Beatifican a joven de 19 años que dio su vida por defender la Eucaristía
Beatificación del mártir Joan Roig Diggle. Crédito: Captura de Pantalla/ Esglesia Barcelona
El joven Joan Roig Diggle ha sido beatificado en la Basílica de la Sagrada Familia, en una ceremonia presidida por el Cardenal Juan José Omella, Arzobispo de Barcelona y presidente de la Conferencia Episcopal Española.
En la celebración concelebraron el Nuncio Apostólico en España, Mons. Bernardito Auza y el Arzobispo emérito de Barcelona, el Cardenal Lluís Martínez Sistach y algunos familiares de este joven de 19 años que murió mártir por su fe.
Esta beatificación coincide con el décimo aniversario de la consagración de la Basílica de la Sagrada Familia por el Papa emérito Benedicto XVI, una importante efeméride que también se recuerda hoy en esta ceremonia.
Joan Roig Diggle fue un joven laico que murió con 19 años a los inicios de la Guerra Civil. Nació en la Barcelona de 1917 en una familia catalano inglesa.
Su educación empezó en los Hermanos de La Salle y siguió en los Escolapios en Barcelona. Después de que su familia sufriera un revés económico, tuvieron que trasladarse a la zona del Masnou, en Barcelona (España), lo que supuso un gran cambio para Joan Roig. Allí entró en la Federación de Jóvenes Cristianos de Cataluña.
Allí participó en las tareas de la Federación, y fue nombrado vicepresidente del Consejo Comarcal de la Federación del Maresme.
Según precisan desde la Archidiócesis de Barcelona, Joan Roig era un líder nato al que entonces había que eliminar “cueste lo que cueste”. Uno de sus biógrafos aseguró que “el único motivo por el cual lo mataron fue porque era católico”, y “murió porque no tenía miedo de defender a Cristo”.
La noche del 11 de septiembre de 1936, unos milicianos golpearon la puerta de la casa de Joan Roig. Consciente de lo que iba a pasar consumió las Sagradas Formas y se despidió de su madre en inglés diciendo “God is with me”, es decir, “Dios está conmigo”.
Hace pocos minutos, se ha mostrado la imagen del nuevo beato Joan Roig Diggle en la @sagradafamilia.
Joan Roig Diggle fue asesinado de cinco tiros dirigidos a su corazón y uno de gracia en la nuca. Las últimas palabras que salieron de sus labios fueron: “Que Dios os perdone como yo os perdono”.
Actualmente está enterrado en una capilla lateral de la parroquia de San Pedro en el Masnou, Barcelona (España).
La ceremonia de beatificación se celebró respetando las medidas de seguridad y aforo determinadas para evitar la propagación de la COVID-19.
Queridos hermanos, les informamos que este lunes 9 de noviembre tendremos una sola celebración Eucarística, a las 6:30 de la mañana. Por lo que se suspende la misa de las seis de la tarde. Esto debido al feriado, por el Día de la Constitución, que se trasladó para el lunes, conmemorado el pasado viernes.
Es habitual que cualquier persona encuentre problemas en el mundo actual. Pero no es tan común que alguien haga algo al respecto, mucho menos una joven de las afueras de Nueva Jersey, Estados Unidos.
Pero es que Lauren Costabile no es una joven cualquiera. Y tampoco lo era el problema que encontró.
Su historia empezó con un encuentro fortuito mientras trabajaba de voluntaria en un campamento con personas con discapacidades.
“No conocía a nadie y estaba en una sala con cientos de personas. Tenía 17 años y era tímida. Crucé la mirada con un muchacho con síndrome de Down al otro lado de la sala y me dedicó una enorme sonrisa. Antes de darme cuenta, ¡venía corriendo hacia mí para darme un fuerte abrazo! Pudo sentir que necesitaba un amigo, que mi corazón lo necesitaba. Pasé mucho tiempo con él, conociéndole y descubriendo esa especie de don sobrenatural para leer los corazones de la gente y poder consolarles”.
