Parroquia El Buen Pastor – República Dominicana

Valor del Mes:
El Bautismo, identidad
Lema del Mes:
«Entonces conocerán la verdad, y la verdad los hará libres.» (1 Jn 3, 18 )

Esta es la historia de la “medalla milagrosa” que cumple 190 años

Esta es la historia de la “medalla milagrosa” que cumple 190 años

Medalla Milagrosa. Crédito: Wikipedia / De Xhienne – CC BY-SA 3.0

La medalla de la Inmaculada Concepción cumple 190 años, después de que la Virgen María se la revelara en diversas apariciones a la religiosa Catalina Labouré, Hija de la Caridad, en París (Francia).

En la noche del 18 al 19 de julio de 1830, un niño aparece en la habitación de Catalina de Laboure, novicia de las Hijas de la Caridad, y le pide que vaya a la capilla.

Según destaca el semanario católico Alfa y Omega, “allí, en el silencio de la noche, Catalina se encuentra con la Virgen María. Y conversa con Ella, sin tiempos ni distancias, durante varias horas. Antes de despedirse, María pone en el corazón de Catalina un deseo especial: ‘Mi niña, te voy a encomendar una misión’”.

Pero no es hasta el 27 de noviembre de 1830, cuando la religiosa vuelve a tener una visión de la Virgen. La ve situada sobre la mitad de un globo, sosteniendo una esfera dorada entre sus manos y mirando al cielo.

La Virgen le explica que la esfera representa al mundo, pero de manera especial a Francia. De los dedos con joyas de María salen rayos de luz. Son, según explica la Virgen, las gracias que Ella obtiene para aquellos que se las piden, mientras que otras joyas permanecen apagadas, y son, según precisa, “los rayos y las gracias que están disponibles, pero nadie los ha pedido”.

En una tercera aparición, según destaca Alfa y Omega, la Virgen le muestra una inscripción que da forma a la figura de la Virgen: “Oh, María, sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti”.

La Virgen insta a Catalina Labouré a acuñar una medalla según este modelo y le promete que “quienes la lleven puesta recibirán grandes gracias, especialmente si la llevan alrededor del cuello”.

Y aunque la religiosa explica a su confesor cada una de las apariciones, hasta poco antes de morir, no revela que había recibido el diseño de la medalla 47 años antes.

Las primeras medallas son realizadas en 1832, con la aprobación de la Iglesia y se distribuyen por todo París. La devoción se propaga rapidísimamente y por el gran número de gracias que se conceden a través de ella, la gente empieza a llamarla la “Medalla Milagrosa”.

En 1836 comienza una investigación canónica en París, que declara auténticas las apariciones.

La devoción a la medalla es, todavía hoy, muy fuerte.

Félix Álvarez es director nacional de la Asociación de la Medalla Milagrosa y destaca a Alfa y Omega que la misión de esta asociación es “ante todo, promover el amor a María a través de los más necesitados”.

En España cuenta con más de 70 mil miembros y 628 centros. Según destaca Álvarez, las visitas que realizan a los domicilios son “de los factores más importantes” de la asociación, porque junto la intención de evangelizar y de cuidar a los enfermos, también está la de “dejarse la vida por los más pobres”.

La medalla milagrosa tiene en la parte frontal la imagen de María que está de pie sobre un globo como Reina del cielo y de la tierra. Además aplasta la cabeza de una serpiente para proclamar que Satanás no tiene poder frente a Ella.

Aparece el año 1830, cuando la Virgen le da el diseño a la santa. La referencia a María concebida sin pecado manifiesta el dogma de la Inmaculada Concepción de María, proclamado en 1854.

En el reverso hay doce estrellas que simbolizan los doce apóstoles y la Iglesia entera, rodeando una M que representa a María, de la que nace una cruz, que es Cristo. También hay dos corazones con llamas brotando de ellos.

Santa Catalina de Labouré murió en 1876 y el Papa Pío XII la declaró santa en 1947. La festividad de la Virge de la medalla milagrosa se celebra el 27 de noviembre.

(Fuente: Aciprensa)

Pide fortaleza a María para apoyar a tu hijo con esta oración

Pide fortaleza a María para apoyar a tu hijo con esta oración

Shutterstock

Ella sabe exactamente lo que se siente cuando tu hijo sufre junto a ti.

Hay momentos en nuestras vidas en que tenemos que ver sufrir a nuestros hijos. Puede ser una experiencia terrible e incluso puede sacudir nuestra fe.

En esos momentos puede ayudar invocar a Nuestra Señora de los Dolores, quien experimentó toda la crueldad de ver sufrir a su hijo frente a sus ojos. No podía hacer nada para limpiar las lágrimas de su hijo y estaba impotente cuando Él tomó sobre sí el madero de la cruz.

Sin embargo, tuvo fortaleza y esperanza en medio de tal oscuridad. No perdió la fe en Dios y ponderó el significado de todas esas cosas en su corazón.

