Con solemne Eucaristía celebrada especialmente por el Papa.
Con una Eucaristía los obispos de la República Dominicana iniciaron la 58° Asamblea Plenaria, ofrecida especialmente por el Papa Francisco, la salud de los afectados de coronavirus (COVID-19) y las próximas elecciones presidenciales y congresuales, el domingo 28 de junio en la Casa Arquidiocesana María de la Altagracia.
La misa, presidida por Monseñor Ghaleb Bader, nuncio apostólico, fue concelebrada por los obispos de la Conferencia del Episcopado Dominicano (CED), y transmitida por diversos medios de comunicación: televisión, radio y medios digitales.
Durante la homilía, el nuncio se refirió a las exigencias que se toman en cuenta para nombrar a un obispo, entre las que se incluyen la evaluación de los estudios, títulos académicos, cualidades humanas, espirituales, pastorales y administrativas del candidato.
Resaltó cuatro puntos fundamentales para seguir a Jesús: el sentido material o físico, dejarlo todo, tomar la cruz y ser testigos, concluyendo que “Seguir a Jesús es muy exigente, pero vale la pena, sabemos que la cruz no es solo un instrumento y un símbolo de sufrimiento, sino también una expresión de amor y un instrumento de salvación”.
De igual modo, Monseñor Diómedes Espinal de León, obispo de Mao-Montecristi y presidente de la CED, pidió a los feligreses orar por la 58 Asamblea Plenaria, para que sea de crecimiento espiritual y de comunión para los obispos que forman la CED, así como para el bien de la Iglesia en la República Dominicana.
Desde el 28 de junio al 2 de julio, los obispos están reunidos en la Asamblea Plenaria, en la que elegirán las nuevas autoridades de la Conferencia del Episcopado Dominicano (CED), sus Comisiones Nacionales de Pastoral, Comisiones Episcopales y Especiales por tres años.
Sobre la Asamblea Plenaria
Es el conjunto de todos los obispos de la CED junto al representante de la Santa Sede. Se reúne anualmente y cada año tiene una temática específica centrada en informar sobre las diócesis, conocer el trabajo de las comisiones, temas varios de interés para la CED y elección de la nueva directiva, que se realiza cada tres años.
Argentina. Monseñor Ojea: “La pandemia no es un paréntesis para volver a la normalidad”
“Los efectos de la pandemia, la crisis económica, la atención a los pobres y la participación de todos los actores de la sociedad para hacer frente a esta crisis sanitaria”, son algunos de los temas sobre los cuales el Presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Monseñor Oscar Ojea, reflexiona en este tiempo de pandemia.
La Oficina de comunicación y prensa de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), dio a conocer las reflexiones de su Presidente, Monseñor Oscar Ojea, para este tiempo de pandemia. A través de un video mensaje, el Obispo de San Isidro compartió una reflexión sobre este tiempo marcado por el coronavirus: “Queridos amigos, amigos, ‘nos habíamos acostumbrado’ a vivir en un mundo enfermo dice el Papa Francisco y no podemos seguir acostumbrados a esto; no se trata de pensar que la pandemia es un paréntesis y que después del paréntesis vamos a volver a la normalidad”.
La pandemia ha desnudado una enorme desigualdad En su video mensaje, Monseñor Ojea señala que, “los jóvenes saben, porque la pandemia ha desnudado una enorme desigualdad y el maltrato que hemos tenido con el planeta, que el paradigma tecnocrático, que nuestro sistema de vida ha mostrado sus fisuras y sus grandes límites; que solo es posible poder pensar juntos en cambios profundos de estilos de vida, en cambios de hábitos de consumo, en el modo de relacionarnos unos a otros, en el modo de cómo tratar el planeta.
Repensar el mundo en el que vamos a vivir Asimismo, el Presidente de la CEA afirma que, “en este contexto el Papa Francisco nos ha hablado de la posibilidad de instaurar un salario universal de emergencia, no solo para aquellos que trabajan en la economía popular sino para tantos trabajadores informales que tienen trabajos precarios y que no tienen cobertura social”. Esta propuesta ha sido apoyada por la Comisión para América Latina de las Naciones Unidas; hay una gran sensatez en sentarnos para pensar, y ‘repensar’ el mundo que vamos a vivir, para regenerarlo, para volverlo a hacer de nuevo y aprovechar esta oportunidad, no para echarnos las culpas unos a otros, no para acentuar nuestras divisiones y nuestras heridas históricas, porque ante un peligro común tenemos que unirnos.