Conmovida por el encuentro, se dedicó a servir a la comunidad de personas con síndrome de Down enseñando baile y arte en Nueva York y Nueva Jersey. Pero no fue hasta 2017, en un viaje a Uganda, cuando se enfrentaría a una dolorosa realidad que no esperaba.
Corazón roto de nacimiento
“En Uganda, visité la Comunidad de Personas con Síndrome de Down y visité a unos 20 niños (…) y lo que recuerdo de aquel campamento es que la gente tenía unas cicatrices enormes en el pecho… Pregunté al director a qué se debía y me dijo: ‘Las personas con síndrome de Down son propensas a este defecto del corazón’, y esa fue la primera vez que oí hablar de esto, lo cual me cogió del todo por sorpresa; y esta necesidad particular seguía acudiendo a mi corazón”, contó Costabile. “Así que, cuando visitaba a estas personas en sus hogares, en sus chozas de adobe, les preguntaba por sus defectos cardiacos y aquello me confundió, que Dios siguiera poniendo esta pregunta en mi corazón para que yo la formulara”.
Aproximadamente la mitad de los niños nacidos con síndrome de Down sufrirán de algún tipo de problema coronario congénito, que puede detectarse ya en el útero a través de un ecocardiograma a las 20 semanas de embarazo o después del parto. Sin embargo, en países donde no hay acceso disponible a atención prenatal, la diagnosis temprana es rara. Y los niños a menudo viven sin diagnóstico con esta condición que peligra sus vidas.
A medida que Costabile fue viajando por toda la región, presenció de primera mano los desafíos que afrontaban las familias. Muchos padres no entendían las realidades del síndrome de Down o cómo suministrar los cuidados pertinentes. Y en las peores situaciones, se producía rechazo. “Hay un estigma enorme en Uganda y en la mayoría de países en desarrollo, el estigma de que porque un niño tenga una discapacidad no es digno, no tiene valor y es una maldición para ellos y una carga para la familia”.
“El ultimo bebé que visité tenía unos 6 meses de vida. La sostuve en mis brazos y pude sentir por la forma en que respiraba que tenía un defecto cardiaco… Simplemente lo supe. Y sentí la llamada de Dios: ‘Lauren, ayuda a este bebé…’. Así que dije que sí”.
Rápidamente creó una página de GoFundMe para recaudar dinero para la cirugía que salvaría la vida a Ellie y, una vez logró el objetivo de recaudación, le llegaron noticias de que había otra niña llamada Penny que sufría la misma enfermedad. ¿Su respuesta? “Vamos a ayudarlas a las dos”.
Pero surgió otro problema imprevisto: la cirugía no podía realizarse el hospital de Uganda.
La intercesión de una santa
“Me encanta la Madre Teresa, así que le pedí ayuda. Cuando ELLA rezaba, lo hacía con muchísima confianza porque sabía que eso [su misión] era la voluntad de Dios. Rezaba diciendo: ‘Si esto es lo que quieres, ayúdanos por favor’ o ‘Necesitamos esto, o necesitamos comida para esta casa’ o lo que fuera, así que recé como ella y dije algo como ‘Señor, envíame un hospital porque no tenemos ningún lugar donde enviarlos’”.
Poco después, recibió un correo electrónico de un hospital dispuesto a realizar el procedimiento. La única pega era que el hospital estaba en la India, lo cual presentaba nuevos desafíos.
“Pensé: ‘¡Oh, la Madre Teresa era de la India, esto debe ser una señal!’”, pero fue la última frase del email la que le cortó el aliento. En ella se leía: “El hombre que fundó este hospital fue un médico llamado Devi Shetti, un cardiólogo indio, y fue el cardiólogo personal de la Madre Teresa durante los últimos 5 años de la vida de ella”. A lo cual Lauren reaccionó: “¡Señor mío! ¡Hay que ver cuánto quieres a estos bebés!”.
Tras las operaciones, buscó una organización que suministrara estas cirugías vitales específicamente a niños con síndrome de Down. Y no encontró ninguna. Así que fundó la suya propia. Y así, desde marzo de 2019, Lauren y su organización Hearts of Joy International han realizado 25 cirugías a niños de todo el mundo y ya tienen lista de espera.