Si necesitas fuerza en estos momentos, reza esta oración y deja que la gracia de Dios entre en tu corazón.

Nuestra Señora de los Dolores, con la fuerza de arriba estuviste junto a la cruz, compartiendo los sufrimientos de Jesús, y con tierno cuidado lo tomaste entre tus brazos, lamentando y llorando.

Te alabamos por tu fe, que aceptó la vida que Dios tenía planeada para ti. Te alabamos por tu esperanza, que confió que Dios haría grandes cosas en ti. Te alabamos por tu amor al soportar con Jesús las tristezas de su pasión.

Santa María, que sigamos tu ejemplo, y que estemos junto a todos tus hijos que necesitan consuelo y amor.

Madre de Dios, quédate con nosotros en nuestras pruebas y cuídanos en nuestras muchas necesidades. Ruega por nosotros ahora y en la hora de nuestra muerte.

Amén.

(Fuente: Aleteia)

Movimento Católico por el Clima lanza curso de Animadores Laudato si’

Movimento Católico por el Clima lanza curso de Animadores Laudato si’

(C) Movimiento Católico Mundial Por El Clima

Líderes contra el cambio climático

El Movimiento Católico Mundial por el Clima lanza el curso de formación para convertirse en Animadores Laudato si’, esto es, líderes de la acción católica contra el cambio climático.

El curso comienza hoy 20 de julio y dura 5 semanas, informa el propio Movimiento en su página web. No obstante, la inscripción al mismo permanece abierto hasta el 15 de agosto a través de este enlace.

El Movimiento Católico Mundial por el Clima trabaja dentro de la Iglesia Católica para cuidar mejor de la casa común. El documento fundador del mismo es la Encíclica del Papa Francisco sobre el cambio climático y la ecología, Laudato si’, que este año celebra su V aniversario.

Objetivos de la formación

Los objetivos del curso de Animador Laudato si’ son aprender cómo esta Encíclica es parte de la Doctrina Social de la Iglesia para proteger la dignidad humana y el bien común; comprender las causas del cambio climático y cómo afecta a “los más pequeños”; descubrir la conexión profunda con esta crisis y con el movimiento que lo está resolviendo.

Igualmente, pretende ejercitar el liderazgo en la comunidad, y reflexionar sobre su crecimiento; conectar con la fe y los valores que atesoramos; comprometerse en el camino de la conversión ecológica, protegiendo a los hermanas y hermanos y a la casa común que compartimos.

A lo largo del curso, los participantes se unen a una comunidad católica mundial en módulos de aprendizaje que avanzan semana tras semana.

Materiales

El Programa de Animadores brinda materiales formativos durante julio y agosto de aproximadamente 10 horas distribuidas en 5 semanas sobre ecología integral mediante una plataforma que permite hacerlo mayoritariamente con cierta flexibilidad.

Además, el participante deberá realizar un proyecto sencillo durante el Tiempo de la Creación, del 1 de septiembre al 4 de octubre. El curso incluye lecturas semanales, videos, participación en 4 seminarios web (o ver las grabaciones), completar talleres, escribir reflexiones y participar en grupos de discusión en línea.

También están programados seminarios online opcionales como apoyo adicional de la comunidad mundial a medida que se desarrolla el proyecto comunitario.

Al finalizar el mismo, se otorgará un certificado que les permitirá unirse a la comunidad de Animadores Laudato si’ de su país y del mundo.

Tiempo de la Creación

Tras obtener el grado de Animador, cada persona puede trabajar con su comunidad para organizar un evento que lleve Laudato si’ a la vida durante el Tiempo de la Creación.

Esta es una celebración anual, entre el 1 de septiembre y el 4 de octubre, de oración y acción para proteger la creación en la que participan cristianos de todas las denominaciones y promovida por varios líderes religiosos de alrededor del mundo.

(Fuente: Zenit)

Vaticano anima a parroquias a relanzar la misión evangelizadora de la Iglesia

Vaticano anima a parroquias a relanzar la misión evangelizadora de la Iglesia

Basílica de San Pedro en el Vaticano. Foto: BohumilPetrik / ACI Prensa

La Congregación para el Clero publicó este 20 de julio una instrucción con el tema: “La conversión pastoral de la comunidad parroquial al servicio de la misión evangelizadora de la Iglesia”.

El documento, compuesto por 124 números, desarrolla aspectos de carácter teológico-pastoral y canónicos relacionados con las comunidades parroquiales en las diversas partes del mundo, pero no ofrece “indicaciones demasiado concretas, sino criterios generales y normas que deben ser actualizadas”, indicó el subsecretario de la Congregación para el Clero, Mons. Andrea Ripa.

Este texto vaticano busca sintetizar en el contexto eclesial actual la Instrucción interdicasterial “Ecclesia de mysterio», acerca de algunas cuestiones sobre la colaboración de los fieles laicos en el ministerio de los sacerdotes”, promulgada el 15 de agosto de 1997 y la Instrucción “El presbítero, pastor y guía de la comunidad”, publicada por la Congregación para el Clero el 4 de agosto de 2002.

