, por ejemplo, al menos un cuarto de hora, leyendo y meditando sobre la Pasión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo”.

Indica que “de acuerdo con la costumbre común, el ejercicio piadoso consiste en 14 lecturas devocionales, a las que se agregan algunas oraciones vocales. Para hacer el Camino de la Cruz, sin embargo, es suficiente meditar con devoción la Pasión y Muerte del Señor, y por lo tanto, la reflexión sobre los misterios particulares de las estaciones individuales no es necesaria”.

2. Rezar el Rosario 

El Manual de Indulgencias de la Santa Sede señala que para ganar la indulgencia debemos rezarlo con devoción en una iglesia, oratorio, en familia, en una comunidad religiosa o en una asociación de fieles, y en general, “cuando varios de los fieles se reúnen con algún propósito honesto”. Recordemos que rezar el Rosario en familia bendice en gran medida y es una práctica hermosa para este tiempo litúrgico de Cuaresma.

3. Adorar el Santísimo Sacramento

Otras de las formas de ganar indulgencia plenaria en Cuaresma es adorando el Santísimo expuesto por al menos media hora. La adoración de Jesucristo, Dios y Hombre verdadero es nuestra respuesta al amor que Dios tiene por cada uno de nosotros, así como el reconocimiento de nuestras debilidades frente a Él.

4. Leer o escuchar las Sagradas Escrituras

También es posible ganar indulgencia plenaria con la lectura o escucha de las Sagradas Escrituras, pero debe realizarse al menos media hora.

El Papa Francisco dijo el año pasado que “en medio de tantas palabras diarias, necesitamos escuchar esa Palabra que no nos habla de cosas, sino de vida”. El Santo Padre alentó leer un versículo de la Biblia todos los días, empezando por los Santos Evangelios.

“Comencemos por el Evangelio; mantengámoslo abierto en casa, en la mesita de noche, llevémoslo en nuestro bolsillo, veámoslo en la pantalla del teléfono, dejemos que nos inspire diariamente”, dijo. De esa manera, “descubriremos que Dios está cerca de nosotros, que ilumina nuestra oscuridad, que nos guía con amor a lo largo de nuestra vida”, concluyó.

Las tres condiciones básicas para ganar indulgencia

Recuerda que para ganar la indulgencia plenaria hay que cumplir además con: la confesión de los pecados, recibir la Sagrada Comunión y orar por las intenciones del Papa. Esta oración, indica el Vaticano, “queda a elección de los fieles, pero se sugiere un ‘Padrenuestro’ y un ‘Avemaría’”.

El Vaticano precisa que “es conveniente, pero no necesario, que la confesión sacramental, y especialmente la sagrada Comunión y la oración por las intenciones del Papa, se hagan el mismo día en que se realiza la obra indulgenciada; pero es suficiente que estos sagrados ritos y oraciones se realicen dentro de algunos días (unos veinte) antes o después del acto indulgenciado”.

“Para varias indulgencias plenarias basta una confesión sacramental, pero para cada indulgencia plenaria se requiere una distinta Sagrada Comunión y una distinta oración según la mente del Santo Padre”, añade.

(Fuente: Aciprensa)

Palabras de papa Francisco en el 90 aniversario de la Divina Misericordia

Palabras de papa Francisco en el 90 aniversario de la Divina Misericordia

episkopat.pl

Escribe una carta en la celebración de la primera revelación de la imagen del Jesús a santa Faustina

Me gustaría recordar las palabras del Señor Jesús registradas por la santa en su Diario: «La humanidad no conseguirá la paz hasta que no se dirija a Mi misericordia”– escribió el Papa Francisco en una carta dirigida a un obispo de la diócesis de Płock (Polonia), padre Piotr Libera, con motivo del 90 aniversario de la primera revelación de la imagen de Jesús Misericordioso a santa Sor Faustina Kowalska. Este acontecimiento tuvo lugar el 22 de febrero de 1931 en Płock.