El problema del hambre y de la desocupación Según Monseñor Ojea, hoy existe el peligro de que la pandemia se ha salido de las manos, que no podemos controlar. Mañana será el gran problema del hambre y de la desocupación. Tendríamos que sentarnos todos a la mesa a repensar, incluso aquellos que trabajan en la economía popular no pueden seguir recibiendo subsidios considerándose como asistidos, sino que tienen participar activamente del proceso y sentarnos todos para poder escucharnos y unirnos en el “cómo salimos de verdad de este arroyadero” sin acentuar aquello que nos divide. Hay un cansancio muy grande en nuestra gente cuando acentuamos esto.
Dos ejemplos de amor a los pobres y a la patria Por otra parte, el Presidente de la Conferencia Episcopal Argentina recuerda que, “hemos celebrado los 200 años de Manuel Belgrano, la Iglesia Católica celebra la beatificación de Fray Mamerto Esquiú, dos figuras que amaron tanto a la Patria y que amaron inmensamente a los pobres con una gran fe en Jesús y la Virgen. Aprovechemos estos dos grandes ejemplos para poder plantear para el país una mesa grande en la que nos podamos sentar todos para pensar como salimos”.
Pensar en el futuro con la participación de todos Finalmente, Monseñor Ojea concluye su mensaje compartiendo un reciente recuerdo vivido en el marco de la actual pandemia. “Tuve la dicha como Obispo de San Isidro de ser testigo de cómo los soldados en Campo de Mayo cocinaban y entregaban alimentos a un barrio de nuestra diócesis (San Jorge), en medio de Don Torcuato, y me pareció un ejemplo conmovedor. Se están dando tantas cosas muy buenas en las comunidades”. Por eso, en esa mesa para pensar el futuro tenemos que repensar que no todo va a depender del Estado o del mercado sino que activamente tienen que participar las personas y las comunidades, los que nos están dando ejemplo y que están de pie para trabajar, para servirse, para atender al prójimo, esas comunidades que nos llenan de orgullo.
«La consagración es la entrega de nuestra vida entera, de nuestro querer, ser y poseer a Cristo. Un interesarse por todo lo que Cristo se interesó, amar lo que Cristo amó. La consagración significará en todos esa valorización de los espiritual por encima de la materia, del amor de Cristo por sobre los bienes del mundo y se resumirá en una entrega de todas nuestra vida a Él, para no tener otro ideal que hacer su voluntad».
Santos Pedro y Pablo, las 2 columnas de la Iglesia católica
Fuente: Aleteia
Pedro se dedicó principalmente a los judíos, y Pablo, a los no judíos, los dos fueron martirizados en Roma.
La Iglesia católica celebra desde hace muchos siglos el martirio de Simón Pedro y de Pablo de Tarso el 29 de junio. Es una gran solemnidad porque estos apóstoles son considerados las dos grandes columnas de la Iglesia.
Simón, hijo de Juan, era un humilde pescador. Pero fue el primer discípulo que profesó su fe en Cristo. Y Él le convirtió en Pedro, la roca sobre la que se apoya la Iglesia, el primer Obispo de Roma.
Saulo era un judío de la casta de los fariseos, ciudadano romano por haber nacido en Tarso. Perseguía a los cristianos por considerarlos unos herejes que manchaban la pureza hebrea… hasta que experimentó una brusca conversión cuando se dirigía a Damasco a caballo.
Los dos cometieron grandes errores: Pedro llegó a negar a Jesús tres veces, y Pablo persiguió a la Iglesia. Sin embargo, Jesús los perdonó y los transformó en dos grandes apóstoles que dieron su vida por Él.
Pedro se dedicó principalmente a los judíos, y Pablo, a los no judíos como un apasionado y paternal misionero.
En Roma fueron detenidos y martirizados en la prisión Mamertina del foro romano.
En sus tumbas surgieron la Basílica de San Pedro y la Basílica de San Pablo Extramuros.
Ellos son los patrones principales de la Iglesia de Roma.
Concibió a su hijo en una violación y rechazó abortarlo: Él “es mi mayor bendición"
Paula Peyton y su hijo de 2 años y medio / Crédito: Facebook de Paula Kirsten Peyton
“Un regalo honorable y sincero de Dios: Eso es lo que significa el nombre de mi hijo, quien fue concebido en una violación en grupo”, así inicia su duro testimonio de vida Paula Peyton, una conferencista y activista provida que hoy apoya a mujeres que viven una situación similar.