En la presentación de esta nueva instrucción escrita por Mons. Andrea Ripa, la Congregación para el Clero recuerda que el Código de Derecho Canónico define a la parroquia como “una determinada comunidad de fieles constituida de modo estable en la Iglesia particular», y, así como aquellas ‘casas’ del primer siglo eran confiadas por los apóstoles a uno de los hermanos, su ‘cura pastoral, bajo la autoridad del Obispo diocesano, se encomienda a un párroco, como su pastor propio’”.

En esta línea, este Dicasterio vaticano destacó que “la vida de las comunidades parroquiales, con sus gozos y esperanzas, tristezas y angustias, resuena en Roma, junto al Sucesor de Pedro, quien preside en la caridad todas las Iglesias”.

“De hecho, en la Congregación para el Clero encuentran eco y apoyo las iniciativas de tantos Obispos que, en comunión con sus hermanos en el episcopado e implicando al Pueblo de Dios, están reformando estructuras eclesiales, tratando de reducir el peso de la burocracia y aumentar la eficacia evangelizadora; también se conoce el compromiso de sacerdotes, personas consagradas, fieles laicos, quienes, respetando y potenciando sus respectivos carismas, sueñan y programan juntos, trabajan y celebran juntos, caminan juntos en espíritu de sinodalidad, en sus parroquias y comunidades; profundizando no sólo en la letra, sino también en el espíritu de los documentos del Concilio Vaticano II y del Magisterio posterior”, indicó Mons. Ripa.

En síntesis, el subsecretario de la Congregación para el Clero explica que “con esta Instrucción se quiere brindar un instrumento para motivar y poner en marcha procesos de reflexión y renovación pastoral de las parroquias, donde todavía no se han comenzado, y, por otra parte, suscitar una profundización, evaluación y eventual corrección de los ya iniciados”.

Sin embargo, la Congregación para el Clero también reconoció algunas dificultades que tienen muchos Obispos al “no poder dar un pastor a cada parroquia; la tristeza de las comunidades cristianas, cuyas Eucaristías se distancian cada vez más en el tiempo; el cansancio de bastantes sacerdotes que no tienen más remedio que ‘acaparar’ en su persona excesivas responsabilidades parroquiales y diocesanas; el lamento de laicos que no se sienten tratados como miembros corresponsables del Pueblo de Dios; el dolor de personas consagradas que son valoradas únicamente en la medida en que trabajan directamente en estructuras diocesanas y parroquiales; la queja de diáconos permanentes cuyos párrocos no acaban de promover los ministerios que el Espíritu suscita en el Pueblo de Dios; la falta de implicación de tantos cristianos que exigen sacerdotes, sin empeñarse en la promoción de las vocaciones”.

En este sentido, la instrucción recuerda que “en la Iglesia hay lugar para todos y cada uno puede encontrar su lugar en la familia de Dios, conforme a la particular vocación recibida, tratando de que todos puedan desplegar los propios carismas en la edificación común y en la misión”.

De este modo, la Congregación para el Clero señala que “así se podrá librar a la Iglesia de posibles derivas, como la ‘clericalización’ de los laicos, la ‘secularización’ del clero, la conversión de las parroquias en ‘empresas prestadoras de servicios espirituales’ o meras ‘agencias de servicio social’, el individualismo en la vivencia de la fe y del apostolado, el desprecio del instinto de la fe –el sensus fidei– del Pueblo de Dios en el discernimiento de las situaciones y la toma de decisiones, o el olvido de la caridad (diakonia) como dimensión constitutiva de la comunidad cristiana, junto con el anuncio de la Palabra de Dios (kerygma-martyria) y celebración de los Sacramentos (leiturgia)”.

Asimismo, Mons. Andrea Ripa señala que el documento aborda “la participación de diáconos permanentes, personas consagradas y laicos en la cura pastoral de la comunidad parroquial, en especial cuando, por escasez de presbíteros, ella no dispone de un sacerdote como pastor propio”.

En el número 29 de la instrucción se lee que “la parroquia es una comunidad convocada por el Espíritu Santo, para anunciar la Palabra de Dios y hacer renacer nuevos hijos en la fuente bautismal; reunida por su pastor, celebra el memorial de la pasión, muerte y resurrección del Señor, y da testimonio de la fe en la caridad, viviendo en un estado permanente de misión, para que a nadie le falte el mensaje salvador, que da la vida”.

Además, en el número 32 describe también a la parroquia “como ‘santuario’ abierto a todos y llamada a llegar a todos sin excepción, recuerda que los pobres y los excluidos siempre deben tener un lugar privilegiado en el corazón de la Iglesia”.