El Señor Jesús comunicó al mundo el mensaje de la Misericordia a través de santa Faustina Kowalska (1905-1938), conocida como la secretaria de la Divina Misericordia. Por orden de su confesor, Sor Faustina describió las revelaciones del Señor Jesús en su Diario. La primera revelación fue con motivo de que pintara la imagen del Jesús Misericordioso.

El Santo Padre, el Papa Francisco recuerda en su carta unas palabras, que santa Faustina escuchó en aquel momento: “Pinta una imagen según el modelo que ves, y firma: Jesús, en Ti confío. Deseo que esta imagen sea venerada primero en vuestra capilla, yen el mundo entero” (Diario 47).

“Me uno en la oración a los devotos que participan en las celebraciones solemnes en el Santuario de la Divina Misericordia y a los que participan a través de los medios de comunicación social” –escribió el Santo Padre, que expresó su felicidad por el hecho de que “este acontecimiento ya está conocido por el mundo y permanece vivo en los corazones de los fieles”.

Mazur/episkopat.pl

“Así que les animo a que recurran a esta Fuente. Pidamos a Cristo el don de la misericordia. Dejemos que nos rellene e impregne. Tengamos el valor de volver a Jesús, para encontrarnos con su amor y misericordia en los sacramentos. Sentamos su proximidad, ternura, y entonces también nosotros seremos más capaces de misericordia, paciencia, perdón y amor” – escribió el Santo Padre, el Papa Francisco.

Enfatizó que, el Apóstol de la Misericordia San Juan Pablo II deseaba, que el mensaje de la Divina Misericordia llegara a todos los habitantes del mundo. El Santo Papa alentaba: “¡Hay que transmitirle al mundo el fuego de la misericordia, porque en la Misericordia Divina el mundo encontrarálapazy el hombre lafelicidad!” (Cracovia – Łagiewniki, 17 de agosto de 2002).

Además de escribir la carta, el domingo de 21 de febrero en la oración del Ángelus el Papa Francisco dijo: “Hoy mi pensamiento va al santuario de Płock, en Polonia, donde hace 90 años el Señor Jesús se manifestó a santa Faustina Kowalska, confiándole un mensaje especial de la divina misericordia.

Llegó al mundo entero a través de san Juan Pablo II y no es otro que el Evangelio de Jesucristo, muerto y resucitado, que nos da la misericordia del Padre. Abramos nuestro corazón diciendo con fe: ‘Jesús, confío en ti’”.

Sor Faustina así describió en su diario la primera revelación del Jesús: “Al anochecer, estando en mi celdavi al Señor Jesús vestido con una túnica blanca. Tenía una mano levantada para bendecir y con la otra tocaba la túnica sobre el pecho. De la abertura de la túnica en el pecho, salían dos grandes rayos: uno rojo y otro pálido./…/. Después de un momento, Jesús me dijo: “Pinta una imagen según el modelo que ves, y firma: Jesús, en Ti confío. Deseo que esta imagen sea venerada primero en vuestra capilla, yen el mundo entero”.

(Fuente: Aleteia)

Fiesta de la Cátedra de San Pedro

Fiesta de la Cátedra de San Pedro

Hoy celebramos la Cátedra de san Pedro. Desde el siglo IV, con esta celebración se quiere destacar el hecho de que —como un don de Jesucristo para nosotros— el edificio de su Iglesia se apoya sobre el Príncipe de los Apóstoles, quien goza de una ayuda divina peculiar para realizar esa misión. Así lo manifestó el Señor en Cesarea de Filipo: «Yo te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia» (Mt 16,18). En efecto, «es escogido sólo Pedro para ser antepuesto a la vocación de todas las naciones, a todos los Apóstoles y a todos los padres de la Iglesia» (San León Magno).

Desde su inicio, la Iglesia se ha beneficiado del ministerio petrino de manera que san Pedro y sus sucesores han presidido la caridad, han sido fuente de unidad y, muy especialmente, han tenido la misión de confirmar en la verdad a sus hermanos.