Paula, oriunda de Memphis, Tennessee (Estados Unidos), fue concebida en una violación en 1991 y es la madre de Caleb, un niño concebido en una violación en grupo en 2017. Actualmente se desempeña como directora ejecutiva de Hope After Rape Conception, una organización sin fines de lucro dedicada a ayudar a las madres que sufrieron violación y necesitan apoyo para criar a sus hijos.
Paula relató su historia el 5 de junio en una columna publicada en la plataforma provida Live Action.
“Sufrí un trauma la noche en que fue concebido. No se puede negar la existencia de un trauma después de que dos hombres te apuntan con una pistola y te violan de todas las formas imaginables. Honestamente, cuando terminaron conmigo, no estaba seguro de por qué Dios me salvó la vida. Mi alma simplemente se apagó y viví en un perpetuo estado de duelo”, narró Paula sobre el terrible suceso que marcó su vida para siempre.
La mujer dijo que en aquel tiempo de dificultad un miembro del clero de la confesión evangélica a la que asistía “la empujó sin parar a tomar la píldora del día siguiente”.
“En aquel entonces no estaba segura de cómo me sentía sobre el plan b, pero sabía lo suficiente como para saber que podría evitar que una persona humana única se implante en el útero durante su etapa embrionaria. Así que decidí no tomarlo y evité los numerosos mensajes de texto y llamadas telefónicas del clero”, cuenta.
Paula explica que luego del traumático suceso lloraba en todo momento, “mientras rezaba y le preguntaba a Dios porqué permitiría que continuara la tortura que soporté esa noche”.
“Me sentí desagradable, agotada, como si nunca volviera a estar completa, nunca volvería a estar limpia, nunca experimentaría alegría o la sensación de tener un propósito nuevamente. Y sentí que no tenía razón para seguir viviendo”, relató.
“Pero lo hice a través de las visitas médicas, los exámenes y los tratamientos proactivos que recibí contra las ETS, en caso de que hubiera estado expuesta a algo. Soporté los terribles efectos secundarios de la profilaxis posterior a la exposición (PEP), destinada a prevenir la transmisión del VIH. Empecé a avanzar en esta nueva existencia anormal de la que no quería formar parte”, añadió.
En vez de utilizar la píldora del día siguiente, Paula decidió cambiarla en la farmacia por una prueba de embarazo. Al poco tiempo apareció la señal de “embarazada” en la pequeña pantalla digital.
“Sonreí. Sonreí tan grande. En ese momento, supe, sin lugar a dudas, que Dios me había visto (…). Dios me dio el dolor que soporté por un propósito. Me dio una razón para vivir. Me dio el mayor regalo de amor y alegría que jamás hubiera podido imaginar: la oportunidad de ser madre de un bebé perfecto”.
Luego de ese evento, la madre dijo que sus luchas no desaparecieron, pues los miembros de la iglesia a la que pertenecía la empezaron a presionar para que abortara y otros dejaron de hablarle. Hasta le llegaron a pactar citas en clínicas abortistas sin su consentimiento,
“Me dijeron una y otra vez que mi bebé era ‘malvado’, ‘un engendro de Satanás’, ‘un recordatorio permanente de la violación’, ‘ni siquiera una persona’, ‘desagradable’, ‘un error’, ‘la razón de por qué el aborto existe’, y seguían y seguían. Esas fueron las cosas más amables que dijeron. No puedo contar la cantidad de veces que me dijeron que no podría amarlo porque fui víctima de una violación”, escribió Paula.
En su interior, la ahora conferencista pensaba: “La persona a la que intentaban convencer tanto por la naturaleza intrínsecamente malvada de lo que llamaban ‘los bebés de la violación de Satanás’, había sido concebida en una violación, y no demostré ninguna de las características horribles que me dijeron que mi hijo tendría”.
Además, de ese problema, comenzó a experimentar sangrado abundante debido a una infección producto de la violación.
“Fue la experiencia más traumática: sollozar y rogarle a Dios que perdone la vida de mi bebé, que lo fortalezca, que lo ayude a aguantar”, dijo.
Luego de que le diagnosticaron el tipo de infección, Paula tomó, por semanas múltiples, rondas de tratamientos con antibióticos.
“Lloré de miedo hasta que cesó el sangrado, y cuando finalmente lo hizo, a las 20 semanas, lloré lágrimas de acción de gracias. Dios seguía protegiendo a mi bebé, y solo una semana después, ¡descubrí que era un niño!”, narró la madre de familia.