“Estos niños necesitan ser tratados con dignidad y respeto y necesitan acceso a la misma calidad de atención que tú y que yo. No me importa dónde vivan, no me importa de qué país sean o cuánto dinero ganen sus padres… Nada de eso importa o les da más o menos derecho a los ojos de Dios, y yo quería una organización donde viéramos las cosas a través del prisma de Dios”.
El corazón de una santa
El deseo de Lauren de buscar y seguir la voluntad de Dios la ha llevado a una aventura que acaba de empezar. Es una misión que trae esperanza y dignidad a personas que, con demasiada frecuencia, son rehuidas por la sociedad, incluso por sus propias familias, sin tener ellas ninguna culpa.
De lo que carecen las personas con síndrome de Down no es, sin duda, un corazón lleno de amor. Sus radiantes sonrisas y cálidos abrazos dan fe de ello. Pero, para acercar al mundo la alegría, la aceptación y la calidez que ofrecen, necesitan ayuda. Y Lauren lucha por ellos todos los días porque sabe en su propio corazón que todos los corazones son dignos de salvación.
Los interesados en saber más sobre Hearts of Joy International o en apoyar su misión de salvar vidas pueden visitar su sitio web.
Panel sobre la Familia, con Martha Rodríguez, terapeuta familiar, el padre José Pastor y un matrimonio. Por: Instagram: @pormifamiliard; Facebook: Vicaria Episcopal Familia y Vida RD y You Tube: Un Paso por Mi Familia.
VIERNES 20
Concierto de adoración con los artistas católicos: Enrique Féliz, Celinés Díaz, Jacqueline Estévez, Jovanny González, César Estévez, Manny y Alba Pantaleón. Por: Instagram: @pormifamiliard; Facebook: Vicaría Episcopal Familia y Vida RD y YouTube: Un Paso por Mi Familia.
SÁBADO 21
Eucaristía por la Familia, celebrada por nuestro arzobispo, monseñor Francisco Ozoria, padre Mario De la Cruz y padre Kennedy Rodríguez. Parroquia Mediática San Antonio de Padua y Televida.
DOMINGO 22
10:00 a. m., Caminatas organizadas por cada Parroquia. Más adelante, el Consejo de Vida y Familia ofrecerá los detalles de la caminata en nuestra Parroquia El Buen Pastor.
A las 12:00 sobrevolará por el Gran Santo Domingo un helicóptero con el Santísimo y la banderola de Un Paso por Mi Familia. Transmisión por el Instagram de la Parroquia Divina Providencia y You Tube Parroquia Divina Providencia.
Hoy es la fiesta de San Zacarías y Santa Isabel, padres de Juan Bautista
“Ambos eran justos a los ojos de Dios y seguían en forma irreprochable todos los mandamientos y preceptos del Señor”, dice el Evangelio (Lc. 1,6) sobre San Zacarías y Santa Isabel -padres de San Juan Bautista y tíos de Jesús-, cuya fiesta litúrgica se celebra cada 5 de noviembre.
Tal como describe San Lucas, Zacarías pertenecía a la clase sacerdotal de Abdías, mientras Isabel era descendiente de Aarón. Ambos eran de edad avanzada y no habían podido tener hijos porque Isabel era estéril.
Cierto día, a Zacarías le tocó ingresar al “Santuario del Señor” para ofrecer la oración. De pronto, un ángel se le apareció y le dijo que su esposa le daría un hijo al que llamarían Juan. “Precederá al Señor con el espíritu y el poder de Elías, para reconciliar a los padres con sus hijos y atraer a los rebeldes a la sabiduría de los justos, preparando así al Señor un Pueblo bien dispuesto”, le dijo el ángel a Zacarías. Este preguntó al ángel cómo podía estar seguro de lo que decía, si él y su esposa ya eran ancianos. A lo que el ángel contestó “Yo soy Gabriel, el que está delante de Dios”, y que había sido enviado para anunciar esta buena noticia. Luego, sentenció “quedarás mudo por no haber creído”.