Jesús, una vez resucitado, confirmó esta misión a Simón Pedro. Él, que profundamente arrepentido ya había llorado su triple negación ante Jesús, ahora hace una triple manifestación de amor: «Señor, tú lo sabes todo, tú sabes que te amo» (Jn 21,17). Entonces, el Apóstol vio con consuelo cómo Jesucristo no se desdijo de él y, por tres veces, lo confirmó en el ministerio que antes le había sido anunciado: «Apacienta mis ovejas» (Jn 21,16.17).

Esta potestad no es por mérito propio, como tampoco lo fue la declaración de fe de Simón en Cesarea: «No te ha revelado esto la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos» (Mt 16,17). Sí, se trata de una autoridad con potestad suprema recibida para servir. Es por esto que el Romano Pontífice, cuando firma sus escritos, lo hace con el siguiente título honorífico: Servus servorum Dei.

Se trata, por tanto, de un poder para servir la causa de la unidad fundamentada sobre la verdad. Hagamos el propósito de rezar por el Sucesor de Pedro, de prestar atento obsequio a sus palabras y de agradecer a Dios este gran regalo.

Fuente: Cope

Hoy la Iglesia celebra a San Francisco y Santa Jacinta Marto, videntes de la Virgen de Fátima

Hoy la Iglesia celebra a San Francisco y Santa Jacinta Marto, videntes de la Virgen de Fátima

«Rezad, rezad mucho y haced sacrificios por los pecadores, pues muchas almas van al infierno porque no hay quien se sacrifique y pida por ellas», este fue uno de los pedidos más importantes que la Virgen de Fátima hizo a Francisco, Jacinta y Lucía, los tres niños videntes de Fátima.

Francisco nació en 1908 y Jacinta dos años después. Desde pequeños aprendieron a cuidarse juntos y acompañar a su prima Lucía, quien solía hablarles de Jesús. Los tres cuidaban ovejas en los hermosos campos de su región natal. Como muchos niños de su edad, jugaban y rezaban juntos.

Del 13 de mayo al 13 de octubre de 1917, la Virgen se les apareció en varias ocasiones en Cova de Iría, Portugal. Fueron meses llenos de gracia y de profunda presencia de Dios, pero también de prueba: soportaron con valentía calumnias, injurias, malas interpretaciones, persecuciones, e incluso prisión. Los pastorcitos repetían: “Si nos matan, no importa; vamos al cielo”.

Después de las apariciones, Jacinta y Francisco continuaron sus vidas sencillas. Lucía fue a la escuela, tal como se lo pidió la Virgen; lo mismo que Jacinta y Francisco. De camino pasaban por la Iglesia y saludaban a Jesús Eucaristía.

Francisco, sabiendo que no viviría mucho tiempo, le decía a Lucía: “Vayan ustedes al colegio, yo me quedaré aquí con Jesús Escondido”. A la salida del colegio, las niñas solían encontrarlo en el lugar más cercano al Tabernáculo, siempre en profundo recogimiento. De los tres, el pequeño Francisco era el más dado a la contemplación y quería, con sus oraciones, consolar a Dios, tan ofendido por los pecados de la humanidad. En una ocasión Lucía le preguntó: «Francisco, ¿qué prefieres más, consolar al Señor o convertir a los pecadores?» Él respondió: «Yo prefiero consolar al Señor”.

“¿No viste qué triste estaba Nuestra Señora cuando nos dijo que los hombres no deben ofender más al Señor, que está ya tan ofendido? A mí me gustaría consolar al Señor y después, convertir a los pecadores para que ellos no ofendan más al Señor.» Y siguió, «Pronto estaré en el cielo. Y cuando llegue, voy a consolar mucho a Nuestro Señor y a Nuestra Señora.»

Jacinta participaba diariamente de la Santa Misa para recibir la Comunión. Todo lo ofrecía por la conversión de los pecadores y para reparar las ofensas hechas a Dios. Le atraía mucho estar con Jesús Sacramentado. «Cuánto amo el estar aquí, es tanto lo que le tengo que decir a Jesús», repetía.