“Cuando la gente trataba de hablarme sobre el aborto, les decía que Caleb y yo estábamos muy bien y que no podía esperar para ver su rostro, abrazarlo y ser su madre. Literalmente lo llamé por su nombre durante semanas, y todavía no podía ir a la iglesia sin que me dijeran que no era ‘demasiado tarde para arreglar esto’. Recibí ofertas de muchas personas, incluida una mujer rica, que todos querían ‘ayudarme’ financiando un viaje fuera del estado a Nuevo México para un aborto tardío”, continuó Paula.
Ella dijo que “no importaba que [su embarazo] fuera mucho más allá de la edad de la viabilidad”, que “no importaba que dejara en claro desde el principio que no quería abortar”, y que “no importaba que lo amara con cada fibra de mi ser”, pues, para las personas que la rodeaban, el niño había sido “concebido en violación” y “eso significaba que no era lo suficientemente digno como para respirar una sola bocanada de aire”.
“Según ese estándar, yo tampoco”, acotó.
No obstante, a pesar del momento tan difícil, Paula se aferró a Dios y al hecho de que Él no descarta a las personas.
Cuando su bebé nació, Paula dijo que “era el bebé más feliz que había visto en su vida”.
“Ha seguido siendo el niño más alegre. A los dos años y medio, le encanta dar abrazos y besos. Me recoge flores silvestres del jardín y me pide que haga dibujos para las personas porque dice que quiere hacerlas felices. Él ama a los bebés y quiere ser un médico superhéroe cuando crezca”, cuenta la mamá del pequeño.
“A Caleb le encanta rezar, y reza todos los días para que las mamás sean amadas y para que los bebés en sus barrigas estén seguros”, agregó.
Hoy Paula mira a su hijo y reza por aquellos que ahora están en la misma “prueba que vivimos”.
“Los planes de Dios son siempre más grandes, siempre mejores, siempre para nuestro beneficio”, aseguró.
El mensaje final de Paula es que su historia, y la de su hijo, «no es triste», sino que narra el amor ilimitado y redentor de Dios.
“Nuestra historia no es triste. Es cierto que está marcado por un trauma, pero no es triste. Nuestra historia narra el amor ilimitado y redentor de Dios, que me vio en lo más profundo de mi desesperación y me dio la mayor bendición de mi vida: un niño concebido en una violación en grupo, un niño que demasiadas personas consideraron desechable, un niño que me salvó la vida, un niño que siempre fue mi regalo sincero y honorable de Dios”, concluyó.
Llega a las librerías de España la obra “Credo” del Papa Francisco
Imagen de archivo. Fuente: Vatican Media
En este nuevo libro, publicado por Romana Editorial, el Santo Padre ilustra el Credo, es decir, la esencia de la fe cristiana.
Tal como informa desde Madrid Romana Editorial acaba de publicar el libro “Credo”, obra inédita del Papa en la que comenta cada verso de la profesión de la fe, a través de un diálogo del Santo Padre con don Marco Pozza. Se trata de una obra que permite conocer las palabras de Francisco dedicadas a la Virgen María, publicada precedentemente en italiano por la Librería Editorial Vaticana (LEV) y Rizzoli, y que ahora llega en español.
Síntesis de la fe cristiana
Tras el éxito de los dos primeros volúmenes de la trilogía, Padre Nuestro y Ave María, Romana Editorial presenta ahora el comentario del Papa Francisco a la profesión la de fe, ofreciendo una palabra de esperanza a los lectores para afrontar la vida después de la pandemia. Asimismo se destaca que el Credo es la carta de presentación por excelencia del pueblo cristiano que se recita, por voluntad de San Pablo VI, durante la Santa Misa del domingo y de todas las solemnidades por ser la síntesis de la fe cristiana. Como afirma el Obispo de Roma:
“Recitar el Credo es un hermoso modo de proclamar y decir delante de todos aquello en lo que se cree”
El Credo contiene “el significado cotidiano, existencial, sencillo y sin embargo profundo, de nuestro ser hijos de Dios y de la amistad con los hermanos en la fe y con la humanidad entera”. Leer, vivir, rezar el Credo significa testimoniar la fe en Dios creador, en el Hijo que ha dado la vida por nuestra salvación, en el Espíritu Santo, en la Iglesia.
En esta obra se encuentran las palabras del Papa Francisco, con su original estilo, capaz de tocar el corazón de quienes escuchan y de relacionarse con las circunstancias particulares de sus vidas, acerca de la profesión de la fe, el Credo.
Programa de presentaciones El programa de presentaciones del libro “Credo” en Madrid, Valencia, Barcelona y Roma se realizará cuando sea posible nuevamente la asistencia y participación del público y de los medios de comunicación.