En este sentido, la instrucción cita al Papa emérito Benedicto XVI quien afirmó que “los pobres son los destinatarios privilegiados del Evangelio” y añadió que el Papa Francisco escribió que “la nueva evangelización es una invitación a reconocer la fuerza salvífica de sus vidas y a ponerlos en el centro del camino de la Iglesia” por lo que los católicos “estamos llamados a descubrir a Cristo en ellos, a prestarles nuestra voz en sus causas, pero también a ser sus amigos, a escucharlos, a interpretarlos y a recoger la misteriosa sabiduría que Dios quiere comunicarnos a través de ellos”.

Por ello, este nuevo documento vaticano subraya en el número 33 que “en particular, los sacerdotes, los diáconos y las personas consagradas son quienes deben mostrar compasión por la ‘carne herida’ de los hermanos, visitándolos en la enfermedad, apoyando a las personas y familias sin trabajo, abriendo la puerta a todos cuantos pasan alguna necesidad”.

“Con la mirada puesta en los últimos, la comunidad parroquial evangeliza y se deja evangelizar por los pobres, redescubriendo así la implicación social del anuncio en sus diferentes ámbitos , sin olvidar la ‘regla suprema’ de la caridad, en base a la cual seremos juzgados “.

Rol de los laicos en las Evangelización

También, el número 85 destaca que “la comunidad parroquial está compuesta especialmente por fieles laicos, los cuales, en virtud del bautismo y de los otros sacramentos de la iniciación cristiana, y en muchos también del matrimonio, participan en la acción evangelizadora de la Iglesia, ya que la vocación y la misión propia de los fieles laicos es la transformación de las distintas realidades terrenas, para que toda actividad humana sea transformada por el Evangelio”.

“Hoy se requiere un generoso compromiso de todos los fieles laicos al servicio de la misión evangelizadora, ante todo con el testimonio constante de una vida cotidiana conforme al Evangelio, en los ambientes donde habitualmente desarrollan su vida y en todos los niveles de responsabilidad; después, en particular, asumiendo los compromisos que les corresponden al servicio de la comunidad parroquial”, se describe en el número 86.

Por último, la instrucción vaticana aborda la cuestión de las ofrendas destinadas por la celebración de la Santa Misa y el número 118 señala que “se trata de una ofrenda que, por su naturaleza, debe ser un acto libre por parte del oferente, dejado a su conciencia y a su sentido de responsabilidad eclesial, no un ‘precio a pagar’ o una ‘contribución a exigir’; como si se tratara de una suerte de ‘impuesto a los sacramentos’”.

“En materia de estipendios, evítese hasta la más pequeña apariencia de negociación o comercio, teniendo en cuenta que se recomienda encarecidamente a los sacerdotes que celebren la Misa por las intenciones de los fieles, sobre todo de los necesitados, aunque no reciban ningún estipendio”, subraya el número 121.

En este sentido, en el número 119 se destaca la importancia de “sensibilizar a los fieles, para que contribuyan voluntariamente a las necesidades de la parroquia, que son ‘suyas propias’ y de las cuales es bueno que aprendan espontáneamente a responsabilizarse, de modo especial en aquellos países donde el estipendio de la Santa Misa sigue siendo la única fuente de sustento para los sacerdotes y también de recursos para la evangelización”.

Por este motivo, el documento vaticano anima en el número 120 a los presbíteros a ser “ejemplos ‘virtuosos’ en el uso del dinero, tanto con un estilo de vida sobrio y sin excesos en el plano personal, como con una gestión de los bienes parroquiales transparente y acorde no con los ‘proyectos’ del párroco o de un reducido grupo de personas, tal vez buenos, pero abstractos, sino con las necesidades reales de los fieles, sobre todo los más pobres y necesitados”.

Para leer el texto completo haga click aquí.

(Fuente: Aciprensa)

8 datos que quizás no sabías sobre la devoción al Divino Niño

8 datos que quizás no sabías sobre la devoción al Divino Niño

La infancia de Jesús ha motivado una gran devoción en muchos corazones a lo largo de la historia y en la actualidad la imagen del Niño Dios es expuesta en parroquias, capillas, iglesias o casas alrededor del mundo.

Aquí presentamos 8 datos que quizás no conocías sobre la devoción al Divino Niño:

1. La confianza en la niñez está fundada en la Biblia

Desde las Sagradas Escrituras, Dios nos recuerda que debemos transformar nuestros corazones para ser parecidos a Jesús, al reconocer nuestra pequeñez y depender de la ayuda divina como niños.

“Yo os aseguro: si no cambiáis y os hacéis como los niños, no entraréis en el Reino de los Cielos”, indica Jesús en el Evangelio de Mateo.

En el Evangelio de Juan, Cristo también invita a que confiemos en Él. “Y todo lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo”, afirma Jesús.

2. Es una devoción muy antigua entre los católicos

Antiguos escritos indican que la devoción al Divino Niño empezó en el Monte Carmelo (Israel), donde, según la tradición, Jesús iba frecuentemente a pasear y a rezar con sus padres, San José y la Virgen María, y sus abuelos San Joaquín y Santa Ana.