En los meses de las apariciones, poco después de la cuarta, Jacinta encontró una cuerda y acordaron cortarla en tres y ceñírsela a la cintura, sobre la piel, como expresión de sacrificio y mortificación. Esto les causó mucho dolor, según contaría Lucía muchos años después. La Virgen les dijo que Jesús estaba muy contento con sus sacrificios, pero que no quería que durmieran con la cuerda. Y así lo hicieron.

A Jacinta se le concedió la visión de los sufrimientos del Sumo Pontífice. «Yo lo he visto en una casa muy grande, arrodillado, con el rostro entre las manos, y lloraba. Afuera había mucha gente; algunos tiraban piedras, otros decían imprecaciones y palabrotas», contó ella.

Por esto y otros hechos, los niños tenían presente al Papa y ofrecían tres avemarías por él después de cada Rosario. Su cercanía con la Madre de Dios había fortalecido inmensamente el poder de sus oraciones. Muchas familias acudían a ellos para que intercedieran por ellos ante la Virgen y se resuelvan sus problemas.

En una ocasión, una madre le rogó a Jacinta que rece por su hijo que se había de casa cual hijo pródigo. Días después, el joven regresó, pidió perdón y le contó a su familia que después de haber gastado todo lo que tenía, robado y estado en la cárcel, algo le tocó el corazón y decidió apartarse al bosque para pensar. Sintiéndose completamente perdido, habiendo arruinado su vida, se arrodilló llorando, y rezó. En eso, vio a Jacinta que lo tomó de la mano y lo condujo hasta un camino. Ese fue el inicio del regreso a casa de aquel muchacho. Cuando le preguntaron a Jacinta si se había encontrado con él, ella dijo que no, pero que sí había estado rogando mucho a la Virgen por él.

El 23 de diciembre de 1918, Francisco y Jacinta enfermaron gravemente de bronconeumonía. Por entonces una epidemia asolaba muchas partes de Europa. El buen Francisco se fue deteriorando poco a poco durante las siguientes semanas. Pidió recibir la Primera Comunión y para ello se preparó con ahínco. Se confesó y guardó incluso ayuno, estando enfermo.

“Yo me voy al Paraíso; pero desde allí pediré mucho a Jesús y a la Virgen para que os lleve también pronto allá arriba”, le dijo a Lucía y Jacinta. Al día siguiente, el 4 de abril de 1919, partió a la casa del Padre.

Jacinta sufrió mucho por la muerte de su hermano. Lamentablemente su enfermedad se complicó aún más. Fue llevada al hospital de Vila Nova, pero regresó a casa con una llaga en el pecho. Luego le confiaría a su prima: «Sufro mucho; pero ofrezco todo por la conversión de los pecadores y para desagraviar al Corazón Inmaculado de María».

Antes de ser llevada al hospital de Lisboa le dijo a Lucía: “Ya falta poco para irme al cielo… Di a toda la gente que Dios nos concede las gracias por medio del Inmaculado Corazón de María. Que las pidan a Ella, que el Corazón de Jesús quiere que a su lado se venere el Inmaculado Corazón de María, que pidan la paz al Inmaculado Corazón, que Dios le confió a Ella”.

Jacinta tuvo que soportar una cirugía en la que le quitaron dos costillas del lado izquierdo y quedó una llaga ancha como de una mano. Los dolores eran espantosos, pero ella invocaba a la Virgen constantemente y seguía ofreciendo sus dolores por los pecadores. El 20 de febrero de 1920 pidió los últimos sacramentos, se confesó y rogó que le llevaran el Viático porque pronto moriría. Poco después murió, a los diez años de edad. Jacinta, antes de morir, alcanzó a decir algunas cosas que fueron escritas por su madrina, con quien vivía.

“Los pecados que llevan más almas al infierno son los de la carne.
Las guerras son consecuencia del pecado del mundo. Es preciso hacer penitencias para que se detengan.
No hablar mal de nadie y huir de quien habla mal.
Tener mucha paciencia porque la paciencia nos lleva al cielo”.

