Parroquia El Buen Pastor – República Dominicana

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La Tatica visitó Santo Domingo a un siglo de su Coronación Canónica

Por: Jacqueline Pichardo| Santo Domingo.- Por segunda vez en 100 años Nuestra Señora de la Altagracia regresó a Santo Domingo para visitar a sus hijos en el Centenario de su Coronación Canónica.

Con una suave brisa en medio de un sol brillante y resplandeciente hizo su entrada nuestra madre Reina y Protectora del pueblo dominicano a eso de las 11:30 de la mañana. «La Tatica» llegó al Estadio Olímpico Félix Sánchez a acompañar a miles de fieles de todas las Diócesis y delegaciones de nuestro país, dejándonos llenos de su gracia.

Los feligreses fueron llegando de las diferentes provincias del país y de inmediato posicionándose en el referido lugar con la esperanza de ver de cerca la imagen de la virgencita a su paso. Las puertas del Estadio Olímpico fueron abiertas a las 6:00 de la mañana para recibir al pueblo dominicano que venera con gran devoción a la Virgen, coronada por primera vez el 15 de agosto del 1922 por el Papa Pío XI. 

Patricia Palacios Moreta, Isaura Amparo y Jorge Ozoria dieron apertura al evento, animando a la feligresía católica. Tras el rezo del Ángelus a cargo del sacerdote Catalino Tejada, con la invocación al Espiritu Santo el Fray José María Guerrero inició el Santo Rosario junto a las religiosas de la congregación «Hijas de María Santísima en la demarcación de Los Ríos.

A ritmo de temas como «Quién Será La Mujer», «María de mi Niñez», acompañó en el rezo del Santo Rosario el Ministerio de Música Jovanny González, de la Parroquia Divina Providencia, en Arroyo Hondo.

Nos deleitamos con melodiosa voz de los niños de la Capilla San Benito de la Parroquia Nuestra Señora de la Evangelización en Santo Domingo Oeste con la canción «María Fue Coronada», culminando así el Santo Rosario. Posteriormente inició el concierto ofrecido por los artistas que con sus voces y por mucho tiempo han venerado nuestra madre.

Artistas de la talla de Mariano Nina, Alizber Zapata, Pura Tyson, Luís Guillermo, Alba Pantaleón, Gerardo Anderson y Líz. También le acompañaron María Marcelino, Propiedad de Cristo, Cheo Zorrilla, Celinés Díaz, Jackeline Estévez, Jovanny González cerrando está gala Noe Reyes. El repertorio musical estuvo compuesto de temas como «Dios te Salve», «Madre», «Ave María», «Virgencita de la Altagracia», «Hágase en mi tu voluntad», entre otros.

Tras el concierto los peregrinos continuaron con cánticos y oraciones en espera y ansiosos de la Virgen de la Altagracia, quien llegó de forma triunfal al concurrido lugar. Majestuosa en su carroza fue recibida por todos sus hijos al tono de salves, agradecimientos, clamores, súplicas, salves y alabanzas.

Con la presencia de nuestra intercesora al frente inició la Solemne Celebración Eucarística presidida por el representante del Papa, el enviado especial Edgar Peña Parra, quien además estuvo acompañado por todos los obispos dominicanos y obispos de Cuba, Haití y Puerto Rico, también sacerdotes, diáconos, religiosas, ministros y miles de laicos comprometidos.

Al iniciar la Solemne Eucaristía fueron dirigidos los saludos cordiales al enviado de Papa Francisco, Monseñor Edgar Peña Parra y acompañantes. De igual modo, a Raquel Peña, vicepresidenta de la República, la Primera Dama Raquel Arbaje, entre otras personas. También a cada uno de los obispos, presbíteros delegados de las Conferencias Episcopales de los países hermanos.

El enviado especial inició su homilía haciendo extensivo el saludo a Monseñor José Grullón y a la Comisión del Centenario que estuvo a cargo de la organización de la impetuosa actividad. «Pueblo fiel que lleva en sus entrañas el amor a la Virgen de la Altagracia, a quien en su hermoso mensaje el Papa Francisco invita a encontrar su unidad en la ternura de la Madre Protectora del Pueblo Dominicano», sostuvo.

Al iniciar su mensaje citó las palabras del Apóstol San Pablo donde dice que «Al llegar la plenitud de los tiempos, Dios envío a su Hijo nacido de mujer, aseguró que nos introducen en el misterio de aquella mujer llena de gracia y de bondad a quien generación tras generación los dominicanos han acudido a honrrar en la Diócesis de Higüey».