El Niño Jesús se ganó el aprecio y cariño de las personas que se reunían también a orar en el monte, quienes, después de la ascensión de Cristo, continuaron con la devoción al Niño Jesús.

Años más tarde, los carmelitas extendieron el amor por la infancia de Jesús a todo el mundo.

3. Varios santos difundieron la devoción

San Antonio de Padua y San Cayetano fueron muy devotos del Niño Jesús, y por eso se les representa llevándolo en brazos. Incluso el Divino Niño se le apareció en una ocasión a San Antonio de Padua.

Otros santos que contribuyeron grandemente a difundir la devoción al Niño de Belén fueron Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz.

4. “Por los méritos de la infancia de Jesús, nada te será negado”

En el año 1636, Jesús le hizo una promesa a una monja carmelita del convento de Beaune en Francia, conocida como la Venerable Margarita del Santísimo Sacramento.

Cristo le dijo: “Todo lo que quieras pedir, pídemelo por los méritos de mi infancia, y nada te será negado”.

La monja, que falleció a los 29 años, recibió la misión de propagar especialmente la devoción a la divina infancia de Cristo.

5. Existen varias representaciones del Niño en el mundo entero

Desde hace unos 300 años la devoción al Niño Jesús se extendió rápidamente por Europa, América, Asia, África y Oceanía.

Entre las representaciones más conocidas se encuentran: El Niño Jesús de Praga, en Checoslovaquia; el Santo Niño de Atocha, en México; el Divino Niño de Arenzano, en Italia y el milagroso Niño Jesús de Bogotá en Colombia.

6. El P. Juan del Rizzo difundió esta devoción en Colombia

El sacerdote salesiano P. Juan del Rizzo llegó a Barranquilla (Colombia) en 1914 y con gran esfuerzo se dedicó a recaudar fondos para la construcción de un templo, aunque sin éxito. Entonces sintió que debía pedirle este milagro al Señor por los méritos de su infancia.

Desde entonces, el éxito del sacerdote fue extraordinario y se convirtió en un gran devoto del Divino Niño, dedicando su vida a la propagación de la devoción.

En 1935 el P. del Rizzo fue trasladado a Bogotá, donde providencialmente se encontró con una preciosa imagen del Divino Niño. Luego, se la llevó a los campos de la obra juvenil salesiana en el barrio “20 de julio”.

De esta manera, los fieles empezaron a venerar la imagen como el Divino Niño y son muchos los que hasta ahora dicen que al acogerse a esta advocación han obtenido muchos milagros y conversiones.

7. El P. del Rizzo dio a conocer 4 condiciones para obtener favores del Divino Niño

1°. Ofrecer la Santa Misa durante nueve domingos, confesarse y comulgar al menos en uno de ellos.

2°. Dar una libra de chocolate (o equivalente en dinero o en comida) a los pobres.

3°. Si la persona puede, que done víveres, o su equivalente en dinero, a las familias pobres.

4°. Propagar la devoción al Divino Niño narrando a otros los milagros que Él hace a sus devotos, repartiendo novenas, estampas y almanaques.

8. Su fiesta se celebra en diferentes fechas

Gracias a que el P. del Rizzo comenzó la devoción a la infancia de Cristo en el barrio “20 de Julio” de Bogotá, muchos países de Latinoamérica como Perú, Costa Rica y Nicaragua acogieron esta fecha para celebrar la devoción al Niño Jesús.

Sin embargo, la Iglesia en otros países, como Colombia, también lo recuerda el primer domingo de septiembre, al concluirse la tradicional novena en la que los fieles rezan al Divino Niño los 9 primeros domingos de cada mes.

(Fuente: Aciprensa)

5 actividades para enseñar a los niños a guardar silencio

5 actividades para enseñar a los niños a guardar silencio

Torrenegra – (CC-BY-2.0)

La observación de la naturaleza educa la atención y prepara para la meditación. Puede ser muy útil para familiarizar a los más pequeños con el silencio, un paso necesario para abordar la oración
Para escuchar, primero hay que guardar silencio. Para rezar, uno debe permanecer en silencio ante Dios. «Me he calmado y aquietado, como un niño destetado que ya no llora por la leche de su madre» (Salmo 131).

La educación de la fe es, por lo tanto, entre otras cosas, una educación al silencio. Porque saber callar, en realidad, con todo el cuerpo, no es fácil, sobre todo a los tres, seis o diez años.

Las vacaciones, que a menudo son una oportunidad para volver a conectarse con la naturaleza y ofrecen un ritmo de vida más tranquilo de lo habitual, pueden ser un momento privilegiado para llevar a nuestros hijos a descubrir y disfrutar del silencio.

Actividades para aprender a estar tranquilo y divertirse
El niño que, a través de los juegos, ha probado el valor del silencio, ha experimentado lo que significa callar, entenderá mucho mejor cómo callar ante Dios.