Los cuerpos de Francisco y Jacinta fueron trasladados al Santuario de Fátima. Cuando abrieron el sepulcro de Francisco, vieron que el Rosario que le colocaron sobre su pecho estaba enredado entre los dedos de sus manos. Mientras que el cuerpo de Jacinta, 15 años después de su muerte, fue encontrado incorrupto.

«Contemplar como Francisco y amar como Jacinta», fue el lema con el que estos dos videntes de la Virgen de Fátima fueron beatificados por San Juan Pablo II, el 13 de mayo del año 2000.

El Papa Francisco los canonizó el 13 de mayo del 2017 en Fátima, dentro del marco de las celebraciones por el centésimo aniversario de las Apariciones de la Virgen.

(Fuente: Aciprensa)

¿Y si te atreves a hacer una cuaresma conyugal?

¿Y si te atreves a hacer una cuaresma conyugal?

Hannah Olinger/Unsplash | CC0

Sí, «este es el momento indicado» para una renovación suave y oportuna. Por un nuevo comienzo, por una resurrección pascual… ¡por una maravillosa primavera matrimonial!

Por supuesto, en Cuaresma hay que ayunar, como pide la Iglesia, privarse de pequeños manjares gastronómicos. ¿Pero una pareja no tiene algo mejor que hacer? ¿Está dispuesto a tomarse el tiempo necesario para hacer las correcciones necesarias? ¿Cuestionar ciertos comportamientos conyugales o parentales? ¿Escuchar las llamadas del Espíritu que invita a la pareja a superarse para convertirse en el signo vivo del amor divino?

El momento propicio para una maravillosa primavera conyugal

Es un auténtico cuaresmal, el cónyuge cansado que se toma el tiempo de escuchar a su pareja que tiene una verdadera necesidad de hablar, o que deja de trabajar por la noche o de ver su película para ir a sentarse al borde de la cama de un niño y hablar largo y tendido con él.

Es una verdadera Cuaresma el cónyuge que ha decidido abstenerse de hacer todos esos reproches diarios al otro por faltas menores, o que intenta, con alegría y sin resignación, responder a los deseos razonables de su cónyuge.

Y es una buena Cuaresma el cónyuge que no duda en pedir perdón por los errores que nunca reconoció en el pasado, que encuentra el camino de la dulce y desinteresada ternura, o que hace un gesto para intentar renovar los lazos distendidos con sus padres o suegros. Hace una buena Cuaresma, la pareja que restringe su estilo de vida para dar dinero a los necesitados.

Pero a cada uno de los cónyuges le corresponde saber, en definitiva, lo que el Señor les pide desde hace muchos años, y que hacen lo posible por posponer. En realidad, se trata menos de un cuestionamiento de fondo que de hacer fructificar esas riquezas no utilizadas, esas maravillosas potencialidades que dormitan en el corazón de cada uno.

Sí, «este es el momento adecuado» para una remodelación suave y oportuna. Por un nuevo comienzo, por una resurrección pascual… ¡por una maravillosa primavera matrimonial!

Denis Sonet

(Fuente: Aleteia)

Retiro de Cuaresma del Buen Pastor

Lunes 1ero, martes 2 y miércoles 3 de marzo, Retiro de Cuaresma del Buen Pastor

Esta Cuaresma, más que cualquier otra, amerita que nos preparemos, igual que lo hizo el Señor. 

El lunes 1, martes 2 y miércoles 3 de marzo, tendremos nuestro Retiro de Cuaresma, a las 8:00 de la noche, a través de Zoom y You Tube.

El enlace estará disponible en el chat y las redes del Buen Pastor. No amerita inscripción.

¡Contamos contigo!

¿Para qué sirve ayunar? 6 razones para considerarlo seriamente en la vida cristiana

¿Para qué sirve ayunar? 6 razones para considerarlo seriamente en la vida cristiana

Imagen referencial / Crédito: Pixabay (Dominio Público)

El ayuno es un arma poderosa en la vida cristiana que no solo fue predicada por los Padres de la Iglesia y los santos, sino por Jesús mismo.