¿Cómo recuperar las ganas de empezar un nuevo día?
Di vmaslova – Shutterstock
Cuando nos quedamos sin fuerzas, la clave es trazarse metas cortas como pequeños desafíos diarios Cuando uno está agotado o deprimido y siente que la tarea de empezar un nuevo día es imposible, ¿de dónde se puede coger fuerzas?¿Cómo comenzar si no hay ganas? Muchas veces esto ocurre cuando sentimos que hemos tocado fondo o “no damos más”. Sabemos que hay que salir de ese lugar, pero no hay energías para hacerlo.
La verdad es que las ganas nunca vienen solas, sino que aparecen cuando empezamos a movernos. Por eso, es clave saber cómo dar esos primeros movimientos que nos pueden ayudar a cruzar la línea que nos impide estar mejor y tener un día diferente.
Hay casos en los que es necesario recurrir a ayuda profesional como la psicoterapia o la medicación. Esto ocurre cuando no podemos hacerlo nosotros mismos luego de haber intentado seguir estas recomendaciones prácticas que compartimos. En la mayoría de los casos las personas son capaces de recobrar las fuerzas poco a poco.
La fuerza de voluntad se construye en espacios cortos. Para iniciar un largo camino siempre se necesita de un primer paso, pero debe ser un paso firme. Por eso frases como “mañana me levanto y empiezo a hacer ejercicio” serán muy difícil de materializar. Son las metas cortas y poco pretenciosas las que nos ayudan a lograr el éxito a largo plazo.
1.LA CAMA Cuando nos sentimos sin ánimo, lo primero es evitar al peor enemigo para ello: la cama. Los especialistas recomiendan salir de la cama como primer objetivo. Se puede empezar levantándose unos 5 minutos, luego 10 o 15 y así sucesivamente hasta lograr la mañana completa, aunque luego uno se vuelva a acostar o se quede en pijama. El paso es poder ser capaz de salir de la cama que quita energía, tonicidad muscular y puede enfermar.
2.LA DUCHA Con el pasar de los días se pueden ir incorporando otras metas cortas como la ducha, y luego ponerse el pijama de nuevo hasta que un día se pueda vestir y arreglarse sin necesidad de salir. Así como psicológicamente hacer la cama es un ejercicio terapéutico ya que uno se ordena y siente que está en pie al salir de ese sitio donde de algún modo puede sentirse atrapado, la ducha ayuda a limpiarnos, a llorar, a sacar afuera cosas y renovarnos.
3.TAREAS DEL HOGAR Otra de las estrategias que se pueden aplicar para recuperar las ganas, es empezar por hacer actividades básicas como caminar por la casa, ordenar ropa, preparar un plato de comida, regar las plantas o mover algún mueble de lugar. Veremos que de a poco estas metas se van cumpliendo y empezará a activar en nosotros un circuito de estimulación que nos ayudará a movernos sintiendo que estamos avanzando.
Para este tipo de tareas más fáciles se sugiere ponerse alarmas para ir poco a poco superándose, hasta que un día uno pueda ser capaz de salir de la cama, hacer estas actividades, vestirse y salir afuera para dar un paseo sin ganas pero con voluntad, para caminar y tomar aire, dar una vuelta a la manzana o mirar las hojas de los árboles.
4.CONOCER LOS LÍMITES Es importante conocer nuestros límites y no transgredirlos. Aprender a perseverar en lo pequeño es tener esa determinación de mantener lo poco que hacemos todos los días y que al final será lo que nos llevará a estar activos y sentirnos motivados otra vez.
5.ESCRIBIR Al principio no siempre hay ánimos para escribir, pero paulatinamente incluir este ejercicio, como por ejemplo escribir 5 minutos al día, puede ser de gran ayuda para sacar fuera mucho de lo que tenemos dentro, incluida la tristeza. Al poner con palabras lo que nos pasa nos hace más conscientes haciendo más real los conceptos abstractos que viven a la mente.
6.AGRADECER Otro ejercicio es el de agradecer lo que tenemos. Esto puede hacernos pasar fácilmente de un estado negativo a un estado positivo enumerando todas las cosas por las que estamos agradecidos. La gratitud cambia el enfoque porque cuando vivimos en un estado de falta es fácil ver solo los problemas, pero con la gratitud somos capaces de encontrar el valor en todo lo que hacemos.
Lentamente pasamos de un estado de carencia a vivir en un estado de abundancia en todas las formas posibles empezando por el hecho de que estamos vivos. Cada día es un nuevo desafío para un nuevo comienzo, la oportunidad empezar de nuevo. Volver a levantarse independientemente del ánimo o de las circunstancias con un pequeño acto que vale la pena.