Así, Isabel quedaría embarazada. De manera que la que habían llamado estéril, eahora exultaba de gozo y gratitud a Dios: “Esto es lo que el Señor ha hecho por mí, cuando decidió librarme de lo que me avergonzaba ante los hombres”.
Después de que el ángel Gabriel se le apareció a la Virgen María, esta fue a casa de su prima Isabel para ayudarla. Isabel, al verla, exclamó: “¡Tú eres bendita entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a visitarme? Apenas oí tu saludo, el niño saltó de alegría en mi seno. Feliz de ti por haber creído que se cumplirá lo que te fue anunciado de parte del Señor”.
Cuando Juan nació, todos se alegraron en casa de Zacarías por la acción misericordiosa de Dios. El día de la circuncisión de Juan, los familiares de Zacarías pidieron que el recién nacido se llame como su padre, de acuerdo a la costumbre. Sin embargo, Isabel se opuso y dijo que se llamaría Juan, de acuerdo a lo escrito por Zacarías en una tablilla. Una vez hecho esto, Zacarías recuperó el habla al instante y pronunció su célebre cántico -incorporado por la tradición de la Iglesia en la Liturgia de las Horas (Laudes u oración de la mañana)-:
“Cántico de Zacarías” (Benedictus) Lucas 1,68-79
Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su pueblo, suscitándonos una fuerza de salvación en la casa de David, su siervo, según lo había predicho desde antiguo por la boca de sus santos profetas.
Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos y de la mano de todos los que nos odian; realizando su misericordia que tuvo con nuestros padres, recordando su santa alianza y el juramento que juró a nuestro padre Abrahán.
Para concedernos que, libres de temor, arrancados de la mano de los enemigos, le sirvamos con santidad y justicia, en su presencia, todos nuestros días.
Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo, porque irás delante del Señor a preparar sus caminos, anunciando a su pueblo la salvación, el perdón de los pecados.
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, nos visitará el sol que nace de lo alto, para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte, para guiar nuestros pasos por el camino de la paz.
La Santidad conlleva humildad. Pero pensar que esa virtud solamente es de gente que no tiene grandes preparaciones para afrontar la vida es un grave error. Puede haber pequeños de corazón de un origen muy pobre, o de familia que ha tenido bastantes posesiones. Hoy la Iglesia nos presenta al italiano San Carlos Borromeo, nacido en Arona (Italia) el año 1538.
Siempre buscó una vivencia profunda de la Fe, desde las palabras de Cristo en el Evangelio: “El que encuentre su vida la perderá, pero el que la pierda por Mí, la encontrará”. Sobre todo cuando su hermano muere repentinamente por un accidente. La mano de la Providencia le hace reflexionar y replantearse muchas cosas de su vida. Es entonces cuando se ordena sacerdote y, posteriormente, será consagrado Arzobispo de Milán.
Su tío, el Papa Pío IV le nombra Cardenal, encomendándole diversos asuntos relacionados con el Papado. En su faceta de Pastor destaca por el esmero y cuidado hacia sus fieles, entregándose totalmente a su servicio. El desprendimiento que tenía cautivaba a quienes acudían a él en busca de ayuda. Con razón le llamaban “el padre de los pobres”. Pero también convocó muchos sínodos y reformas para poner en práctica el Concilio de Trento desde la Contrarreforma en el seno de la Iglesia Católica para hacer frente a la desviación protestante.
Así logró un verdadero incremento del espíritu de la vida cristiana con grandes frutos en su Diócesis. Muere en 1584, con una existencia cargada de buenas obras y una profunda amistad con santos como el Papa Pío V, Felipe Neri o el jesuita español Francisco de Borja, grandes pilares y baluartes en esos tiempos. En él se puede hablar de esa frase bíblica que dice “Dichosos los que mueren en el Señor. Que descansen de sus fatigas porque sus obras les acompañan”.
Caminata nacional “Un paso por mi Familia” en República Dominicana será semipresencial
Caminata nacional «Un paso por mi Familia» en República Dominicana, años anteriores. Crédito: Un Paso Por Mi Familia.