En ese sentido, el diácono Sabatino Carnazzo, director ejecutivo y fundador del Instituto de Cultura Católica, consideró que debemos tomar como “estándar” a los que “han corrido la carrera y han ganado”, porque “han sido hombres y mujeres de oración y ayuno”.

Por tal motivo, ACI Prensa comparte 6 razones por las que todo católico debe tomar en serio el ayuno para mejorar en la vida de fe.

1. Ayunar es elegir un bien mayor

“Es la privación del bien, para tomar una decisión por un bien mayor”, explicó el diácono Carnazzo.

Además, destacó que el ayuno es más comúnmente asociado con la abstención de los alimentos, aunque también puede tomar la forma de renunciar a otros bienes como comodidades y entretenimiento.

2. Da equilibrio a la vida espiritual

“Todo el propósito del ayuno es poner el orden creado y nuestra vida espiritual en un equilibrio adecuado”, debido a que, “como criaturas corporales en un estado posterior a la caída”, es fácil dejar que nuestras “pasiones” busquen los bienes físicos y reemplacen nuestro intelecto, afirmó el diácono Carnazzo.

Según Mons. Charles Pope, Párroco de Holy Comforter / St. Chatolic Church Cipriana en Washington D.C, “ayunar ayuda a hacer más espacio para Dios en nuestra vida”.

3. Es el primer paso para tener control sobre uno mismo

“La razón de por qué 2000 años de cristianismo se ha preferido alimentos (para ayunar) es porque la comida es como el aire. Es como el agua, es lo más fundamental”, precisa el diácono.

“Ahí es donde dice la Iglesia ‘detenerse aquí, a este nivel fundamental, y ganar control allí’. Es como el primer paso en la vida espiritual”, añadió.

4. Es bíblico 

El primer ayuno fue ordenado por Dios a Adán en el Jardín del Edén, cuando Dios instruyó a Adán y Eva que no comieran del árbol del conocimiento del bien y del mal (Génesis 2: 16-17), anotó el diácono Carnazzo.

Además, aclaró que esta prohibición divina no era porque el árbol era malo, sino que el fruto estaba destinado “a ser comido en el tiempo correcto y el camino correcto». «De la misma manera, nos abstenemos de los bienes creados para que podamos disfrutarlos en el momento adecuado y la manera correcta”.

Por otra parte, al comienzo de su ministerio, Jesús se abstuvo de comer y beber durante 40 días en el desierto y así “revirtió lo que pasó en el Jardín del Edén”, explicó el diácono.

“Como Adán y Eva, Cristo fue tentado por el diablo pero en cambio permaneció obediente al Padre, invirtiendo la desobediencia de Adán y Eva y restaurando nuestra humanidad”, agregó.

5. Es poderoso

San Basilio el Grande decía que el ayuno es “el arma de protección contra los demonios. Nuestros Ángeles Guardianes realmente se quedan con aquellos que han limpiado sus almas a través del ayuno”.

Según el diácono Carnazzo el ayuno es poderoso porque permite “dejar a un lado este reino (creado) donde el diablo trabaja” y nos ponemos en “comunión con otro reino donde el diablo no funciona y no puede tocarnos”.

Por su parte Mons. Pope, anotó que “nos recuerda nuestra fragilidad y nos ayuda a ser más humildes. Sin humildad y oración nuestra experiencia de Dios realmente no se puede desbloquear”.

6. Lo pide la Iglesia

Las actuales obligaciones de ayuno fueron establecidas en el Código de Derecho Canónico de 1983.

“La Iglesia establece límites claros, fuera de los cuales no se puede considerar que alguien esté practicando la vida cristiana. Es por eso que violar intencionalmente las obligaciones de Cuaresma es un pecado mortal”, sentenció el Diácono Carnazzo.

(Fuente: Aciprensa)