Parroquia El Buen Pastor – República Dominicana

Valor del Mes:
El Bautismo, identidad
Lema del Mes:
«Entonces conocerán la verdad, y la verdad los hará libres.» (1 Jn 3, 18 )

Memoria de Santa Margarita de Escocia

La Santidad puede llegar a ser testimonial y contagiar a toda una familia que ha vivido con el Santo. Hoy es Santa Margarita de Escocia, cuya vida contagió en el bien y el temor de Dios a cuantos le escuchaban. Nace en Hungría hacia el año 1046. Procedente de familia noble, también cuenta con santos en su ascendencia.

Por parte de su padre, que nunca llegó a reinar, estaba su bisabuelo San Eduardo, y en la rama materna San Esteban, rey de Hungría. Por su parte, ella llegó a ser reina tras casar con el rey de Escocia. Su vida en el palacio fue de lo más ejemplar que se pueda conocer, a juzgar por la manera de enfocar ella los acontecimientos y hacérsela así ver a los demás.

Nunca descuidó la educación espiritual y humana de sus hijos, y hasta todos los cortesanos se acercaban a hablar con ella, porque la consideraban su paño de lágrimas. Tal y como señala la Sagrada Escritura ella cumplía con la indicación que decía “consolad, consolad a mi pueblo”. Es la mujer hacendosa a la que canta el Antiguo Testamento resaltando que vale mucho más que las perlas por la responsabilidad que pone en su tarea.

El amor desde la caridad y el servicio eran sus principales constantes, leyendo en sus momentos de meditación vidas de Santos. A ella se debe la restauración de diversas iglesias, así como la Abadía de Dunferline. También promovió la celebración de varios concilios para poner fin a los abusos cometidos contra la Fe. Al morir su marido y su hijo en plena batalla, sufrió hasta tal punto que la enfermedad le llevó a la muerte el año 1093 en Edimburgo. Patrona de Escocia, el Papa Inocencio IV le canonizó en 1250.

Fuente: Cope