Este es el consejo del Papa Francisco para las vacaciones
El Papa Francisco en la Audiencia General Foto: Vatican Media
A pesar de las medidas sanitarias ocasionadas por el COVID-19, el Papa Francisco aconsejó cómo vivir el período de vacaciones que está comenzando, ya que presidió este miércoles su última audiencia general antes de la habitual pausa de verano que se realiza en el Vaticano durante el mes de julio.
Tras su catequesis sobre la oración dedica en esta ocasión al rey David, el Santo Padre invitó a que esta temporada de vacaciones “sea un tiempo sereno de descanso, para disfrutar la belleza de la creación y fortalecer los vínculos con los hombres y con Dios”.
En su saludo a los polacos, el Papa Francisco dijo al comienzo de esta temporada de vacaciones que “a pesar de todas las medidas de seguridad relacionadas con la amenaza de la infección por el coronavirus (COVID-19), que espera que pueda ser un tiempo sereno de descanso, para disfrutar la belleza de la creación y fortalecer los lazos con los hombres y con Dios”.
En esta línea, el Pontífice animó a dedicar tiempo a la oración por lo que propuso el ejemplo del rey David para rezar “al Señor en el bien y en el mal” y para “alabarlo por cada gracia que recibimos de su corazón lleno de amor por nosotros” por lo que afirmó que la bendición de Dios “los acompañe siempre”.
A los fieles de lengua alemana, el Papa Francisco exhortó a “confiar por completo, también con nuestros pecados y nuestras debilidades, a Cristo, Buen Pastor, que con su corazón manso y humilde nos ofrece siempre el perdón y el consuelo en nuestras vidas para conducirnos a la alegría y a la gloria del Padre”.
“La oración es la clave del cielo y la escalera para subir a Dios”, añadió el Santo Padre a las personas de lengua árabe que siguieron la audiencia a través de los medios de comunicación social y agregó que “David nos enseña a transformar en oración nuestras alegrías y nuestros dolores, nuestras preocupaciones y nuestras esperanzas, nuestros miedos y nuestras victorias, así nuestra vida es oración y nuestra oración es vida”, por lo que invocó al Señor para que “bendiga a todos y proteja siempre de todo mal”.
Además, a los fieles francófonos el Papa sugirió que “como el rey David, permanezcamos siempre en la presencia de Dios, y en un diálogo confiado hablémosle de nuestras alegrías y dolores, de nuestros defectos y de nuestros sufrimientos” porque “el Señor es nuestro compañero de viaje en todas las circunstancias de nuestra vida”.
En este sentido, el Santo Padre se dirigió también a las personas de lengua portuguesa para desearles que “eventuales nubes en su camino nunca impidan el irradiar y el exaltar la gloria y la esperanza depositados en ustedes” y los alentó a continuar “cantando y alabando siempre al Señor en sus corazones, agradeciendo todo a Dios Padre”.
Al reflexionar en español, el Papa Francisco destacó que en la vida del rey David hubo “un hilo conductor que une toda su vida, que es la oración. Puede ser una oración con tonos de júbilo o de lamento, pero siempre en diálogo con el Creador, que lo escucha”.
“David nunca estuvo solo, aunque físicamente lo estuviera, porque —en medio de las mil dificultades de su vida— fue capaz de entablar una relación de amistad con Dios, el verdadero compañero del viaje del hombre”, subrayó el Papa quien relacionó a David con san Juan Bautista, quien fue el “profeta precursor del Mesías” y cuya fiesta la Iglesia celebra cada año el 24 de junio.
Por ello, el Santo Padre dijo que el ejemplo de san Juan Bautista, “como también el del rey David —dos hombres totalmente diferentes que vivieron la profecía y que supieron indicar dónde estaba el verdadero Dios—, sean estímulo para nuestra vida, para que busquemos la amistad de Dios a través de la oración, y nuestro ejemplo pueda ayudar a llevar a Dios a los hombres y los hombres a Dios”.
Finalmente, el Papa Francisco mostró su cercanía al pueblo mexicano y aseguró sus oraciones por las víctimas del Terremoto que sacudió el estado de Oaxaca en la mañana del 23 de junio.
“Ayer un violento terremoto azotó el sur de México, causando algunas víctimas, heridos y enormes daños. Rezamos por todos ellos. Que la ayuda de Dios y de los hermanos les dé fuerza y apoyo. Hermanos y hermanas les estoy muy cercano”, advirtió el Santo Padre.
