Parroquia El Buen Pastor – República Dominicana

Al día siguiente del Sagrado Corazón de Jesús y coincidendo con el sábado, día de la semana con especial dedicación a la Virgen, hoy la Iglesia celebra el Inmaculado Corazón de María. Tanto el Corazón de Jesús como el de su Madre son los dos modelos en nuestra vida para alcanzar la Salvación.
Venerar su Inmaculado Corazón significa, pues, no sólo reverenciar el corazón físico sino también su persona como fuente y fundamento de todas sus virtudes. Veneramos expresamente su Corazón como símbolo de su amor a Dios y a los demás.
El origen de esta Devoción fue iniciada y propagada en el siglo XVII por el santo francés Juan Eudes, quien forja las escuelas de espritualidad de los Sagrados Corazones de Jesús y María. Ya en el siglo XX la Virgen se aparece en Fátima a los tres pastorcitos y a Lucía cuando le dice que sus primos irán pronto al Cielo. A ella le deja para que sea una fiel testigo del Corazón de María que aboga ante Dios y derrama sus gracias innumerables sobre nosotros, prometiendo asistencia especial a quienes se encomienden a su Inmaculado Corazón.
Pío XII, en plena Segunda Guerra Mundial, hizo el acto de consagración al Inmaculado Corazón de María como la Virgen le pidió a Sor Lucía. También San Juan Pablo II, en el año 2000, hizo la consagación del mundo al Corazón de María, en el Jubileo de los obispos en Roma. Previamente en 1984, Año Santo de la Redención, se había consagrado también al Inmaculado Corazón.
¡Padre celestial! Preparaste el Corazón de la Virgen María para ser morada de tu Espíritu Santo. Que por su intercesión nuestra alma llegue a ser templo más propio de tu gloria. Te lo pedimos por Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
(Fuente: Aciprensa)