Con él podremos notar lo que promueve el silencio, lo que nos lleva al silencio y lo que nos prepara para orar en paz.

Por supuesto, ponerse en silencio para orar, permanecer en silencio, no significa necesariamente que uno va a quedarse en silencio durante toda la oración: las canciones, las oraciones vocales son parte de ella.

Pero hay palabras que no rompen profundamente el silencio, que mantienen y promueven esta actitud interior de pobreza, disponibilidad y atención.

Podemos enseñar a los niños el silencio a través de juegos y diversas actividades en la naturaleza. Aquí algunos ejemplos:

1. Ofrezcamos a los niños juegos de observación que tanto educan la atención y juegos de acercamiento, que aprenden a moverse en silencio, sin ser notados.

2. No hay necesidad de ir a África para hacer un «safari fotográfico». Puedes disfrutar de intensas alegrías al observar pájaros u otros animales. Estarás orgulloso de contar sus descubrimientos, y más feliz ante tantas alegrías. El niño habrá aprendido a guardar silencio, a permanecer inmóvil y atento.

3. Caminemos por la tarde o por la noche. Para la mayoría de los niños, la noche es bastante espantosa. Porque no la conocen, porque no han tenido la oportunidad de familiarizarse con su silencio y misterio.

«Y la soledad y el silencio de la noche es tan hermoso y grande (…) Noche, oh hija mía la Noche, tú que sabes callar (…) tú que derramas de tus manos, tú que derramas sobre la tierra una primera paz precursora de la paz eterna (…) Anuncias, representas, haces que casi todas las tardes empiece mi gran Silencio de luz eterna» (Charles Péguy).

4. La noche está llena de silencio. Por supuesto, hay ruidos nocturnos. Pero, a diferencia de los ruidos de la ciudad que violan el silencio de la noche, los sonidos de la naturaleza llenan el silencio respetándolo. Si el silencio de la noche es tan propicio para la oración -los monjes que se levantan por la noche para orar lo saben bien- es porque está hecho de abandono, de miseria.

«Tú que acostaste al niño en el brazo de su madre (…) mientras se reía en secreto de una confianza en su madre y en mí (…) tú que acostaste al hombre en el brazo de mi Providencia Materna» (Guy de Larigaudie).

Caminar de noche sin lámpara, sin ruido, escuchando (y sosteniendo con fuerza la mano tranquilizadora de mamá o papá), mirando junto al fuego, observando las estrellas: son oportunidades para descubrir y disfrutar del silencio de la noche.

5. De vez en cuando, podemos rezar en familia al aire libre, por ejemplo por la noche, después de una caminata nocturna o una observación de las estrellas.

(Fuente: Aleteia)

¿Cómo actuar con los que fastidian? Papa Francisco responde

¿Cómo actuar con los que fastidian? Papa Francisco responde

Dmytro Zinkevych – Shutterstock

Al rezar el Ángelus muestra su cercanía con los que sufren en el Cáucaso y en cualquier lugar donde la pandemia se une a un conflicto.

En la familia, en el trabajo, en el barrio, el país, el mundo y el propio corazón: siempre hay elementos que rompen la armonía y hacen que las cosas vayan mal. ¿Cómo actuar ante ellos? Aquí algunos tips que el papa Francisco ofreció este domingo 19 de julio de 2020 al rezar el Ángelus desde su ventana en la plaza de San Pedro del Vaticano, basados en la parábola del trigo y la cizaña:

1.PACIENCIA

«Los malvados son personas con las que hay que usar la paciencia», dijo Francisco. «Hay que saber aprender, porque soportar las hostilidades forma parte de la vocación cristiana».

2. LA SOLUCIÓN NO ES QUITAR DE EN MEDIO A LOS CONFLICTIVOS

Si Jesús ha venido a buscar a los pecadores antes que a los justos, a curar a los enfermos antes que a los sanos, la acción de sus seguidores debe dirigirse «no a suprimir a los malvados sino a salvarlos».

En la parábola del Evangelio de este domingo aparece un campo con su propietario y los peones. Los siervos ven el problema: la cizaña está perjudicando al trigo. El propietario ve más allá: se fija en el grano y lo sabe custodiar. Así crece el reino de los cielos.

3.VER LO BUENO

«No colabora con Dios quien se enfoca en los límites y en los defectos de los demás», constató el Papa. Es más constructivo «reconocer el bien que crece silenciosamente, en el campo de la Iglesia y de la historia, cultivándolo hasta la maduración».

4.AMAR

Finalmente, invita a imitar a María, a tener esa mirada de Dios que ama como padre y no quiere que ninguno de sus hijos se pierda.

En su comentario de la parábola del trigo y la cizaña, el papa Francisco aprovechó para alertar que actualmente se ponen tantos herbicidas en los campos que acaban perjudicando la tierra y a la salud.

También dijo que el adversario al que se refiere Jesús en esta parábola, quien esparce la cizaña que hace daño al campo, quien siembre en la persona el deseo de destruir a los demás, es el diablo.