Darán conferencia gratis sobre manejo de la ansiedad durante pandemia de coronavirus
Foto referencial. Crédito: Unsplash / Fernando Cferdo
La pandemia del coronavirus ha generado un aumento en los casos de ansiedad que, al ser mal gestionada, a su vez ha aumentado los casos de adicciones; por ello el Centro Areté realizará una charla gratuita para brindar estrategias que ayuden a afrontarla.
Paola Riveros Maldonado, psicoterapeuta clínica de orientación logoterapéutica, asociada al Centro Areté y diplomada en Psicoterapia de la Reconciliación, señaló que por la pandemia “los casos de ansiedad se han incrementado de forma considerable” y debido a que la sociedad tiene baja tolerancia al displacer y no sabe cómo manejar su ansiedad adecuadamente, también han aumentado las adicciones.
“Son muchas las personas que acuden a consulta debido a problemas relacionados con la ansiedad”. Las causas son los “los cambios vertiginosos que estamos experimentando” debido a la pandemia, “como el aislamiento de los seres queridos, aumento de desempleo, pérdida del empleo, muerte o enfermedad de seres queridos o personas allegadas, miedo al contagio y a la muerte, entre otros”, explicó Maldonado.
Para la psicoterapeuta, si bien los miedos se deben a “amenazas reales”, “en muchos casos se da un excesivo temor al futuro incierto”. Esta situación “genera que se activen mecanismos de nuestro cuerpo para hacer frente a las amenazas. El problema se da que, al pensar constantemente en estos temores, sobre excitamos el sistema nervioso periférico, enviando señales de peligro constante y activamos la ansiedad”, explicó.
Según Maldonado, algunos síntomas que permiten identificar si se tiene ansiedad es el tener problemas de sueño, “que no sólo consiste en dificultad para conciliar el sueño, sino que, a pesar de entrar en un estado de sueño, sienten que no han descansado o tienen pesadillas frecuentes”.
Otros síntomas son “la preocupación excesiva al contagio, a la muerte, a quedarse sin trabajo; la irritabilidad; las dificultades para concentrarse; el estar en estado de alerta constante; la pérdida de interés; e incluso, el pensamiento desesperanzador: que en el futuro no habrá nada bueno”, añadió.
Para Maldonado, debido a que la sociedad vive “acostumbrada a la inmediatez y al bienestar, nos cuesta mucho trabajo lidiar con la frustración o cualquier tipo de malestar” y justamente “las sensaciones producto del miedo y la ansiedad no son experiencias placenteras, por el contrario, puede parecer confusa y desagradable”.
“Es por ello que cuando se genera una sensación de displacer, muchos buscan desaparecerla o adormecerla con conductas que generen sensaciones opuestas al malestar, como es el caso del alcohol, sexo, comida, trabajo, etc. Las cuales se pueden convertir en compulsiones”, agregó.
“Como estas acciones suelen producir agrado fugaz, pueden llegar a convertirse en adicciones, las cuales en este tiempo han ido en aumento. Lo recomendable es escuchar a nuestro cuerpo y aprender a reconocer las emociones y gestionarlas adecuadamente”, concluyó.
Debido a esta situación y, en general, a la crisis en salud mental producida por la pandemia, el Centro Areté ofrece un programa de “Psicología en Casa” a través del cual brinda conferencias, talleres y atención psicológica gratuita para ayudar a las personas a “enfrentar distintos problemas psicológicos como: crisis de pánico, miedo a quedarse en casa, ansiedad generalizada, depresión, violencia intrafamiliar, pérdida del trabajo, en otros”.
La próxima conferencia online gratuita titulada “Estrategias para afrontar el miedo y la ansiedad” será el martes 30 de junio a las 8:00 p.m (hora de Colombia) y estará a cargo de Paola Riveros Maldonado. Los interesados en inscribirse a la conferencia online gratuita “Estrategias para afrontar el miedo y la ansiedad” pueden hacer clic AQUÍ.
Asimismo, las personas que deseen asesorías psicológicas online gratuitas por los profesionales del Centro Areté, pueden inscribirse AQUÍ.
El Centro Areté es el primer centro católico de habla hispana creado en el 2012 en Medellín (Colombia), con el objetivo de “desarrollar una psicología integral y católica que ayude a las personas a vivir la virtud, desde una vida reconciliada y saludable” a través de sus distintos cursos, conferencias, talleres y atención psicológica de forma virtual y presencial.
Además, ofrece programas radiales en Santa María la Paz, la serie Areté en EWTN, el blog “Psicología y Virtud”, los “Flash Areté”, y los audios “Creser”.