Indicó que por esas palabras el Papa San Juan Pablo II iniciaba la homilía que pronunció el 12 de octubre del 1992, durante la Santa Misa que celebró en el Santuario de Nuestra Señora de la Altagracia en Higüey. Aseguró que en esta ocasión Su Santidad el Papa Francisco le ha enviado a presidir la Santa Misa de Clausura en el Centenario de la Coronación Canónica de Nuestra Señora de la Altagracia.

Afirmó sentir alegría y bendición poder celebrar juntos la Eucaristía en honor a nuestra patrona, protectora del pueblo dominicano y primera evangelizadora de las Américas. En tanto dijo que desde 1514 la presencia de la Virgen «Vigilante y Amorosa» ha acompañado ininterrumpidamente a los queridos hijos de esta noble nación, haciendo brotar en sus corazones con la luz y la gracia de su Divino Hijo Jesús la belleza de la vida cristiana.

«La Virgen de la Altagracia es el más dulce regalo de Dios a los dominicanos», aseveró. Hizo llegar a los quisqueyanos presentes el «abrazo afectuoso» y la bendición del Sumo Pontífice, el Papa Francisco. Posteriormente, Monseñor Peña Parra se dirigió a todos los obispos dominicanos, especialmente a Su Excelencia Monseñor Francisco Ozoria Acosta, así como también a sus obispos auxiliares.

Mencionó a Monseñor Benito Ángeles Fernández, Monseñor José Faustino Burgos Brisman, Monseñor José Amable Durán Tineo, Monseñor Cecilio Raúl Bersoza Martínez, sacerdotes, religiosos. También a los fieles congregados y quienes estaban unidos espiritualmente a lo largo y ancho de todo el país, de igual manera las autoridades civiles y militares presentes.

«Virgen Santísima, madre Nuestra de la Altagracia, tú eres el regalo más precioso que hemos recibido de Dios, Junto a ti y a San José hemos venido a adorar al Niño Jesús e implicar tu bendición en el Centenario de tu Coronación», son las palabras dirigidas a la madre de Altagracia que forman parte de la oración del Año Jubilar por el Centenario de su Coronación, son expresión del corazón creyente del Pueblo Dominicano que se ha preparado con gran devoción y alegría para celebrar este día de fiesta singular.

«Pedimos una bendición muy particular a nuestra madre en esta solemnidad, estar junto a ella y a San José en adoración», puntualizó. Manifestó que la escena plasmada en el Santo Lienzo de la madre nos invita a adorar al Niño Jesús en la humildad del pesebre donde con tanto amor es cuidado por su madre María y por San José.

Durante la Eucaristía el enviado especial del Papa hizo entrega de la Rosa de Oro, cabe destacar que es un regalo exclusivo de los Pontífices a la Virgen María en sus diferentes advocaciones. Así mismo, los obispos dominicanos devolvieron el gesto a Su Santidad, otorgándole a través de su representante una imagen de alto relieve de nuestra madre, Reina y Protectora. Posteriormente se le otorgó a la Virgen de la Altagracia una ofrenda floral de parte de las delegaciones de las diferentes Diócesis.

Finalmente se hizo una consagración del pueblo dominicano a la Virgen de la Altagracia. Como mismo entró y con mayor algarabía el pueblo quisqueyano despidió a la madre venerada por todos los dominicanos, considerada su patrona.

En la procesión de despedida de la Virgen, los obispos nacionales e internacionales se acercaron a saludar al pueblo de Dios. La Tatica tras su salida del Estadio Olímpico partió nuevamente a su pueblo natal La Basílica de Higüey, provincia La Altagracia.

La fiesta oficial de Nuestra Señora de la Altagracia es el 21 de enero porque para esa fecha se llevó a cabo la Batalla de la Sabana Real en la parte Este de la isla de Santo Domingo, donde el ejército español guiado por Antonio Miniel derrotó al ejército en 1691.

También se cuenta que se debe a que los españoles le pidieron a la Virgen de la Altagracia que les ayudara a salir victoriosos, realizándose luego el milagro, debido a esto se realizó una gran fiesta para venerar a la Altagracia. Miles de personas dieron gracias por favores recibidos, de igual manera muchos devotos asistieron por intersección milagrosa.

Más temprano en un acto simultáneo en la Puerta del Conde las autoridades gubernamentales encabezada por el presidente Luis Abinader y autoridades religiosas rindieron honores a la Virgen repitiendo el momento en el 1979 en el mismo lugar. Nuestra Señora de la Altagracia llegó ayer al caer la tarde fue en la Zona Colonial y se le realizó una Solemne Vigilia en la Catedral Primada de América hasta la aurora.

(Fuente: Diario Católico)