Cercanía al Cáucaso y a todos los que sufren

Después de rezar la oración mariana, el Papa mostró su cercanía a quienes están afrontando la enfermedad del coronavirus y sus consecuencias económicas y sociales, especialmente las poblaciones que además sufren un conflicto.

Concretamente mostró su preocupación por la situación en la región del Cáucaso, Armenia y Azerbaiyán y aseguró su oración por las familias de los que han fallecido en el conflicto.

Finalmente volvió a apoyar la resolución del consejo de seguridad de la ONU del pasado 1 de julio para un alto al fuego mundial que permita la paz y la seguridad indispensable para proporcionar la asistencia humanitaria necesaria.

(Fuente: Aleteia)

La sorprendente relación entre la Virgen y los astronautas que llegaron a la Luna

La sorprendente relación entre la Virgen y los astronautas que llegaron a la Luna

Llegada del hombre a la Luna. Crédito: Pixabay.

El 20 de julio se cumplen 51 años de la llegada del hombre a la Luna y pocos saben de la especial relación que tuvieron los astronautas de la misión del Apolo XI con la Virgen de Luna, patrona de las localidades de Pozoblanco y Villanueva de Córdoba (España).

La relación entre la Virgen de Luna y los astronautas de la misión del Apolo XI tuvo lugar gracias a la grandísima devoción que Felipe Sánchez, secretario de la Cofradía de la Virgen de Luna de Córdoba, tenía a esta advocación.

“Mi padre era una persona sencilla, empleado de una droguería, él no era el propietario. (…) Su prioridad era la Virgen de Luna y llevar a la Virgen de Luna a todos los sitios. Y trabajaba denodadamente por todas estas cosas”, recuerda su hijo Rafael Sánchez.

En una entrevista concedida a la Cadena COPE dijo que su padre Felipe Sánchez, que falleció en 1997, vio una relación clara entre esta advocación de la Virgen y la llegada del hombre a la Luna y por eso decidió escribir una carta a los astronautas Armstrong, Collin y Aldrin “dándoles la enhorabuena por la gesta que habían conseguido”.

“Con mucha ilusión y con mucha humildad escribe unas cartas y las envía al embajador de Estados Unidos en España pidiéndole el favor de que se las hiciera llegar a la NASA y les adjuntó unas estampas de la Virgen de Luna”, precisó Rafael Sánchez.

Las cartas se escribieron a finales de julio de 1969 y llegaron a la embajada a principios del mes de agosto de ese mismo año.

“La sorpresa es que a finales de septiembre a casa llega un sobre de la NASA que contiene una carta con las firmas originales de los astronautas Armstrong, Collins y Aldrin, agradeciendo el gesto que se ha tenido con ellos de enviarles esa estampa de la Virgen, confirmando que han recibido y al mismo tiempo les remiten una foto firmada y un tarjetón con la firma de ellos”, explicó Rafael.

Estas cartas se conservan en el Santuario de la Jara, en donde está la Virgen de la Luna, en Córdoba

Además, Rafael aseguró que esas cartas fueron “el inicio de una bonita historia”, ya que el intercambio de correspondencia siguió con las siguientes misiones espaciales y “se tiene constancia de que hasta el Apolo XVII los astronautas remiten una carta firmada a mi padre”. 

(Fuente: Aciprensa)

Papa Francisco: Pidan ayuda a Virgen del Carmen para no mentir ni hablar mal del prójimo

Papa Francisco: Pidan ayuda a Virgen del Carmen para no mentir ni hablar mal del prójimo

El Papa Francisco y la Virgen del Carmen. Créditos: ACI Prensa / Eduardo Berdejo

El Papa Francisco sugirió este 16 de julio, fiesta de la Virgen del Carmen, pedirle a la Madre de Dios ayuda para “no mentir ni hablar en detrimento del prójimo”.

Así lo indicó el Santo Padre en su cuenta oficial de Twitter @Pontifex_es en la que invitó a rezar a la Virgen del Carmelo “madre nuestra, ayúdanos a tener manos inocentes y corazón puro, a no mentir ni hablar en detrimento del prójimo”.

De este modo, el Papa añadió que “así podremos subir al monte del Señor y obtener su bendición, su justicia, su salvación”.

#VirgendelCarmelo, madre nuestra, ayúdanos a tener manos inocentes y corazón puro, a no mentir ni hablar en detrimento del prójimo. Así podremos subir al monte del Señor y obtener su bendición, su justicia, su salvación.

— Papa Francisco (@Pontifex_es) July 16, 2020

Esta no es la primera vez que el Papa Francisco usa la red social para dedicar unas palabras a la Madre de Dios.

El año pasado, el Santo Padre invitó en la fiesta de la Virgen del Carmen a contemplar “a Nuestra Señora junto a la Cruz de Cristo. Ese es también el lugar de la Iglesia: al lado de Cristo”, indicó.