La caminata nacional “Un paso por mi Familia”, impulsada por los católicos en República Dominicana, invita a participar en todo el mes de noviembre de sus actividades de forma virtual y presencial para promover la defensa de la vida y la familia.
Desde el 2012, la Comisión Nacional de Familia (CNF) lideró la caminata “Un paso por mi Familia”, una experiencia multitudinaria que busca “resaltar los valores en la familia y luchar por la estabilidad familiar en el República Dominicana” por medio de actividades organizadas en noviembre, designado como el mes de la familia bajo decreto nacional desde 1971.
La iniciativa ha logrado reunir a más de 80 mil personas, entre laicos y religiosos de la Arquidiócesis en Santo Domingo. Dado que se trata de la marcha anual “más multitudinaria”, cada diócesis se encarga de organizarla en su territorio eclesiástico.
Este año, bajo el lema “Con Cristo, Defendiendo La Vida” y en medio de la pandemia del COVID-19, la caminata, liderada por la Vicaría Episcopal de Pastoral Familia y Vida, tiene como fin alentar la defensa de la vida en medio de la “nueva normalidad” y bajo los valores del “amor, unidad, solidaridad, fe y esperanza”.
Debido a las restricciones decretadas por el gobierno para evitar la expansión del COVID-19, el programa contempla actividades sobretodo virtuales, pero también presenciales, en respeto de las medidas de bioseguridad para evitar contagios del virus.
Así, todos los lunes hasta el 16 de noviembre se publicarán artículos periodísticos para promover los valores familiares. Los días posteriores se realizarán actividades diarias hasta la clausura del evento el 22 de noviembre.
El 17 de noviembre, se realizará un encuentro presencial en el Estadio Quisqueya, partido Licey y Escogido, para realizar una caminata.
El 18 de noviembre, se invita a participar de un rosario virtual por la familia a las 8:00 p.m. El 19 de noviembre se realizará un panel con temas sobre la familia a las 8:00 p.m. El 20 de noviembre a las 8:00 p.m. se ofrecerá un concierto de adoración con la participación de artistas católicos.
El sábado 21 de noviembre se invita a participar de una “Eucaristía por la familia”, que será presidida por el Arzobispo de Santo Domingo, Mons. Francisco Ozoria, acompañado por otros obispos auxiliares y sacerdotes.
El domingo 22 de noviembre se celebrarán Misas y se realizará una caminata, guardando el protocolo adecuado. Ese mismo día a las 12:00 m., el Santísimo Sacramento bendecirá a los fieles desde un helicóptero que sobrevolará el Gran Santo Domingo. Además, el vehículo llevará la banderola de ‘’Un Paso por mi Familia”.
Todas las actividades se transmitirán por la página de Facebook y el canal de YouTube de “Un paso por mi Familia”, y el Facebook y Youtube de la Vicaría Episcopal Familia y Vida. Además, se transmitirá por las emisoras católicas oficiales de TeleVida y VidaFM, y “en los movimientos y comunidades de pastoral”.
6 formas de honrar a tus difuntos a pesar de la COVID-19
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Cómo vivir en casa la Conmemoración de los Fieles Difuntos este 2 de noviembre cuando la pandemia impide a muchos acudir al cementerio
Una amiga me explicó esta semana el dolor que le produce pensar que el 2 de noviembre no podrá llevar flores a la tumba de su madre. Las restricciones impuestas por las autoridades a causa de la pandemia harán que muchos no podamos viajar ni acceder a los cementerios donde reposan los restos de nuestros seres más queridos.
Ausencias que se notarán especialmente estos días
Esa herida es más profunda en aquellos que han experimentado la muerte de un familiar o una persona amada a causa de la COVID-19.
Es una etapa extraña de nuestra historia reciente, que nos ha impedido despedirnos de ellos. No ha habido ocasión de acompañar en los últimos momentos o de celebrar un funeral. Lo que antes era una tradición que dábamos por supuesta, se ha convertido en un imposible que cada uno personalmente o en familia ha tenido que aprender a gestionar.
Los católicos también estamos aprendiendo a vivir nuestra fe de un modo distinto y renovado.