“La idea de Areté es ayudar en sus casas por medio de las distintas tecnologías a la mayor cantidad de personas posibles, gracias a Dios, son muchos los que se benefician de nuestras distintas iniciativas”, dijo Humberto Del Castillo Drago, fundador del Centro Areté.
Rohan Kemu, con la vida marcada por el sufrimiento por el abandono y la distrofia muscular, pero enamorado de la Eucaristía, murió hace unos días asistido por las monjas de la Casa Mariana de Caridad de Mumbai.
De la ciudad india de Mumbai llega la conmovedora historia de un joven de 18 años, Rohan Kemu, con discapacidad física y mental, asistido durante quince años en la Casa Mariana de la Caridad y atendido con cariño por las monjas de la Congregación del mismo nombre, fundada por el sacerdote italiano Mario Prandi (Asianews.it).
Rohan, que sufrió desde su nacimiento una forma severa de distonía muscular, perdió a su madre cuando tenía solo tres años.
Dejado solo con su padre alcohólico crónico, sufrió continuas palizas por parte de este último, lo que le redujo a un grave estado de abandono material, hasta que la gente del pueblo pidió a las monjas de la Casa de la Caridad que lo acogieran.
Al principio, dice Nirmala Carvalho a Asia News, debido a los terribles traumas que sufrió, permanecía cerrado ante cualquier intento de contacto, mostrando reacciones de verdadero pánico al escuchar voces masculinas que le recordaban a su brutal padre.
Poco a poco, recuerda el padre Godfrey Malu, diácono de la parroquia de Nuestra Señora del Mar en Uttan, fue creciendo en la casa, junto con otros acogidos, también discapacitados, y aprendió a disfrutar de la vida, a ser feliz, jovial, siempre sonriente. (Ibídem)
Amaba la Eucaristía
Después de asistir a catecismo con todos los demás niños -lo que le permitió conocer a Jesús y su amor hacia los hombres-, vivió el momento de la Primera Comunión con inmensa alegría.
Su amor por la Eucaristía, continúa el diácono, era tan fuerte que si no le traían la comunión, se molestaba y lloraba. Le encantaba seguir la misa en latín en la televisión, pero sobre todo le encantaba participar en la misa en maharati y participar de manera integral: cuerpo, mente y alma (Asianews.it).
Devoto de san Pío y de san Juan Pablo II
Debajo de la almohada guardaba las imágenes del Padre Pío y de Juan Pablo II, sus santos favoritos, a quienes pedía que intercedieran por él para que se sintiera aliviado de sus sufrimientos corporales.
Su sonrisa era tan contagiosa que algunos de los médicos que lo siguieron decidieron asumir el tratamiento médico y la cirugía que tuvo que enfrentar debido a la enfermedad.
La hermana Julie Pereira, la superiora de la casa, agrega que Rohan (…) durante 15 años ha sido un regalo para nosotros, desde que tenía tres años hasta los 18 años. Nos dio la alegría y la gracia de tocar el Cuerpo de Jesús (Ibidem).
Durante su agonía nos enseñó a orar
En sus últimos 20 días, el joven tuvo fiebre continua, tanto que la hermana Pereira lo sostuvo en sus brazos como si fuera un niño día y noche, sin dejarlo ni acostarlo.
Me sentaba en una silla, con él en mis brazos, y rezaba la coronilla a la Divina Misericordia. En esos momentos sentía la presencia de Dios, de Jesús que me decía: Este soy yo; es mi cuerpo lo que estás sosteniendo; haz esto en memoria mía; todo lo que le hiciste, lo hiciste por Jesús. Rohan nos enseñó a vivir a pesar de los muchos sufrimientos y de ofrecer nuestro dolor a Cristo. Nos enseñó a contemplar a Dios y a rezarle. Cuanto más sufría, más sincera era su oración. Incluso durante su agonía nos enseñó a orar. (Asianews.it)
Si le mirabas, tu corazón se llenaba de compasión
Rohan murió el 4 de junio en Uttan, asistido hasta el final por las monjas de la Casa Mariana de la Caridad que después de su muerte, afirmaron haber sentido «un olor a santidad». El padre Godfrey, que lo siguió durante ocho años, concluye:
Rohan fue elegido por Dios antes de nacer, para ser un ejemplo de paciencia, resistencia, misericordia y amor de Dios. Si lo mirabas, tu corazón se llenaba de compasión, pero al ver su entusiasmo, a pesar de sus limitaciones. físico, te sentías avergonzado (Ibídem).