Además, en 2018 el Papa rezó para “que la Virgen María, Madre y Reina del Carmelo, acompañe sus pasos en el camino cotidiano hacia el Monte de Dios”.

En 2017, el Santo Padre pidió después del rezo del Ángelus del domingo 16 de julio, que la “Bienaventurada Virgen del Monte Carmelo, insuperable en la acogida de la Palabra de Dios y en su puesta en práctica nos ayude a purificar el corazón y a custodiar en él la presencia del Señor”.

El mismo día, el Papa Francisco escribió en su cuenta oficial de Twitter @Pontifex_es la recomendación de dejar “que la Virgen María nos guíe por el sendero que conduce a la santa montaña que es Cristo, donde se encuentran Dios y el hombre”.

(Fuente: Aciprensa)

Las tres dimensiones del acto de ofrenda de uno mismo a Dios

Las tres dimensiones del acto de ofrenda de uno mismo a Dios

Pascal Deloche | GoDong

«Ofrecernos a Dios nosotros mismos y todo lo que es nuestro es hacerle un presente». Aquí, unas pistas para lograrlo.

“Ofrecernos a Dios nosotros mismos y todo lo que es nuestro es hacerle un presente y una ofrenda de nosotros mismos, de todos nuestros pensamientos, nuestras palabras y nuestras acciones, de todos nuestros bienes, ya sean espirituales o temporales, en una palabra, de todo aquello que poseemos en este mundo”, decía san Juan Bautista de La Salle.

San Pablo nos invita a lo siguiente: “Tomando en cuenta la misericordia de Dios, les ruego que cada uno de ustedes, en adoración espiritual, ofrezca su cuerpo como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios” (Rm 12,1).

¿“Como sacrificio”? En hebreo, “sacrificio” se dice “korbán”, que significa “acercamiento”. Por tanto, el sacrificio tiene por objetivo aproximarnos a Dios, invitarnos a vivir una comunión intensa con Él. Para ello, es necesario hacer “teshuvá”, es decir, convertirnos.

Esta “teshuvá” consiste en una renovación completa de nuestra forma de ver y pensar las realidades (Rm 12,2). Se trata de considerar nuestra vida y nuestro mundo desde “las alturas”, con la mirada misericordiosa de Dios. Y esta es la triple dimensión del acto de ofrenda.

1.LA OFRENDA DE NOSOTROS MISMOS

En la medida en que nuestra vida es un “regalo” de Dios, conviene considerar todo lo que hay de bueno en nuestro ser y nuestra existencia: nuestra alma, nuestro cuerpo, nuestros talentos, nuestra herencia cultural, familiar… Sobre este tema, san Pablo escribe: “¿Y qué tienes que no hayas recibido? Y si lo has recibido, ¿por qué te glorías como si no lo hubieras recibido?” (1 Co 4,7). Hacer “teshuvá” es también reconocer a Dios como la fuente de todo bien. En consecuencia, se nos pide conformar nuestra existencia a su palabra de verdad.

Esta ofrenda de uno mismo se hace bajo la forma de la acción de gracias y de la alabanza por los favores recibidos. Se encarna en el deseo determinado de servir a Dios y a nuestro prójimo; de ponernos por entero, según el estado de vida de cada uno, a disposición del Señor para construir su Reino; de poner en coherencia de vida nuestros pensamientos, nuestras palabras y nuestras acciones.

2.OFRECER NUESTROS PECADOS

Encontramos la anécdota siguiente en la vida de san Jerónimo. Dios le pregunta: “¿Qué me das hoy, Jerónimo?”. Y él responde: “Señor, te doy mi oración”. “¡Bien! ¿Y qué más?”. Y Jerónimo cita diversos bienes: su ascesis, sus vigilias, el amor por quienes van a visitarle… Y Dios le pregunta: “¿Qué otra cosa más?”. Y Jerónimo le responde: “¡No sé qué más te puedo regalar!”. El Señor le dice entonces: “Hay algo que no me has dado, ¡tus pecados!”.

3.OFRECER NUESTRO SUFRIMIENTO

Por último está aquello que se “padece”: las grandes pruebas de la vida y las “pequeñas penas del día a día, que nos afectan como picaduras más o menos desagradables”. Ofrecer estos sufrimientos significa “insertarlos en la gran compasión de Cristo” y hacerlos entrar “a formar parte de algún modo del tesoro de compasión que necesita el género humano” para vivir el amor, para recibir y difundir la salvación (Benedicto XVI).

Madre Teresa rezaba así:

“Ayúdanos, oh Padre amable, a aceptar todo lo que Tú nos das y a dar todo lo que Tú nos pides con una gran sonrisa”.

Esta sonrisa interior –¡y exterior!– es el signo evidente de la ofrenda libre de uno mismo en cualquier circunstancia. Esa sonrisa se opone a la tristeza de la resignación o a la cólera de la queja.

Nicolas Buttet

(Fuente: Aleteia)