El 2 de noviembre es la Conmemoración de los Fieles Difuntos y en la mayor parte de los países de raíces cristianas se dedica la jornada y los días previos a rememorar a los fallecidos y a rezar por ellos. ¿Qué hacemos si no podemos ir al cementerio a colocar unas flores ante su tumba, como se lamentaba mi amiga, y rezar un momento ante la lápida?
Aquí puedes ver una galería fotográfica con ideas.
Sigue en directo la misa por los difuntos y oración en el cementerio
Francisco celebrará la misa por los fieles difuntos en el Cementerio Teutónico
Con motivo de la conmemoración de los fieles difuntos, hoy 2 de noviembre, el Papa Francisco celebrará la misa en el Cementerio Teutónico del Vaticano, de forma estrictamente privada. También para las otras celebraciones programadas habrá una presencia restringida de personas debido a la pandemia.
Las medidas de seguridad dictadas por la pandemia también marcan las próximas celebraciones presididas por el Papa Francisco.
El lunes 2 de noviembre, día en que la Iglesia recuerda a los fieles difuntos, el Pontífice – según informa una declaración de la Oficina de Prensa de la Santa Sede – se dirijirá no muy lejos de la Casa Santa Marta, hacia el Cementerio Teutónico del Vaticano. Allí, a las 4 de la tarde (hora de Roma), celebrará la misa de forma estrictamente privada, sin la participación de los fieles. Al final se detendrá en oración en el cementerio, luego irá a las Grutas Vaticanas para rendir homenaje a los Pontífices fallecidos.
Participación limitada de los fieles
Asimismo, el jueves 5 de noviembre, a las 11 de la mañana en el Altar de la Cátedra de la Basílica Vaticana, Francisco celebrará la misa en sufragio de los cardenales y obispos que murieron durante el año.
En este último caso y en las celebraciones de los próximos meses, el Santo Padre lo hará con una participación muy limitada de los fieles, individuados según los métodos utilizados en los últimos meses, y respetando plenamente las medidas de protección previstas hasta el momento, salvo variaciones debidas a un cambio en la situación sanitaria.
Hoy en día, los influencers son modelos de vida para los jóvenes. Recientemente ha sido beatificado Carlo Acutis, a quién se le conocía también como “el influencer de Dios”. Si un influencer puede convertirse en beato, ¿los santos pueden convertirse en influencers?
Desde niña siempre me ha llamado la atención el conocer la vida de los santos. Aún recuerdo un verano en el que alguien me regaló un libro con la vida de alguno de ellos: con unos 8 o 9 años, yo leía y leía hasta que me invitaban a apagar la luz y dormir.
En esta galería encontrarás algunos de los mejores cuentos para dar a conocer a los niños la vida de santos como Santa Teresa, San Juan Pablo II, Don Bosco, Santa Teresa de Calculta, San Josemaría, entre otros.
A mi corta edad, por aquel entonces, los santos eran personas increíbles que a veces, para qué engañarnos, hacían cosas un poco extrañas o inalcanzables para mí. Pero si algo me parecía curioso es que ninguno eligió el don destacable que le fue dado y además se inclinaban por usar ese don para algo más que para ellos mismos: eran auténticos influencers.
De aquel verano quedó grabada en mi memoria la vida de san Tarcisio que, por su amor y veneración tan grande a la sagrada forma, al ser sorprendido por unos paganos mientras transportaba la Eucaristía, prefirió ser apedreado a muerte antes de desvelar lo que llevaba. Leyendo su vida, empecé a vislumbrar que realmente de algo muy grande se tenía que tratar para que un niño como yo entregara su vida. Ahí empecé a entender también la importancia de saborear, conocer y contemplar la vida de los santos.
Hoy miro a mis hijos y pienso en cómo puedo presentarles a esos particulares influencers, que no persiguen likes y muchas veces en vida pasan desapercibidos, que son personas normales como tú y como yo pero que, gracias a su forma de vivir la fe, se convierten en “top ten”.
La alegría de los santos
Entre los influencers del Cielo hay una virtud común que es muy contagiosa: la alegría, motor del alma, propia de la infancia y de la adolescencia, y que todos los padres y madres quieren para sus hijos.
Uno de los muchos influencers de la alegría es la de san Felipe Neri, que buscaba siempre la felicidad, y que tras su conversión no pudo sino intentar dar a los demás algo de lo que él mismo había recibido. ¡Y no me refiero sólo a su afortunada herencia! que también, pues decidió alejarse de la opulencia. ¡Esto sí que es de influencer!
Seguro que a algunos os sonará la canción de Marco Frisina «Prefiero el Paraíso» de la película de san Felipe Neri. Pues, eso es, nuestro santo no lo dio todo por los likes pero sí por el Paraíso. Cautivó a niños y mayores llevando un mensaje de alegría y entrega a los demás.
«¿Y cuándo vamos a ser mejores?» Esta es una frase de gran influencer que repetía san Felipe y que podría hacernos saltar de la cama a todos en una mañana cargada de pereza o cuando no tenemos muchas ganas de ir al colegio.
¡Ah! ¿que necesitamos un empujoncito más? Seguro que la enseñanza de san Felipe Neri sería infalible si la acompañamos de un delicioso desayuno al más puro estilo Instagram y la banda sonora de “Prefiero el Paraíso”. No hay follower que se resista a esto.
San Juan Bosco
Hablando de followers, san Juan Bosco tenía muchísimos, pues es el mayor influencer de “la vida entendida como fiesta y la fe como felicidad”.
¿A quién no le pasa un poco como a san Juan Bosco ante las personas que quiere?
¡Mi mayor satisfacción es verte alegre!” (San Juan Bosco)
“Tristeza y melancolía fuera de la casa mía”, decía Don Bosco. Y es que este santo nos enseñó que no hay mejor lección para niños y jóvenes que “hacer consistir la santidad en estar siempre alegres, haciendo bien las cosas que tenemos que hacer”. ¡Qué manera más fascinante de vivir lo cotidiano! Un tema que seguramente al santo del cine le daría para unos cuantos blogs.
Santo Domingo Savio, a pesar de su corta edad, es también influencer de la grandeza de la alegría en lo pequeño y afirmaba rotundamente: “Antes morir que pecar”. Dicho así puede sonar un poco heavy, pero su actitud nos ayuda en situaciones cotidianas: “antes compartir mi juguete que pelearme con mi hermano”; “antes los demás que mis pretensiones” …
A mí me gusta mucho recordar la primera vez que Domingo se entrevistó con don Bosco y le dijo a este: “¡Ayúdeme a ser santo!”. Un influencer pidiendo a otro influencer que le ayude a ser santo. ¡Cómo mola!
Santo Domingo Savio siempre persiguió ser la mejor versión de sí mismo. Sin duda en la vida de este niño se hicieron presentes desde bien pequeño sus deseos de felicidad, que corresponden claramente con la búsqueda de la santidad. ¡Que nuestros jóvenes no entierren ese deseo!
PIER GIORGIO FRASSATI. Public Domain
Pier Giorgio Frassati
En la ciudad de Turín, pocos años después de la muerte de don Bosco, nació el beato Pier Giorgio Frassati. Claramente es uno de esos influencers que están entre nosotros. Un santo joven, alegre, y de nuestro tiempo, ingeniero, deportista, amante de la naturaleza que nos enseña nuevamente que la santidad rima con felicidad y que es posible encontrarla tanto en las pequeñas cosas como en lo sublime de una montaña.
Es entonces cuando un simple picnic en familia o una ruta de senderismo con amigos se puede convertir en un planazo para contemplar juntos las maravillas de un paisaje. Un precioso momento para experimentar la necesidad que tenemos de belleza, cuidar y valorar la perfección de la Creación.
Queda claro que los santos despiertan en nosotros el gran deseo de ser como ellos. Viven en cercanía con Dios y son progresivamente transformados. Por tanto, son capaces de gozar cada momento con alegría, pero sin perder un ápice de realismo. Y no nos engañemos: esta es la vocación de todos nosotros.